¿Cuándo Sale Leche en el Embarazo? Todo lo que Necesitas Saber

La lactancia es la alimentación natural para los bebés, pero también existen muchas dudas e inseguridades en torno a este tema. Es normal secretar leche durante el embarazo.

Puede que exista secreción de líquido denso y amarillo (calostro) en los pezones, habitualmente a partir del segundo trimestre. El calostro puede salir por sí solo, al masajear el seno o durante la excitación sexual. A principios del embarazo, el calostro suele ser espeso y amarillo. Al acercarse el momento del parto, se torna más pálido y casi incoloro.

La secreción de leche durante el embarazo se explica por todos los cambios fisiológicos que se producen en las mamas durante la gestación. Los cambios hormonales del embarazo preparan los pechos para la lactancia y es habitual la secreción de calostro los nueve meses previos. Si existe secreción de calostro, se recomienda el uso de almohadillas desechables o lavables.

También es importante dejar secar los pezones al aire un par de veces al día y después de bañarse.

Cambios en los Pechos Durante el Embarazo

Durante el embarazo el cuerpo de la mujer experimenta una gran transformación. Tu pecho aumenta de tamaño y puede estar tenso. Pero ¿cómo cambian los pechos en el embarazo y qué consecuencias tiene para ti?

Tu pecho ya ha aumentado de tamaño durante las primeras semanas de la gestación como consecuencia del desarrollo de las estructuras de las glándulas mamarias. Durante el embarazo el elevado nivel de estrógenos impide la producción de leche pero tras el parto ese freno desaparece y el pecho comienza a segregar leche.

La naturaleza se ocupa perfectamente de todo. No obstante, algunas mujeres pueden extraer algo de calostro al presionar el pecho antes del parto, quizá incluso a partir de este momento del embarazo. Al mismo tiempo que tus mamas se hacen más grande, notarás que la areola que rodea al pezón se vuelve más oscura y grande. Al mismo, las pequeñas glándulas accesorias de la areola aumentan de tamaño. Otro de los cambios que notarás en tus pechos cuando te quedes embarazada es que a través de tu piel se “ven” las venas.

Un delicado masaje ayuda a disminuir esa desagradable tensión. Y eso supone un gran alivio, también ahora durante el embarazo.

Evolución del Pecho Durante el Embarazo

  1. Primeras semanas: Aumento del tamaño del pecho debido al desarrollo de las glándulas mamarias.
  2. Mitad del embarazo: Posible producción de calostro.
  3. Final del embarazo: Venas más visibles, areola más oscura y grande.

El Calostro: La Primera Vacuna del Bebé

Seguro que has oído hablar mil veces de la lactancia materna y de sus muchos beneficios. En cambio, existen muchos “gaps” sobre el calostro, una sustancia de tono ocre o amarillo que precede a la aparición de la leche materna. Muchas madres creen que no es un alimento de calidad para el bebé o que es insuficiente, dos ideas completamente erróneas.

Se trata de un alimento muy completo y específicamente adaptado a las necesidades del recién nacido. Tiene menos calorías que la leche madura, pero es más rico en proteínas, vitaminas liposolubles (A, D, E, B12 y K) y minerales (magnesio, calcio, potasio, sodio y fósforo). Además, contiene inmunoglobulina A (IgA), un anticuerpo que también está presente en las secreciones de las mucosas del organismo y es la primera línea de defensa contra las infecciones. De hecho, la Organización Mundial de la Salud lo denomina “la primera vacuna”.

¿QUÉ ES EL CALOSTRO? 🤱 La Primera Leche y Por Qué es TAN IMPORTANTE

Extracción Precoz del Calostro a Partir de la Semana 34

En algunas situaciones puede ser que la extracción del calostro o de la leche resulte algo más difícil hasta que se establezca la lactancia. “En estos casos se dan suplementos, pero existe la posibilidad de extraer el calostro a partir de semana 34 de embarazo”, explica la Dra. Sonia Rombaut, coordinadora de Obstetricia Clínica de Dexeus Mujer. «Es un protocolo que hemos puesto en marcha recientemente en el Hospital para qué los bebés se puedan beneficiar de contar con suplementos de calostro materno”, añade.

¿En qué casos se aconseja la extracción precoz del calostro?

La extracción prenatal del calostro se puede realizar a partir de las 34 semanas, ya que el calostro se empieza a producir en el embarazo a partir de la semana 12-18. Está indicada en situaciones especiales, como cuando la madre tienes diabetes que está bajo tratamiento, antecedentes de hipogalactia (baja producción de leche) o síndrome de ovarios poliquísticos.

¿Qué beneficios tiene llevarla a cabo?

Para la madre: proporciona un mejor autoconocimiento de las propias mamas y estimula la glándula mamaria aumentando los receptores de oxitocina (una hormona que favorece la creación del vínculo materno-filial) y la producción de leche.

¿Cómo se realiza la extracción?

Si es tu caso, puedes realizar la extracción de forma manual una vez al día (durante unos diez minutos). Busca un espacio tranquilo y cómodo y hazlo en un momento en el que estés relajada (por ejemplo, después de la ducha). Debes lavarse bien las manos antes y dejar preparado sobre la mesa el material que vas a necesitar: cucharita, jeringuilla, etc. En el Hospital Universitario Dexeus existe un Grupo de apoyo a la Lactancia que ofrece sesiones informativas gratuitas cada semana para asesorara a las madres, donde puedes consultar.

¿Y si no me sale?

Es posible que al principio no salga nada, no sea fácil o solo consigas obtener unas gotas, aunque realices bien la técnica. La cantidad que tiene cada mujer es variable, así que no te preocupes. Puedes depositarlo en una cucharilla y aspirarlo con una jeringuilla o recogerlo directamente con la jeringuilla.

¿Dónde se guarda?

Para conservarlo, se puede guardar en la misma jeringuilla dentro de una bolsa de cierre tipo zip y almacenarlas en el congelador de casa tras la extracción. Debes colocar una etiqueta en la que conste la fecha de extracción y el nombre del niño/niña (para que puedan identificarlo posteriormente en el Hospital).

¿Cómo funciona el circuito en el hospital?

La comadrona marcará las jeringuillas con una etiqueta en la que consten los datos de la madre y las pondrá dentro de una bolsa con cierre hermético. El calostro extraído se guarda en la nevera de la Unidad Neonatal. Una vez que haya nacido el bebé, se valorará la necesidad o no de estos suplementos de calostro.

Preguntas Frecuentes Sobre el Calostro

¿Realmente el calostro sacia al bebé o a veces hay que complementarlo con leche artificial?

Normalmente no es necesario complementarlo si la lactancia es correcta, sino ya te lo indicará el pediatra. El recién nacido debe ir tomando cantidades muy pequeñas de calostro de forma muy frecuente (unas 8-12 veces al día). Estas cantidades tan pequeñitas están adaptadas al tamaño de su estómago, así que le sacian. Además, normalmente piden de forma muy regular, lo que favorece el paso hacia la leche de transición.

¿Cuánto tiempo dura la secreción de calostro?

La secreción dura entre 48 y 72 horas tras el parto. El recién nacido se alimenta de calostro desde su nacimiento hasta aproximadamente el segundo día de vida, ya que entre el tercer y octavo día aparece la llamada leche de transición.

¿Además de alimentos y defensas, tiene otras funciones?

Además de aportar nutrientes de calidad y muchas vitaminas, es un alimento muy fácil de digerir. También tiene un efecto laxante, que le ayuda a expulsar el meconio (sus primeras deposiciones), lo que reduce el riesgo de ictericia, y protege su sistema digestivo, porque recubre la pared de sus intestinos aislándolos de los gérmenes. Además, contiene factores de crecimiento, ayuda a prevenir los niveles bajos de azúcar en sangre y le proporciona protección frente a infecciones y alergias.

¿Por qué es espeso y amarillento?

Su color amarillo se debe a su elevada concentración de vitaminas (en especial betacarotenos). Su aspecto está relacionado con su composición, aunque es variable en función de cada persona.

Otros Aspectos Importantes

Masajear el pecho como preparación para la lactancia

Masajear el pecho es una estupenda preparación para amamantar. Hacerlo durante unas semanas antes del parto y en la lactancia contribuye a relajar el pecho, estimula la circulación y aporta calor. Un buen efecto añadido: tocarás una vez al día esa parte de tu anatomía de forma enteramente consciente y notarás las pequeñas transformaciones que experimenta.

No son recomendables otras medidas preparatorias como, por ejemplo, frotar el pecho con una manopla de ducha seca, las infusiones ricas en taninos o la aplicación de determinadas cremas. Se pueden producir daños en las células y obtener el efecto contrario: grietas en el pezón, heridas, rozaduras y dolores al empezar a amamantar. Prescinde de todas esas medidas y evita tocar los pezones cuando masajees el pecho.

Amamantar con pezones retraídos o invertidos

Si tienes pezones retraídos o invertidos es conveniente que hables con antelación con una matrona o con una asesora de lactancia. No te preocupes, aunque tus pezones no sobresalgan lo más probable es que puedas dar el pecho a tu hijo. Cuando se tienen unos pezones así es más importante aún colocar de forma correcta al bebé. También existen algunos recursos como, por ejemplo, los formadores de pezones que a veces pueden servir de ayuda al empezar a amamantar. Si te informas bien te sentirás segura, esa es la mejor preparación para que la lactancia funcione.

Colocar correctamente al bebé

Aunque tus pezones sean normales también es muy importante que coloques al bebé de forma correcta. Muchos recién nacidos saben de forma instintiva cómo funciona el proceso de absorber leche del pecho, pero es mejor que la matrona o el personal especializado echen un vistazo cuando todavía estás en la clínica después de dar a luz, así tendrás la seguridad de que tu hijo está bien colocado para mamar. Si chupetea demasiado o suele tener el pezón metido a medias en la boca, puede que se lastimen más rápidamente los pezones. Pueden pasar un par de semanas hasta que todo funcione de forma fluida, tómate tu tiempo y ten paciencia contigo misma y con el bebé. También puedes acudir a grupos de lactancia, incluso durante el embarazo.

El tamaño del pecho y la primera leche

El momento en que sale y fluye la primera leche varía de una mujer a otra: en casos aislados comienza a salir algo de leche sobre la semana 10 de embarazo, pero en la mayoría eso sólo ocurre poco antes o después del parto. No hay que preocuparse, eso no afecta para nada a la lactancia posterior. El tamaño del pecho tampoco es un factor decisivo, el pecho se transforma de manera natural durante el embarazo, aumenta de tamaño y por eso a veces puedes notarlo más tenso.

Es importante que lleves un sujetador que se adapte bien a tu cuerpo, da igual que tenga aros o no, que sea de encaje o de algodón. Lo importante es que proporcione una buena sujeción del tejido mamario y que así ayude a evitar los dolores de espalda. Si tienes un pecho grande es imprescindible que utilices sujetadores con tirantes anchos que hacen que las cazuelas se ajusten bien sin aplastar los pechos. La parte delantera del sostén soporta casi el 80 % del peso del pecho. También hay que procurar que los costados y la parte de la espalda sean anchos y que estén confeccionados con material elástico de calidad.

Dar el pecho con tranquilidad

La lactancia se fundamenta en un equilibrio muy sensible. Un parto agotador, un estado de ánimo algo inestable, otras personas que te confunden con sus opiniones... todo eso puede repercutir en la lactancia. En los últimos años a veces ha existido una falta de sensibilidad frente a la lactancia y lo que ésta requiere: tranquilidad para la joven familia. Sobre todo durante las primeras semanas.

Leche materna o biberón

La decisión de dar el pecho es algo enteramente personal. Lo bueno de la lactancia es el intenso contacto físico que fortalece el vínculo con el bebé. Ningún producto industrial puede reemplazar eso. Por supuesto, la leche materna tiene todo lo que necesita tu hijo y la acción de mamar fortalece la musculatura de la mandíbula. Pero hay muchos niños que crecen alimentados con biberón. Si decides no darle el pecho o las cosas no salen como esperabas después del parto, existen productos adaptados para nutrir al bebé. El contacto intenso piel con piel, una tetina adecuada y cambiar periódicamente el lado por el que se alimenta al niño compensan la situación.

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