Son muchas las dudas que surgen cuando eres mamá por primera vez. Y cuando decimos muchas, ¡son muchas! Es lo más normal del mundo, todas pasamos por ahí. Una de ellas es saber cuándo quitar el reductor de la silla de coche del bebé, ya que puede comprometer el bienestar del peque.
En caso de que hayas llegado aquí por casualidad, o no sepas a qué nos referimos cuando hablamos del reductor de la silla del coche, vamos a empezar explicándotelo. El reductor es ese accesorio acolchado que viene incorporado en muchas sillas de viaje para bebés.
¿Qué es el reductor y por qué es importante?
El cojín reductor es fundamental en los primeros meses del bebé, ya que garantiza una postura adecuada, mayor sujeción y comodidad. Durante las primeras semanas de vida, el cuerpo del bebé necesita más soporte, especialmente en la zona de la espalda, el cuello y la cabeza.
La función de un reductor es ajustar el cuerpo de tu bebé a la silla de coche, al sistema de retención infantil (SRI) que has elegido para él. Un bebé cuando viaja en su silla de auto no puede llevar ni exceso de reductores ni defecto de los mismos.
El post de la Fundación Mapfre destaca que “esta reducción necesaria la debemos hacer por tres razones principales”:
- Adaptar la silla al tamaño del bebé: La reducción del espacio interior nos permite adaptar el espacio interno de la silla de niños al tamaño del bebé.
- Elemento primordial en caso de colisión lateral: La contención del hombro, la pelvis y, sobre todo, de la cabeza del bebé en caso de impacto lateral es muy importante.
- Mejorar la ergonomía y el confort del bebé: Los reductores actuales están diseñados para favorecer su correcta posición en la silla de niños, evitando posturas encorvadas que dificulten la respiración y aumentando un ángulo de reclinación para el correcto reposo del bebé.
Estos tres factores hacen que el reductor de la silla de niños haya pasado de ser simplemente un cojín que reducía el espacio interior en el Reglamento 44, a un elemento de seguridad importante.
¿Cuándo quitar el reductor? Señales a tener en cuenta
Pero llega un momento en que dejarlo puesto puede resultar incómodo o incluso contraproducente. Así que sí: el reductor protege, pero también caduca. Lo más importante es observar a tu peque, seguir su evolución y, si necesitas una segunda opinión, contar con asesoramiento experto.
Los pediatras recomiendan retirar el reductor en cuanto el bebé empieza a mostrar signos de incomodidad o limitación de movimiento. Los fabricantes suelen indicar una franja de uso en el manual. Es importante observar cómo evoluciona y crece nuestro peque, sobre todo, cuando se trata de su seguridad y desarrollo.
Aquí tienes algunas señales que indican que es hora de quitar el reductor:
- Tu bebé parece que está apretado dentro de la silla: Si sientes que la silla es demasiado pequeña ha llegado el momento.
- El arnés ya no hace su función perfectamente: Lo que puede ser peligroso en caso de accidente. Hasta que el niño tenga 18 kg de peso o 105 cm de altura, este irá sujeto a la silla mediante el sistema de arneses de 5 puntos, y para que estos hagan su función deben ir ajustados.
- Sudoración excesiva: Al estar más encajado es posible que el peque no pueda transpirar y que pase calor.
- Mala postura cervical o de la espalda: El reductor está pensado para un tamaño en concreto, lo que hace que se adapte fácilmente al cuerpo del bebé.
Los cojines reductores están pensados para acompañar al bebé en sus primeros meses, normalmente hasta los 60 cm de altura, aunque esto puede variar según su tamaño y postura. No todos los modelos son iguales: algunos se desmontan por capas, otros se retiran de una sola pieza. Lo importante es seguir las indicaciones del fabricante y observar cómo se adapta tu peque a medida que crece.
Cada marca puede variar el diseño, el grosor del acolchado y las recomendaciones de uso, por eso es fundamental leer el manual. Si no tienes el manual, no te preocupes, porque también es normal.
¿Todos los reductores son iguales? Aunque a simple vista parezcan parecidos, no todas las sillas llevan el mismo tipo de reductor ni funcionan igual. Podemos encontrar un reductor principal que se utiliza desde el nacimiento hasta que el bebé alcanza unos 60 cm.
¿Qué hacer después de quitar el reductor?
Todos los cambios se notan raros al principio y este también. Puede que al principio notes al bebé más suelto en la silla. Es normal. Mientras tu peque esté seguro y cómodo, no hay ningún problema.
Una vez que hayas retirado el reductor, te aconsejamos que uses una funda para la silla de viaje. Es el complemento ideal para mantener la silla limpia y conseguir que el peque no sufra alergias o roces. Además, nuestras fundas se adaptan como una segunda piel, lo que hace que se quiten y pongan fácilmente, sin perder el tiempo. Y, por supuesto, este paso tampoco debe faltar.
Quitar el reductor a tiempo no solo es seguro, sino que mejora la postura, la comodidad y el ajuste del arnés. Cada bebé es diferente, así que escucha las señales que te da y no tengas miedo de dar el paso cuando toque. Y si te quedan dudas, estamos aquí para ayudarte.
Recuerda que la instalación de la silla debe de hacerse siguiendo de forma estricta lo que el fabricante indique, pero las indicaciones en cuanto a los reductores deben entenderse siempre como algo orientativo.
Borsino Grupo 0+ - Ajuste arnés y cabezal
Es evidente que el primer factor que influye en el uso de los reductores es el tamaño del niño. No todos los niños de la misma edad tienen la mismas características anatómicas y morfológicas, los mismos cuerpos: en un mismo modelo de silla de auto dos niños de la misma edad pueden necesitar distintos reductores. Es lo primero que debes tener en cuenta cuando uses la silla de auto: pensar que tu bebé es único, en todos los sentidos como mamá enamorada de tu bebé que serás, y que lo que hagan amigos o familiares en el uso de sus sillas de auto no tiene por qué ser válido para él.
Los reductores también hacen una función relacionada con la altura de los arneses. Es especialmente importante que prestes atención a los reductores que se sitúan en la zona de la cabeza. Una mala elección de un reductor para la cabeza puede tener consecuencias graves.
Por tanto, si se quitan los reductores y cuñas antes de tiempo al pensar que el niño irá un poco más cómodo y menos encajonado y agobiado de este modo, estamos cometiendo un grave error que impediría a los arneses fijar al niño al SRI, aumentando enormemente las posibilidades de escape.
Aprovechamos este post en el que volvemos a hablarte de seguridad para recordarte una máxima que debes tener siempre en cuenta: QUE TU HIJO VIAJE EN CONTRAMARCHA EL MAYOR TIEMPO POSIBLE.
