Lina Morgan: Biografía de una Estrella de la Comedia Española

Lina Morgan (Madrid, 1936) ocupa un lugar especialmente destacado en el Olimpo de la comedia española. Cualquiera que conozca mínimamente su trayectoria podrá reconocer su especial vis cómica, su gran capacidad para romper taquillas y levantar audiencias, o su valentía para invertir su capital en el teatro La Latina, del que fue dueña entre 1983 y 2010. Tampoco es un secreto que la madrileña fue una mujer hermética, de esas que mantienen una cierta distancia y evitan a toda costa airear sus miserias. Por un lado, ella deseaba que el público la conociera principalmente por su trabajo. Además, su biógrafo Jesús García Orts, que ha participado en la docuserie sobre Lina que la plataforma Movistar Plus+ estrenará en breve, comenta que la cómica era “muy consciente” de todos los rumores que circulaban sobre ella pero que prefirió dar la callada por respuesta para protegerse a sí misma y para que nadie pudiera hacer daño a los suyos.

Primeros Años y Familia

María de los Ángeles López Segovia, verdadero nombre de la actriz Lina Morgan, nació el 20 de marzo de 1937 en la madrileña calle de San Pedro en el seno de una familia humilde. Sus padres fueron Emilio López Roldán, oficial de sastrería y Julia Segovia García ama de casa. Tuvieron cinco hijos, siendo Lina la cuarta. Al igual que Miguel Gila nació en una familia modesta. Desde muy pequeña supo lo que era trabajar, pues ayudaba a su padre a coser trajes de militares. Tras terminar la educación primaria, con 11 años comenzó a estudiar baile clásico español.

Durante la mayor parte de su vida, Lina consideró su pilar fundamental a su humilde y numerosa familia. Mantenía una relación especial con su padre, un sastre llamado Emilio López, que siempre la apoyó como artista. Según García Orts, autor del libro Lina Morgan: de Angelines a Excelentísima Señora, fue precisamente él quien consintió que a los 13 años Lina entrara a formar parte de una compañía infantil llamada Los Chavalillos de España. “Emilio no faltó nunca a ningún estreno”, cuenta a nuestra revista. “La madre se mostró algo más reticente a que su hija se dedicara al espectáculo, aunque luego, cuando vio los resultados, fue la primera en presumir de hija. Eran cinco hermanos y, sobre todo al principio, tenía buena relación con todos. Pero los tres más pequeños (Julia, Lina y José Luis) terminaron haciendo piña, pues los otros dos se acabaron casando y teniendo descendencia mientras que ellos se quedaron solteros, viviendo en el piso con sus padres. Lina siempre se hizo cargo de los suyos y les ayudó en todo lo que pudo”.

Inicios en el Mundo del Espectáculo

A los 13 años fue elegida por un representante del mundo del espectáculo, Pepe Cabo, para formar parte de una compañía infantil dirigida por la academia de Karen Taff, Los chavalillos de España. Con 16 años ingresó en la compañía de revista de Matías Colsada, en el Teatro La Latina. Ahí comenzó a trabajar como bailarina del reparto junto con la vedette Maruja Tomás y su marido y líder de la compañía, Alfonso Del Real. Al no tener la mayoría de edad, la actriz tuvo que falsificar su fecha de nacimiento para poder ingresar, y se especializó en papeles cómicos.

Cabe decir que Lina sentía especial predilección por su hermano José Luis. A fin de cuentas, él apostó plenamente por su talento desde el primer momento. Siempre la arropó en lo personal y la protegió en lo profesional. Se encargó incluso de buscarle un nombre artístico, pues la madrileña se anunciaba con el nombre de Angelines Segovia cuando empezó a trabajar como vicetiple en la compañía de revistas de Matías Colsada, quien, dicho sea de paso, no confiaba en ella al principio por el simple hecho de que, a diferencia del resto de vedettes, era demasiado bajita. “Dicen que detrás de un gran hombre hay una gran mujer, y yo diría que detrás de una mujer importante, si es que soy importante, hay un gran hombre, que en este caso es mi hermano”, confesó ella sobre aquel vínculo fraternal. “Sin él no sería ni la mitad de lo que soy. En todos los momentos difíciles de mi vida ha estado junto a mí y me ha ayudado a salir adelante: cuando faltó mi padre, cuando tuve el desprendimiento de retina y sufrí aquella grave operación, o cuando compramos el teatro La Latina… porque lo compramos los tres hermanos, Julia, José Luis y yo. Le he echado encima muchas cosas y le quiero más que a mi vida”.

Ascenso a la Fama

De ahí pasa a ser una vedette de revista durante los años 1950, actuando en salas de Gran Vía junto con actores y artistas como Manolo Paso, Tony Leblanc, Miguel Gila o Ángel de Andrés entre otros, hasta convertirse en una de las caras habituales del género en el Madrid de la época. Los productores cinematográficos comienzan a interesarse por ella, y Morgan rueda sus primeras películas: El pobre García, de Tony Leblanc, y Vampiresas 1930 de Jess Franco (1960). Su confirmación en el mundo del espectáculo vino en 1964, cuando actúa en la compañía de Colsada con artistas como Juanito Navarro, en espectáculos cómicos y de revista. En esa época, Morgan debuta como actriz principal y alcanzará su primer gran éxito de público, junto con Navarro, en la obra Dos maridos para mí en 1965. Desde ese momento, Colsada explota la colaboración entre Lina Morgan y Juanito Navarro.

Efectivamente, el ascenso de Lina hacia la fama nacional fue imparable, sobre todo, desde que en el teatro empezó a hacer pareja con el actor cómico Juanito Navarro. El enorme éxito que tuvieron en la década de los años sesenta la animó a montar su propia compañía y también a cumplir uno de sus mayores sueños: comprarle a plazos a Colsada el para ella mítico teatro La Latina.

Lina Morgan con Juanito Navarro

Éxito en el Cine y la Televisión

A comienzos de los años 1970 apareció en más películas, la mayoría de ellas cintas de humor dirigidas por Mariano Ozores, donde interpretaba a empleadas del hogar o personajes cómicos. Tras su éxito en taquilla, Mariano Ozores cuenta con ella para que interprete hasta ocho títulos. Además de papeles de humor, Lina Morgan intentó hacer papeles de registro distinto. Después del éxito de Celeste no es un color, Lina Morgan decide dar el salto a la televisión. En 1995, la muerte de su hermano José Luis afecta seriamente a la actriz, quien además se ve obligada a hacerse cargo de La Latina. A pesar de ello, sale adelante y emprende un nuevo proyecto producido por Valerio Lazarov, la serie Hostal Royal Manzanares para Televisión Española.

“Alrededor de esa época firmó un contrato millonario para rodar las que fueron sus cuatro últimas películas con los productores Julián Esteban y Luis Méndez”, apunta García Orts. Tras su éxito en taquilla, Mariano Ozores cuenta con ella para que interprete hasta ocho títulos. Además de papeles de humor, Lina Morgan intentó hacer papeles de registro distinto. Después del éxito de Celeste no es un color, Lina Morgan decide dar el salto a la televisión. En 1995, la muerte de su hermano José Luis afecta seriamente a la actriz, quien además se ve obligada a hacerse cargo de La Latina. A pesar de ello, sale adelante y emprende un nuevo proyecto producido por Valerio Lazarov, la serie Hostal Royal Manzanares para Televisión Española. En 2001, regresaría a la televisión pública con Academia de baile Gloria, de la que se grabaron 17 capítulos. La actriz también grabó y estrenó en 2004 la serie ¿Se puede? Sus últimos trabajos fueron apariciones en series de José Luis Moreno como Aquí no hay quien viva, A tortas con la vida o Escenas de matrimonio, donde duró unas pocas semanas.

La revista es un género artístico netamente español, que tiene muy poco que ver, a pesar de sus aparentes similitudes, con el musical americano o con el vodevil francés. Consiste, por regla general, en una hábil mezcla de situaciones hilvanadas mínimamente por un leve hilo argumental y canciones, y se caracteriza sobre todo por una manera especial de relacionarse con el público, aspecto éste que depende en gran manera de las virtudes del artista. La revista ha generado una larga lista de actores y actrices, que en algunos casos, como los de Concha Velasco, José Sazatornil o Esperanza Roy, han pasado a otros campos de la interpretación y han visto cómo se revalorizaban sus nombres, pero que en otros han permanecido fieles al escenario teatral, como es el caso de Tomás Zori, Fernando Santos o Quique Camoiras.

Lina Morgan en Hostal Royal Manzanares

La Etapa en el Teatro La Latina

A partir de 1975, Morgan decide aparcar el cine para volver a subir a los escenarios. Con el dinero ganado en sus películas, la actriz monta su propia compañía de revista en el Teatro Barceló. Su proyecto atravesó serias dificultades económicas ya que, tras la muerte de Francisco Franco, el humor blanco y castizo no tenía la misma demanda que otro tipo de géneros como el destape, y Lina Morgan perdió todo el dinero invertido. Lina Morgan da un golpe de efecto en 1978 al arrendar con la ayuda de su hermano, el empresario José Luis López Segovia, el Teatro La Latina de Madrid, que por aquel entonces atravesaba serios problemas económicos. Para reimpulsarlo, la actriz traslada al mismo varias de sus obras de revista con libretos de Manolo Baz, mientras que su hermano se dedica a la gestión y programación.

En 1980, la actriz estrena una de sus obras de teatro más conocidas, la revista ¡Vaya par de gemelas!. La pieza pasó por Valencia, Barcelona y Madrid, y su éxito de público hizo que Televisión Española decidiera grabarla para televisión. La obra funcionó desde noviembre de 1980 hasta septiembre de 1983, con ella se recaudaron unos 2.700 millones de pesetas y la actriz fue reconocida en 1982 con el premio Miguel Mihura del teatro. A partir de la década de 1990, cambia su registro y pasa de la revista a la comedia musical.

En los últimos años de su vida estuvo tranquila. Saboreando las mieles del éxito pasado, y barajando algunos proyectos teatrales que nunca llegaron. La televisión también le jugó alguna que otra mala pasada por las audiencias, direcciones, y demás, pero creo que siempre sintió el cariño de su público que nunca la abandonó.

Teatro La Latina

Vida Personal y Amores

En realidad, Lina llevaba dentro amor para dar y regalar. Su primer novio oficial fue el también actor Manolo Zarzo, con el que compartió una breve historia de amor adolescente de la que ambos acabarían hablando en distintas revistas del corazón. Al cabo de un tiempo se hizo novia de un chico cuyos padres eran dueños de una conocida tienda de electrodomésticos en la Gran Vía madrileña -la cosa no acabó en boda porque ellos se opusieron a esa relación por tratarse de una mujer que se dedicaba a los espectáculos de variedades-.Después apareció el empresario ganadero José Martínez Uranga, alias ‘Choperita’, que entonces estaba casado con otra mujer. Alguna persona del entorno de Lina ha contado en entrevistas que ella llevó en su cartera, hasta el final de sus días, una fotografía del vasco, quien falleció en 2023 y le llegó a ofrecer a su amante la posibilidad de marcharse con él a América, donde tenía rentables negocios taurinos, algo que la artista rechazó por sus creencias religiosas y su resistencia a destruir matrimonios. “La historia duró ocho años”, contó en una entrevista en la que no quiso mencionar su nombre.

Después de aquello, Lina se dejó ver entrando y saliendo con José Sacristán, con el que protagonizó Nosotros, ellas… y el duende, emitido en el recordado Estudio 1 en 1971. “Flirteamos durante un tiempo, pasamos unos mesecillos saliendo juntos, tomando copichuelas e intercambiando conversaciones y pareceres”, reconoció el actor en Lazos de sangre.

Según las fuentes consultadas, a Lina le habría gustado tener hijos, pero no tuvo la oportunidad de lograrlo. Jamás se planteó la posibilidad de ser madre soltera, aunque siendo todavía joven intentó adoptar un niño pero, en sus propias palabras, “me encontré con tantas pegas que desistí”. En algunas entrevistas bromeaba también con que, de todas formas, para ser una buena madre hacía falta sufrir mucho y ella no tenía ganas de sufrir. “No me siento frustrada por no ser madre”, aseguró a una revista en 1994. “Como no me he casado, siempre he seguido siendo en casa ‘la niña’. Tendré dos mil años y seguiré siendo la niña. A mí me gustan muchos los niños y el público infantil que tengo me encanta. Me llenan de ternura cuando se acercan a mí para tocarme la cara y ver si soy de verdad o un muñeco; son maravillosos. Pero no echo en falta tener un hijo propio. No puedo pedirle más a la vida”.

💔▶El SECRETO MILLONARIO de LINA MORGAN y la VERDAD que NADIE QUERÍA CONTAR sobre SU HERENCIA

Enfermedad y Fallecimiento

También dicen por ahí que, antes de morir, Julián Esteban, estando ya muy enfermo, intentó volver a encontrarse con Lina. Sin embargo, ella no accedió a su petición porque se le daba muy mal lidiar con los hospitales y las enfermedades de la gente de su entorno. Tanto es así que vivió como algo traumático el deterioro progresivo de su hermano José Luis, fallecido en noviembre de 1995 por complicaciones derivadas del sida, y no fue hasta dos meses después cuando llamó al director de ABC, Luis María Anson, para que este hiciese pública la noticia.

La actriz llevaba años lidiando con un cáncer de garganta que le fue diagnosticado mientras hacía Hostal Royal Manzanares, pero quiso mantener en secreto esa información. Tanto es así que cada vez que tenía que ingresar en la clínica Ruber para recibir quimioterapia, lo hacía bajo un nombre falso. Pese a todo, Lina decidió seguir trabajando para no levantar sospechas, aunque alguno de sus compañeros de equipo recuerda que a veces, mientras grababa la serie en Prado del Rey, tenía una sensación constante de náuseas, e incluso fue necesario parar el rodaje en varias ocasiones debido a su frágil estado de salud.

“Lo malo es que ese cáncer reapareció en 2002, fecha en la que Lina iba a interpretar un monólogo en el teatro María Guerrero”, apostilla su biógrafo. “Desde ese momento lo fue arrastrando, y ya al final se dejó un poco morir. Daniel Pontes tuvo un papel importante en su etapa final. Un hombre como él, que no entendía de nada, se vio de pronto administrando un teatro, que afortunadamente luego se vendió, y gestionando el tema de la prensa en un estado tan complicado como el que tenía Lina. Creo que él hizo lo que pudo y, sobre todo, lo que su jefa le dijo. Lo que sí me pregunto hoy es por qué no se le está haciendo a Lina por ejemplo un museo, con el que preservar su enorme legado, como tienen otras artistas. Consiguió a base de mucho esfuerzo llegar a ser la estrella y empresaria de sus propios espectáculos. Cambió la estructura del género de la Revista, que ella misma dignificó y levantó del olvido para terminar haciendo de sí misma un auténtico espectáculo. Creó su propio personaje, como lo hicieron Cantiflas, Charlot o Groucho Marx.

Tras la muerte de la artista, que se produjo en agosto de 2015 en su piso de la calle Samaria, la polémica por su herencia dio pie a todo tipo de especulaciones. Los medios desvelaron luego que la actriz tenía tres sobrinos pero no mantenía ninguna relación con ellos, lo que hizo que Pontes fuese nombrado heredero de todos sus bienes, junto a su chófer de toda la vida, Abelardo González.

Principales Obras de Lina Morgan

Título Tipo Año
El pobre García Película 1961
La tonta del bote Película 1970
Vaya par de gemelas Teatro 1980
Hostal Royal Manzanares Serie de TV 1996-1998

Publicaciones populares: