Alan Turing: Biografía del Padre de la Informática Moderna

Alan Mathison Turing (23 de junio de 1912 - 7 de junio de 1954) fue un matemático británico cuyo trabajo abarcó campos como la informática teórica, el criptoanálisis y la inteligencia artificial. Se le considera el padre de la informática moderna y su legado continúa inspirando a científicos, ingenieros y soñadores en todo el mundo.

Alan Turing a los 16 años.

Primeros Años y Educación

Alan Mathison Turing nació el 23 de junio de 1912 en Maida Vale, Londres. Su padre, Julius Mathison Turing, era funcionario del gobierno colonial británico en la India, y su madre, Ethel Sara Stoney, descendía de una familia angloirlandesa. Desde pequeño, Turing mostró una extraordinaria habilidad para las matemáticas y una fascinación por los rompecabezas.

A los trece años, ingresó en la prestigiosa Sherborne School, donde chocó con un sistema educativo anclado en las humanidades clásicas, que consideraba las ciencias como una disciplina secundaria. Fue en Sherborne donde Alan conoció a Christopher Morcom, compañero de estudios, amigo íntimo y su primer amor. Sin embargo, la prematura muerte de Christopher, a causa de tuberculosis bovina, dejó una huella imborrable en el joven Turing.

En 1931, Turing ingresó en el King’s College de la Universidad de Cambridge, donde pronto destacó por sus trabajos en matemáticas puras. Su genio fue reconocido rápidamente, y en 1935 fue elegido miembro de la universidad, con apenas 23 años. Durante este periodo, trabajó bajo la tutela de Godfrey Harold Hardy, uno de los matemáticos británicos más respetados de la época.

King’s College de Cambridge, donde estudió en 1931 y se convirtió en miembro en 1935. Su sala de informática lleva actualmente su nombre.

En 1934, Turing se licenció en Matemáticas por la Universidad de Cambridge y dos años más tarde publicó un artículo que revolucionó la lógica de las matemáticas titulado "Sobre los números computables, con una aplicación al problema de decisión".

La Máquina de Turing y la Computabilidad

Fue precisamente en este contexto cuando Turing publicó, en 1936, su trabajo «On Computable Numbers, with an Application to the Entscheidungsproblem», en el que introdujo el concepto de la «Máquina de Turing», un modelo teórico de una máquina capaz de ejecutar cualquier proceso algorítmico. En 1935, Turing describió una máquina de computación abstracta con memoria ilimitada que puede operar gracias a un escáner que se mueve hacia adelante y hacia atrás a través de la memoria.

Esta memoria está representada en forma de símbolos, y el escáner lee lo que encuentra a su paso. En realidad, el escáner de la máquina de Turing sigue una serie de instrucciones grabadas. En su trabajo, Turing describe un concepto de memoria almacenada que tiene implícita la posibilidad de que la máquina opere de forma autónoma. De esta manera, la propia máquina podría modificar o mejorar su propio código.

La máquina que planteaba Turing se conoce ahora simplemente como la máquina de Turing universal. El ordenador contemporáneo no es más que una versión evolucionada de la máquina de Turing universal. Un ordenador hace mucho más que ordenar. Usamos esa palabra prestada del francés ‘ordinateur’, que es la traducción del original inglés ‘computer’.

Ése era el nombre de las personas especialistas en hacer cálculos numéricos y en el siglo XIX ese término comenzó a aplicarse a máquinas, que comenzaron a sustituir a los humanos en esas tareas. Sin embargo, los primitivos ordenadores tenían el inconveniente de que se construían para resolver un problema determinado y si se quería usarlos para otro fin, había que cambiar los circuitos.

Eso fue así hasta que en 1936 un estudiante inglés, Alan Turing, pensó en una computadora que resolvería cualquier problema; siempre que ese problema pudiera traducirse a expresiones matemáticas y luego reducirse a una cadena de operaciones lógicas con números binarios, en las que sólo cabían dos decisiones: verdadero o falso. La idea era reducir todo (cifras, letras, imágenes, sonidos) a ristras de unos y ceros y usar una receta, un programa, para resolver los problemas en pasos muy simples.

Contribuciones Durante la Segunda Guerra Mundial

El 3 de septiembre de 1939, Gran Bretaña entró en guerra con Alemania. En ese momento, Turing fue contratado como criptólogo por el ejército británico en Bletchley Park, una instalación militar ultrasecreta localizada en Buckinghamshire y conocida como Station X. Allí se llevaron a cabo los trabajos de descifrado de los códigos alemanes durante la Segunda Guerra Mundial.

Este es el aspecto que tenía Enigma.

La misión de Turing era intentar descifrar el sistema de cifrado de una máquina desarrollada por los nazis llamada Enigma, que el ejército polaco le había hecho llegar. Inventada por Arthur Scherbius antes de la guerra, los alemanes usaban la máquina Enigma para codificar los mensajes que se enviaban durante la Segunda Guerra Mundial. Enigma había sido inventada por el ingeniero alemán Arthur Scherbius tras la primera guerra mundial.

A través de ecuaciones y cálculos, el equipo liderado por Turing encontró pautas en los mensajes, con lo que pudieron descubrir una pequeña parte de su funcionamiento. Sin embargo, todavía no podían descifrarlos.

Junto a su amigo, el matemático británico-estadounidense Gordon Welchman, Turing desarrolló a finales de 1939 y mediados de 1940, una máquina a la que bautizaron como Bombe (una palabra polaca para definir un tipo de helado), con la que consiguieron descifrar con éxito las transmisiones de Enigma. Para romper los códigos de la máquina Enigma, Turing diseñó la Bombe, una máquina electromecánica creada para eliminar las numerosas claves enigma candidatas.

La máquina electromecánica «Bombe» replicaba la acción de varias máquinas Enigma.

La Bombe eliminaba un gran número de claves enigma probables minimizando las posibilidades. Para cada posible combinación se ponía en marcha con electricidad una cadena de deducciones lógicas. Así, era posible detectar cuándo existía una contradicción y, de este modo, desechar esa combinación.

A principios de 1942, se interceptaron y descifraron más de 39.000 mensajes, que posteriormente se duplicaron en un mes, logrando finalmente interceptar y decodificar dos mensajes por minuto. Historiadores como Hugh Se-bag-Montefiore y David Kahn coinciden en señalar que el trabajo de Turing fue decisivo para la victoria aliada, acortando la guerra entre dos y cuatro años, y salvando alrededor de catorce millones de vidas.

Alan Turing: El Genio que Derrumbó los Códigos Nazis | SLICE HISTOIRE | DOCUMENTAL COMPLETO

Desarrollo de la Inteligencia Artificial y el Test de Turing

Tras la guerra, Turing se volcó en el diseño y desarrollo de los primeros ordenadores programables. En el Laboratorio Nacional de Física, concibió el ACE (Automatic Computing Engine), uno de los primeros proyectos de ordenador digital.

Pero su pensamiento fue mucho más allá de la mera computación numérica. Turing imaginó máquinas capaces de aprender y razonar, sentando así las bases de la inteligencia artificial. Es imposible hablar del origen de la Inteligencia Artificial sin hablar de Alan Turing. Aunque el término inteligencia artificial ni siquiera existía en la época. John McCarthy presentaría el término en 1956, dos años después de la muerte prematura de Alan Turing. El primer trabajo que destaca para el avance de lo que posteriormente se conocería como inteligencia artificial fue realizado a mediados del siglo XX por el matemático de origen británico Alan Turing.

Uno de los legados de Turing para la IA, y no necesariamente uno bueno, es su enfoque al problema de las máquinas pensantes. De hecho, Turing comprendió bien la necesidad de tener evidencia empírica, proponiendo lo que se ha conocido como la prueba de Turing para determinar si una máquina era capaz de pensar.

Este juego implica aislar a un hombre y una mujer de un interrogador que tiene que adivinar cuál es cuál haciendo preguntas y estudiando respuestas escritas. En la prueba del matemático británico, un programa de computadora sustituye al hombre. Efectivamente, la prueba estudia si el interrogador puede determinar cuál es la computadora y cuál es humano (aunque Turing no dijo explícitamente que el interrogador debe ser dicho que uno de los respondedores era un ordenador).

El test de Turing es una prueba de la habilidad de una máquina para exhibir un comportamiento inteligente similar al de un ser humano. El formato de la prueba es la conversación. El test de Turing supuso el origen de la inteligencia artificial y con ella llegó la ambición del hombre por crear una máquina que pensara como él.

En 1990, el empresario neoyorquino Hugh Loebner estableció un premio anual de $100,000 al creador de una máquina que pudiera pasar la prueba de Turing. La aristocracia de la IA apoyó firmemente la contienda hasta que quedó claro lo mal que estaban las máquinas. A día de hoy, ninguna máquina ha estado ni siquiera cerca de ganar, aunque se están produciendo grandes avances en inteligencia artificial que podrían acercarnos a una máquina que pase por fin este difícil test informático.

Persecución y Muerte

A pesar de que Turing fue elegido miembro de la Royal Society de Londres en marzo de 1951 y de ser considerado el creador de la inteligencia artificial, la ciencia cognitiva moderna y uno de los primeros científicos en plantear la hipótesis de que el cerebro humano es en gran parte una máquina de computación digital, su vida estaba a punto de dar un terrible vuelco. En 1952, fue procesado por homosexualidad tras denunciar un robo cometido por un amante ocasional.

El sistema judicial británico le ofreció dos opciones: la prisión o la castración química mediante la administración de estrógenos. Turing, convencido de que no había cometido ningún crimen, eligió el tratamiento hormonal.

El 7 de junio de 1954, Alan Turing fue encontrado muerto en su casa de Wilmslow, Cheshire. A su lado, una manzana mordida, presuntamente impregnada de cianuro. Aunque la versión oficial fue suicidio, las circunstancias exactas de su muerte siguen siendo motivo de debate. Algunos biógrafos sugieren que podría haber sido un accidente relacionado con sus experimentos químicos.

Reconocimiento Póstumo

En 2009, tras una intensa campaña pública impulsada por activistas y científicos, el primer ministro británico Gordon Brown ofreció una disculpa oficial en nombre del Gobierno. El indulto real llegó en agosto de 2014, con el propósito de que “a Turing se le recuerde por sus contribuciones durante la guerra y no por su posterior condena criminal”.

Fue una medida simbólica y excepcional, pues los indultos sólo se suelen conceder si el condenado es técnicamente inocente. El verdadero homenaje vino de sus colegas, que desde 1966 conceden el premio Turing, un equivalente al Nobel de Informática. A finales del siglo XX, el reconocimiento a la figura de Turing comenzó a ser mucho más generalizado.

En la actualidad, Alan Turing es reconocido como uno de los padres de la informática y de la inteligencia artificial. Pero su verdadero legado va más allá de las máquinas. El visionario que enseñó a las máquinas a pensar continúa inspirando a científicos, ingenieros y soñadores en todo el mundo.

Hito Fecha Descripción
Nacimiento 23 de junio de 1912 Nace Alan Mathison Turing en Londres.
Publicación sobre Números Computables 1936 Introduce el concepto de la Máquina de Turing.
Trabajo en Bletchley Park 1939-1945 Descifra el código Enigma durante la Segunda Guerra Mundial.
Diseño del ACE 1945-1948 Diseña el Automatic Computing Engine.
Artículo sobre Inteligencia Artificial 1950 Trata el problema de la inteligencia artificial.
Condena por Homosexualidad 1952 Es condenado por "indecencia grave".
Muerte 7 de junio de 1954 Fallece en Wilmslow, Cheshire.
Disculpa Oficial del Gobierno Británico 2009 Gordon Brown ofrece una disculpa oficial.
Indulto Real 2014 Se concede un indulto real a Alan Turing.

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