¿Cuándo Desaparecen las Náuseas en el Embarazo? Una Guía Detallada

El embarazo es un período emocionante y lleno de cambios, pero también puede traer consigo algunos desafíos, como las náuseas y vómitos, que afectan hasta el 80% de las mujeres embarazadas. Quizás la molestia más frecuente del embarazo sean las náuseas o ascos, sobre todo al comienzo de la gestación. De hecho, se trata de uno de los primeros síntomas de embarazo.

Aunque estos síntomas suelen aparecer temprano en la gestación, entre las semanas 6 y 9, en la mayoría de los casos desaparecen antes de la semana 16. Afortunadamente, existen formas de manejar estas molestias para que disfrutes de este momento tan especial de tu vida.

¿Cuándo Empiezan las Náuseas en el Embarazo?

Las náuseas en el embarazo pueden comenzar incluso antes de que la mujer sepa que está embarazada. Mónica Pérez García, dietista-nutricionista y miembro de la Academia Española de Nutrición y Dietética, señala que es uno de “los síntomas que primero aparecen en el embarazo”. Es poco frecuente, pero pueden llegar a aparecer antes incluso de que la mujer conozca su estado. Lo normal es que irrumpan durante el primer trimestre y, en concreto, en la mayoría de los casos, “entre la cuarta y la sexta semana”.

🤮👎 8 TRUCOS conta las NÁUSEAS Y VÓMITOS del embarazo

¿Cuándo Desaparecen las Náuseas Matutinas?

Para la mayoría de las madres, desaparecen entre las semanas 12 a 14 del embarazo. En el 60% de las mujeres, las náuseas desaparecen en la semana 12, ya que están relacionadas con factores hormonales, sobre todo la beta-HCG. Se trata de una hormona que produce la placenta durante las primeras semanas, de hecho es la que se detecta en orina para saber si una mujer está embarazada.

La beta-HCG tiene como misión hacer que los ovarios produzcan en grandes cantidades hormonas como la progesterona, que son muy necesarias para facilitar el desarrollo inicial del embarazo . Pero a partir de este momento estas hormonas ya no las producirán los ovarios, si no la misma placenta. La beta-HCG ya no es necesaria y va a empezar a disminuir a partir de esta semana. Las náuseas matutinas más habituales son típicas del primer trimestre. “Por lo general, mejoran o desaparecen a partir de la semana 16 o 18 de gestación, aunque en algunos casos las náuseas pueden acompañar a la embarazada durante todo el embarazo”, asegura Pérez García.

A pesar de ello, en un 30% de mujeres las náuseas no desaparecen hasta a las 16 semanas. Todavía queda un 10% en las que las nauseas persisten hasta el final del embarazo, pero es muy raro que lo hagan de forma tan molesta como al principio. De hecho, el estudio realizado por la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) refiere que solo un 10% de las gestantes continúa con la sintomatología después de la semana 20 de embarazo.

Normalizar las náuseas del embarazo o minimizar el impacto de los vómitos en el día a día no es lo más adecuado. Las náuseas matutinas, los mareos o los vómitos del embarazo pueden ser comunes, pero siguen siendo molestos, especialmente si se vuelven generalizados e intensos. Lo conveniente es llevar un buen seguimiento médico y comentar con el especialista cada cambio que experimentes en el embarazo.

Causas de las Náuseas en el Embarazo

Aunque aún no se ha encontrado una explicación concreta, varios estudios científicos sugieren que las náuseas y los vómitos en el embarazo pueden estar relacionadas con los cambios fisiológicos y hormonales que el cuerpo experimenta cuando está gestando. A pesar de ser uno de los síntomas más frecuentes en el embarazo, aún hay mucho desconocimiento sobre las causas de esta molestia:

  • Cambios hormonales: En especial, los niveles elevados de hormona hCG (gonadotropina coriónica humana). Esta es la hormona que sirve como marcador precoz del embarazo y que se encarga de facilitar la implantación del embrión.
  • Reposicionamiento de los órganos digestivos: Otra posible causa tiene que ver con que, “posteriormente, según avanza el crecimiento uterino, las estructuras desplazan el estómago (y el sistema digestivo en general) y comprimen el diafragma.
  • Intolerancias a los suplementos: Pérez García también apunta a los suplementos de vitaminas y minerales que suelen consumirse durante este periodo, ya que “pueden influir al no tolerar bien el hierro”. Si es tu caso, prueba tomarlos por la noche con la cena o consulta con tu obstetra sobre alternativas más tolerables.
  • Acción de la hormona GDF15: Los estudios más recientes, publicados en la revista Nature bajo el título GDF15 vinculado al riesgo materno de náuseas y vómitos durante el embarazo, apuntan a esta hormona, producida por el feto, como causa de las náuseas. “La interacción de esta hormona y la sensibilidad materna explicarían la gravedad de las náuseas y vómitos en el embarazo.

¿Cuándo Preocuparse por las Náuseas y Vómitos?

Sólo se considera una situación preocupante cuando los vómitos son muy continuos. En los casos más graves se puede producir lo que se denomina hiperémesis gravídica. En los casos más severos pueden producirse problemas de deshidratación, disminución de electrolitos en sangre y pérdida de más del 5 % del peso corporal. Una circunstancia peligrosa que puede suponer un problema de salud grave para madre y bebé.

Si tus náuseas y vómitos no remiten pasadas las primeras 16 semanas de embarazo o experimentas estos síntomas de forma repentina, no dudes en acudir a la consulta de tu médico ginecólogo para descartar que estés sufriendo de otra afección que necesite diagnóstico y tratamiento.

Si a pesar de seguir estos consejos no notas mejoría, recuerda que existen tratamientos médicos que pueden ayudarte. Es importante que consultes a tu especialista si los síntomas son intensos y persistentes, especialmente si presentas signos de deshidratación, como orina oscura, piel seca, debilidad, mareos o desmayos. En estos casos, acudir a Urgencias es fundamental.

Consejos para Aliviar las Náuseas en el Embarazo

Aunque las náuseas y los vómitos en el primer trimestre de embarazo sean de lo más habituales, no tienes por qué resignarte a convivir con este síntoma. No existen ensayos que aporten evidencia científica suficiente sobre la eficacia de las medidas dietéticas en las náuseas y vómitos, pero la práctica clínica recoge algunas recomendaciones que pueden ayudar al proceso. Dado que la causa de la aparición de estas molestias no está clara, la estrategia es intentar aliviar las náuseas en el embarazo con diversas técnicas. El problema es que no está demostrado que funcionen del mismo modo, ni tampoco para todas las embarazadas.

Identificar los factores que desencadenan tus náuseas es un paso importante para controlar los síntomas:

  • Ambientes cargados o con olores intensos: Lugares mal ventilados o con aromas fuertes, como perfumes, productos de limpieza, café o tabaco.
  • Movimientos visuales o físicos bruscos: Evita situaciones que involucren luces intermitentes o movimientos repentinos, como los viajes en transporte público.
  • Situaciones estresantes: El estrés puede intensificar las náuseas, por lo que es crucial encontrar formas de mantener la calma. Aunque no siempre es sencillo, se puede intentar disminuir el estrés y la ansiedad.

Si puedes identificar y evitar estos desencadenantes, es probable que notes una mejora en tus síntomas. Aquí tienes otros consejos útiles:

  • Baja el ritmo: Evita las prisas y realiza movimientos suaves y lentos, tanto al levantarte como al cambiar de postura. ¡No tengas prisa en levantarte!
  • Jengibre: Este remedio natural puede ayudarte a reducir la salivación y aliviar las náuseas. Puedes consumirlo en forma de infusión fría o como complemento nutricional.
  • Ejercicio de respiración, meditación o yoga prenatal: Estas prácticas pueden ayudarte a manejar mejor tus síntomas y reducir el estrés.

Alimentarse de forma adecuada es fundamental durante el embarazo, especialmente si estás lidiando con náuseas y vómitos:

  • Comidas frecuentes y ligeras: Come pequeñas porciones cada 2 o 3 horas, antes de sentir hambre. Mastica despacio para facilitar la digestión. Intenta comer poco, aunque sea a menudo. La idea es que no te des un atracón a la hora de la comida y la cena, ya que las ingestas abundantes y copiosas aumentan la aparición de las náuseas.
  • Alimentos fríos y sólidos: Prefiere alimentos fríos y poco condimentados. Beber líquidos fríos y claros entre comidas, como polos o granizados, también puede ayudarte.
  • Evita grasas y comidas pesadas: Limita el consumo de alimentos ricos en grasas, dulces, picantes o ácidos, como las naranjas o el café.
  • Cocina sencilla: Opta por cocciones al vapor, hervido o a la plancha, y elige carnes y pescados magros como el pollo o la merluza. Si cocinar te resulta difícil, pide ayuda para que otra persona lo haga por ti y evita estar en la cocina si los olores te provocan malestar. Todo lo que produce nauseas, ¡intenta quitarlo de tu camino!
  • Ingerir, lácteos, pan tostado y galletas saladas: Para las náuseas matutinas, ten algo siempre a mano en la mesita de noche para hacer un pre-desayuno con el fin de estimular los jugos gástricos. Dejar en la mesita de noche una galleta (las de tipo cracker o saladas suelen funcionar) y comérsela en ayunas antes de levantarse de la cama por la mañana.

Siempre es útil tener a mano algún tentempié que te ayude a combatir las náuseas cuando estés fuera de casa:

  • Nueces u otros frutos secos.
  • Frutas como plátano o pera.
  • Un termo con una infusión o caldo frío.

Hiperémesis Gravídica

En cambio, hay ocasiones en las que las náuseas y vómitos son continuos, intensos e impiden que la embarazada retenga cualquier alimento o líquido. Esta situación llevaría a la mujer a la pérdida de peso, a padecer deshidratación y puede llegar a causar ciertas complicaciones para la madre y el bebé. Esta expresión más grave de las náuseas y vómitos se denomina hiperémesis gravídica. Si las náuseas y vómitos son intensos y no mejoran con estos remedios, o si hay pérdida de peso, la embarazada deberá acudir al especialista. En este caso, puede tratarse de hiperémesis gravídica, pero se realizará una valoración para descartar también otras posibles causas.

Las náuseas y los vómitos durante el embarazo pueden ser molestos, pero recuerda que son temporales y manejables. Al adoptar estos consejos y ajustar tu estilo de vida, podrás sobrellevar mejor esta etapa. Si necesitas apoyo adicional, los especialistas en ginecología y obstetricia están siempre disponibles para guiarte y ayudarte a vivir tu embarazo con plenitud. No estás sola en este camino; juntos, haremos que esta experiencia sea lo más positiva y saludable posible.

Cada embarazo es diferente. Incluso en mujeres con varios embarazos, cada uno tiene características distintas. Ante cualquier contratiempo o si te surgen dudas, consulta siempre con tu ginecólogo.

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