El mundo del nacimiento está lleno de curiosidades y patrones que se revelan a través de las estadísticas. En España, como en muchos otros lugares, no todos los días son iguales en cuanto a la cantidad de bebés que llegan al mundo. ¿Cuáles son los días menos comunes para nacer y por qué? A continuación, exploraremos las tendencias y factores que influyen en estas estadísticas.
Natalidad en picada: ¿Por qué estamos teniendo menos hijos? • FRANCE 24 Español
El 25 de diciembre: El día menos común para nacer
Según los datos de la estadística de nacimientos del Movimiento Natural de la Población del Instituto Nacional de Estadística (INE) para los años 2010-19, el 25 de diciembre es el día del año en el que menos niños han nacido en la última década en España.
De acuerdo con los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística, el día de Navidad es el día del año con menos nacimientos. Según el INE, actualmente 'solo' 94.788 españoles celebran su cumpleaños un 25 de diciembre. Es el día con menos probabilidades de nacer de todo el calendario anual en España.
Los demás días en los que menos niños nacieron en la segunda década del siglo XXI fueron el 1 y 6 de enero, 1 de mayo, 15 de agosto, 12 de octubre, y 6, 8, 24 y 31 de diciembre. Con los festivos pasa lo mismo: los nacimientos durante las fiestas navideñas en la última década (24, 25 y 31 de diciembre y el 1 y 6 de enero) fueron un 19% menos que la media del resto del año. En los 80, era un 12%.
En el extremo opuesto la Navidad están los que inauguran el año. Nacer el 1 de enero puede parecer algo poco usual, pero es justo al revés.
Sobre por qué Navidad y Año Nuevo son respectivamente los días con menos y más nacimientos de todo el año no hay explicaciones objetivas, solamente especulaciones. Entre las especulaciones que tratan de explicar esta paradoja estadística se encuentra el carácter festivo de ambas fechas y su posición en el calendario.
El día 25 es festivo a nivel nacional y este hecho podría afectar a la eficacia de las asistencias al parto, retrasando los nacimientos. En cuanto a Año Nuevo, la ligera diferencia de horas o minutos que separa el dar a luz en un año u otro, podría influir psicológicamente en los ritmos de las madres o incluso en el registro oficial de los nacimientos.
La programación de partos y su impacto
El Parto es Nuestro denuncia la programación de los partos por parte de los hospitales y clínicas para que no sucedan en vacaciones ni en fines de semana. Los hospitales se organizan, anteponiendo cuestiones no médicas al derecho de las mujeres a recibir servicios de salud reproductiva de calidad, para que los partos sucedan en días de diario.
Planificar los partos para que sucedan entre lunes y viernes y reducirlos al mínimo en fechas clave como Año Nuevo, Navidad o el 12 de Octubre, es la norma en los hospitales. Cada vez es menos habitual nacer en fin de semana o festivo. En los primeros años de democracia, los nacimientos se repartían más equilibradamente entre todos los días de la semana.
El hecho de que cada vez menos bebés nazcan en festivo es producto de que cada vez más nacimientos se producen así. Y al ser planificados, se colocan en los días laborables. Los fines de semana y vacaciones continúan siendo los días en los que menos niños nacen.
La antropóloga Virginia Murialdo hizo su tesis sobre la cultura del parto respetado y ahora es activista en la Asociación El Parto es Nuestro. Cree que “hay una tendencia a prevenir y medicalizar, más bien por comodidad del hospital o del personal médico, y sobre todo en los centros privados, para que el parto suceda en el momento que logísticamente conviene más”.
El aumento de inducciones y cesáreas
El porcentaje de inducciones se ha incrementado de un 19% en 2010 a un 34% en 2018 (1), triplicando así el porcentaje de inducciones recomendadas por la OMS (<10%). El Ministerio de Sanidad alerta de que la inducción al parto no está exenta de riesgos, por lo que su uso debe estar justificado por la presencia de factores de riesgo y solo realizarse tras una evaluación ajustada entre el riesgo/beneficio.
Sobre inducciones no hay datos públicos recientes, pero sí sobre cesáreas. En España, uno de cada cuatro menores nace por esta vía (el 26%), un porcentaje que no ha dejado de escalar en las últimas décadas y que excede, por mucho, las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que ha colocado la línea roja en el 15%.
No sabemos cuántas de las cesáreas se hacen de forma sobrevenida por vía de urgencia y cuántas son programadas, pero el siguiente gráfico muestra cómo la posibilidad de que se haga en fin de semana cae mucho respecto al resto de días.
En el siguiente gráfico, lo vemos año a año desde 2007: entre semana (los puntos azules) hay más cesáreas y más nacimientos y los fines de semana (puntos naranjas), es al revés. Además, se ve cómo los días entre semana con menor porcentaje de cesáreas y nacimientos son todos festivos.
Cada punto representa una día de cada año comparando el número medio de nacimientos realizados ese día con el porcentaje que fueron por cesárea. Y la correlación es tremenda, año a año: a mayor porcentaje de cesáreas, más nacimientos. El siguiente gráfico muestra todos los días desde 2007 hasta la actualidad comparando el número de nacimientos con el % de cesáreas.
Se ve como los sábados y domingos (en naranja) son los días con menos nacimientos y menos cesáreas (más partos naturales). No obstante, la tasa de cesáreas no es igual en todos los puntos de nuestro país. Si analizamos más en detalle, las diferencias entre provincias son enormes.
Un ejemplo: nacer por cesárea en los hospitales públicos de Álava tiene un 13% de posibilidades, mientras que en los de Cáceres sube al 29%. ¿Quiere decir esto que en algunos sitios y hospitales las mujeres presentan más complicaciones?
Las razones van más allá de lo médico, a pesar de que la cesárea es indicada cuando hay algún problema que la hace más segura para el bebé y la madre que el parto vaginal.
Factores que influyen en las tasas de natalidad
Ezequiel Pérez Campos, jefe de servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital de Requena, señala otro factor que incide en esta tendencia y vincula las cifras con “cierta comodidad y miedo” que se ha acabado instalando.
Desde la SEGO, Delgado confirma que “esto suele ocurrir en hospitales privados y por conveniencia de cualquiera de las partes indicadas en el parto. Bien para encajar turnos de personal, para facilitar una mejor planificación del centro, o porque la madre solicita que se le programe”.
Murialdo explica que “cada centro establece sus propios procedimientos”, como por ejemplo, cuánto se debe esperar para inducir el parto o bajo qué condiciones se ha de practicar una cesárea. “Es elaborado por una comisión con el jefe de unidad y los responsables pertinentes del centro en ese momento”, añade.
Pero hay otras variables que contribuye, en parte, a las tasas de inducciones y cesáreas: en los últimos años han ido aumentando la cantidad de indicaciones médicas, entre otras cosas, debido al retraso de la edad de maternidad, lo que se acompaña “de más patología obstétrica”, afirma Pérez Campos. Cada vez hay más mujeres embarazadas mayores de 40 años y la edad media a la que las mujeres en 2008 en España tenían su primer hijo se situaba en los 29,30 años, una cifra que, una década después, en 2018 alcanzó los 31, según el INE. Es un hecho que los riesgos se incrementan con la edad y hay mayor incidencia de diabetes, hipertensión o desprendimiento prematuro de placenta.
Tendencias por Comunidades Autónomas
Siguiendo con los datos, al analizar la tendencia por comunidades, en casi todas se ha producido una pronunciada caída desde 1975, aunque hay ligeras subidas y bajadas todos los años. En Catalunya, Galicia, Castilla-La Mancha o la Comunitat Valenciana, la curva de nacimientos en sábado o domingo es claramente descendente. En otras, como Euskadi o Canarias, hay cierta estabilidad. Y también hay comunidades como La Rioja en las que el número de alumbramientos en fin de semana descendió hasta el año 2010 y a partir de ahí comenzó a escalar.
En el siguiente mapa podemos ver que la diferencia entre nacer en sábado o domingo y entre semana es mucho más amplia en algunas provincias que en otras. Valencia, Castellón, Segovia y A Coruña son aquellas en las que es menos viable dar a luz en fin de semana. En la primera, por ejemplo, la probabilidad se reduce hasta un 22,7% respecto a un día normal.
El auge del mes de septiembre
EstadísticaDesde los años 90 hasta la actualidad, el mes de septiembre ha sido el campeón absoluto en lo que al número de nacimientos se refiere. De hecho, un estudio de la Universidad de Harvard que tomó datos de los nacimientos entre el año 1873 y 1999, estimó que el cumpleaños que más se repetía es el día 16 de septiembre.
Si bien es cierto que septiembre es el mes con más cumpleaños, hay que tener en cuenta que no coincide con el día que acumula más aniversarios para los españoles. El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha publicado recientemente sus datos anuales sobre el número de nacimientos registrados por meses y, como cada año, septiembre repite como el mes con más alumbramientos.
El mes en que nacen más bebés en España es septiembre, en especial durante la última quincena. Y el día con más nacimientos es el 24 de septiembre (116.827). Septiembre mantiene el ritmo hasta el final. El día 28 nacieron 113.682 niños y el día 29 cumplieron años 115.558. El último día del mes abrieron los ojos por primera vez 112.050 españoles. El boom continúa durante la primera semana de octubre.
¿Por qué septiembre?
Cabría pensar que esta distribución tan particular se debe -simplemente- a una casualidad estadística. Aunque muchos han sugerido también que quizás tenga que ver con los 9 meses que separa al mes de septiembre de las vacaciones de Navidad... y que, quizás, la culpa de todo esto la tenga el frío de diciembre, las vacaciones y los días enteros en el hogar, (...).
Sin embargo, hay otras explicaciones que podrían dar una respuesta un poco más científica a este fenómeno: de acuerdo con un estudio publicado por la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, los cambios en la duración de la luz durante el mes de diciembre favorecen tanto la fertilidad de los óvulos como la calidad del esperma masculino, que es mejor durante estos meses de frío que durante el verano.
Aunque quizás todo apunte a una cuestión más psicológica que biológica o anatómica. El final del año está asociado -en el imaginario colectivo- al inicio de nuevos ciclos vitales. Es una llamada a reinventarse. Esto, sumado al desahogo de las vacaciones y a la alegría que traen las reuniones con nuestros seres queridos, puede generar en muchas personas el “apetito” por agrandar la familia. Esta es una hipótesis que viene corroborada, además, por un aumento inusitado en la afluencia a las clínicas de fertilidad durante el mes de diciembre.
