El embarazo es una etapa única y transformadora, llena de cambios físicos y emocionales que marcan un antes y un después en la vida de una mujer. Todo cambia en el embarazo, sí, incluso las cremas que usas en tu rutina facial. En este contexto, el cuidado personal adquiere un valor especial, porque no se trata solo de belleza, sino de bienestar y seguridad. Una vez que confirmas que estás embarazada y tienes todas las instrucciones del médico para cuidar tu bienestar (ya sabes, ¡despídete del jamón por una temporada!), llega el momento de prestar atención a los cosméticos que aplicas en tu piel.
Lo que no siempre se sabe es que existen ingredientes prohibidos, que conviene evitar en el embarazo, presentes en cremas, sérums, tintes o tratamientos corporales. Estos activos pueden absorberse a través de la piel, inhalarse o tener efectos adversos en esta etapa tan delicada. Por eso, conocer qué productos de belleza no deben usar las embarazadas es fundamental para proteger tanto tu salud como la de tu bebé. Hay varias dudas sobre lo que sí podemos o no podemos usar: ¿aceites esenciales?, ¿retinol?, ¿despigmentantes? En todo lo que respecta a un embarazo, lo mejor es siempre preguntar a un profesional de la salud, es por eso que hemos consultado dermatólogas y farmacéuticas, para saber con certeza qué ingredientes están contraindicados durante la gestación y por qué.
QUÉ COSMÉTICOS EVITAR DURANTE EL EMBARAZO Y CUÁLES SON SEGUROS | ¿ACNÉ EN EL EMBARAZO?- DERMATOLOGÍA
Cambios en la Piel Durante el Embarazo
Durante el embarazo, el cuerpo y, claro, también la piel, cambian. Existen ingredientes que debemos evitar porque pueden ser perjudiciales para el feto y otros que se recomienda no usar ya que pueden alterar nuestra piel. “Durante la etapa del embarazo, el cuerpo sufre una gran revolución conllevando cambios que afectan a la piel debido a diferentes factores como son los cambios hormonales y que pueden desencadenar problemas dermatológicos como el cloasma (hiperpigmentación), acné, sequedad y/o sensibilidad”, explica la farmacéutica Cristina de la Cruz.
Lo primero que hay que saber es que los cambios hormonales que se desencadenan durante el embarazo alteran el nivel de hidratación de la piel. “El aumento en los niveles de estrógeno y progesterona reduce los aceites naturales de la piel y alterar su capacidad para retener humedad”, dicen en Weleda. “Si a ello sumamos que el volumen de sangre aumenta y los líquidos corporales se distribuyen, el resultado es una piel más reseca y tirante".
“Pero tengo una buena noticia para ti, todos estos cambios se pueden tratar y minimizar, y, lo que es mejor aún, evitar si adaptamos el cuidado de la piel a esta etapa tan especial de la vida. Dar con los productos adecuados durante el embarazo es una cuestión compleja, ya que la realización de ensayos clínicos en mujeres embarazadas está regulado en muchos países y, por lo tanto, se carece de información suficiente para determinar la seguridad de ciertos ingredientes durante este periodo. El organismo femenino experimenta una serie de cambios relacionados con la gestación debidos, sobre todo, a las variaciones hormonales, endocrinas e inmunológicas que suceden en esos meses. Y como es lógico buena parte de esos cambios dejan una huella más o menos indeleble en la piel, el pelo y las uñas. Algunos de estos cambios son transitorios y revierten progresivamente después de dar a luz.
Por ello, cuidar la piel durante el embarazo es muy importante, pero no hay que olvidar que algunos fármacos, cremas y productos cosméticos están contraindicados durante esta etapa debido a que pueden ser perjudiciales para el feto. A continuación indicamos cuáles debes evitar y las principales alternativas para sustituirlos.
Ingredientes Prohibidos Durante el Embarazo
Es razonable evitar ciertos ingredientes en el embarazo y la lactancia. Entre ellos, los derivados de la vitamina A (retinol, retinal y retinoides) y los ácidos exfoliantes (como glicólico, láctico y salicílico). El bakuchiol es seguro durante el embarazo como opción B al retinol. No obstante, siempre es aconsejable consultar con un dermatólogo o ginecólogo, especialmente si tienes piel reactiva o estás siguiendo un tratamiento específico.
A continuación, se detallan algunos de los ingredientes que se deben evitar:
1. Retinoides
Estos compuestos figuran en el primer puesto de los ingredientes que deben evitarse durante el embarazo. El ácido retinoico y sus homólogos, con el retinol a la cabeza, conforman un grupo de principios activos muy comunes en tratamientos y cosméticos. Los retinoides son derivados de la vitamina A, muy populares en cosmética por sus efectos antiarrugas y su eficacia en el tratamiento del acné. Este ingrediente suele estar presente en cremas antiaging, serums rejuvenecedores, tratamientos tópicos para el acné. Si bien es cierto que estos efectos teratogénicos se atribuyen a la medicación oral, por precaución los dermatólogos no los prescribimos ni siquiera en formulaciones tópicas durante el embarazo.
2. Peróxido de Benzoilo
Conviene evitarlo. Es uno de los medicamentos en loción o en crema más habituales en el tratamiento del acné. Según la práctica clínica se trata de un principio activo seguro y eficaz que no debería causar problemas durante la gestación. ¿Quiere esto decir que las mujeres gestantes no pueden seguir ningún tratamiento antiacné? No.
3. Hidroquinona
Hay que evitarla. Durante el embarazo es frecuente la hiperpigmentación de las areolas, el periné, el ombligo, las axilas, la parte interna de los muslos, la línea alba y de las cicatrices más recientes. Además, y sin duda son las que más preocupan a las gestantes, pueden surgir manchas oscuras en el rostro (melasma o cloasma). Este ingrediente se utiliza en cremas despigmentantes para tratar manchas y melasma, muy comunes durante el embarazo. La hidroquinona tiene una absorción cutánea muy elevada y no hay estudios que avalen su seguridad en embarazadas. Lo ideal para tratar estas manchas es esperar a después de terminar la lactancia. ¿Y hasta que llegue ese momento?
4. Ácido Salicílico
Tampoco debe utilizarse. El ácido salicílico en altas concentraciones también es un producto vetado durante el embarazo. Este betahidroxiácido se usa, entre otras cosas, para elaborar peelings químicos y para tratar el acné, dadas sus propiedades queratolíticas (descama la capa más superficial de la epidermis y ayuda a eliminar los granos), pero puede pasar al torrente sanguíneo y afectar al feto. Algunos estudios lo relacionan con el riesgo de aborto. El ácido salicílico se utiliza para exfoliar la piel, desobstruir poros y tratar el acné. Se debe evitar en concentraciones altas (peelings o tratamientos intensivos) puede ser peligrosos. Este ingrediente se encuentra en exfoliantes químicos, tónicos, cremas antiacné.
5. Minoxidil
Debe evitarse. El minoxidil es un medicamento que se emplea, solo o combinado con otros, en el tratamiento de diversas alopecias. Se presenta en forma de loción, espuma o pastillas y, a pesar de que la experiencia clínica ha demostrado no solo su eficacia, sino también su alto perfil de seguridad, lo cierto es que el minoxidil no se prescribe durante el embarazo por lo que los especialistas denominamos principio de precaución. Por otro lado, si está tomando minoxidil oral, ha de tener en cuenta que la vida media del principio activo en este caso no supera los tres días.
6. Cafeína
Mejor no utilizarla. La cafeína es un ingrediente habitual en la cosmética, tanto facial (la llevan algunos contornos de ojos) como corporal (está presente en multitud de cremas anticelulíticas y drenantes). En concentraciones elevadas o muy puras, activos como la cafeína y los aceites esenciales podrían penetrar en el torrente sanguíneo, dice Ana Yuste, de Aromatherapy Associates. La cafeína puede resultar inocua en productos que se aplican en pequeña cantidad, como las cremas anteojeras y antibolsas para el contorno de los ojos. Sin embargo, conviene evitar los liporeductores y anticelulíticos con cafeína por el volumen de producto que hay que aplicar.
7. Ácido Glicólico
Depende. Este ingrediente es muy habitual también en los peelings químicos que aplicamos en dermatología estética, así como en cremas y productos antiedad de cuidado diario, debido a su efecto exfoliante.
8. Antibióticos
Unos, sí y otros, no. Depende. De esta forma, se considera que las penicilinas como la amoxicilina y ampicilina, las cefalosporinas, la eritromicina y la clindamicina son seguras durante la gestación. Sin embargo, las tetraciclinas (una familia que prescribimos en ciertos casos de acné) pueden suponer riesgos durante el embarazo. Además, se ha demostrado que oscurecen el color de los dientes del bebé en desarrollo.
9. Tratamientos Estéticos con Aparatología
Depende. Unos sí, y otros, no. Todos los tratamientos de estética corporal que impliquen la aplicación de láser, luz pulsada, radiofrecuencia… están desaconsejados durante el embarazo porque no hay estudios que avalen su completa seguridad para el bebé durante la gestación y se sigue, una vez más, el principio de precaución. En cambio, los tratamientos manuales que no usen aparatología (limpieza facial, drenaje facial y corporal, masajes…) pueden hacerse sin problemas.
10. Otros Ingredientes a Evitar
- Formaldehído: Algunos tratamientos capilares como los alisados y ciertos esmaltes de uñas contienen formaldehído. Estos ingredientes se asocian con toxicidad, riesgo de cáncer y problemas respiratorios. Están presentes en tratamientos de keratina con formol, endurecedores de uñas.
- Aceites Esenciales: Aunque los aceites esenciales son naturales, no todos son seguros en el embarazo. Algunos pueden inducir contracciones uterinas o tener efectos tóxicos. Estos se encuentran en aromaterapia, cremas o aceites corporales.
- Parabenos y Ftalatos: Se utilizan como conservantes o fijadores en cosmética, pero algunos estudios sugieren que podrían tener efectos hormonales. Aunque no hay suficientes evidencias científicas, los expertos recomiendan optar por cosmética libre de ftalatos y parabenos.
- Tintes Capilares con Amoníaco: Los tintes capilares tradicionales pueden contener amoníaco, peróxido de hidrógeno y otras sustancias fuertes. Inhalar los vapores puede ser irritante y se aconseja evitarlos al menos en el primer trimestre. Una alternativa segura pueden ser los tintes vegetales o las coloraciones sin amoníaco.
Alternativas Seguras y Recomendaciones
En cuanto a los aceites esenciales (romero, eucalipto, menta piperita, alcanfor, canela, mejorana, salvia…), hay que interrumpir su uso. Otro producto de belleza a evitar son los esmaltes de uñas con formaldehído, tolueno, parabenos o estireno, sustancias potencialmente tóxicas que penetran a través de los poros de las uñas. Si te preocupan las estrías, activos como la manteca de karité, la centella asiática y el escualeno sí están permitidos.
Por otro lado, todos los principios activos vienen indicados en las etiquetas de los fármacos y cosméticos y, generalmente, incluyen advertencias al respecto de si se pueden administrar o no durante la gestación o la lactancia. Están permitidos: Pueden tomarse o aplicarse durante el embarazo con total seguridad.
“En Europa la cosmética está sometida a una regulación muy estricta”, asegura Sara Gómez Armayones, dermatóloga del Grupo Español de Dermatología Estética y Terapéutica de la AEDV. “Todos los cosméticos comercializados por los canales oficiales son seguros”, tranquiliza.
El embarazo no significa renunciar al cuidado personal, sino adaptar tu rutina de belleza con ingredientes seguros.
