Contracciones de Braxton Hicks: Todo lo que necesitas saber

La maravillosa etapa del embarazo está repleta de momentos emocionantes, cambios inesperados y descubrimientos. Entre ellos están las contracciones. Sin embargo, no todas son iguales. Para entender las contracciones de Braxton Hicks y qué se siente es necesario comenzar por su definición: son contracciones uterinas intermitentes que ocurren a lo largo del embarazo.

Estas contracciones, a menudo llamadas "contracciones de práctica" o "falsas contracciones", son la forma en que el cuerpo de la mujer se prepara para el parto. Desde Gabis te explicamos las diferencias entre las contracciones de Braxton Hicks y las contracciones de parto para ayudarte a entender cómo reconocer cada tipo y qué hacer en cada caso.

¿Qué son las contracciones de Braxton Hicks?

Las contracciones de Braxton Hicks son contracciones uterinas intermitentes y, a menudo, indoloras que ocurren durante el embarazo. A veces se las conoce como contracciones "falsas" o de "práctica", y al igual que las contracciones reales del parto, son provocadas por la contracción de los músculos del útero.

Aunque las contracciones de Braxton Hicks ayudan a preparar el cuerpo para el parto al contraer y relajar los músculos del útero, no provocan la apertura del cuello uterino. Esto ocurre únicamente cuando comienzan las contracciones reales del parto. Saber cuánto duran tus contracciones y con qué frecuencia ocurren puede ayudarte a determinar si estás experimentando contracciones reales o no.

Por lo general, estas contracciones pueden presentarse a partir del tercer trimestre del embarazo. Si no es tu primer embarazo, podrías notarlas también en el segundo trimestre.

¿Cuál es el propósito de las contracciones de Braxton Hicks?

Su fin es preparar el útero para el trabajo de parto. Aunque no son indicativas de que el parto esté cerca, cumplen una función importante al tonificar el músculo uterino y estimular el flujo sanguíneo hacia la placenta.

Es importante recordar que estas contracciones son una parte normal del embarazo y una señal de que el cuerpo se está preparando para el trabajo de parto. Como hemos mencionado, puede que muchas mujeres pasen por alto estas contracciones o las confundan con movimientos del útero debido a que pueden ser muy leves.

Sí, por supuesto puede ser normal o fisiológico que el útero se ponga duro a finales del segundo y en el tercer trimestre de gestación. Es lo que conocemos como contracciones de Braxton Hicks.

Las contracciones fisiológicas o de Braxton Hicks pueden ser más frecuentes en pacientes delgadas o con una actividad física o laboral intensa. En estos casos, la monitorización de las contracciones mediante el registro cardiotocográfico o test no-estresante (NST) puede generar falsos positivos, es decir, registrar contracciones uterinas que alerten sobre la posibilidad de que el parto se adelante sin ser contracciones reales de parto.

Todo acerca de las Contracciones de BRAXTON HICKS

¿Qué provoca las contracciones de Braxton Hicks?

Las contracciones de Braxton Hicks son causadas por la contracción de los músculos uterinos. Sin embargo, quizás te preguntes por qué se producen las contracciones de Braxton Hicks. Podría decirse que tu útero se está preparando para el parto.

Su origen tiene distintos factores, como la actividad física, el movimiento del bebé, la deshidratación, una vejiga llena o incluso después de mantener relaciones sexuales. Estas contracciones generalmente no son preocupantes y forman parte del proceso natural del embarazo. Si tienes dudas o te preocupa algo, lo mejor es hablar con tu médico.

Las contracciones de Braxton Hicks son más probables en las siguientes situaciones:

  • Después de practicar actividad física, como ejercicio o sexo
  • Por la tarde o por la noche
  • Cuando estás deshidratada o cansada
  • A medida que se acerca la fecha de parto

¿Cómo se sienten las contracciones de Braxton Hicks?

Imagina que, de pronto, te invade una sensación de endurecimiento o tensión en el abdomen. Esto es exactamente lo que sienten las mujeres con este tipo de contracciones. Una de sus características es que suelen ser indoloras o, en algunos casos, sólo ligeramente incómodas. Son irregulares y no siguen un patrón predecible.

Cada embarazo es un mundo y eso también se refleja en los síntomas que lo acompañan. Aunque no todas las mujeres las experimentan, muchas se preguntan cómo son las contracciones de Braxton Hicks y si duelen. Para algunas, la sensación es de unas contracciones suaves, mientras que otras las describen como bastante dolorosas.

Las contracciones de Braxton Hicks se caracterizan por sensaciones de endurecimiento y relajación del útero. En general, son suaves (especialmente en el segundo trimestre), pero también pueden ser dolorosas. Las contracciones de Braxton Hicks pueden comenzar con una sensación parecida a los dolores menstruales, pero pueden volverse más intensas en las últimas semanas del embarazo. Puedes notar las contracciones de Braxton Hicks como una sensación de endurecimiento principalmente en la parte inferior del abdomen y la región pélvica o cerca de la parte superior del útero.

La mayor parte de las mujeres describen las contracciones de Braxton Hicks como un endurecimiento breve, indoloro e irregular del abdomen, que viene y se va. Otras mujeres las describen como leves molestias menstruales. Al contrario que las verdaderas contracciones de parto, las de Braxton Hicks no son dolorosas y no se producen a intervalos regulares.

No van aumentando su frecuencia con el tiempo, ni se incrementan al caminar. No son más duraderas ni más intensas a lo largo del tiempo, al contrario que las contracciones de parto.

¿Cuánto duran las contracciones falsas?

La duración y frecuencia de las contracciones de Braxton Hicks pueden variar de una mujer a otra, pero generalmente no van aumentando en intensidad ni duración, lo cual las diferencia de las contracciones reales del parto. Pueden durar desde unos pocos segundos hasta un par de minutos y, a diferencia de las contracciones de parto, no se vuelven más intensas con el tiempo. Estas contracciones de práctica no tienen un patrón fijo y se irán por sí solas.

También es común que las contracciones de Braxton Hicks se detengan o disminuyan si te mueves o cambias de posición. Si notas que las contracciones se vuelven más frecuentes, duran más tiempo o son más dolorosas, lo mejor es hablar con tu médico, ya que podrían indicar que el parto ha comenzado. Si tienes muchas contracciones de Braxton Hicks o las notas durante todo el día, podría ser por deshidratación o por estar muy activa. De todas formas, lo mejor es consultar con tu médico.

¿Cómo aliviar o detener las contracciones de Braxton Hicks?

Por suerte, hay algunas formas de aliviar las molestias provocadas por las contracciones de Braxton Hicks.

  • Muévete: Intenta cambiar de posición si estás sentada o acostada, o da un breve paseo si es posible. El movimiento puede ayudar a que estas contracciones disminuyan.
  • Hidrátate: Las contracciones falsas también son más probables cuando estás deshidratada. Bebe mucha agua, especialmente a medida que se acerca la fecha de parto.
  • Descansa y relájate: Si has estado activa, acuéstate y descansa, o haz algo que te ayude a relajarte, como darte un baño.

También puede ayudar comer algo o ir al baño si tienes contracciones de Braxton Hicks.

Diferencias entre contracciones verdaderas y falsas

Una pregunta importante que podrías tener es: ¿Cuál es la diferencia entre las contracciones de Braxton Hicks y las contracciones de parto reales? Seguramente te vendrá a la cabeza si notas contracciones antes de la semana 37 y sospechas que podrías estar empezando con trabajo de parto prematuro. Y si ya estás a término, tal vez te preguntes si la contracción que sientes es otra vez de Braxton Hicks o si, por fin, es la verdadera.

Para aprender a diferenciar las contracciones de Braxton Hicks y las contracciones de parto, familiarízate con los signos y síntomas del parto. También es útil saber cómo se sienten las contracciones de Braxton Hicks y tener en cuenta las siguientes diferencias entre las contracciones de Braxton Hicks y las contracciones de parto reales:

Contracciones de Braxton Hicks Contracciones de parto reales
Las contracciones son irregulares y su frecuencia no aumenta. Pueden ocurrir, por ejemplo, en intervalos de 10 minutos, luego 6 minutos, 2 minutos, 8 minutos, etc. Las contracciones son regulares, con un intervalo predecible (como cada 8 minutos), y se vuelven más seguidas con el tiempo.
Las contracciones no se vuelven más intensas. La frecuencia y la intensidad de las contracciones es cada vez mayor.
Las contracciones se notan en la parte delantera del cuerpo. Cada contracción empieza en la parte baja de la espalda y luego se irradia hacia delante, en la parte baja del abdomen.
Un cambio en la actividad o posición puede hacer que las contracciones disminuyan o se detengan. Un cambio en la actividad o posición no ralentiza ni detiene las contracciones.

Si tienes dudas sobre si las contracciones que sientes son de Braxton Hicks o de parto, habla con tu médico.

Si notas alguno de los siguientes signos de parto, llama enseguida a tu médico:

  • Calambres abdominales o presión
  • Cambios en el flujo vaginal (un flujo claro, rosado, marrón o con restos de sangre podría indicar que se ha expulsado el tapón mucoso)
  • Dolor sordo en la parte baja de la espalda
  • Romper aguas

Diferencias entre los pródromos de parto y las contracciones de Braxton Hicks

A menudo hay cierta confusión acerca de las contracciones de Braxton Hicks y los pródromos de parto. Ambos se consideran contracciones falsas y pueden aparecer antes de que comience el trabajo de parto activo. Sin embargo, presentan algunas diferencias.

Las contracciones de Braxton Hicks, como apuntábamos antes, pueden empezar desde el segundo trimestre. Suelen ser irregulares e impredecibles, y no aumentan en intensidad ni duración. Las contracciones de Braxton Hicks no provocan la dilatación del cuello uterino.

Con los pródromos de parto, en cambio, la sensación puede ser muy similar al parto real. Estas contracciones pueden empezar varios días o incluso semanas antes del parto y a menudo se confunden con el inicio del trabajo de parto. A diferencia de las contracciones de Braxton Hicks, las contracciones prodrómicas suelen tener un patrón y pueden doler más. Sin embargo, estas contracciones no provocan una dilatación cervical progresiva.

En resumen, tanto las contracciones de Braxton Hicks como los pródromos de parto ayudan al cuerpo a prepararse para el parto. Si notas algún cambio o te preocupa algo, no dudes en hablar con tu médico.

Contracciones de Braxton Hicks. ¿Cuándo preocuparse?

Aunque las contracciones de Braxton Hicks generalmente son inofensivas y forman parte del embarazo, es normal preguntarse cuándo preocuparse y cuándo es el momento de consultar a un médico.

Es muy importante que hables con tu médico si notas alguno de los signos de parto que indicábamos antes. Por ejemplo, si las contracciones se vuelven regulares y más frecuentes, aumentan de dolor o siguen igual aunque cambies de actividad o te hidrates.

Además, si las contracciones de Braxton Hicks están acompañadas de otros síntomas como dolor en la parte baja de la espalda, presión pélvica, aumento del flujo vaginal o sangrado vaginal, o si estás de menos de 37 semanas y tienes contracciones regulares o frecuentes, debes acudir inmediatamente al médico. Podrían tratarse de signos de parto prematuro. Recuerda, si tienes dudas, lo mejor es consultar a un profesional que pueda ofrecerte pautas concretas según tu situación.

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