Consejos para el Destete Nocturno del Bebé: Guía Completa

El destete del bebé, o el fin de la lactancia, es un proceso natural y significativo tanto para el bebé como para la madre. Cuando la madre decide empezar a destetar al bebé, lo más aconsejable es que se comenzar poco a poco. El destete no debe realizarse de forma repentina y por completo, sino que debe ser un proceso en que las tomas se vayan reduciendo de forma progresiva. La idea es que sea una evolución que beneficie tanto a la madre como al bebé en todo momento.

Una madre de una niña de 21 meses me comentaba que no podría seguir con la lactancia nocturna, que nadie la había avisado de lo duro que podía ser. Antes de seguir y para no haceros perder el tiempo os cuento que las soluciones mágicas no existen, que normalmente un destete nocturno requiere tiempo y vivir algunas noches de tensión y llantos; tanto del bebé como nuestros. Y recalcar que este tipo de destetes se propone sólo para bebés mayores de un año (idealmente a partir de los 18 meses) y en ningún caso para bebés menores de un año.

El destete nocturno es uno de los procesos más complicados en la lactancia. La clave está en hacerlo poco a poco y muchas madres deciden empezar retirando las tomas por la noche, pero ¿cómo destetar con éxito? Te explicamos cómo hacer de ello un proceso satisfactorio y respetuoso para ambas partes, la madre y el bebé.

En los humanos, si no se hace nada para terminar la lactancia, los niños se destetan por sí solos en algún momento entre los 2 y los 7 años (destete biológico). Este proceso iniciado por el niño es natural y progresivo, ¡no es que se destete en 3 días! El bebé no piensa “me voy a destetar”, simplemente pasa sin más: un día prefiere jugar en vez de tomar teta, otro día prefiere unas fresas, otro día prefiere un paseo… Y así, sin más, va espaciando tomas y un buen día ya han pasado 2-3 semanas sin que pida teta y habrá acabado.

Sin embargo, cuando la decisión la tomamos nosotras, este paso puede venir acompañado de una mezcla de emociones, desde la satisfacción por los momentos compartidos hasta la incertidumbre o el sentimiento de culpa por finalizar la lactancia materna. Por ello cuando decidas destetar a tu bebé, tómalo con calma, date tu tiempo, puedes destetar del todo poco a poco, en dos semanas, tres, un mes o cinco meses; el destete puede ser tan progresivo como tú quieras y tan natural como la vida misma, excepto que tenga que ser por algo médico y tengas que poner una fecha límite, si es así busca ayuda.

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Aquí te dejo 10 consejos para empezar a destetar a tu bebé:

1. Elige el Momento Adecuado para el Destete

No hay un momento “perfecto” para el destete, pero es esencial considerar el estado emocional y físico de ambos. Evalúa tu comodidad y la del bebé; si estás lista para dejar de amamantar, es un indicativo importante. Evita empezar el proceso durante períodos de estrés o grandes cambios, como una mudanza, el inicio de la guardería o la llegada de un hermanito.

2. Tómalo con Calma

El destete no tiene que ser abrupto. Disminuir gradualmente las sesiones de lactancia puede ayudar a tu bebé a adaptarse a la nueva rutina sin sentir una ruptura brusca. Puedes comenzar eliminando una misma toma durante varios días (la que creas que será más fácil eliminar para ambos) y observar cómo se adapta tu bebé. Cuando se haya adaptado a la eliminación de esa toma (puede ser 1 día, 1 semana… no hay un tiempo correcto e incorrecto), haz lo mismo con otra, y otra, y otra…

3. Introduce Nuevas Rutinas de Confort

La lactancia materna no solo es una fuente de alimento, sino también de consuelo. Encuentra otras maneras de reconfortar a tu bebé, como abrazos, caricias o cuentos antes de dormir. Estas nuevas rutinas pueden ser una gran forma de mantener el vínculo cercano y afectivo.

4. Escucha tus Emociones Durante el Destete

El destete puede ser un proceso emotivo para muchas madres. Es normal sentir tristeza, culpa o incluso alivio. Acepta y valida tus sentimientos; es parte del proceso. Recuerda que la decisión de finalizar la lactancia materna es una decisión personal y válida, tomada en el mejor interés de ambos.

5. Mantén una Comunicación Abierta con tu Bebé

Si tu bebé es mayor, hablar con él sobre el proceso puede ser útil. Explicar que “la leche de mamá se está terminando” de manera sencilla y amorosa puede ayudar a que comprendan el cambio. Hay cuentos muy bonitos sobre el tema que podéis compartir y que pueden ayudaros mucho.

6. Asegúrate de una Buena Nutrición

A medida que reduces las tomas de leche materna, asegúrate de que tu bebé reciba una alimentación e hidratación equilibrada y nutritiva. Según su edad, puede que necesites sustituir las tomas de leche materna por tomas de leche de fórmula. Recuerda que la alimentación principal de un bebé hasta los 12 meses debería ser la leche (materna o de fórmula).

7. Sé Paciente y Flexible Durante el Destete

Cada niño es único, y algunos pueden adaptarse al destete más rápido que otros. Mantén la paciencia y sé flexible con el proceso. Si en algún momento sientes que el bebé no está listo, considera pausar el proceso y reintentarlo más adelante. Tampoco pasa nada si necesitas dar algún paso atrás.

8. Busca Apoyo Durante el Proceso de Destete

No estás sola en este camino. Hablar con otras madres que hayan pasado por el destete o buscar una consultora de lactancia puede proporcionar apoyo y perspectiva.

9. Evita Comparaciones con Otras Madres

Es fácil caer en la trampa de compararse con otras madres y sus experiencias de destete. Recuerda que lo que funciona para una familia puede no ser adecuado para otra. Confía en tu instinto y en el conocimiento que tienes de tu hijo.

10. Celebra el Proceso de Finalizar la Lactancia

El destete es un hito importante. Celebra esta transición como un paso hacia una nueva etapa en la relación con tu hijo. Reconoce y valora todos los momentos especiales que compartieron durante la lactancia.

Cómo Destetar por las Noches Satisfactoriamente

La Organización Mundial de la Salud (OMS) aconseja dar el pecho hasta los seis meses de forma exclusiva, y hasta los 24 meses como alimentación complementaria. A partir de este periodo o del año, muchas madres inician el proceso de destete, pero para minimizar las complicaciones y que sea satisfactorio para sus bebés y ellas mismas, es indispensable hacerlo de forma gradual, con mucho mimo, paciencia y respeto.

¿Cómo conseguir un destete nocturno satisfactorio y respetuoso para ambas partes? Te damos ocho recomendaciones a tener en cuenta:

  1. Disminuir las tomas progresivamente: Sabemos que la teoría es muy fácil pero en la práctica la cosa se pone más complicada. Pero, hay que mantener la paciencia y la calma, y darse tiempo. Es un proceso largo y en la mayoría de casos difícil e incluso doloroso para ambas partes, pero terminará funcionando.
  2. ‘Plan Padre’ en acción: Implicar al padre en el proceso de destete puede ayudar y mucho, especialmente si es nocturno. Esto consiste en que sea el padre quien duerma al pequeño y también que se despierte por la noche para darle cariño y apoyo. Puede que al principio el bebé rechace más al padre porque no tiene lo que quiere, pero con paciencia se irá acostumbrando.
  3. Hablar con el niño: Otro aspecto importante es comunicar al niño lo que va a suceder, explicándole que a partir de una hora determinada no podrá mamar ya que mamá necesita descansar y dormir. De hecho, hay métodos que pueden servir para reforzar este mensaje, como es el cuento de «La Teta Cansada», por ejemplo.
  4. Usar la distracción: Aliarnos con el poder de la distracción cuando el bebé demande el pecho es una de las estrategias que puede ayudar a que esa alta demanda vaya disminuyendo. ¿Qué recursos emplear para entretenerle? Enseñarle un cuento o jugar con su juguete favorito, son algunas alternativas.
  5. Mimos por partida doble: La lactancia materna no solo cubre necesidades alimenticias, sino también emocionales. Y es que el proceso de amamantar consuela en todos los sentidos al bebé. Por ello, en el destete es fundamental dar más cariño y mimos a los pequeños, para que la falta de teta por las noches sea más llevadera. De alguna manera, será como una compensación y un alivio para ellos.
  6. Ofrecerles comida: En el caso de que el bebé tenga hambre real y no una necesidad afectiva como hemos comentado anteriormente, podemos ofrecerle un vaso de leche, agua u algún otro alimento con el que «se le quiten las ganas de mamar».
  7. Elegir un buen momento: Puede parecer irrelevante, pero destetar por las noches requiere de un momento y ambiente idóneo. Por ejemplo, si estamos en medio de cambios importantes, como la llegada de un hermano o el inicio del bebé en la escuela infantil, no es buena idea embarcarnos con el destete. La calma, la paciencia y el bienestar deben ser los pilares que den pie al proceso.
  8. Dejar el colecho si hay aceptación: El hecho de que el niño duerma en su propia habitación o junto a sus hermanos puede ayudar a facilitar el destete por las noches. Eso sí, es muy importante que haya aceptación e iniciativa por su parte.

La Importancia de un Destete Respetuoso

Hacer del destete nocturno un proceso respetuoso para el bebé es fundamental. Hay que tener presente que el niño sigue queriendo mamar y el hecho de no hacerlo, no es una decisión que haya tomado por sí mismo.

Por tanto, nunca deberemos regañarle ni gritarle por sus peticiones, sino explicarle lo que está ocurriendo con mucho cariño y respeto. Es cierto que para ellos será un proceso doloroso y complicado, pero como madres debemos tener paciencia con ello.

Estrategias Adicionales para el Destete Nocturno

Aquí hay algunas estrategias adicionales que pueden ayudar en el proceso de destete nocturno:

  • Explicar al niño: Hay que explicar al niño, durante un par de semanas antes que va a dejar de mamar por las noches. Si se les quita el pecho hay que darles algo a cambio.
  • Buscar el momento ideal: Escoger los días en los que no tengamos que trabajar y podamos descansar de la tensión que podemos vivir por la noche. Las vacaciones son un buen momento.
  • Diferentes estrategias: Las diferentes estrategias dependen de cada familia y de cada bebé, de su maduración y de su capacidad para aceptar el destete nocturno.

Existen varias opciones para abordar el destete nocturno de manera respetuosa y gradual:

  1. Hablar con el niño: Se explica al niño que mamá está muy cansada y necesita dormir. Se recalca también que se le quiere igual y que se le va a acompañar a la hora de dormir, pero que no habrá teta por la noche.
  2. Utilizar cuentos: Con niños de más de dos años se les puede explicar que cuando "sale" la luna, o cuando es de noche la teta “se va a dormir” y por tanto no hay teta cuando todo está oscuro.
  3. Involucrar a la pareja: Si se sigue durmiendo en la misma cama el niño duerme al lado del padre, para intentar calmarlo cuando se despierta. Si el padre no consigue dormir al bebé no pasa nada porque la madre intervenga y lo calme, primero sin el pecho: besos, caricias… y si no funciona se puede recurrir a dar el pecho.

Consideraciones Finales

Debe quedar claro que con todas estas opciones los bebés van a seguir despertándose por la noche, y que no van a dormir del tirón. El destete del bebé es un proceso tan personal como la lactancia misma. Es crucial que tanto tú como tu bebé os sintáis respetados y seguros durante esta transición. No importa cuál sea tu razón para destetar, lo importante es que se haga con amor y comprensión, respetando los tiempos y emociones de ambos. Recuerda, cada paso que tomas está orientado al bienestar de tu hijo y al tuyo, y eso es algo de lo que puedes estar orgullosa.

Es importante rodearse de personas que supongan un apoyo y una ayuda. Aquí, la participación de la pareja es fundamental. También hay que elegir el mejor momento: "Si empezáis un destete nocturno un lunes, es probable que vayáis sin dormir a trabajar toda la semana. Elegir períodos vacacionales para no tener que ir a trabajar sobre todo las primeras noches tan intensas, os va a ayudar a afrontarlo mejor, con más ánimo y sobre todo, más descansados".

Y, como en todo lo que tiene que ver con la crianza, cambiar de opinión es posible. "El destete nocturno puede paralizarse porque la exigencia emocional sea muy alta y la madre aún no esté preparada o, durante el proceso, se dé cuenta de que no es lo que quería. También podemos tener muy claro que deseamos un destete pero que el niño se ponga enfermo y queramos proporcionarle leche durante la noche para calmarle.

Si lo has intentado pero no lo consigues, o si prefieres hacerlo siguiendo unos consejos y pautas que te den seguridad y te reafirmen en tu decisión, puedes buscar ayuda profesional para destetar sin que duela.

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