Cómo ayudar a tu bebé a tomar el biberón: Guía completa

La alimentación es una parte crucial en los primeros años de vida de un bebé, y a veces, la transición del pecho al biberón puede presentar desafíos. Ya sea por decisión personal, necesidad médica o por la vuelta al trabajo, es fundamental saber cómo facilitar este proceso. En este artículo, exploraremos los aspectos esenciales para ayudar a tu bebé a tomar el biberón de la mejor manera posible, haciendo de este momento una experiencia tranquila y positiva.

Conceptos básicos sobre la alimentación con biberón

Si tienes que dar leche extraída a tu bebé lo más probable es que te hayas planteado hacerlo en biberón. La alimentación es una parte muy especial e importante durante los primeros años de la paternidad, por lo que no es de extrañar que queramos hacerlo bien. Tanto si has decidido dar el biberón desde el principio como si estás combinando el biberón y el pecho, en este artículo, tienes la información esencial que necesitas sobre cómo dar el biberón a un bebé.

En lo que respecta a la cantidad y la frecuencia de la alimentación con biberón, ambas dependen del peso individual del bebé y de sus períodos de crecimiento, así como de su edad. La mejor forma de saber con qué frecuencia debes alimentar a tu recién nacido con biberón es dárselo cuando tenga hambre. La duración de las tomas puede variar en función de cada bebé, pero, por lo general, no suelen durar más de 20 minutos.

Estas son algunas pautas generales que debes seguir para alimentar a tu bebé según su edad:

  • Desde el nacimiento hasta los tres meses: cada dos o tres horas.

Preparando el biberón adecuadamente

Aprender a dar el biberón empieza por elegir el biberón adecuado para tu bebé, de modo que pueda alimentarse de forma eficaz y segura. Te recomendamos que elijas un biberón que reduzca las molestias estomacales, como el biberón Philips Avent Natural Response Airfree, específicamente diseñado para una protección adicional frente a cólicos y reflujo. Si tienes pensado dar el pecho y el biberón a la vez, prueba el biberón Philips Avent Natural Response, con una tetina ancha, flexible y suave, que está especialmente diseñada para imitar la forma y la sensación del pecho.

El primer paso para aprender a dar el biberón a tu bebé es saber cómo preparar un biberón de fórmula. Antes de empezar a preparar el biberón, limpia y esterilízalo con un esterilizador o con un cazo y agua hirviendo. Una vez que hayas limpiado el biberón y la superficie que vas a utilizar, así como tus manos, sigue estos pasos para preparar un biberón:

  1. Hierve el agua. Si utilizas un cazo, asegúrate de que el agua hierve y no la dejes más de 30 minutos después de hervir.
  2. Lee las instrucciones del envase de la leche de fórmula. Si le das leche de fórmula a tu bebé, consulta las instrucciones del envase para saber cuánta agua y polvo necesitas.
  3. Añade la leche de fórmula y el agua al mismo tiempo. Añade el agua al biberón y, a continuación, la cantidad especificada de leche de fórmula en el biberón esterilizado y mézclalo bien agitando suavemente el biberón.
  4. Enfría inmediatamente el biberón. Una vez que hayas mezclado la leche de fórmula y el agua, coloca el biberón bajo el grifo de agua fría para que se enfríe hasta la temperatura de alimentación. Asegúrate de que el nivel del agua de refrigeración está por debajo de la tapa del biberón para evitar contaminar la leche.
  5. Comprueba la temperatura. Echa un poco de leche en la parte interior de la muñeca para comprobar la temperatura. El líquido debe estar tibio y, si no lo está, basta con pasarlo por un poco más de agua fría hasta que alcance la temperatura deseada.

Ahora que ya sabes cómo hacer un biberón, vamos a hablar de cómo conseguir que tu bebé tome el biberón.

Técnicas y posturas para una alimentación exitosa

Como la mayoría de los padres, seguro que te preguntas cómo conseguir que tu bebé tome el biberón rápidamente. Estos son algunos consejos que puedes utilizar para ayudar a tu bebé a tomar el biberón:

  • Inclina la cabeza: Mantén la cabeza del bebé inclinada sobre su cuerpo para evitar que se atragante, regurgite o se alimente en exceso.
  • Introduce la tetina: Acerca la tetina a los labios del bebé e introdúcesela suavemente en la boca.
  • Elige un biberón con el tamaño de tetina/pezón adecuado: Para una mayor facilidad, comodidad y seguridad, asegúrate de que el biberón tiene el tamaño de tetina/pezón adecuado para tu bebé. Esto le ayudará a mantener un ritmo de alimentación constante.
  • Hazlo eructar durante y después: Haz eructar a tu bebé durante la toma, aproximadamente a la mitad, y después de que haya terminado el biberón.
  • Tira el resto: Cuando tu bebé empiece a apartar la cabeza del biberón o cierre la boca, significa que la toma ha terminado. Es entonces cuando puedes tirar la leche que quede en el biberón.

Además de los consejos anteriores, ten en cuenta estas tres posturas populares para saber cómo dar el biberón a un recién nacido:

  • Posición de cuna: Coloca al bebé en el hueco de tu brazo y sujétale la cabeza mientras inclinas su cuerpo ligeramente hacia atrás. Asegúrate de que la barbilla del recién nacido no se inclina hacia el pecho antes de darle el biberón.
  • Sentado: En esta posición, mantén a tu bebé sentado sobre tu regazo con la espalda apoyada en tu pecho. Si tu bebé tiene síntomas de reflujo, esta también es una posición ideal para evitar que regurgite.
  • Piernas flexionadas: Si tu bebé y tú necesitáis pasar más tiempo frente a frente, esta puede ser la postura ideal. Coloca a tu bebé en tu regazo, mirando hacia ti y con los pies apoyados en tu vientre. Dale el biberón mientras disfrutáis de un rato más de intimidad.

Si sigues teniendo dificultades para que tu bebé tome el biberón, puedes ponerte en contacto con el pediatra si tienes dudas o preguntas, o si crees que tu bebé presenta síntomas de reflujo. Al fin y al cabo, tu médico sabe qué es lo mejor para las necesidades específicas de tu bebé.

Estrategias para superar el rechazo al biberón

En muchas ocasiones los niños y niñas cuando son pequeños rechazan el biberón cuando ya se les ha pasado el periodo de lactancia. Que un niño o niña deje de beber leche materna puede llegar a ser una misión complicada. No todos los bebés son iguales y, en ocasiones, cogen una serie de manías que luego hay que intentar quitárselas de la mejor manera posible.

Una de las cosas que hay que tener en cuenta es que los bebés tienen que acostumbrarse a las cosas nuevas y entre ellas está el biberón. Una opción sencilla es darle al niño o niña el biberón con su tetina vacía para que vaya familiarizándose con ellos. Muchas veces los bebés rechazan el biberón por la textura de la tetina.

En ese sentido, puedes buscar una que se asemeje en tamaño y forma al de los chupetes. Otra opción valida es la de darle un poco el pecho primero para posteriormente ofrecerle el biberón. En ese momento, el bebé estará algo más receptivo a seguir comiendo. Un aspecto válido para este cambio es generar un ambiente propicio para tomar el biberón.

Es importante que la temperatura de la leche sea la correcta, que el niño esté tranquilo y, en ninguno de los casos, forzarlo. Si el bebé ha rechazado en varias ocasiones el biberón, no es momento de desistir, pero sí de probar otras cosas como el cambio de hora. Quizás, no quiera tomarlo por la mañana y por la tarde esté más receptivo. Lo ideal es que el biberón no se lo ofrezca mamá, sino papá u otra persona.

Tu bebé asocia a su mamá con el pecho, y se sentirá engañado si intentas alimentarlo con biberón. Hay quienes creen que, cuanto más hambriento esté el bebé, mejor aceptará el biberón, pero esto es un error. Un bebé con mucha hambre llorará, se angustiará y tendrá más dificultades para succionar de la tetina. Algunos bebés se sienten cómodos reclinados junto al pecho del cuidador, en una posición similar a la de amamantar. Otros, prefieren estar más sentaditos.

Es cuestión de ir probando qué le sienta mejor a tu hijo. Otra manera de que coja el biberón es distraerlo, cantarle, pasearlo, etc. Si habéis hecho toda clase de intentos y el bebé sigue sin coger el biberón, probad con diferentes marcas de tetinas. O variad la temperatura de la leche (algunos la prefieren natural, otros más tibia).

Problema Posible solución
Rechazo a la tetina Ofrecer tetinas de diferentes materiales y formas, similares al chupete.
Horario inadecuado Probar diferentes horarios para encontrar el momento en que el bebé esté más receptivo.
Asociación con la madre Pedir a otra persona que ofrezca el biberón.
Temperatura de la leche Ajustar la temperatura de la leche según las preferencias del bebé.

Algunos bebés que no quieren saber nada con el biberón aceptan alimentarse de otra manera. El vasito evolutivo es una buena alternativa, porque la leche va fluyendo al ritmo que quiere el bebé. Con bebés más pequeños se puede alimentarlos con una cucharilla o jeringuilla.

Acéptalo, hay algunos bebés que no quieren beber ni comer hasta que no regresa su mamá. Si este es tu caso, tu hijo no sufrirá desnutrición: simplemente, querrá compensar con más tomas de pecho el tiempo que pasas lejos de él. Te despertará más seguido por las noches y mamará durante más tiempo cada vez que lo pongas al pecho.

Si tu bebé rechaza la leche de fórmula, ten paciencia, los bebés necesitan tiempo y crear rutinas, y las primeras veces pueden ser siempre complicadas. Prueba otros momentos y medios para darle la leche a tu bebé. En caso de que se crea que la tetina del biberón puede ser la causa, podemos probar con otros materiales. Nunca añadas azúcar, extractos de fruta o sabores a la leche de fórmula pensando que así puede que le gusten más al bebé, si crees que la causa del rechazo es el sabor.

Estáte tranquila en todo momento. Para este paso es importante no estar nerviosa al cambiar la leche materna. No debes preocuparte si al principio toma poca cantidad o si rechaza la tetina, es normal. Piensa que tu peque está acostumbrado al pecho.

Consideraciones importantes para una transición suave

La lactancia materna es el mejor alimento para el bebé hasta los 6 meses de vida, pero, en ocasiones, no es posible ofrecer lactancia materna exclusiva o hace falta suplementar con biberón. El problema es que la primera vez que intentas dar una toma a tu peque con biberón, este se niega, vuelve la cabeza, cierra la boca y se enfada cada vez más porque quiere comer, pero no del biberón.

Sé paciente y empieza gradualmente y con tiempo. Si por ejemplo tienes que volver al trabajo, no pruebes a darle biberón el día de antes, hazlo un par de semanas antes. Cuanto más nerviosa y estresada estés, más nervioso se pondrá el bebé. Ellos notan nuestro estado de ánimo, así que tienes que estar tranquila.

Crea un ambiente relajado y nunca le obligues ni le metas el biberón a la fuerza. Las primeras veces, ofrécele el biberón tras una toma de pecho para que no tenga mucha hambre y no se ponga nervioso. Si le das el biberón tú, es normal que lo rechace y se ponga nervioso, ya que sabe que el pecho está justo a su alcance y no entiende por qué no puede comer de él como siempre. Prueba con diferentes tetinas.

Existen tetinas más similares al pecho materno y con un flujo de leche lento, para que la leche salga de manera más lenta y parecida a como sale la leche materna. Succionar el pecho cuesta más que el biberón, por lo que es mejor que le cueste un poco más y no salga un gran chorro de leche al colocarle, ya que no está acostumbrado y puede asustarse y atragantarse. Comprueba que la temperatura de la leche es la adecuada.

Es mejor que esté tibia, ni muy caliente ni muy fría, similar a la temperatura de la leche materna. No obstante, a algunos bebés les gusta más que esté un poco calentita. Puede que el problema no sea la tetina ni el biberón en sí, sino el sabor de la leche, que no es igual que el de la leche materna. Prueba en varios momentos del día diferentes. Por la mañana, después de la siesta, antes de dormir… A ver si en alguno de ellos está más receptivo.

Si nada funciona y el niño ya tiene 5 meses, puedes probar a darle la leche en un vaso de entrenamiento. Si tiene 5 meses, puedes probar también a mezclar la leche con cereales sin gluten para que esté un poco más espesa y el sabor sea más agradable.

Sobre todo, ten paciencia y no te angusties, acabarás encontrando la forma y, además, los bebés son muy listos, si ven que no tienen más opción, acabarán cogiendo el biberón.

Dar el biberón como si fuera el pecho

Lo ideal es que cuando alimentemos al bebé SIEMPRE QUE SE ALIMENTE CON BIBERÓN (en cualquier tipo de lactancia) sea de la forma más parecida al pecho. Método recomendado SIEMPRE que se administra biberón, independientemente de cual sea el objetivo, pero sobretodo cuando por determinadas circunstancias (decisión personal, enfermedad de la madre o el bebé, incorporación al trabajo, insuficiente producción de leche…) es necesario suplementar al bebé con leche (de fórmula/materna) y evitar que el bebé se acostumbre al biberón y rechace mamar del pecho materno ya que en este segundo requiere mayor esfuerzo por parte del bebé (por el síndrome confusión del pezón). La alimentación con biberón es más fácil para el bebé ya que requiere menos esfuerzo (orificio grande, la leche cae por gravedad).

El bebé regula la cantidad que come ya que con el ritmo de alimentación más lento le permite saber cuando está saciado. Debe ofrecerse horizontal, sin inclinarlo. De esta forma el bebé será quién extraiga la leche evitando que caiga por gravedad. Poner al BEBÉ SEMISENTADO sujetándole cabeza y cuello, con el torso vertical, sin tumbarle. Tumbado la leche le cae por gravedad, sola y el bebé no hace ningún esfuerzo en obtener la leche.

Dar el BIBERÓN EN HORIZONTAL, sin inclinarlo, para controlar mejor el flujo de leche. De esta forma se reduce el efecto de la gravedad y el bebé regula lo que come ya que será quién saque la leche al succionar. Antes de empezar ESTIMULAR EL REFLEJO DE BÚSQUEDA (tocar con la tetina alrededor de la boca, nariz, las mejillas…) para que el bebé busque, sepa que va a empezar a comer y abra la boca. CONTROLAR LAS SEÑALES DE SACIEDAD que nos indican si el bebé está o no satisfecho. Si el bebé se queda tranquilo no debemos ofrecer más. No insistir si no abre la boca. Alternar el lado en cada toma igual que sucede con la lactancia materna.

Aquí hay algunos aspectos adicionales a considerar:

  • Material del Biberón: Opta por biberones libres de BPA y otros químicos nocivos.
  • Cambio de Brazos: Alterna los brazos en los que sostienes al bebé durante la alimentación, al igual que cambiarías de pecho durante la lactancia.
  • Observa las señales de hambre: Observa si el bebé tiene hambre, de ser así continúa con la lactancia hasta que muestre indicios de saciedad (no succionar más, cerrar la boca o girar la cabeza).

Recuerda que la lactancia materna es mucho más que leche. La psiquiatra perinatal Ibone Olza, señala: “comprender la lactancia como una experiencia relacional fundamental para el desarrollo humano permite expandir el foco tanto en la promoción como en el apoyo a madres lactantes”, nos recuerda que la lactancia materna es un momento privilegiado en el que se produce, un intercambio de amor, de afecto, de caricias, de palabras entre la madre y el bebé. Es un encuentro en donde el bebé le dice a su madre, tengo hambre y esta lo satisface. Pero, el bebé no solo tiene hambre de leche, tiene hambre de mamá, de su cuerpo, de su olor, del sonido de su corazón, de su voz.

Te recomendamos que en el momento que des el biberón también sea un momento de encuentro con tu bebé, aprovéchalo para mirarlo, abrazarlo, darle besos y/o cántale. La recomendación es que sean como máximo 4-5 personas las que alimenten al bebé y preferentemente la madre, el padre y los abuelos. El bebé en sus primeros años puede establecer el vínculo de apego seguro, con un máximo de 4-5 personas. Propiciar que el momento de la lactancia sea un momento tranquilo, relajado y sin muchos estímulos, ni tensiones emocionales entre los miembros de la familia.

Brindar durante la lactancia, antes y después de la misma, el mayor contacto piel con piel que a cada madre según sus circunstancias le sea posible en especial en las primeras 1000 horas y los primeros meses. Los bebés que son alimentados con biberón necesitarán más contacto físico; abrazos, besos, piel con piel, porteo, colecho, masaje infantil, entre otros, que los niños que son amamantados.

Si tienes cualquier otra pregunta o duda sobre la alimentación de tu bebé, no dudes en ponerte en contacto con un profesional.

Ejercicios para el buen agarre

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