Animales que nacen del huevo: Un mundo fascinante

¿Qué sabes sobre los animales que nacen de huevos? Hace apenas unos días amanecimos con la noticia de la eclosión de los huevos de tortuga boba depositados en una playa de Barcelona. El nido contenía ni más ni menos que 60 huevos...

En la naturaleza podemos observar varias estrategias reproductivas y una de ellas es el oviparismo. Básicamente, estamos hablando de los animales ovíparos, aquellos animales que nacen de un huevo, como por ejemplo las tortugas o las serpientes. Durante este proceso de reproducción, el embrión se desarrolla dentro de un huevo, fuera del cuerpo de la madre, hasta que eclosiona (una vez ha finalizado todo el desarrollo). Cabe destacar que existen muchos animales que siguen esta misma estrategia, que apareció mucho antes en la historia evolutiva que los animales vivíparos.

Se llaman ovíparos a los animales que ponen huevos. Este sistema de reproducción consiste en el depósito en el medio exterior de los huevos para que los embriones terminen de desarrollarse fuera del cuerpo de la madre. Cuando están listos los embriones, los huevos eclosionan. Dentro de esta categoría se encuentran todas las aves y la mayoría de anfibios, peces, reptiles e insectos. Cada especie pone una cantidad diferente de huevos. Por ejemplo, en el caso de las tortugas marinas, como hemos visto, las puestas son grandes, de entre 60 y 180 huevos.

Existen muchas clases de animales que nacen de huevos.

Veamos las diferencias entre:

  • Los animales ovíparos: depositan los huevos en el medio exterior, donde posteriormente eclosionan.
  • Los animales ovovivíparos: los huevos permanecen en el cuerpo de la madre donde se desarrollan. Cuando los embriones están listos, los huevos eclosionan dentro de la madre.

En este caso, el embrión también se desarrolla dentro de un huevo pero sí que se encuentra dentro del cuerpo de la madre. Otro caso que comparte características sería el de los ovovivíparos, donde las madres guardan los huevos en su interior mientras el embrión se desarrolla y, una vez está formado y completado, lo expulsan para que pueda eclosionar en el exterior.

Los animales ovíparos cuentan con la desventaja de que los embriones están más desprotegidos ante depredadores e incidentes, ya que estos se desarrollan fuera del cuerpo de la madre.

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Fecundación de los animales ovíparos

Para la creación del nuevo individuo, primero se debe llevar a cabo la etapa de la fecundación, que puede ser externa o interna, pero la eclosión siempre se produce en el medio externo, nunca en el vientre de la madre.

  • Fecundación externa: la realizan aquellos animales ovíparos que ponen "huevos blandos", es decir, que los depositan en un medio húmedo o acuoso, como puede ser el caso de los anfibios o los peces. En este caso, tal y como indica su nombre, la fecundación es externa porque la hembra expulsa el huevo (sin fecundar) y una vez ya se encuentra en el medio, el macho vierte su esperma sobre los huevos para que puedan ser fecundados.
  • Fecundación interna: al contrario que el caso anterior, estos animales ovíparos realizan la puesta de huevos en lugares "secos", como pueden ser los reptiles. Previamente a la puesta, los huevos ya han sido fecundados de forma interna. Cada huevo es un gameto formado por material genético de la hembra (óvulo) y material genético del macho (espermatozoide).

Ejemplos de animales ovíparos

Son muchos los tipos de animales que ponen huevos. Por ello, a continuación te mostramos algunos ejemplos de animales ovíparos que pueden interesarte.

Animales ovíparos que son aves

Algunas aves apenas ponen un huevo, como el pingüino o las grullas, ya que sus crías requieren muchos cuidados. Algunas aves ponen solo uno o dos huevos fertilizados, mientras que otras ponen muchos. Generalmente, las aves que ponen uno o dos huevos, como las grullas, no sobreviven mucho tiempo en la naturaleza. Estas aves pasan mucho tiempo cuidando a sus crías para ayudarlas a sobrevivir.

Por otro lado, las aves que ponen muchos huevos, como la focha común, tienen una tasa de supervivencia más alta, y no necesitan quedarse tanto tiempo con sus crías.

Otros ejemplos de animales ovíparos que son aves son:

  • Águilas
  • Gorriones
  • Cigüeñas
  • Palomas
  • Halcón
  • Avestruz

Anfibios y reptiles que ponen huevos

Anfibios como las ranas o los tritones ponen sus huevos en el agua para que no se sequen, ya que estos no tienen cáscara, son huevos blandos. Este tipo de animales pone una gran cantidad de huevos de cada vez. Las ranas, los tritones y las salamandras son todos anfibios, viven en el agua y fuera de ella, pero la necesitan para mantenerse húmedos, además ponen sus huevos en ella, ya que estos huevos no tienen cáscara y, al aire, se secarían rápidamente.

Serpientes, lagartos, cocodrilos... Los reptiles también ponen huevos. Dependiendo de la especie, la puesta puede ser en el agua o en la tierra. Los reptiles, como lagartos, cocodrilos, lagartos, tortugas y serpientes, pueden vivir en la tierra o en el agua y que ponen huevos fuera o dentro de ella, depende de la especie. Estos animales también ponen nidadas grandes para que sobrevivan bastantes crías. Como no suelen cuidar sus nidadas, ponen muchos huevos para que la tasa de supervivencia aumente.

Animales ovíparos que son peces

Todos los peces ponen sus huevos en el agua, ya puede ser el pez payaso o el pez gota. Los peces hembras expulsan sus huevos al medio libremente, los colocan en plantas acuáticas o los lanzan a un pequeño agujero excavado. El pez macho, después, libera el esperma sobre los huevos. Algunos peces, como los cíclidos, mantienen los huevos en la boca después de la fertilización, para protegerlos de los depredadores.

Artrópodos ovíparos

La mayoría de los artrópodos también ponen huevos: arañas, cangrejos, mariposas, etc. Este tipo de animales ponen cientos de huevos de cada vez. La mayoría de arácnidos, miriápodos, hexápodos y crustáceos que forman el grupo de los artrópodos son ovíparos. Arañas, ciempiés, cangrejos o mariposas son algunos de los millones de artrópodos que ponen huevos, y ponen cientos de ellos.

Algunos ponen huevos que fueron fertilizados mediante fertilización interna y otros, ponen huevos no fértiles que necesitarán ser fertilizados externamente, mientras que otros ponen huevos no fertilizados que aún requieren esperma.

Mamíferos ovíparos: los monotremas

Aunque parezca mentira, también existen mamíferos que ponen huevos: los del grupo de los monotremas. En este grupo están los ornitorrincos y los equidnas.

Como hemos mencionado en el primero apartado, es muy raro que los mamíferos pongan huevos. Sólo un pequeño grupo denominado monotremas lo hacen. Este grupo incluyen a ornitorrincos y equidnas. Sólo podemos encontrarlas en Australia y algunas zonas de África. Estos seres ponen huevos, pero a diferencia del resto de animales ovíparos, los monotremas alimentan a sus crías con leche y, además, tienen pelo.

Los equidnas: la fecundación de este tipo de mamíferos ovíparos se produce de forma interna. Después de un apareamiento entre macho y hembra, se produce la gestación, que dura 22 días en el vientre de la hembra y después realiza la puesta del huevo. Una vez ya ha sido expulsado el huevo, sigue incubándolo durante 45-50 días aproximadamente dentro de una bolsa.

Los ornitorrincos: al igual que en el caso de los equidnas, los ornitorrincos también llevan a cabo una fecundación interna. En el caso de estos animales ovíparos que son mamíferos y ponen huevos, las hembras se encargan de construir una madriguera o nido en forma de túnel. Ahí, depositarán sus huevos después de permanecer 28 días en el vientre de la hembra.

El ornitorrinco es un animal tan extraño que los occidentales tardaron siglos en descubrirlo. No fue hasta el siglo XIX que se documentaron los primeros ejemplares de estos éramos mamíferos endémicos de Australia y Tasmania.

De hecho, muy poca gente conocía la existencia de estos extraños animales hasta que National Geographic publicó en 1929 un completo reportaje en el que se afirmaba que “Los primeros colonos de Australia conocieron a los ornitorrincos, que resultaron ser toda una paradoja: un pico de pato, un pelaje en lugar de plumas, cuatro patas en lugar de dos, espolones venenosos en la extremidad posterior del macho, la hembra poniendo huevos para incubar y criando a las crías”, una auténtica rareza que, sin embargo, no impedía que Charles H. Holmes, el redactor firmante del artículo, propusiera distintos modos de criar a estos animales en cautividad, algo que, sin embargo, nunca se ha conseguido llevar a cabo de forma efectiva. Y es que el ornitorrinco es un animal perfectamente adaptado a un modo de vida semiacuático muy difícil de reproducir en entornos controlados.

Por ejemplo, presenta un cuerpo aerodinámico y una cola ancha y plana cubierta de un denso pelaje impermeable que le es extraordinariamente útil como aislamiento térmico. Sus extremidades delanteras, cortas y palmeadas, les sirven para propulsarse por el agua, mientras que sus patas traseras hacen las veces de timón.

Por si eso fuera poco, también utilizan su cola para almacenar reservas de grasa. Además, los machos tienen un espolón venenoso en las patas que convierten a estos animales en uno de los pocos mamíferos venenosos que existen.

Los ornitorrincos, parecidos a una mezcla entre una nutria y un castor, solo prosperan en Tasmania y en el este de Australia, generalmente cerca de cursos de agua, donde se alimentan de invertebrados, así como de pequeños peces que viven en el fondo marino. Además de extraños, son bastante difíciles de encontrar, sobre todo porque se alimentan al atardecer, mientras que durante el resto del día se refugian en madrigueras excavadas en las orillas.

Más allá de su aspecto imposible, obliga preguntarse por su evolución ¿De dónde procede un animal tan extraño? ¿Existe alguna especie similar?

Aunque parezca imposible, los ornitorrincos no son los únicos mamíferos que ponen huevos. Lo hacen todos los monotremas, un orden de mamíferos con rasgos primitivos que han conservado las características reptilianas, entre ellas, la reproducción ovípara (propia de reptiles y aves), y la presencia de cloaca, un único orificio en el que se encuentra el tracto digestivo, urinario y reproductor.

Como los reptiles, ponen huevos en lugar de parir crías vivas, pero igual que otros mamíferos, tienen un solo hueso en la mandíbula inferior, presentan un alto índice metabólico.

Hace años una investigación concluyó que este orden se separó de los terios, la subclase de mamíferos a la que pertenecen los marsupiales y los placentarios -entre los cuales nos encontramos los humanos, a partir de un ancestro común que vivió hace 180 millones de años, en el período jurásico, que desarrolló la capacidad de producir leche que conservamos el resto de los mamíferos-.

Equidnas: entre un ave y un erizo

Como hemos comentado, los ornitorrincos no están solos en esta extraña clasificación, a la que también pertenecen los equidnas, nombre con el que se conoce a los mamíferos de la familia Tachyglossidae. Se parecen a un erizo o a un oso hormiguero, pero más allá de las apariencias, poco tienen de unos y de otros. Comen y respiran a través de un pico en forma de tubo que sobresale de su cuerpo espinoso, del que destacan unos ojos saltones, que esconden una boca diminuta.

Curiosamente, uno de los primeros documentos escritos que se tiene de estas extrañas criaturas es una descripción del mismísimo William Blight, capitán de la Bounty, el célebre carguero de la Marina Británica en el que se produjo el legendario motín que tanto ha inspirado a la literatura y el cine. Años más tarde, a finales del siglo XIX, durante la larga travesía que los condujo hasta Tahití, el navegante hizo escala en Tasmania, donde uno de los oficiales del barco cazó un animal que describió como "una especie de perezoso del tamaño aproximado de un cochinillo asado con una trompa de cinco a siete centímetros de longitud […] En el dorso tenía cortas púas como las del puercoespín […] “.

Lamentablemente, no tuvieron demasiado tiempo de estudiarlo, pues lo asaron y se lo comió junto al resto de la tripulación.

Sin embargo, más allá de su aspecto, una de las características más peculiares de estos mamíferos ovíparos es su modo de reproducción. Una de las cuatro únicas especies que viven en la actualidad, el equidna de hocico corto, se aparea de una forma singular: primero, una caravana de machos sigue de cerca a una hembra. Si ella está receptiva, el vencedor se entregará al cortejo, un proceso largo y tortuoso en el que pueden llegar a perder hasta una cuarta parte de su peso.

Pero la fiesta no acaba aquí, pues la segunda fase de la reproducción, cavarán una zanja en el suelo del que expulsarán a sus rivales a empujones. Una vez entran en contacto con las hembras, copularán con ellas sirviéndose de un pene retráctil de cuatro cabezas, de las cuales solo utilizan dos. Un arduo trabajo que puede llevar hasta tres horas. ¿Por qué tienen un pene cuádruple? Es una pregunta que todavía desconcierta a la comunidad científica. Es posible que les sirva para maximizar sus opciones reproductivas.

Animal Tipo Características
Águila Ave Pone huevos en nidos altos
Tortuga marina Reptil Entierra huevos en la arena
Pez payaso Pez Deposita huevos en plantas acuáticas
Mariposa Artrópodo Pone cientos de huevos
Ornitorrinco Mamífero Pone huevos y amamanta a sus crías

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