Cómo Cocinar Cabrito: Recetas y Consejos para un Plato Exquisito

Uno de los motivos por los que cada vez comemos alimentos de peor calidad y producidos de manera industrial es que cada vez es más frecuente no saber cocinar. La comida industrial, la comida precocinada, requiere por lo general muchas menos habilidades culinarias. Pero si queremos apoyar a la ganadería de pasto en toda su (necesaria) diversidad, tenemos que comprar muchos tipos de carne, provenientes de distintos animales, y para eso tenemos que saber cocinarlos.

Es el caso del cabrito, que además de menos frecuente que el vacuno o el cordero, en sus recetas suele incluir horno y cazuela de barro, algo que ni siquiera todos tenemos ya en casa. Pero en realidad cocinar cabrito es muy fácil.

El cabrito es el cachorro de la cabra, no tiene más de 12 meses y su carne es similar a la del cordero. La carne de cabrito posee un índice de grasa bajo, es muy rica en proteínas y vitaminas del grupo B, lo que convierte a esta carne en un alimento muy completo. Además, sus cualidades de sabor, aroma y textura hacen que sea una delicia al paladar. Son muchas las preparaciones para hacer en la cocina con este ingrediente, al igual que con otros tipos de pavo, cerdo y ternera, y queremos sugerirte algunos sabores regionales.

A continuación, te presentamos algunas maneras de preparar este delicioso plato, desde la tradicional receta al horno hasta guisos llenos de sabor.

Cabrito al Horno: Sencillo y Delicioso

Uno de los platos que triunfa el día de Navidad es el cabrito al horno, desde hace muchos años es el plato estrella del día 25 de Diciembre. No sólo es una receta para preparar exclusivamente en ese día, el cochinillo al estilo segoviano con el clásico cordero asado son una de esas comidas o asados familiares de domingo para todo el año. El cabrito que podéis ver aquí es de la Comarca de la Vera, en Extremadura. Un producto de calidad magnífico para asar al horno y disfrutar en familia.

Además, es una receta sencilla en la que el producto es lo más importante, buena materia prima, un horno y un poco de paciencia. Hay muchas recetas de carne en la red para cocinar el cabrito, lo más normal es prepararlo sólo con agua y sal, pero hoy os propongo algo un poco más elaborado y especial para estas fechas. En cada casa seguro que se prepara de una u otra manera, esta es una más, una receta probada año tras año que os recomiendo, las combinaciones son muchas y siempre al gusto del consumidor.

Ingredientes:

  • Un cabrito de unos 4 kgs. aproximadamente
  • 1 vaso de agua y otro de vino blanco (el agua el que vaya necesitando el cabrito)
  • 70 g. de manteca de cerdo

Preparación:

  1. Precalentamos el horno a una temperatura alta, unos 250º C durante 10 minutos, para que al meter el cabrito no tenga que cocinarse partiendo de un entorno frío.
  2. Colocamos el cabrito en una cazuela de barro o cerámica, si es un cabrito entero (si sois muchos) directamente a la bandeja del horno, con la parte interior hacia arriba. Si no disponéis de estos recipientes de barro o cerámica, cabría la posibilidad de cocinarlo sobre la bandeja metálica del horno, aunque en este caso te recomiendo poner un poco de manteca también en el agua.
  3. Bajamos la temperatura del horno a 170º C, necesitamos el horno con temperatura arriba y abajo.
  4. Vertemos un vaso de agua y el de vino blanco en la base de la cazuela o en la bandeja del horno y metemos todo en el horno. Durante el proceso podremos apreciar cómo va goteando la carne.

Para este tamaño y peso hornearemos en total 1 hora y 40 minutos. En el horneado (de la dos caras del cabrito) cada 20 minutos abrimos la puerta del horno y vamos hidratando la carne del cabrito con la salsa que se va formando en la cazuela (durante el proceso de asado añadimos agua a demanda para que no se queme ni se quede seco el cabrito).

  1. Cuando queden los 10 últimos minutos, subimos el horno a 220º C y hacemos que las piezas de cabrito se doren por ambas caras. Si al pinchar la carne pone resistencia, asamos otros diez minutos más. Si la aguja entra con facilidad, es la señal de que ya estará listo.
  2. Finalizado el tiempo total retiramos del horno. En un cazo ponemos todo el líquido que ha soltado el cabrito y reducimos un poco para espesar la salsa y que se concentre aún más sus sabores.

Prepararemos el cabrito tal y como se hace en un auténtico asador, salvando las distancias ya que no contamos en casa con un horno de leña. Yo he tardado casi 2 horas en asarlo. Si vais a preparar un cabrito para muchos y vuestro horno no es muy grande podéis ir cambiando las alturas de las bandejas del horno. Para que se hagan tanto por arriba, como por abajo. En este caso debéis tener cuidado que no se os queme.

Por eso, os recomiendo que empecéis temprano a cocinarlo y lo apaguéis cuando esté casi terminado. Cuando al pinchar con un tenedor se desprenda con facilidad.

Alternativa de preparación del cabrito al horno

Para empezar, colocamos el cabrito en una fuente de barro o una fuente apta para el horno. A continuación, condimentamos en dos pasos: primero lo salamos, hay que salar al cabrito por ambos lados. Una vez que el cabrito esté listo, precalentamos el horno a 220° durante 10 minutos. A continuación, introducimos nuestra fuente de barro en el horno.

El truco está en ‘las vueltas’ que damos al cabrito. Nosotros vamos a darle 3 vueltas: primero, colocamos la parte interior de la pieza hacia arriba, a los 25 minutos le damos la vuelta, dejando hacia afuera la parte exterior (o la piel) durante otros 25 minutos.

Cabrito Guisado: Un Clásico Asturiano

El cabrito guisado es una receta tradicional asturiana que destaca por la intensidad de su sabor. Su preparación es sencilla pero requiere de tiempo, tanto en el adobo previo como en el cocinado. ¡Aprende a prepararlo con el chef Ricardo Sotres!

Doramos el cabrito en aceite de oliva. Una vez dorado, añadimos las verduras y rehogamos todo hasta que las verduras se hayan tostado. Añadimos el vino blanco y dejamos evaporar el alcohol. Separamos los trozos de cabrito, desgrasamos la salsa y la trituramos.

Además, se prepara con tomate, cebolla, zanahoria y pimiento, un aporte vegetal muy necesario que además suma múltiples minerales y oligoelementos como potasio, magnesio, fósforo, calcio, sodio y azufre y gran cantidad de vitaminas B, C y A. Son hortalizas bajas en sodio que ayudan a la buena digestión y poseen cualidades protectoras frente a problemas cardiacos.

Otras Formas de Preparar el Cabrito

  • Cabrito Frito: Simplemente freír en una sartén el cabrito troceado hasta que se empiece a dorar, y añadir unos dientes de ajo enteros.
  • Cabrito con Alcachofas: Puedes hacer la misma receta con 1 pierna y 1 paleta de cabrito para un total de aproximadamente 1 kg de carne. Luego, para esta receta de sofrito, utiliza un manojo de hinojo, 4 alcachofas, 80 g de aceitunas negras, laurel, sal y pimienta.

Consejos Adicionales

Para eliminar el fuerte olor de la carne de cabrito, ponla a marinar en un bol con el vino, el ajo, las ramitas de romero y el laurel. Las dosis son: 1 kg de cabrito, 1 copa de vino, 1 diente de ajo y agua para tapar. Un consejo: antes de continuar con la cocción en el horno, deje que el cabrito se dore en trozos durante 15 minutos en una cacerola a fuego alto. De esta forma, la carne queda sellada y evita que la sangre se escape durante la cocción. En este punto, engrase una sartén con aceite y coloque los trozos de cabrito en su interior.

Maridaje

Como ocurre con otras carnes, es recomendable utilizar vino tinto, que potencia más los sabores.

Pierna de cabrito al horno ESPECIAL NAVIDAD

Información Nutricional

El semáforo nutricional es un sistema de colores que permite entender los valores nutricionales de una forma clara, rápida y completa.

Una ración contiene:

Nutriente Cantidad % de la IR*
Calorías 264 13%
Grasa 8,8g 13%
Grasa saturada 2,9g 15%
Azúcares 7,6g 8%
Sal 1,3g 22%

* de la ingesta de referencia (IR) para un adulto

La Ingesta de Referencia (IR) es una guía sobre la cantidad total de calorías y de varios nutrientes que debemos ingerir al día para mantener una dieta sana. Los porcentajes de Ingesta de Referencia (IR) están calculados para una mujer adulta con una ingesta diaria de 2000 Kcal. Las necesidades nutricionales individuales pueden ser más altas o más bajas, en función de sexo, edad, nivel de actividad física y otros factores.

Consideraciones de Salud

La presencia de manteca de cerdo añade al plato grandes cantidades de colesterol y grasa, en una mayor proporción, saturada. Por tanto, es una receta para disfrutar esporádicamente y con moderación.

Enfermedades para las que está recomendada esta receta:

  • Alergia a la caseína
  • Alergia al huevo
  • Alergia al pescado
  • Anemia ferropenica (falta de hierro)
  • Anemia perniciosa (carencia de vitamina B12)
  • Anemia por carencia de ácido fólico
  • Estreñimiento
  • Gastritis
  • Hipertensión arterial
  • Intolerancia a la lactosa
  • Meteorismo
  • Osteoporosis

Enfermedades para las que no está recomendada esta receta:

  • Ácido úrico y gota
  • Cálculos en la vesícula biliar
  • Cálculos renales
  • Diabetes mellitus
  • Hipercolesterolemia
  • Hipertrigliceridemia
  • Intolerancia al gluten (celiaquía)
  • Obesidad o sobrepeso

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