Cómo Prepararse para la Lactancia Durante el Embarazo: Consejos Esenciales

Muchas mujeres buscan información durante el embarazo sobre cómo prepararse físicamente para la lactancia. En realidad, la respuesta es que no se necesita hacer nada especial. Las hormonas del embarazo, especialmente la prolactina, provocan cambios en los senos que permiten que las glándulas crezcan y se preparen para producir leche en abundancia.

Cambios Naturales en los Senos Durante el Embarazo

La mama cambia desde los primeros momentos del embarazo. Durante el embarazo, no necesitas comprar cremas o lociones para el pecho, simplemente mantén una higiene normal. Evita jabones y lociones altamente perfumadas ya que tu pecho está más sensible y podría irritarse. Los expertos en lactancia recomiendan evitar los sujetadores con aros si quieres dar el pecho. Evita aros, varillas o ballenas que puedan comprimir algún área de la glándula. Evita manipular el pezón o masajear vigorosamente el pecho durante el embarazo.

Es importante que lleves un sujetador que se adapte bien a tu cuerpo, da igual que tenga aros o no, que sea de encaje o de algodón. Lo importante es que proporcione una buena sujeción del tejido mamario y que así ayude a evitar los dolores de espalda. Si tienes un pecho grande es imprescindible que utilices sujetadores con tirantes anchos que hacen que las cazuelas se ajusten bien sin aplastar los pechos. La parte delantera del sostén soporta casi el 80 % del peso del pecho. También hay que procurar que los costados y la parte de la espalda sean anchos y que estén confeccionados con material elástico de calidad.

Masajear el pecho es una estupenda preparación para amamantar. Hacerlo durante unas semanas antes del parto y en la lactancia contribuye a relajar el pecho, estimula la circulación y aporta calor. Un buen efecto añadido: tocarás una vez al día esa parte de tu anatomía de forma enteramente consciente y notarás las pequeñas transformaciones que experimenta.

Pezones Invertidos: ¿Qué Hacer?

Algunas mujeres tienen los pezones invertidos, lo cual les genera preocupación. En la mayoría de los casos, suelen salir hacia fuera por sí mismos a lo largo del embarazo. Si esto no sucede, pronto los sacará el bebé con la fuerza que hará al mamar. Recuerda que el bebé no mama del pezón, sino del pecho.

Si tienes pezones retraídos o invertidos es conveniente que hables con antelación con una matrona o con una asesora de lactancia. No te preocupes, aunque tus pezones no sobresalgan lo más probable es que puedas dar el pecho a tu hijo. Cuando se tienen unos pezones así es más importante aún colocar de forma correcta al bebé. También existen algunos recursos como, por ejemplo, los formadores de pezones que a veces pueden servir de ayuda al empezar a amamantar. Si te informas bien te sentirás segura, esa es la mejor preparación para que la lactancia funcione.

Preparación Real: Información y Apoyo

En conclusión, lo que cualquier mujer necesita para poder amamantar de manera eficaz es disponer de información y soporte adecuados antes y después del parto. Por lo tanto, no se trata tanto de preparar el pecho en sí, sino que lo ideal sería prepararnos a nosotras. Una buena manera de prepararnos puede ser ver a otras mujeres amamantar, para ello puede ser muy buena idea acudir a un grupo de apoyo a la lactancia, ya que no solamente podremos ver cómo se amamanta sino que también podremos estar con otras mujeres que están viviendo un momento muy similar al nuestro, y esto nos puede hacer sentir acompañadas en el proceso. Otra manera de prepararnos puede ser leyendo. Hay muchos libros recomendables para prepararnos para la lactancia, por supuesto tenemos que recomendarte los libros de Alba Padró “Somos la leche” y “Mucha teta“, que pueden ayudarte a sentirte más informada para afrontar esta nueva etapa.

Asesórate sobre la lactancia materna: acude a los cursos de preparación al parto y lee sobre los diferentes puntos de vista que existen respecto a la lactancia. La información seria y veraz es fundamental para evitar todos los mitos, costumbres e ideas anticuadas que existen al respecto.

Incluso si todavía estás embarazada, puedes empezar a prepararte para el proceso de lactancia, hablar con profesionales de la salud, chatear con otras mamas y buscar información?

El Inicio Temprano de la Lactancia

Tras el parto, es importante que la lactancia sea muy precoz, de ahí que se recomiende el contacto precoz piel con piel tras el parto vaginal e incluso tras la cesárea. En este momento los niveles de oxitocina son máximos y son los que facilitan el vínculo madre-hijo y la eyección de leche. La hora posterior al nacimiento es crítica para el inicio de la lactancia y de algo tan mágico como es el vínculo que se establece entre madre e hijo.

Lo primero es empezar bien: coloca el bebé al pecho en cuanto puedas, estará contigo manteniendo el contacto precoz piel con piel así que aprovecha y ofrécele el pecho.

Cuidados Básicos Durante la Lactancia

Se debe recordar que en la areola mamaria se encuentran las glándulas de Montgomery que segregan un material sebáceo que tiene como finalidad lubricar la areola y el pezón. El jabón y los desinfectantes eliminan esta sustancia protectora y pueden facilitar lesiones de la piel de esa zona.

Sí. Una ducha diaria con tu gel habitual es suficiente. Además, no hay que abusar del jabón, que puede resecar y destruir la protección natural de la piel. Utiliza un buen sujetador de lactancia y mantén la higiene adecuada, una ducha al día con un jabón de pH neutro es suficiente. No debes lavar los pezones después de cada toma, ni utilizar antisépticos, productos desinfectantes o pomadas que haya que retirar antes de la toma en pezón y areola. Si necesitas algún cuidado especial tu matrona te recomendará la pomada o la crema adecuada que no sea necesario retirar antes de dar el pecho.

Una vez que termine la toma puedes extraer un poco de leche del pezón y extenderla, por el pezón y la areola, deja secar al aire antes de vestirte. Si aparecen las grietas en el pezón, consulta con tu matrona. Es importante averiguar si el bebé tiene un buen agarre o existe otro problema que favorezca la aparición de grietas. Ahora sí que es momento de utilizar diferentes remedios para aliviar las molestias del pezón. Y la matrona es la profesional que mejor te puede asesorar de la posible solución.

No se recomienda la aplicación sistemática de pomadas en el pezón. Si hay grietas, estas se suelen relacionar con un mal enganche. Ninguna crema, masaje o aceite que utilicemos antes del parto nos asegura que no tengamos grietas o molestias al amamantar a nuestro bebé.

La Importancia de la Demanda

Dar el pecho no requiere de reloj; simplemente ofrecérselo al bebé tan frecuentemente como él te lo pide por el día y por la noche, es decir, a demanda. Se debe amamantar al recién nacido siempre que tenga señales de tener hambre, empezando a estar más activo, chupándose las manos, buscando el pecho.

¿Es verdad que hay que darle siempre que pide? La leche materna es un alimento nutritivo y emocional. Tu bebé necesita comida, contacto y consuelo, y amamantarlo permite cubrir todas estas necesidades. La producción de leche proviene del estímulo de la succión y depende de él, respondiendo a la ley de la oferta-demanda. Por eso se aconseja darle a demanda.

Coloca al bebé frente a ti, su barriguita frente a tu abdomen, con su boca sobre tu pezón y deja que investigue, posiblemente chupará el pezón e intentará colocarlos dando pequeños manotazos. Si el dolor no se alivia seguramente el agarre no es el correcto, introduce tu dedo meñique por la comisura de los labios del bebé con suavidad y saca el pezón de su boca.

Posiciones para Amamantar

Con el bebé muy cerca de la madre (en contacto tripa con tripa) se debe dirigir el pezón hacia la nariz para que abra grande la boca e introduzca una gran parte del pecho dentro de la boca, además del pezón, debe asegurarse que esté dentro gran parte de la areola superior. Se aconseja que el labio inferior esté evertido y lejos del pezón. La nariz y la barbilla estarán tocando el pecho.

Hay diferentes posturas para amamantar según los momentos y también los problemas que pueda tener la madre ( gemelos, cicatriz de cesárea, obstrucción de conductos lactilíferos, etc). En general lo importante es que la madre y el niño estén cómodos, relajados y tengan un buen acople. Las que se utilizan más frecuentemente son la posición de sentada y la de acostada. Hay que asegurarse que cabeza, cuello y columna del bebé estén alineados y no estén torcidos.

Problemas Comunes y Soluciones

Puede existir una molestia inicial cuando el bebé empieza a mamar, pero no es normal que la lactancia sea dolorosa. Un mal enganche puede producir dolor en los pezones y llegar a provocar la aparición de grietas que pueden ser muy dolorosas, e incluso sangrar. Un frenillo sublingual corto puede dificultar el enganche, la movilidad de la lengua y no permitir el drenaje adecuado de leche.

Durante las primeras semanas, después del parto, el dolor y las grietas en los pezones son los principales problemas relacionados con la lactancia. Por eso es importante saber cómo prevenir y tratar estas dolencias para continuar de manera adecuada con la nutrición del bebé. Si sientes dolor en el pezón mientras amamanta, es mejor retirar al niño del pecho y volver a ponerlo nuevamente, y si escucha que el bebé produce ruidos extraños durante la toma es porque no está lactando bien.

En casos de ingurgitación mamaria se puede aplicar calor local húmedo previo a la toma ya que facilita la salida de la leche acompañado de ejercicios de expresión manual de la mama. Una vez que se ha realizado la toma, puede ser recomendable aplicar frio local o aplicación de hojas de col (previamente frías) en la mama.

Extracción de Leche Materna

¿Cómo extraer leche materna? En algunas situaciones (niño prematuro, con problemas de salud, si tienes que ausentarte y no puedes dar alguna toma) puede ser necesario realizar una extracción de leche para seguir alimentándole con leche materna. Se puede realizar de manera manual con extractores eléctricos. Previamente es aconsejable hacer un masaje rotatorio en el pecho para facilitar la el flujo de leche hacia el exterior.

Mitos Sobre la Lactancia

Los mitos relacionados con la lactancia están aún muy presentes en la actualidad. Uno de los grandes mitos sobre la lactancia es la creencia, todavía existente, de que es necesario preparar el pecho y en particular el pezón durante el embarazo. Es suficiente teclear en Internet para que aparezcan todo tipo de artículos hablando de masajes, aceites o cremas que, según ellos, “endurecen el pezón” y nos aseguran la ausencia de grietas, facilitando la lactancia una vez que nazca nuestro bebé. Pero, ¿hay algo de cierto en ellos?

Como ya habrás podido deducir, no es necesario hacer nada para preparar nuestro pecho para amamantar. Igual que no hay que hacer nada para preparar nuestros ojos para ver o preparar nuestros oídos para escuchar. Nuestro cuerpo se prepara solo de forma fisiológica y lo hace durante toda nuestra vida, y especialmente durante el embarazo. El funcionamiento del pecho es impecable. Entonces, ¿por qué queremos preparar el pecho? Bueno, seguramente en realidad lo que necesitamos preparar es la lactancia.

Consejos Adicionales

Algunos consejos para la lactancia:

  • Caminar erguida para evitar dolores de espalda.
  • Evitar los masajes enérgicos, los jabones agresivos y las cremas y perfumes cuyo olor puede alterar la lactancia del bebé.
  • Procurar que el bebé mame cuando se produce la subida de la leche.
  • Tras amamantar al niño, higienizar los pechos muy bien con una compresa con agua y séquelos con otra compresa bien limpia.
  • Utilizar protectores para los pezones, para evitar que la tela del sostén los lastimen, además de usar sostenes limpios todos los días.
  • No dejar pasar grandes períodos de tiempo sin amamantar a su bebé, así no se acumulará leche.
  • En caso de congestión de los senos, retirar el exceso de leche. Para ello, colocar una toalla humedecida en agua caliente sobre los senos y cuando estén más blandos, presionarlos con delicadeza para que salga la leche.
  • No comenzar amamantando siempre del mismo lado; es conveniente ir rotando el pecho con el que se inicia la toma.
  • No dejar que el bebé utilice el pezón como chupete; cuando termine la toma, retirarlo suavemente introduciendo el meñique en su boca para separarlo del pezón.

Formas de Lactancia

Una lactancia correcta comprende el pezón y la areola. Si el bebé solo succiona el pezón es muy probable que quede con hambre, porque no se están comprimiendo las glándulas que secretan leche. Conviene asegurarse de que el bebé succiona en el lugar correcto y no en otra parte del seno.

  1. Preparación. Cuando encuentre una posición cómoda, toque suavemente la boca del niño con su pezón hasta que ésta se abra bastante (como un bostezo). Esto evita que se pliegue el labio superior durante la alimentación. Una vez que el niño se acostumbre a comer, el solo hecho de sentir el pecho y el olor de la leche hará que se gire hacia el pezón.
  2. Sellar el trato. Cuando la boca esté bien abierta, acerque a su bebé; no lleve el pecho hacia el niño y no empuje la cabeza del bebé hacia el pecho. Deje que el niño tome la iniciativa.
  3. Revisar la leche. Asegúrese de que el bebé no esté succionando su propio labio. Si se está chupando la lengua, pare la toma y con un dedo quite el pezón y retire la lengua antes de continuar.
  4. Retirarse suavemente. Cuando termine la toma, no deje al bebe en el pecho, retírelo con cuidado para evitar los daños del pezón.

Técnicas y posiciones para amamantar

La más frecuente es la "posición básica", que consiste en poner al bebé de lado y frente al pezón. El cuerpo del bebé debe estar de frente al de la mamá, que queden estómago con estómago, con su oreja, hombro y cadera en línea recta, que la cabeza del bebé no se voltee de lado y se mantenga en línea recta con el resto de su cuerpo.

  • En forma de cruz: hay que coger la cabeza del bebe con la mano opuesta al pecho que dará leche. Poner la muñeca entre los hombros del bebé, el pulgar detrás de una oreja y los otros dedos detrás de la otra oreja y con la mano derecha coger el pecho izquierdo, con el pulgar debajo del pezón y la areola, en el lugar donde la nariz del bebé va a tocar el pecho y el dedo índice en el lugar en el que la mandíbula del bebé va a tocar el pecho.
  • Como en el fútbol americano: útil para las mamás que tienen parto con cesárea, pues evita poner al bebé contra el abdomen. Poner al bebé al lado en una posición semi sentado, de frente, con sus piernas debajo del brazo derecho (si se está amamantando con el pecho de ese mismo lado). Coger su cabeza con la mano derecha y tomar el pecho con la mano izquierda.
  • Posición de cuna: la cabeza del bebé reposa en la curva del codo y la mano sostiene el muslo o las nalgas del pequeño. Poner el brazo bajo el bebé (si se está amamantando con el pecho derecho, es el brazo izquierdo del recién nacido) y sacarlo de debajo de su brazo y alrededor de la cintura. Sostener el pecho con la mano izquierda, si se está amamantando con la mano derecha.
  • Acostada de lado: es una buena posición para amamantar a media noche o cuando se necesita un descanso. Acuéstese de lado con una almohada que sostenga su cabeza. Ponga al bebé de lado, frente a usted, estómago contra estómago.

Ejercicios específicos para el pecho durante la lactancia

  1. Elevar durante un minuto los hombros hacia las orejas.
  2. Pesas. Levantar con las manos dos pesas de medio kilo cada una, realizando los siguientes movimientos:
    • Con los brazos a lo largo del cuerpo, elevar las pesas llevando los brazos a la altura de los hombros. Realizar tres series de 15 repeticiones.
    • Extender los brazos frente al esternón, a la altura de los hombros, y doblar el antebrazo llevándolo hacia el pecho.
  3. Otro ejercicio muy efectivo es el llamado "movimiento del cascanueces". Unir las palmas de las manos y ejercitar una fuerte presión apretando la una contra la otra, como si se quisiera romper una nuez con las manos.
  4. Se obtendrán mejores resultados si además se aplica una crema reafirmante para el pecho.

Signos de que el Bebé Está Recibiendo Suficiente Leche

  • Moja 1-2 pañales al día.
  • Realiza 3-4 deposiciones diarias.
  • Gana peso de forma regular y adecuada a su edad.

Nutrición de la Madre Durante la Lactancia

No es necesario que comas ni que bebas el doble, pero sí que tu dieta sea saludable y variada. No existen alimentos prohibidos, a pesar que culturalmente y dependiendo del país, se tiende a desaconsejar que la madre tome determinados alimentos porque dan mal sabor a la leche.

El Destete

Lo ideal sería esperar a que ambos estéis preparados y sea una decisión mutua, pero no siempre es así, así que es importante que haya un período de anticipación para prepararse y preparar al niño. Lo mejor, por lo tanto, es pedir consejo a un profesional (comadrona, ginecólogo, pediatra) para que este proceso se realice de forma correcta.

Si debes reincorporarte al trabajo a los pocos meses, la opción del sacaleches permite alargar la lactancia materna y puede servir de transición, pero requiere organización.

Apoyo Profesional

Si estás a punto de dar a luz y quieres dar el pecho a tu bebé, ten en cuenta que, aunque se trata de un proceso completamente natural, no siempre es fácil y a veces es necesario pedir ayuda. En todas las comunidades autónomas existen grupos de apoyo a la lactancia, a los que puedes pedir consejo. Tanto en Dexeus Mujer Barcelona como en Sabadell, nuestras pacientes pueden contar con el apoyo de Unidades especializadas para consultar sus dudas.

¡MI BEBÉ NO ABRE LA BOCA! | Cómo conseguir un buen agarre

Publicaciones populares: