Caminantes Blancos: Origen y Mitología en Juego de Tronos

Los Caminantes Blancos y sus huestes de no muertos ocupan una parte importante en la serie Juego de Tronos y en la saga de Canción de Hielo y Fuego, al igual que las intrigas y conspiraciones que ejercen reinos y familias antagónicas entre sí.

En la temporada anterior, los Otros y su ejército de espectros tuvieron una marcada importancia en la trama y nos permitió averiguar mucho más acerca de este tétrico enemigo, si bien los lectores de los libros ya aventajaban a los fans de la serie al haber podido leer las detalladas descripciones de la batalla del Puño de los Primeros Hombres y su posterior retirada.

Los más avezados habrán notado que no es una, sino dos, las nuevas criaturas que se han posicionado como nueva amenaza inminente en Casa Austera, pero para muchos de nosotros, demasiado metidos en esa fatídica y descarnada batalla que terminaba con la mitad de los habitantes de la tierra de Tormund, no hemos tenido tiempo de procesar nada más que el horror, todo huesos, corrupción y ojos azules. Por eso deberíamos hacer un repaso y clarificar, para lo que presumiblemente vendrá en capítulos venideros, la diferencia entre los Otros y los Espectros:

Los Caminantes Blancos

Los Caminantes Blancos o los Otros, guiados por el Rey de la Noche, son esos “demonios de nieve, hielo y frío” que nos recuerdan vagamente a lo que podría ser un ser humano muy alto, desnutrido y con lo que parece una anemia crónica. Pero en realidad los Otros están muy lejos de ser personas.

Su origen se remonta al período de la Larga Noche, y hace ya casi ocho mil años que no habían aparecido en la tierra (vale, sí, en estas cinco temporadas hemos visto a un par de ellos), con lo que se les consideraba extintos. Es como si hubiesen venido del más allá, del universo de los cuentos de terror de la imaginería de Poniente.

Tienen los ojos azules, el pelo blanco y son capaces de montar a caballo. Pueden helar lo que tocan de forma natural, y esto los convierte en un enemigo cuasimortal, ya que las espadas no se resisten a su frío talento.

Como sabemos, su punto débil podría ser tanto el Vidriagón como el acero Valirio. Hay relativamente pocos Caminantes Blancos, aunque cada uno de ellos posee estos terribles y muy poderosos poderes.

Los Espectros

Los espectros, sin embargo, no tienen este poder glacial, con lo que son inmunes al poder del Vidriagón y el acero Valirio, y en el fondo sí se parecen más a lo que nosotros entendemos como zombies.

Los espectros son creados por el poder mágico de los Caminantes Blancos a partir de los cadáveres humanos, principal razón por la que el rito funerario del Pueblo Libre consiste en cremar a sus muertos.

Los espectros se sienten atraídos por el olor de la sangre, y por eso les hemos visto en algunas escenas emerger del estado de hibernación en el que son capaces de mantenerse, bajo la tierra, hasta que algún humano vivo ha llegado a zonas inhóspitas de más allá del Muro.

Son algo más torpes que sus creadores, pero no se detienen ante las lesiones en combate, ya que no sienten el dolor, y por eso no pueden ser detenidos ni siquiera por el desmembramiento absoluto de sus extremidades, pudiendo mover las partes separadas de su cuerpo hasta el fin de los tiempos... a no ser que les ataques con fuego, único Talón de Aquiles de estos peones de la muerte.

Como hemos visto en el capítulo anterior, los Caminantes Blancos pueden crear tantos espectros como quieran a partir de los restos humanos, y por eso, aunque no tengan una fuerza extraordinaria, hacen de su empuje temerario su capacidad de expansión.

En resumen, podemos ver las diferencias entre Caminantes Blancos y espectros en la siguiente tabla:

Característica Caminantes Blancos Espectros
Poder Glacial No
Creación No se crean, existen Creados por Caminantes Blancos
Debilidad Vidriagón y Acero Valyrio Fuego
Origen Desconocido, Larga Noche Cadáveres reanimados

Los Hijos del Bosque

Pero ojo porque ahora que han salido a la luz estas ancestrales criaturas fruto de la leyenda es pertinente recordar a aquellos que vimos de refilón, casi sin prestarle atención, en el último episodio de la anterior temporada. Nos referimos a esos Hijos del Bosque que ayudaron a Bran, a Meera y a Hodor a escapar de otros espectros que se levantaron para intentar aniquilarlos.

Estos Hijos son, según cuentan las historias, la primera y más ancestral raza conocida de pobladores no-humanos de Poniente, anterior incluso a los Primeros Hombres y mucho anteriores a la llegada de los Ándalos que terminarían hasta casi extinguir a estas selváticas criaturas.

Pero por no irnos por las ramas y meternos demasiado en la vasta mitología de ‘Canción de Hielo y Fuego', nos vale con saber que, se dice de ellos, llegaron a aliarse con los Primeros Hombres cuando se intentó refrenar la invasión de los Otros y también que tenían poderes sobrenaturales, siendo estos “el control sobre los árboles, la capacidad de entrar en la piel de un animal, la habilidad para crear una música tan bella como para hacer llorar a todo aquel que escuchara sus canciones, la verdevidencia y la habilidad de hablar con los muertos”.

Si estos seres vuelven a aparecer en el mapa, más sabiendo la aversión que pueden tenerle a los Caminantes Blancos, puede que haya más oportunidades de éxito para los no muertos de los Siete Reinos. Ahora sólo queda que todos sean capaces de dejar sus reyertas y luchar todos a una.

Sin embargo, como Stannis transmite a Samwell Tarly en Tormenta de Espadas, los Otros representan a “El antiguo enemigo. El único enemigo que importa de verdad”.

Como nos cuenta Carolyne Larrington, Prof. del St. John’s College de la Universidad de Oxford, en su libro Winter is coming. El mundo medieval en Juego de tronos, Canción de Hielo y Fuego, y por lo tanto la serie de Juego de Tronos, está repleta de referencias y elementos tomados de la historia. Familias, lugares y acontecimientos tienen en algunos casos clara influencia del pasado medieval europeo.

Por ende, la idea de nuestro ejército de los muertos también hunde sus raíces en la historia. Si bien los caminantes blancos parecen ser una invención fantástica de George R. R. Martin, los cadáveres que traen de vuelta a la vida mediante hechicería y conforman su ejército tienen un incuestionable parecido con los zombies propios de las películas de terror.

Los caminantes blancos son en el mundo de Poniente una leyenda olvidada, apenas un cuento para asustar a los niños. Sin embargo, hemos podido comprobar con la progresión de la trama cuán errada está esa creencia.

En las antiguas leyendas sobre la Edad de los Héroes que el personaje de la Vieja Tata relata a Bran, los Otros o caminantes blancos son personajes malévolos que durante la Larga Noche se precipitaron sobre la humanidad y fácilmente derrotaron a los hombres, levantado a los muertos para enfrentarlos a los vivos y sin mostrar piedad alguna hacia mujeres y niños.

Finalmente, los Otros serían derrotados en la Batalla del Amanecer por una alianza de hombres y Niños del Bosque dirigidos por un héroe llamado Azor Ahai, portador de una espada mágica conocida como Dueña de Luz.

Las descripciones de los caminantes blancos que encontramos en los libros se corresponden bastante con los representados en la serie. Los Otros traen consigo el frío y prefieren actuar de noche. Son criaturas altas, demacradas y muy pálidas, que dan la sensación de componerse de una materia similar al hielo.

Sus movimientos son gráciles y su voz se asemeja a la del hielo resquebrajándose. Uno de sus rasgos más llamativos es el siniestro brillo de sus ojos, como dos estrellas de intenso azul.

Las motivaciones que empujan a los Otros son prácticamente desconocidas. No se sabe si aparecen como consecuencia de un crudo invierno o si ellos lo traen consigo. Según las historias, los caminantes blancos “odian a toda criatura con sangre caliente en las venas” y alimentan a sus espectros con la carne de los niños humanos, siendo esto algo que pueda parecer un mero recurso para asustar a los niños pero que hemos podido corroborar en la última temporada.

Los espectros a su vez son reanimados por los Otros a través de nigromancia y obedecen sus órdenes ciegamente, conformando de este modo el grueso del ejército de los muertos. Su apariencia es el de cadáveres de variable aspecto, dependiendo del estado en el que se encontraran cuando fueron levantados. Sus ojos, al igual que los de los Otros, son de un intenso y antinatural azul.

Tanto en la serie como en los libros han ido revelándose ciertos métodos que pueden usarse para derrotar a los Otros y al ejército de los muertos. En el caso de los caminantes blancos, es el vidriagón (nombre dado a la obsidiana) el material con el que fabricar las armas capaces de derrotarlos.

Asimismo, el acero valyrio, forjado con propiedades mágicas, parece ser otra de sus debilidades. Por otra parte, los espectros pueden ser destruidos mediante el fuego, frente al que son extremadamente vulnerables.

En las novelas se desconoce si estos pueden ser también destruido con acero valyrio y vidriagón, mas en la serie se ha podido comprobar que sí cuando Jon Nieve y sus compañeros combaten en Casa Austera y Más Allá del Muro contra el ejército de los muertos.

Asimismo, las gentes del Pueblo Libre, los salvajes, tienen la costumbre de incinerar a sus muertos para evitar que puedan ser reanimados por los Otros.

Parece ser, por lo tanto, que es el fuego, en esencia, lo que puede destruir a los Otros y su ejército.

Podemos encontrar en el ideario medieval diversas referencias con las que establecer similitudes y que quizá sirvieran a Martin como fuente de inspiración para crear a los Otros. En la Baja Edad Media y el Renacimiento encontramos el género artístico conocido como “Danza Macabra”, el cual tuvo presencia en prácticamente toda Europa.

Este género se caracteriza por la representación de esqueletos o cadáveres descompuestos que, animados, pretenden reflejar una imagen de la muerte, en algunos casos como un reflejo invertido del mundo de los vivos. A menudo se representa a estos tétricos personajes danzando o acompañando a figuras representativas de la sociedad medieval como nobles, campesinos u obispos en clara alusión a que la muerte a todos alcanza.

Este tema fue bastante prolífico en el arte y las representaciones son impactantes al mostrar cadáveres demacrados que conservan escasos cabellos, dientes e incluso están siendo devorados por gusanos.

Sin embargo, no se trata de una representación del mal en sí, sino de la idea de que todo lo mundano llega a un fin de modo inevitable. Que la muerte triunfa sobre todo sin distinción.

Carolyne Larrington en su libro Winter is coming: El mundo medieval en Juego de Tronos plantea que los Otros son una representación metafísica de la muerte y la guerra, algo que solo trae destrucción y que se repite de forma cíclica.

Detalle de la Danza de la Muerte (1490), fresco de Janez iz Kastva.

Por otra parte, la mitología y sagas escandinavas albergan unos siniestros personajes de ultratumba denominados draugar. Por lo general, los draugar en su versión más pacífica son no-muertos que moran en los túmulos donde fueron enterrados, protegiéndolos de los saqueadores.

Estos draugar son fáciles de derrotar, pudiendo ser decapitados y situando la cabeza entre sus pies para evitar que vuelvan a levantarse. Por otra parte, encontramos en algunas sagas a otro tipo de draugr, el cual abandona el túmulo para merodear por las noches, convirtiéndose en un peligro para los vecinos.

En apariencia, los draugr son cadáveres que adquieren un tono pálido o azulado que evoca a la muerte. En ocasiones se muestran incorruptos, si bien aumentan su tamaño y peso al alimentarse de sus víctimas, adquiriendo una fuerza antinatural.

Asimismo, algunos draugar son poseedores de cualidades mágicas tales como controlar el clima, cambiar su forma y ver el futuro. Sin embargo, lo que realmente hace peligrosos a los draugar es su envidia hacia los vivos por poder gozar de todo aquello que les es privado tras la muerte.

Esto se materializa en un hambre insaciable que lleva al draugr a devorar cuando esté a su alcance, sean animales o personas. Los draugar en sus variantes más poderosas pueden ser destruidos, si bien con dificultad e incluso con una compleja ritualización.

El héroe debe reducir al draugr con las manos desnudas, pues no puede ser dañado con armas comunes. Requiere de un arma mágica, como por ejemplo una encontrada en el propio túmulo del draugr, para decapitarlo.

Es indudable la similitud que el gran enemigo de Juego de Tronos, contemplado en su conjunto, guarda con los draugar. Tanto los caminantes blancos como los espectros tienen una apariencia cadavérica y cualidades sobrenaturales.

Además de ello, se insinúa que los primeros pueden manipular el clima, trayendo consigo el frío y la nieve, de igual modo que actúan por la noche. En su faceta más benigna, los Otros permanecen en las Tierras del Eterno Invierno, al norte de Poniente.

Sin embargo, como los draugar, es su odio o envidia lo que provoca su hostilidad y que se lancen sobre los reinos de los hombres, si bien el único fin de la los caminantes blancos parece ser la aniquilación y no saciar un irrefrenable apetito, o al menos es cuanto conocemos por ahora.

Es probable que Martin recurriera a estas siniestras criaturas, añadiendo ingredientes de su propia cosecha, para crear a los caminantes blancos y su ejército. Aun así, tanto para los lectores de los libros como los fans de la serie, son muchos los vacíos que nos quedan por llenar para conocer mejor a estos seres.

Es probable que en la última temporada, estrenada este mes de abril, encontremos respuestas y descubramos muchas más cosas sobre estas terroríficas criaturas.

Caminantes Blancos: ¿Solución Definitiva? - Game of Thrones / Conspiraciones Geek

El reciclaje de mitologías nórdicas tiene menos peso en el mundo construido por George R. R. Martin que en el de J. R. R. Tolkien.

Aun así, las leyendas sobre el origen del continente de Poniente que Martin ha imaginado no dejan de beber en fuentes preexistentes, sobre todo, en su caso, irlandesas.

Si en el Poniente de ‘Juego de tronos’ los habitantes primigenios de las islas son los Hijos del Bosque, la mitología irlandesa tiene los Leprechauns, los duendecillos verdes, y los temibles Fomoré, seres monstruosos que viven en las islas cercanas, derrotados por los hombres pero que amenazan continuamente con regresar. Aunque su rey Balor, un ser con un ojo en la frente y otro en la nuca, no tenga un parecido directo con el rey de los Caminantes Blancos.

La religión de niños de Martin pasa por el culto a los árboles, los arcianos de leña blanca y caras sangrantes que se agrupan en bosquecillos y tienen unas particulares propiedades para viajar en el tiempo y el espacio. Y aquí resulta inevitable regresar a los bosques sagrados de los druidas, los ‘nemeton’, o los árboles que conectaban este mundo y el más allá, como el Irminsul de los sajones que mandó talar Carlomagno o el Yggdrasil de la mitología escandinava.

Y finalmente, en el mundo de Martin, Poniente es poblado por los hombres en varias oleadas (los primeros hombres, los ándalos, los rhoynar), en un esquema similar al del mitológico ‘Libro de las invasiones de Irlanda’, el ‘Lebor Gabála Érenn’ que imagina sucesivos invasores que acaban ocupando la isla tras derrotar a los sobrenaturales Fomoré y Tuatha Dé Danan. De una de esas invasiones frustradas solo sobrevive Fintán Mac Bóchra, llamado el Anciano Blanco, oculto en una cueva y que contempla el paso de la historia reencarnándose en salmón, águila y halcón.

Todo está listo para el final definitivo de Juego de Tronos, en el que Westeros se encuentra dividido y una invasión de Caminantes Blancos se acerca. No obstante, no es la primera vez que esta amenaza intenta erradicar a la humanidad.

Westeros antes de la Larga Noche

Han pasado más de 8.000 años desde que los Caminantes Blancos invadieron Westeros, milenios antes de que Aegon Targaryen llegara a sus costas y conquistara la región para su familia.

Los Caminantes Blancos llegaron a Westeros tras dos milenios en completa paz. Después de que los Niños del Bosque y los Primeros Hombres, esos que llegaron antes que nadie al continente, firmaran un acuerdo de paz conocido como “el Pacto”, el cual permitió que las dos sociedades vivieran en armonía después de que los hombres llegaran y cortaran los bosques de los Niños para conseguir madera.

En los libros todavía se desconoce el origen de “los Otros” (nombre que se usa para referirse tanto a los caminantes como su ejército, el cual puede incluir humanos zombies, gigantes zombies y arañas congeladas, entre otros), lo único que se sabe es que vienen de la región más al norte del mundo.

Ellos podrían simplemente ser una especie que se encuentra en la zona más fría del mundo y que casi nunca se ha visto en la historia por las condiciones heladas en las que viven, o quizás son una tribu de los Primeros Hombres que fue asesinada y revivió gracias a una magia oscura por alguna razón desconocida.

El último héroe

Cuando los Otros invadieron el sur por primera vez los Niños y los Primeros Hombres fueron superados por un ejército implacable que no podía morir, y que además convertía a cada víctima en uno de ellos.

Las leyendas de las regiones del norte cuentan que en los días más oscuros de la Larga Noche, los Primeros Hombres descubrieron que podían matar a los zombies usando vidriagón, el arma preferida de los Niños del Bosque.

Un ser conocido como “el Último Héroe” supuestamente atravesó las regiones ocupadas por los Caminantes Blancos para rogar a los Niños que les prestaran sus armas de vidriagón, lo que les permitiría derrotar a los Otros.

Ahora, con la habilidad de enfrentarse a los Caminantes Blancos, la alianza entre los Primeros Hombres y los Niños del Bosque hizo retroceder a los Otros poco a poco. Con el tiempo, la horda de los Caminantes Blancos fue obligada a retroceder, hasta las regiones norteñas de las que venían, después de una gran batalla conocida como la “Batalla por el Amanecer”, la cual puso fin a la Larga Noche y debilitó a los Otros.

Fue entonces cuando Bran el Constructor, el legendario fundador de la Casa Stark, supuestamente levantó el Muro, una estructura de hielo y magia de los Niños que atraviesa Westeros de lado a lado, y le designó a la Guardia de la Noche que lo vigilara para que los Otros no pudieran amenazar Westeros de nuevo.

La llegada del Rey de la Noche

Lamentablemente, la Guardia de la Noche estuvo cerca de fallar en su misión al poco tiempo de su creación (poco, solo si tomamos en cuenta que han pasado ocho milenios desde entonces).

El décimotercer Comandante de la Guardia se enamoró de una mujer misteriosa con ojos pálidos azules y una piel helada, que se cree era una Caminante Blanca. Después de hacer el amor, el alma del Comandante se ligó a la de ella, y regresó a la Guardia para obligar a sus hombres a que juraran lealtad ante ellos dos, los nuevos Reyes de la noche.

Cuando se descubrió que el Rey del a Noche estaba haciendo sacrificios para los Otros más allá del Muro, los Pueblos Libres y los Stark se aliaron para derrotar a este Rey y sus fuerzas.

Cuando la Guardia de la Noche volvió a retomar sus actividades de vigilia después de la victoria, el nombre y la historia de este Comandante fue eliminado de sus registros y se prohibió que se hablara de él otra vez.

La serie de televisión ha revelado que su versión del Rey de la Noche fue un humano, el cual fue convertido en el primer Caminante Blanco por los Niños del Bosque al clavarle una daga mágica de vidriagón en el pecho. Su único propósito era ser usado como un arma contra los Primeros Hombres, algo que fue revelado en el episodio de la sexta temporada llamado “La Puerta”.

Esta versión claramente contradice al Rey de la Noche mencionado en los libros, dado que la Guardia de la Noche no sería creada sino hasta muchos años después.

La Larga Noche más allá de Westeros

En el Westeros moderno (al menos antes de que Jon y su equipo trajeran de regreso un zombie para mostrárselo a Cersei Lannister) la historia de la Larga Noche se ha convertido en un cuento de hadas, y no solo en los Siete Reinos se escuchan mitos acerca de la invasión de los Otros.

En Essos creen que la Larga Noche fue el evento que hizo que el Rhoyne, uno de los ríos más importantes al oeste de ese continente, se congelara por completo, lo que indica que este invierno incluso afectó a las regiones más allá del Mar Angosto.

Incluso más al este en Essos, los relatos de la Larga Noche se entremezclan con la leyenda del Azor Ahai, el guerrero legendario que portó una espada llameante llamada “Dueña de Luz”.

En Yi Ti creen que la Larga Noche fue creada cuando una diosa llamada la “Doncella Hecha de Luz” le dio la espalda al mundo, liberando al León de la Noche, un demonio que plagó el mundo con frío y oscuridad hasta que el Azor Ahai (aparentemente confundido con el Último Héroe del folclore de Westeros) unió a la humanidad para derrotar las fuerzas de este demonio.

Gracias a Melisandre sabemos que la leyenda de Azor Ahai llegó a Westeros y se expandió por todo el territorio, junto a la profecía de que su regreso salvará a la humanidad otra vez cuando los Otros regresen.

Aunque han pasado miles de años desde la última invasión de los Otros, es difícil decir si Westeros está más preparado ahora que lo estuvieron durante la Larga Noche hace miles de años. De hecho, esta vez pareciera haber menos esperanza.

El final de la séptima temporada nos dejó claro lo divididos que están los poderes en Westeros, a diferencia de cuando los Primeros Hombres estaban unidos y por ello lograron repeler a los Otros. No solo eso, esta vez no están los Niños del Bosque para ayudarlos.

Tendremos que esperar hasta la octava y última temporada de Juego de Tronos para saber cómo la humanidad derrota a los Caminantes Blancos por segunda vez, si es que llegan a hacerlo.

La mitología y la religión han alimentado las artes y la cultura desde el origen de los tiempos, y muchas de las historias que nos han relatado desde la antigüedad hasta la actualidad han bebido de las leyendas y los mitos de los griegos, de los escandinavos o de los chinos. La popular saga de «Canción de Hielo y Fuego» de George R.R. ¿Qué sería de Daenerys sin sus dragones? ¿Quién se interesaría por la Guardia de la Noche si no estuvieran los perturbadores Caminantes Blancos al otro lado del Muro? ¿Y de dónde sale Melisandre?

Asimismo, se hacen referencias a religiones y creencias paganas, que le dan todo su sentido a esta saga que todos adoramos.

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