El dálmata es una raza inconfundible por su pelaje blanco salpicado de manchas negras o color hígado. Es un perro de complexión atlética, musculoso, elegante y con una energía inagotable. Famosos por su pelaje blanco con manchas negras, los dálmatas son perros llenos de energía y con un carácter fuerte.
Origen e Historia
De origen antiguo, la historia lo sitúa en la costa adriática de Croacia, en la región de Dalmacia por la que recibe su nombre. A día de hoy la procedencia exacta del dálmata sigue siendo un misterio. Sin embargo, la Federación Cinológica Internacional (FCI) la ubica en Dalmacia, Croacia, amparada en pinturas y archivos que datan de los siglos XVII y XVIII.
Históricamente los dálmatas fueron utilizados como perros de caza y guardianes y, después, como perros escolta de carruajes, función con la que más se les relaciona. Los nobles ingleses lo adoptaron como perro de escolta para sus carruajes, lo que le valió el apodo de “coach dog” o perro de carroza. En el siglo XIX, cuando los bomberos se desplazaban en coches tirados por caballos, también comenzaron a acompañarles en sus recorridos. Fue en esta época cuando se forjó una relación y un vínculo entre la profesión y la raza que aún perdura en algunos países.
El primer estándar se estableció en 1890 y la Federación Cinológica Internacional (FCI) reconoció oficialmente la raza en 1955.
Características Generales
El dálmata tiene aspecto distinguido y sus movimientos son suaves y elegantes. A la vez proyecta una imagen de fortaleza y agilidad. Es una raza de tamaño mediano, de cuerpo rectangular, atlético y musculoso. Son perros bien proporcionados, de extremidades fuertes y cabeza y hocico largos.
Los machos adultos tienen un peso aproximado entre 25 y 32 kg y miden alrededor de 56 a 62 cm a la cruz (desde la base del cuello al suelo). Las hembras son algo más pequeñas, pesan de 23 a 27 kg y su altura oscila de 54 a 60 cm.
Los ojos del dálmata son ovalados y, normalmente, de un color oscuro o avellana similar al de las manchas de su pelaje. Las orejas son de inserción alta, tienen forma de triangulo, puntas redondeadas y caen hacia delante, pegadas a la cabeza. La cola es de longitud media, más ancha en la raíz, y con una ligera curva hacia arriba, pero nunca llevada sobre la espalda.
La característica más destacada del dálmata es su pelaje corto, brillante, duro y denso, cubierto de manchas simétricas, bien definidas, por todo el cuerpo. El color de fondo es blanco puro y las manchas suelen ser negras, aunque también pueden tener el moteado de color hígado o marrón. Cada dálmata tiene un patrón de manchas único, al igual que las huellas dactilares en los humanos.
Tipos de Dálmatas:
- Dálmatas de manchas negras: Este es el tipo más comúnmente reconocido de dálmata.
- Dálmatas de manchas hígado o marrones: Estos dálmatas tienen manchas de color marrón oscuro o hígado en lugar de negras.
- Dálmatas de manchas limón o naranjas: Aunque son bastante raros, algunos dálmatas pueden tener manchas de color limón (amarillo pálido) o naranja.
- Dálmatas de manto o manchas sólidas: Muy raramente, los dálmatas pueden nacer con un «manto», que es un área de color sólido que cubre parte del cuerpo.
- Dálmatas de ojos azules: Algunos dálmatas pueden tener uno o dos ojos azules.
- Dálmatas de pelo largo: Otra variante rara es el dálmata de pelo largo.
Temperamento y Personalidad
Bien cuidado, el dálmata es sereno y tranquilo pero, sin la debida atención, puede convertirse en un torbellino imprevisible. La raza tiene un temperamento equilibrado, confiable y seguro de sí mismo. Es un perro muy sociable, alegre y cariñoso.
Devoto y leal con los miembros de su familia, posee un fuerte instinto protector, quizás derivado de su pasado como perro de carruaje. Si percibe alguna amenaza o algún peligro alrededor, no dudará en ladrar para avisar. Algo receloso y reservado con los extraños, su comportamiento natural puede llegar a ser intimidante si la situación lo exige, pero nunca agresivo.
Los dálmatas desprenden un gran entusiasmo, que se manifiesta en su forma de ser enérgica, activa y juguetona. Adoran la compañía humana y que se les preste atención, por eso no toleran bien la soledad. Dejados solos un tiempo, incluso sin ser demasiado, pueden cambiar su conducta y volverse incontrolables y destructivos en casa.
La raza también tiene un carácter obstinado y fama de ser difícil de educar. Es imprescindible comenzar a trabajar con ellos desde que son cachorros, de manera firme y coherente, marcando muy bien los límites. Son perros sensibles, y los castigos o las órdenes bruscas solo complicarán el proceso. Para que colaboren, es importante que sientan que se les respeta, usar refuerzos positivos y palabras amables. El dálmata es muy inteligente y si las cosas se hacen bien, aprenderá con rapidez.
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El dálmata es amistoso y cariñoso con los niños, pero es preciso enseñar a los más pequeños a respetarle y a jugar con él sin incordiarle, estableciendo límites claros. Como es aconsejable con otras razas caninas, se deben supervisar todos los momentos que pasen juntos para evitar accidentes o malentendidos.
Los dálmatas son naturalmente extrovertidos y, acostumbrados desde cachorros a convivir con otros animales domésticos y a relacionarse con sus congéneres, no tendrán ningún problema en compartir momentos de compañía y de juegos. En cualquier caso, es fundamental proporcionarles una socialización temprana y un adiestramiento adecuado para ayudar a canalizar su energía de manera constructiva y evitar comportamientos no deseados. Exponiéndoles a distintos entornos, personas y animales aprenderán a relacionarse de manera sana.
Aseo y Cuidados
El dálmata no necesita grandes cuidados para tener un aspecto limpio y saludable. Su manto corto es sencillo de mantener. El cepillado regular una vez a la semana, ayudará a eliminar el pelo suelto y conservar su manto brillante y en buen estado. Las épocas de muda puede desprender más pelo y los cepillados tienen que ser más frecuentes.
No es necesario bañar al dálmata muy a menudo. Se recomienda hacerlo sólo cuando sea preciso o esté realmente sucio. Debe usarse un champú para perros y eliminarlo completamente con el aclarado para prevenir irritaciones o sequedad en su sensible piel. También hay que asegurarse de secar completamente el pelaje.
La revisión y limpieza de las orejas de los dálmatas debe ser periódica para evitar que una posible acumulación de cera o suciedad provoque una infección en los oídos. Es aconsejable utilizar un limpiador auricular indicado para ello.
Los ojos deben estar siempre limpios, libres de legañas, lágrimas o polvo. Es conveniente echarles un vistazo semanalmente para detectar alguna señal de irritación, secreciones o enrojecimiento. Para realizar un limpieza correcta se puede utilizar una solución salina, humedeciéndola en una gasa y pasándola con cuidado por la zona que rodea los ojos.
La única manera de reducir el riesgo de problemas dentales y de la enfermedad de las encías es impedir la acumulación de placa y sarro con el cepillado de dientes. El hábito de limpiarlos unas dos o tres veces por semana con una pasta dentífrica y un cepillo para perros será imprescindible para lograrlo.
Las uñas del dálmata tienen que cortarse siempre que sea necesario. Si se dejan largas pueden romperse o clavarse y causarle molestias al caminar o al correr.
Ejercicio y Actividades
El dálmata es un perro tan activo que su temperamento estable puede desestabilizarse y volverse nervioso e impulsivo si no realiza el ejercicio que necesita para sentirse bien, tanto física como emocionalmente. Por su naturaleza dinámica y su resistencia, disfrutará sin límite de infinidad de deportes, actividades y juegos.
Le encanta estar al aire libre y, a diario, debe tener la oportunidad de dar largos paseos para explorar su entorno y olfatear siguiendo rastros. También gozará mucho con el canicross, corriendo junto a su dueño si va en bicicleta y haciendo caminatas en áreas naturales.
A los dálmatas les gusta mucho el agua y, siempre que sea posible, se les debe permitir que practiquen natación en un río, un lago, en una piscina particular o en la playa. Además, son perros que adorarán liberar energía y estimular su mente con deportes caninos como el agility, la obediencia y el freestyle.
En su día a día tampoco pueden faltar los juegos. Entre las alternativas más adecuadas, el lanzamiento de pelotas que deban perseguir y atrapar, el escondite, en el que tengan que usar su olfato para encontrar una golosina o un premio escondido y los juegos de inteligencia, como los puzzles y los rompecabezas.
Alimentación
La raza es atlética y activa, pero también son perros a los que les encanta comer y, si no hacen el suficiente ejercicio, pueden tener problemas de peso. Por este motivo, es esencial procurarles una dieta equilibrada y de calidad.
Debe ser rica en proteínas, grasas, hidratos, vitaminas y minerales esenciales, controlando muy bien la cantidad de snacks o golosinas que se pueden utilizar para incentivarles durante el adiestramiento. Los dálmatas aceptarán muy bien diferentes tipos de alimentación. Desde comida comercial, como el pienso y los alimentos húmedos, a recetas caseras. Lo importante es que estén adaptados al nivel de actividad, el peso, el tamaño y la edad del animal, para cubrir completamente el gasto de energía en función de la etapa vital de cada ejemplar.
El dálmata es propenso a desarrollar cálculos en la vejiga y ciertas alergias alimentarias, por eso, la dieta debe contar con la aprobación de un veterinario para evitar formulaciones o ingredientes perjudiciales que pongan en riesgo su salud.
A los cachorros en crecimiento les puede convenir más disfrutar de varias comidas al día y que sean de menor cantidad. A los perros adultos, sin embargo, se les pueden ofrecer dos comidas diarias más copiosas, una por la mañana y otra por la noche. Tanto los fabricantes como el veterinario o el nutricionista canino, pueden orientar y dar pautas para adecuar la frecuencia y las cantidades a lo que vaya necesitando el perro en cada momento.
Recomendaciones por etapa:
- Cachorro: Durante sus primeros meses, el dálmata necesita un pienso para razas medianas que favorezca un crecimiento sano. Debe contener proteínas de calidad, calcio equilibrado y ser fácil de digerir.
- Adulto: En esta etapa, su dieta debe aportar energía sin ser demasiado calórica.
- Senior: A partir de los 7-8 años, necesita un pienso con menos grasa, fácil de digerir y que ayude a proteger sus articulaciones.
Enfermedades Comunes
Por lo general, es una raza fuerte y sana, pero hay enfermedades que les pueden afectar más:
- Cálculos en la vejiga: los dálmatas tienen una predisposición genética única que los hace propensos a desarrollar cálculos urinarios.
- Sordera: la sordera congénita es relativamente común en los dálmatas. Cerca del 10% pueden nacer sordos de uno o de ambos oídos.
- Problemas en las articulaciones: como muchas razas grandes, el dálmata puede ser propenso a sufrir displasia de cadera y codo.
- Problemas de la piel: los dálmatas pueden padecer alergias (alimentarias o ambientales), dermatitis atópica y enfermedades autoinmunes de la piel con cierta frecuencia.
Curiosidades
Los dálmatas nacen con su pelaje totalmente blanco y las motas comienzan a aparecer a lo largo del primer año de vida. Cada dálmata es único y especial porque tiene su propio patrón de manchas. No hay dos iguales. Por su participación en las misiones del cuerpo, la raza es un símbolo de los bomberos desde el siglo XIX. Pongo, Perdita y sus cachorros fueron los responsables de que la raza comenzase a ser muy conocida por la exitosa película de animación de Disney “101 Dálmatas”, estrenada en 1961.
Consejos para Posibles Propietarios
Bien ejercitado, el dálmata es un perro que se comportará de manera calmada y tranquila en casa. Aunque se puede adaptar a vivir en un piso y en una ciudad, la vivienda más adecuada debería disponer de jardín o de un patio amplio para que salga a corretear y jugar siempre que quiera.
Su nivel de energía y su carácter testarudo pueden ser desbordantes para principiantes. Es una raza recomendada para personas que tengan experiencia previa y sean muy disciplinadas al educar.
Tampoco son aptos para personas sedentarias. Los dálmatas y su necesidad de ejercicio van a requerir de dueños a los que les guste hacer deporte y realizar actividades al aire libre o familias que sean muy activas.
Preguntas Frecuentes
¿Cuál es la esperanza de vida del dálmata?
La esperanza de vida media del dálmata está entre los 10 y 13 años, aunque con buenos cuidados, alimentación adecuada y revisiones veterinarias, puede vivir incluso un poco más.
¿Es una raza para familias con niños?
Sí, es un perro cariñoso, juguetón y con buena relación con los niños. Como siempre, es importante enseñar a ambos a convivir con respeto y bajo supervisión.
¿Es fácil de educar?
Sí, pero necesita una educación positiva y constante. Es muy inteligente, pero también puede ser algo testarudo. Las rutinas y los refuerzos positivos son clave.
¿El dálmata puede vivir en un piso?
Sí, siempre que reciba suficiente ejercicio diario. Es una raza muy activa y necesita liberar energía.
