La mantis religiosa, conocida científicamente como Stagmomantis justa, es un insecto depredador que habita en diversas regiones del mundo. Su ciclo de vida es un proceso fascinante que incluye el cortejo, el apareamiento, la puesta de huevos y el desarrollo de las ninfas. Este artículo explora en detalle cada una de estas etapas, revelando las particularidades de este intrigante insecto.
Cortejo y Apareamiento
El apareamiento en el reino animal es un acto crucial que garantiza la supervivencia y la continuidad de las especies. Entre estos comportamientos se encuentra el apareamiento de la mantis religiosa, una de las interacciones más intrigantes y enigmáticas del mundo natural. El cortejo de la mantis religiosa es un proceso altamente ritualizado que precede al apareamiento.
A través de una serie de comportamientos y señales, los machos y las hembras de mantis religiosa se comunican y se preparan para la cópula. El proceso de cortejo de la mantis religiosa suele seguir estos pasos:
- Comienza cuando un macho detecta la presencia de una hembra en su entorno.
- A menudo, los machos pueden identificar a las hembras a través de señales químicas o visuales, como el olor de las feromonas liberadas por la hembra o la visión de su silueta.
- Una vez que el macho ha localizado a la hembra, se acerca con precaución.
- Las mantis religiosas son depredadoras agresivas y el macho necesita asegurarse de que la hembra no lo atacará antes de empezar el cortejo.
- Para demostrar su intención de aparearse y no ser percibido como una amenaza, el macho puede inclinar su cuerpo hacia adelante y levantar sus patas delanteras en un gesto de sumisión.
- Este gesto es una señal de que no representa un peligro para la hembra.
- El macho puede usar sus antenas para tocar suavemente las antenas o las patas de la hembra.
- Este contacto táctil puede ayudar a establecer una comunicación más precisa y demostrar sus intenciones de apareamiento.
- En algunos casos, el macho puede ofrecer una presa a la hembra como un gesto de cortejo.
- Esta ofrenda puede ser una táctica para distraer a la hembra y reducir la probabilidad de que lo ataque durante el apareamiento.
- Si la hembra acepta al macho como compañero, la cópula comienza.
El cortejo en las mantis religiosas puede variar según la especie y las circunstancias específicas.
El apareamiento de las mantis religiosas implica la cópula entre un macho y una hembra. Una vez que se encuentran, el macho la corteja y si la hembra está receptiva, la monta desde atrás y utiliza sus órganos sexuales especializados para inseminarla. La cópula puede durar desde unos pocos minutos hasta varias horas, según la especie y las circunstancias.
Una vez que la cópula ha concluido y el macho ha transferido su esperma a la hembra, los dos insectos pueden separarse. En algunas especies, el macho puede alejarse rápidamente para evitar el canibalismo sexual, mientras que en otras especies puede permanecer cerca de la hembra durante un tiempo.
Canibalismo Sexual
El canibalismo sexual, donde la hembra se come al macho después o durante la cópula, es un comportamiento que se ha observado en algunas especies de mantis religiosas, pero no es universal en todas las interacciones de apareamiento. La prevalencia del canibalismo sexual puede depender de factores como el entorno y la disponibilidad de alimentos.
La mantis religiosa es conocida por su comportamiento único y a menudo canibalístico después de aparearse. Sin embargo, como hemos mencionado, no siempre ocurre esto.
Para hacerlo, el macho utiliza una estructura especial llamada espermatóforo.
En algunas especies de mantis religiosa, las hembras pueden proporcionar cierto grado de cuidado maternal a sus huevos, protegiéndolos y asegurándose de que tengan las condiciones adecuadas para su desarrollo.
Recordemos que, así como el canibalismo no se da en todas las especies de mantis, la intensidad de este comportamiento puede variar.
En algunas ocasiones, los machos pueden evitar ser devorados al escapar rápidamente después de la cópula y algunas hembras pueden no mostrar este comportamiento en absoluto.
Puesta de Huevos y Ooteca
Una vez conocido el proceso de apareamiento de la mantis religiosa, es normal preguntarnos cuántos hijos puede llegar a tener. En general, una hembra de mantis religiosa puede poner de 10 a 400 huevos en una o varias ootecas (estructuras en forma de saco que contienen los huevos). Sin embargo, la cantidad exacta de huevos puede depender de varios factores, como la disponibilidad de alimentos, la edad, el estado de salud de la hembra y las condiciones ambientales.
Después de poner los huevos, la hembra de mantis religiosa suele proteger la ooteca, cuidándola de posibles depredadores y condiciones adversas. Los huevos eclosionan después de un período de incubación que puede variar en duración según la temperatura y la humedad del entorno.
Después de la cópula, la hembra buscará un lugar adecuado para poner sus huevos. Usará su abdomen para depositar la ooteca en una superficie adecuada, como una ramita, una hoja o incluso en estructuras humanas si no encuentra un lugar natural adecuado.
Cada hembra pone, en otoño, sobre una hoja, tallo o debajo de alguna piedra, entre 10 y 400 huevos en una estructura llamada ooteca. La ooteca protege el embrión de mantis durante el invierno.
Ninfas
Una vez que eclosionan, las crías de mantis religiosa, llamadas ninfas, emergen de la ooteca y comienzan su vida independiente.
Es importante destacar que no todos los huevos sobreviven hasta convertirse en mantis religiosas adultas, ya que enfrentan numerosos riesgos durante su desarrollo, como la depredación y las condiciones climáticas adversas.
Las mantis religiosas no tienen el estado de gusano o larva como las mariposas o los escarabajos porque sus crías son replicas en miniatura de los adultos. Como artrópodos que son, las mantis religiosas deben pasar por sucesivas mudas antes de alcanzar el estado de adulto (hasta 12). Durante la muda es cuando la mantis religiosa es más vulnerable a los enemigos y hasta los grillos podrían comérsela porque su exoesqueleto se encuentra blando. El nuevo exosequeleto necesita unas horas para endurecerse y recuperar el color normal.
Las ninfas (crías de mantis) nacen en primavera. Las ninfas nada más nacer comen otras mantis recién salidas del huevo.
Las mantis jóvenes no alcanzan el estado de adulto hasta bien entrado el verano.
Las mantis españolas por ejemplo(Mantis religiosa, Ameles spallanziana,Sphodromantis viridis, Perlamantis alibertii,Geomantis larvoides...) nacen en primavera y mueren en Septiembre dejando sus huevos en estado de latencia hasta que vuelve a hacer calor y nacen,algunos insectos de Metamorfosis incompleta hacen eso, ejemplo Fásmidos, Mántidos y ortópteros en general, incluyendo Acrididos como Saltamontes etc....
Las mantis religiosas tienen metamorfosis sencilla, lo que significa que sus crías se parecen al individuo adulto, y paurometábola (o gradual), es decir, que las crías requieren que se les desarrolle las alas que tendrán durante el estadio de adulto. Este tipo de metamorfosis también se da en el insecto palo.
Las mantis cuando nacen, lo hacen en estado de ninfa, mudan su envoltura hasta 6 veces antes de convertirse en ejemplares adultos. Para ello se suspenden de alguna ramita, hacia abajo.
Durante su crecimiento se ven forzadas a mudar su exoesqueleto una media de diez veces (cinco o seis mudas en la «infancia», otras cinco o seis en la «adolescencia»).
Al llegar a la edad adulta, mudan su exoesqueleto por última vez, quedando libres sus alas, en el caso de especies que las tengan.
Tabla Resumen del Ciclo de Vida
| Etapa | Descripción |
|---|---|
| Cortejo | Ritualizado, con señales químicas y visuales del macho a la hembra. |
| Apareamiento | Cópula que puede durar desde minutos hasta horas. |
| Canibalismo Sexual | La hembra puede devorar al macho después o durante la cópula. |
| Puesta de Huevos | La hembra pone de 10 a 400 huevos en una ooteca. |
| Ninfas | Crías que emergen de la ooteca y pasan por varias mudas hasta la adultez. |
