La limpieza y la higiene son pautas imprescindibles en el mantenimiento de un hogar y un entorno apto para la vida, más aún cuando esta se desarrolla con bebés y niños pequeños. Cuando se trata de nuestros pequeños, siempre queremos asegurarnos de protegerlos lo máximo posible y garantizar su confort, ya sea introduciendo el chupete para que se calmen o aprendiendo cómo darles el biberón correctamente, pero también cómo limpiar un chupete y cómo lavar los biberones de un recién nacido.
Cuidar el estado de los biberones, chupetes y objetos susceptibles de meterse en la boca es importante para protegerlos de gérmenes, bacterias y posibles infecciones derivadas de ellas. A estas alturas, madres, padres y cuidadores están concienciados con la necesidad de crear un espacio aséptico, pero ¿realmente sabemos cómo limpiar biberones y chupetes eficazmente? Aunque con el tiempo podemos ir relajándonos, lo cierto es que durante los primeros meses, los bebés cuentan con un sistema inmune poco desarrollado, por lo que arriesgarse a que se enfermen no es una opción. Un gesto tan sencillo como saber cómo lavar un chupete puede ayudar a mantener y fortalecer su salud.
Según el informe “Cómo preparar biberones de alimento para lactantes en casa” de la Organización Mundial de la Salud, OMS, es muy importante que los biberones, las tetinas y todos los utensilios que se usen para preparar la alimentación de tu bebé estén muy limpios y esterilizados. Para la correcta higiene existen una serie de pasos que también puedes aplicar en la limpieza y esterilización de los chupetes.
Los fabricantes siempre recomiendan que antes de utilizarse por primera vez, tanto los biberones como los chupetes, se deben lavar y esterilizar.
Convertirse en madre significa comenzar a superar retos constantemente, sobre todo si eres madre primeriza. Desde Suavinex queremos acompañarte en cada paso de tu viaje por la maternidad, y eso incluye ayudarte a dominar este proceso con éxito. Existen diferentes métodos de esterilización para asegurar que tetinas, mordedores, biberones y sobre todo, los chupetes estén libres de los gérmenes y bacterias que podrían causar infecciones intestinales.
Antes de proporcionarte nuestros consejos sobre cómo limpiar chupetes y biberones, es importante destacar que lo primero que debes tener en cuenta es la importancia de lavar los biberones antes de utilizarlos por primera vez y después de cada toma. Tanto el recipiente como la tetina deben limpiarse a fondo, ya que pueden quedar restos en su interior.
Métodos de Limpieza y Esterilización
Si tu pediatra te ha recomendado que esterilices los biberones y chupetes del bebé, debes saber que existen diferentes métodos para acabar con los gérmenes de los productos del bebé. Se puede esterilizar aplicando calor al objeto o, por el contrario, aplicando frío.
Esta es la forma correcta de lavar biberones
Esterilización con Vapor
El método de esterilización con vapor requiere la utilización de un hervidor eléctrico que transforme el agua en vapor. Se coloca el biberón o los objetos en la cesta y se vierte el agua en el recipiente. Después, hay que cerrar la tapa herméticamente y accionar el aparato.
Esterilización en Microondas
El horno microondas también se puede utilizar para esterilizar. Únicamente hay que adquirir un recipiente especial provisto de tapa, especialmente resistente al calor, en el que se colocarán los biberones y las tetinas con un poco de agua, y que se calentará durante unos 4-8 minutos. En primer lugar, hay que introducir los objetos que se van a esterilizar en el recipiente, y llenarlo de agua hasta el nivel indicado.
Esterilización en Frío
Se trata de introducirlos en agua fría con una sustancia desinfectante.
Hervido en Agua
Una de las formas más sencillas es lavar biberones y chupetes con agua caliente y jabón, procurando retirar toda clase de suciedad que pudieran tener. Podemos hacerlo con la mano, pero se recomienda usar un cepillo de cerdas suaves para limpiar en profundidad. Por otro lado, hay que llenar una olla con agua y llevarla a ebullición. Después meteremos los chupetes, biberones y todas sus partes dentro de la olla con el agua hirviendo. Hay que asegurarse de sumergirlo todo correctamente y hay que hervirlo todo durante unos 10 minutos. Tras ello, retiraremos los biberones de la olla, ayudándonos con unas pinzas para no quemarnos y dejarlos boca abajo para que recudan correctamente.
Antes de utilizar el chupete por primera vez y posteriormente a intervalos regulares, habrá que hervirlo en agua hasta cinco minutos.
Agua y Jabón
Un método clásico, pero efectivo, para lavar chupetes y limpiar biberones es la limpieza manual de estos utensilios. Es cierto que un higienizante potente es el agua con jabón, pero si optamos por este mecanismo debemos tener en cuenta varias cosas. En primer lugar, haber desinfectado previamente nuestras manos y, en segundo lugar, asegurarse de que el aclarado ha sido suficiente, puesto que los restos de jabón podrían ser perjudiciales. También es importante recordar que, si utilizas agua y jabón para lavar biberones o chupetes, es necesario dejarlos secar adecuadamente, ya que podría formarse humedad, y al guardarlos con restos de agua, podrían desarrollarse bacterias.
Lavavajillas
Muchos nos hemos preguntado si se pueden lavar los biberones en el lavavajillas, y lo cierto es que esta es una de las alternativas para lavar biberones y limpiar chupetes. Aún así, ten en cuenta que no todos los biberones deben lavarse en el lavavajillas debido al material del que están hechos. Además, algunos expertos indican que los lavavajillas no siempre alcanzan temperaturas suficientemente altas para eliminar por completo los organismos que queremos erradicar.
Los expertos lo desaconsejan en primer lugar porque la temperatura en el lavavajillas no es lo suficientemente alta y el detergente demasiado agresivo.
Consideraciones Adicionales
- Higiene Personal: Lávate cuidadosamente las manos, sea cual sea el método de esterilización escogido, es lo primero que hay que hacer, puesto que, precisamente las manos de la madre, pueden convertirse en "portadoras sanas" de infecciones, la más común de las cuales es, sin duda, la salmonelosis.
- Limpieza Preliminar: Antes de la esterilización propiamente dicha, lava los biberones y las tetinas con agua caliente, detergente y estropajo para eliminar cualquier residuo de leche. Por último, enjuaga los objetos con agua corriente.
- Secado Adecuado: Tras ello, retiraremos los biberones de la olla, ayudándonos con unas pinzas para no quemarnos y dejarlos boca abajo para que recudan correctamente.
- Almacenamiento: Si los biberones y otros objetos han sido sometidos a una correcta esterilización, pueden permanecer incluso a temperatura ambiente durante varias horas, dando que los gérmenes presentes en el aire no son capaces de provocar infecciones.
- Inspección Regular: Inspeccionar atentamente el chupete antes de su uso, especialmente cuando el niño ya tiene dientes. Tirar del chupete en todas sus direcciones, desechar en caso de muestras de deterioro o fragilidad.
- Sustitución Periódica: Sustituya el chupete después de 1-2 meses de uso por motivos de higiene y seguridad, aún sin signos de daños visibles. Además de estas recomendaciones, se aconseja ir renovando los chupetes y tetinas cada 2 meses aproximadamente.
Recomendaciones Específicas de NUK
El cuidado de los biberones y los chupetes NUK es muy importante para la salud del peque, pero también para mantener los materiales en buen estado y evitar que se deterioren con facilidad. ¡Mímalos a ellos también, mami! En NUK os ayudamos a que esto sea posible… ¡toma nota de estos consejos!
Biberones:
- Antes de usar la tetina por primera vez, colocarla en agua hirviendo durante 5 minutos, utilizando suficiente agua para evitar dañar la tetina.
- Cambiar los biberones cada dos meses. Los biberones deben cambiarse cada 2 meses y recomendamos tener más de una tetina e ir alterándolas cada 20 días.
- Para limpiarlos os recomendamos hacerlo con el Jabón Limpia biberones NUK, que elimina cualquier residuo lácteo adherido al recipiente, nunca con el lavavajillas.
- Esteriliza tanto los chupetes como los biberones NUK, es necesario para mantener una higiene correcta. En NUK te ofrecemos dos tipos de esterilizadores: Esterilizador a Vapor NUK y Micro Express, esterilizador de microondas.
- Para esterilizar el biberón por vapor (temperatura superior a 80 ºC), desmontar siempre todas las piezas y dejarlo abierto, ya que de lo contrario se puede deformar.
- No exponer a la luz solar directa ni cerca de una fuente de calor, ni dejar la tetina en desinfectante (solución esterilizadora) por más tiempo que el recomendado, ya que se puede debilitar la tetina.
- Guardarlo siempre de forma higiénica, en un lugar seco y protegido de la luz.
- Algunos nutrientes de determinadas bebidas pueden cambiar el color del material o su olor. Esto no produce ningún deterioro del biberón, y no afecta a su aptitud para el uso ni a su seguridad.
- Siempre verifique la tetina para detectar signos de desgaste excesivo tirando de la tetina en todas las direcciones antes de cada uso, especialmente cuando el niño tiene dientes. Reemplácela cuando esté pegajosa por el uso, con daños visibles o muestre signos de fisuras o mordeduras para evitar que el bebé trague los pequeños.
- Los biberones de PA (Poliamida) no se pueden introducir en el microondas ya que hay riesgo de daños en el material.
- Los biberones de vidrio se pueden romper. No utilizar cucharas de metal para agitar el biberón ya que esto podría causar grietas que podrían fracturarlo cuando el alimento caliente se vierta dentro.
Chupetes:
- Hervir en agua durante 5 minutos antes del primer uso, utilizar agua suficiente para evitar posibles daños. Recomendamos utilizar el Esterilizador a Vapor NUK para la esterilización.
- Eliminar cualquier líquido residual de la tetina después de limpiar o esterilizar el chupete, y luego dejar que se seque.
- Para limpiarlos recomendamos hacerlo con el Jabón NUK<, que elimina cualquier residuo lácteo adherido al recipiente, nunca con el lavavajillas.
- No introducir los chupetes en el microondas.
- Inspeccionar atentamente el chupete antes de su uso, especialmente cuando el niño ya tiene dientes. Tirar del chupete en todas sus direcciones, desechar en caso de muestras de deterioro o fragilidad.
- No exponer a la luz directa del sol, ni dejar cerca de una fuente de calor.
- No dejar en desinfectante más tiempo del recomendado, podría debilitarse el chupete.
- No moje el chupete en medicinas o sustancias dulces. Puede producir deterioro dental al bebé.
- Sustituya el chupete después de 1-2 meses de uso por motivos de higiene y seguridad, aún sin signos de daños visibles.
- En casos poco frecuentes, los bebés consiguen meterse todo el chupete en la boca. Gracias a su diseño especial, el chupete no se puede tragar y los dos orificios de aspiración aseguran que la respiración sea suficiente.
Frecuencia de Esterilización
Hasta los 4 meses sería conveniente lavar bien estos objetos después de cada toma y esterilizar chupetes y biberones diariamente. Una de las razones es porque algunos biberones pueden contener materiales que pueden resultar dañinos para la salud del bebé como el Bisfenol. Se trata de un químico que se puede liberar con el calor y se puede disolver muy fácilmente en la leche.
A partir de los cuatro meses, sin embargo, se puede seguir esterilizando cada 15 días para evitar que queden residuos de leche o de gérmenes. El resto de días, basta con lavarlos bien con agua caliente y jabón. Ya, a partir de los seis meses, podremos dejar de esterilizar. Incluso, se pueden meter los biberones y demás objetos en el lavavajillas, si elegimos un programa de más de 70 grados.
Durante los seis primeros meses de vida del bebé, es aconsejable esterilizar el chupete al menos una vez al día: si no se cae al suelo ni se ensucia especialmente, sino que permanece junto al bebé en su cuna, basta con una vez al día.
El Chupete: Un Valioso Aliado
El chupete puede ser una valiosa ayuda para los padres y, si se utiliza de forma correcta, puede ayudar al bebé a calmarse, tranquilizarse y tranquilizar. Se aconseja darlo cuando se ha iniciado la lactancia materna y puede ser bueno para satisfacer el instinto de succión no nutritivo del bebé.
Aunque el chupete se mantenga siempre limpio, debe cambiarse a medida que el bebé crece, de modo que siempre tenga el tamaño adecuado para proporcionar la estimulación correcta para la boca y el paladar del bebé, o al menos cada 2 meses aproximadamente. En general, también es imporstante prestar atención al "estado de salud" del chupete, combrobando su desgaste para cambiarlo a las primeras señales: en el caso de la silicona en caso de lesión, sobre todo con la llegada de los primeros dientes, con el caucho en cuanto notes que se vuelve poroso y empieza a perder su forma original, ya que al ser un material natural también es higroscópico.
Limpieza del Chupete Fuera de Casa
Cuando estás fuera de casa, tener agua limpia a mano es una buena cosa, ya que puedes utilizarla para limpiar y refrescar el chupete de tu bebé si es necesario. También existen toallitas específicas para la limpieza del chupete que no necesitan aclarado: lo mejor es elegirlas inodoras y sin sabor para no alterar e gusto del bebé, sin alcohol, parabenos ni jabón para la seguridad del bebé, en formatos de bolsillo y con cierre antihumedad para evitar que se sequen.
Guía Rápida para la Limpieza y Esterilización
A continuación, te dejamos una guía con tips para saber cómo limpiar biberones y chupetes:
- Lavado de manos: La persona que vaya a realizar la limpieza y esterilización debe de lavarse bien las manos con agua y jabón, y secarse con un paño limpio.
- Limpieza inicial: Utiliza agua caliente y jabón para lavar todos los utensilios de manera que estén bien limpios. Existen unos cepillos especiales para la limpieza de biberones y de tetinas, que también puedes utilizar para la limpieza de los chupetes.
- Esterilización:
- Hervir: Llenar una olla de agua e introduce las tetinas, los biberones y los chupetes que deberás haber limpiado previamente.
- Vapor: Se coloca el biberón o los objetos en la cesta y se vierte el agua en el recipiente. Después, hay que cerrar la tapa herméticamente y accionar el aparato.
- Microondas: Únicamente hay que adquirir un recipiente especial provisto de tapa, especialmente resistente al calor, en el que se colorarán los biberones y las tetinas con un poco de agua, y que se calentará durante unos 4-8 minutos.
- Frío: Se trata de introducirlos en agua fría con una sustancia desinfectante.
- Almacenamiento: Con unas pinzas esterilizadas, si los extraes antes de necesitarlos, deberás mantenerlos en un lugar limpio. Además, la OMS señala que “si extraes los biberones del esterilizador antes de utilizarlos, siempre debes ensamblarlos por completo, para impedir que el interior de la botella y el interior y el exterior de la tetina vuelvan a contaminarse”.
Conclusión
Ahora que ya sabes cómo limpiar un chupete y cómo lavar los biberones de un recién nacido, recuerda que no se trata de alarmarse ni de sobreproteger a nuestros hijos, sino de ser conscientes de las dinámicas y rutinas de limpieza que debemos seguir para garantizar una higiene adecuada. Con estos cambios y estos trucos de limpieza, nuestros bebés estarán protegidos y nosotros tranquilos.
