Cómo Hacer Núcleos de Fecundación Paso a Paso

Esta publicación tiene como objetivo introducir a los apicultores en los primeros pasos de la cría de reinas, utilizando el material apícola adecuado, sin llegar a la especialización en esta técnica. A medida que los apicultores adquieran más experiencia, podrán profundizar en la materia hasta alcanzar la selección genética a través de cruces controlados.

En principio existe la creencia que la mejor reina es la que produce de la misma colmena. Esto no estaría mal, pensándolo desde un punto de vista de un aficionado. El primer paso, y creo el más importante, es asumir la necesidad de mantener nuestra explotación con material genético Nuevo y Seleccionado. Entonces, ¿Cuáles serían estas pautas para marcar la diferencia de ser eficientes o morir en el intento?

Selección de Colmenas

La elección adecuada de las colmenas donante y continuadora/finalizadora es crucial para garantizar el éxito en la cría de abejas reinas:

  • COLMENA DONANTE: Esta colmena es la fuente de las larvas que se trasladarán a la colmena continuadora. La selección de la colmena donante debe basarse en criterios específicos que reflejen las cualidades deseadas en las futuras reinas.
  • COLMENA CONTINUADORA/FINALIZADORA: Esta colmena es responsable de alimentar y cuidar a las larvas trasladadas hasta que se conviertan en reinas. En algunos sistemas de cría de reinas, la colmena continuadora y la colmena finalizadora son diferentes, pero en sistemas simplificados pueden ser la misma.

Población de nodrizas: La colmena continuadora debe tener una gran población de abejas nodrizas, ya que son las encargadas de alimentar y cuidar a las larvas en desarrollo.Cámara de cría doble: La colmena continuadora debe contar con una cámara de cría doble dividida por un excluidor de reinas.Es importante mantener a la colmena continuadora bien alimentada con jarabe 1:1 (agua y azúcar a partes iguales), ya que la cría de reinas consume mucha energía.

En la colmena continuadora, se introduce un cuadro de cría de reinas, que contiene cúpulas de plástico o cera natural con el diámetro de las celdillas de reina. Las cúpulas son inicios de celdillas reales que las abejas nodrizas prolongarán para formar la celdilla completa.

Bastidor exterior y listones: El cuadro de cría de reinas cuenta con un bastidor exterior similar al de los cuadros de cría convencionales utilizados en las colmenas de abejas.

Cúpulas: Las cúpulas son estructuras en forma de copa que simulan el inicio de una celda real. Se colocan en los listones del cuadro junto con el portacúpulas y proporcionan un espacio para que las abejas nodrizas construyan celdillas reales completas alrededor de las larvas trasladadas.

El Traslarve

Como criar Abejas Reinas Metodo Facil #apicultura

Aclimatación: Antes de trasladar las larvas (traslarve), el cuadro de cría de reinas se coloca en la colmena continuadora/finalizadora durante uno o dos días para que adquiera el olor de la colonia.

El traslarve es un proceso clave en la cría de reinas, que consiste en transferir manualmente larvas muy jóvenes (generalmente de menos de 36 horas de edad) de la colmena donante a las cúpulas del cuadro de cría de reinas que irá a la colmena continuadora. El objetivo es proporcionar a las larvas seleccionadas un entorno controlado y altamente nutritivo en el que puedan desarrollarse en abejas reinas.

  • Selección de larvas: El apicultor extrae un cuadro con larvas muy jóvenes (menores de 36 horas) de la colmena donante.
  • Herramientas para el traslarve: Se utilizan herramientas especiales llamadas «pickings» para realizar el traslarve.
  • Transferencia de larvas: Con cuidado, el apicultor utiliza el picking para sacar las larvas seleccionadas junto con su jalea real del cuadro de la colmena donante.
  • Introducción del cuadro en la colmena continuadora: Una vez que se han trasladado todas las larvas seleccionadas a las cúpulas, se introduce el cuadro en la colmena continuadora.

Después de 5-6 días, es necesario revisar la colmena continuadora para comprobar que las celdas reales están completamente operculadas.

Nacimiento de Reinas

El nacimiento de reinas es una etapa crítica en el proceso de cría de reinas en apicultura. Después de aproximadamente 5 días de desarrollo larvario y 8 días de etapa operculada, las reinas emergen de sus celdillas reales.

  • Incubadoras: Algunos apicultores optan por utilizar incubadoras para controlar el nacimiento de las reinas. Estas incubadoras proporcionan un ambiente controlado en términos de temperatura y humedad, lo que permite un desarrollo óptimo de las reinas.

Utilizar una incubadora para el nacimiento de las reinas ofrece varias ventajas, como un mayor control sobre las condiciones ambientales y la posibilidad de separar las reinas del resto de la colmena.

Cuando las reinas han nacido, ya sea en la colmena o en la incubadora, es esencial manejarlas con cuidado para evitar causarles daño.

Introducción en Núcleos de Fecundación

Una vez que las reinas han nacido y están listas para ser fecundadas, deben ser introducidas en núcleos de fecundación o colmenas de cría.

Núcleos de fecundación: Los núcleos de fecundación son pequeñas colmenas especialmente diseñadas para la fecundación de las reinas vírgenes.

Antes de introducir una nueva reina en un núcleo de fecundación, es necesario asegurarse de que el núcleo esté bien preparado. Esto incluye asegurarse de que las abejas en el núcleo estén huérfanas (sin reina) durante al menos 24 horas antes de la introducción de la nueva reina.

Existen varias técnicas para introducir una nueva reina en un núcleo de fecundación. Uno de los métodos más comunes es el uso de jaulas de introducción, que permiten a las abejas del núcleo familiarizarse con la nueva reina y su feromona sin tener contacto directo con ella. La jaula de introducción se coloca en el núcleo con la reina y algunas abejas acompañantes, y se cubre con una sustancia comestible, como fondant (Apifonda, Ambrosia, Apipasta con vitaminas 15kg, etc.). Las abejas del núcleo irán comiendo la sustancia comestible, liberando lentamente a la reina, en un proceso que puede durar entre 1 y 3 días.

Estos núcleos suelen estar ubicados en áreas donde hay una alta concentración de zánganos para asegurar que la reina tenga oportunidades adecuadas para ser fecundada.

Una vez que la reina ha sido fecundada y comienza a poner huevos, se puede decidir si se venderá como reproductora, se utilizará para reemplazar reinas en otras colmenas o se empleará en la producción de más reinas a través de la cría controlada.

Es sabido que la reina es la que mantiene la unión de la colmena, debido a la producción de feromona que segrega y va diseminando a través de su corte por toda la colonia. En este punto, y siendo lógicos, cada colmena tiene su olor y su reina en producción, lo que dificultaría el simple hecho de querer incorporar otra madre y que estas puedan ser aceptarla.

Después de recibir las reinas, debe mantenerlas en el interior de su habitación, lejos de la exposición del sol y calor. Puedes mantenerlas hasta 7 días sin ningún problema, solo restableciendo el candy consumido.

Es entonces, y por estos argumentos que comentamos anteriormente, que lo más sensato y eficiente será matar la reina de la colmena. Llegado este punto y no habiéndola podido localizar, lo mejor en estos casos es filtrar las abejas mediante una rejilla excluidora. Una vez cogida, procedemos a matarla y dejarla en el fondo del suelo, dentro de la colmena.

Transcurrido este tiempo lo que haremos es trabajar con suma delicadeza, tratando de alterar lo menos posible el normal funcionamiento de la colonia. No volver a revisar hasta pasados de 10 a 12 días de la introducción. Siendo el tiempo indispensable para que esta nueva reina, esté en armonía con el resto de la población y comience su puesta sin ninguna alteración producto de revisiones inoportunas.

Como observación, podemos, antes de colgar o introducir la caja con la nueva reina, ver el comportamiento de las abejas de la colonia hacia esta nueva reina. Debemos tener en cuenta la actitud de las abejas receptoras y ser observadores del tiempo (situación climática).

La introducción exitosa y la fecundación de las reinas ibéricas es un conjunto de detalles que deben respetarse, ya que todos son importantes.

Para aquellos interesados en profundizar en el tema, existen manuales notables escritos por expertos criadores de abejas reina, como Susan Cobey (EE. UU.).

La época del año para la cría de reinas suele coincidir con las buenas temperaturas. La presencia de zánganos generados de forma natural por colmenas con reina es un indicativo del momento idóneo.

Antes de iniciar la cría de reinas, es fundamental asegurarse de que las condiciones ambientales sean adecuadas. Esto incluye disponer de zánganos maduros en las colmenas y mantener una buena temperatura para el desarrollo de las abejas.

La división de colmenas puede servirnos para ir mejorando la selección genética en nuestro colmenar.

En este sistema procederemos a transferir de la colmena «A» a la » B» dos cuadros de reservas (miel) y dos cuadros de cría cerrada con las abejas que lleven incorporados más la reina.

Es un buen ejercicio para aquellas personas que se inician en la apicultura coger práctica en la búsqueda de la reina dentro de la colmena pues, aunque parezca muy complicado, con un poco de voluntad y constancia puede conseguirse.

En caso de que no demos con la reina o de que se deseen dividir varias colmenas por este sistema, podemos ayudarnos de un excluidor de reina, pasando toda la cría abierta sin abejas a un alza superior (colmena «B») que situaremos sobre la colmena «A» y sobre este útil, el excluidor de reina (una rejilla por la que pueden pasar las obreras pero no la reina, de mayor porte, debido al tamaño de los huecos), que nos hará el trabajo de separar las dos partes a nuestro interés.

Si la predicción meteorológica es buena, podemos intercalar un cuadro de cera estampada entre el tercer cuadro de cría y el cuarto panal de miel.

Organización de la colmena «A», en la que no irá la reina.

En la colmena «A» quedarán un mínimo de cinco cuadros de cría, en su mayoría abierta con huevos y larvas jóvenes (también quedará algo de cría cerrada) más los cuatro cuadros de cera estampada que teníamos reservados de la colmena «B».

Por último, independientemente de que la colmena se encuentre con muchas reservas, alimentaremos igualmente la colmena «A» con jarabe al 60% de azúcar con el fin de estimular una buena cría real.

La colmena «A» quedará posicionada en su sitio original y será la colmena «B» la que debemos trasladar a otro apiario. En el caso de no disponer de otro apiario podrá quedar en el mismo pero en otra posición diferente, a sabiendas de que perderá las abejas que regresen a la colmena «A».

Transcurridos 9 días desde la primera división efectuada en nuestra colonia inicial, volveremos la colmena «A» y haremos una segunda división.

Debemos ser muy cuidadosos con estos cuadros, tanto al manipularlos como el transportarlos para no dañar en ningún momento las celdas.

Una vez configurado el núcleo se cerrará (piquera incluida) y se transportará a otro colmenar.

En la colmena «A» quedarán el resto de cuadros que, lógicamente, alguno de ellos debe contener celdas reales también.

De este modo, podremos obtener producción de miel de esta colonia en este año.

La colmena «A» y el núcleo «C» toca también revisarlos para confirmar que las reinas se han fecundado correctamente.

Existen muchas herramientas en el mercado mas, en cualquiera caso, se debe tener claro siempre que solo debemos manipular las reinas fecundadas por sus alas y tórax, jamás por el abdomen.

La fecundación es la unión del óvulo y el espermatozoide para que se pueda producir un embarazo.

En la especie humana, la fecundación es interna, es decir, tiene lugar en el interior del cuerpo de la mujer, en concreto en las trompas de Falopio.

Ésta es la denominada fecundación natural o 'in vivo'.También es posible realizar la fecundación en un laboratorio de reproducción asistida, proceso conocido como fecundación artificial o fecundación in vitro.

La fecundación es la fusión de los gametos masculino y femenino, es decir, el espermatozoide y el óvulo, de manera que se restablece la dotación cromosómica normal del ser humano (46 cromosomas).

Para que pueda ocurrir el fenómeno de la fecundación, el hombre debe eyacular en el interior de la vagina de la mujer. En este momento, los espermatozoides podrán ascender por el tracto genital femenino y llegar hasta las trompas de Falopio, lugar donde se encontrarán con el óvulo.

De los millones de espermatozoides liberados en la eyaculación, tan solo unos doscientos conseguirán llegar a su destino en la trompa. Una vez los espermatozoides llegan a las trompas de Falopio después del coito, solamente podrán encontrarse con el óvulo si la mujer se encuentra en sus días fértiles y ha habido ovulación.

En ese caso, los espermatozoides se colocarán alrededor del óvulo e intentarán fecundarlo.

Aunque el proceso de unión entre óvulo y espermatozoides pueda parecer muy sencillo, lo cierto es que deben darse varios mecanismos y cambios en ambos gametos para que pueda ocurrir la fecundación.

El proceso de fecundación se inicia con la penetración de los espermatozoides a través de la capa de células que rodea el óvulo: la corona radiada.

Los espermatozoides consiguen atravesar esta capa gracias a la liberación de la enzima hialuronidasa y el movimiento de su flagelo (la cola).

Una vez atraviesan esta capa, los espermatozoides se encuentran con una segunda barrera: la zona pelúcida, la capa externa que rodea al óvulo.

Se necesita más de un espermatozoide para lograr degradar la zona pelúcida, aunque finalmente solo uno de ellos podrá entrar en el óvulo.

Para poder atravesar esta segunda barrera, la cabeza del espermatozoide establece contacto con el receptor ZP3 de la zona pelúcida del óvulo. Esto desencadena la reacción acrosómica, que consiste en la liberación de enzimas hidrolíticas denominadas espermiolisinas. Dichas enzimas disuelven la zona pelúcida para permitir el paso del espermatozoide.

Asimismo, la reacción acrosómica provoca una serie de cambios en el espermatozoide que permiten su capacitación final para poder penetrar en el interior del óvulo fundiendo sus membranas.

Cuando el espermatozoide entra en contacto con la membrana plasmática del óvulo, se desencadenan 3 procesos distintos en el gameto femenino:

  • La formación del cono de fecundación.
  • La despolarización instantánea de su membrana.
  • La liberación de gránulos corticales al espacio perivitelino.

La formación del cono de fecundación permite la fusión de la membrana del óvulo con la del espermatozoide para que la cabeza del espermatozoide pueda entrar. A su vez, gracias a la despolarización de la membrana del óvulo y a la liberación de gránulos corticales, se evita la entrada de otro espermatozoide.

Con la entrada del espermatozoide, el óvulo se activa para terminar la meiosis, proceso que permite la reducción del número de cromosomas. Así, se libera el segundo corpúsculo polar y los cromosomas se colocan formando una estructura denominada pronúcleo femenino.

Los pronúcleos son los núcleos de los gametos, los cuales tienen la particularidad de disponer de la mitad de cromosomas con respecto al resto de células del cuerpo, esto es, 23 cromosomas.

Por su parte, el espermatozoide avanza hasta que su cabeza, que contiene el núcleo del espermatozoide, queda junto al pronúcleo femenino. La cola se desprende para terminar degenerando y el núcleo se hincha para formar el pronúcleo masculino.

Una vez ambos pronúcleos se encuentran uno junto al otro, ocurre la fusión de ambos.

Esto supone que las membranas de ambos pronúcleos desaparezcan para que sus cromosomas puedan juntarse y que la célula restablezca su dotación cromosómica, es decir, 46 cromosomas en total.

Todo este proceso de la fecundación culmina con la formación del cigoto humano: primera célula del organismo fruto de la unión del óvulo y el espermatozoide.

Además de todo esto, en la fecundación queda establecido si el futuro bebé será un niño o una niña en función de sus cromosomas sexuales:

  • Cigoto masculino: sus cromosomas sexuales son XY y el futuro bebé será un niño.
  • Cigoto femenino: sus cromosomas sexuales son XX y el futuro bebé será una niña.

El óvulo siempre es portador del cromosoma X. Por tanto, el sexo del embrión se definirá según si el espermatozoide es portador de un cromosoma X o un cromosoma Y.

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