¿Lo sabes todo sobre el cuidado y la alimentación necesarias para los gazapos o conejos jóvenes? En ocasiones nos vemos obligados a tratar de sacar adelante una camada de conejitos huérfanos (abandono o muerte de la madre, enfermedad de la madre, camada encontrada en la naturaleza, etc.) y cabe saber que no es una tarea fácil pero tampoco imposible.
Lo ideal es que sea un animal que supere como mínimo los 2 meses, pues en esta edad, es cuando terminan su lactancia y comienzan a ser más independientes de la madre. Entonces, nos tocará darle el biberón, aunque es preferible que siempre supere esta edad. Entendemos que en ciertas ocasiones, es inevitable.
Cuando tienen menos de un mes de vida, no podrían sobrevivir sin nuestra ayuda. A veces, cuando se tiene varios conejos, entre ellos una hembra, y no se esterilizan, puede llegar la ocasión en que se junten y nazcan gazapos. O bien, puede que alguna vez decidamos adoptar a un conejo bebé sin madre. ¿Pero cuáles son los cuidados que necesita? Por supuesto, un conejo pequeño necesita más atención y algunos cuidados más específicos que uno adulto.
Si el gazapo ha perdido a su madre y tiene menos de 1 mes no podrá sobrevivir sin ayuda.
En caso de que tengas a una coneja embarazada, tendrás que cuidarla muy bien para asegurarte de que el embarazo y el parto vayan lo mejor posible. Ten en cuenta estos consejos para cuidar a una coneja embarazada y preparar su nido:
- Necesitará más nutrientes, por lo que tienes que procurarle más cantidad de alimento y agua de lo habitual. Consulta con el veterinario qué alimentos darle en más cantidad, en función de los resultado de los análisis.
- Si notas que tiene algún síntoma de problemas, no dude en llamar al veterinario. Ante cualquier cambio físico o de aspecto que veas, sin tener en cuenta cambios propios del embarazo, acude al veterinario. Por ejemplo, si tiene diarreas, su orina es oscura o si deja de comer por varias horas, son síntomas de problemas que hay que atender cuanto antes.
- Prepara su nido o madriguera en su misma jaula, así ella pasará por menos cambios que si la cambias de jaula (a no ser que consideres que la actual es pequeña o está en un mal lugar). Para ello, tendrás que buscar un sitio tranquilo y refugiado en el que colocar la jaula y, además, colocar aún más material del que sueles ofrecerle (heno, fibra de coco y pelo de cabra) para que se haga su nido. Es vital que mantengas la jaula muy limpia.
- Cuando se acerque el momento del parto, contacta con el veterinario para tenerlo cerca si fuera necesaria su intervención.
Cuando han nacido los conejos bebé o gazapos, tendrás mucha más faena que cuando solo cuidabas a tu coneja. Antes que nada, si en casa tienes varios conejos adultos, sepáralos para evitar problemas de territorialidad o de que algún macho quiera montar de nuevo a la hembra. Una vez está esto claro, toma nota de cómo cuidar a un conejo bebé:
- Revisa a las crías: ve observando a todos los conejos para comprobar que todos maman de su madre correctamente, pues si alguna no lo hace y ves que la coneja no lo busca, tendrás que ayudarle a llegar a las mamas y colocarse o bien, alimentarlo por tu cuenta.
- No toques mucho a las crías: aunque sí tienes que ir revisando a las crías y a la madre, tampoco conviene que estés mucho tiempo tocando a los conejos, ya que la madre podría estresarse y acabar por rechazar a los gazapos.
- Mantén calientes a los conejos bebés: pon una fuente de calor agradable cerca de la jaula, pero no de forma directa, donde se encuentran los conejos recién nacidos para que no se enfríen. Puede servir poner la calefacción de la habitación en la que esté o poner un foco de calor. Debe tratarse de un ambiente cálido pero no caluroso.
- Cuida a la madre: acuérdate de que la madre debe tener todas las necesidades cubiertas; como siempre, pero esta vez es más importante porque no será solo para estar sana, sino también para dar leche a sus crías y cuidarlas. Deberá tener abundante alimento y agua fresca a su alcance.
- Cuida sus ojos: como dato interesante, los conejos abren los ojos alrededor de los 10 días. Por tanto, si antes ves que no los abren no te alarmes. Si pasan más días y sobre todo si tienen bastante legañas, consulta con el veterinario por si tuvieran una infección en los ojos.
- Alimentar a los conejos recién nacidos: por lo general, a partir de las 7 u 8 semanas los conejos dejarán de tomar la leche de la coneja y empezarán a comer sólido.
- Asegúrate de que hacen sus necesidades: los conejos bebés no hacen sus necesidades por si mismos, sino que la madre los ayuda estimulando el reflejo con lametones en la zona genital y anal y en la barriga. Así que, si ves que alguno de los pequeños no hace sus necesidades y que tiene la tripa muy hinchada, realiza el masaje tú mismo. Más adelante explicamos cómo hacerlo bien.
- Mantén limpia la madriguera o jaula: la higiene del nido es algo vital para la salud y buen desarrollo de los gazapos, así que asegúrate de mantenerlo en buen estado, pero sin usar productos químicos fuertes.
- Llama al veterinario: siempre que veas algo que te parezca extraño, cambios que no sabes bien por qué se dan o si tienes duda sobre cuidar a los conejos recién nacidos, contacta cuanto antes al veterinario para hacer tus preguntas y para acudir si es necesario. Un caso claro en el que tendrás que contactarlo es si ves que la madre deja de amamantar a los gazapos.
- Separa a los conejos machos y hembras: aunque es algo que tendrás que hacer varias semanas después de que nazca, es algo vital si no quieres que sigan criando entre los diversos conejos que tendrás en casa en este momento (algo que es mejor evitar por diversas razones, sobre todo por la salud de las crías). Aunque antes hayas separado a los adultos, las crías pronto alcanzan la madurez sexual, así que cuanto antes averigües cuáles son hembras y cuáles machos y los separes mejor.
Los consejos de antes son adecuados para cuando la coneja está presente pero, ¿cómo criar a un conejo recién nacido sin madre?
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Cómo alimentar a un conejo recién nacido
Al no haber madre y no poder acceder a la leche de coneja natural, tendrás que preparar leche para conejos recién nacidos y dársela con un biberón, que podrás encontrar en cualquier tienda de animales, o con una jeringuilla. Deberás darle leche para conejos y otros roedores específica, la cual venden en tiendas y centros veterinarios, aunque también puede servir la leche para gatos recién nacidos. Si no te es posible encontrarla, la fórmula recetada para gatos recién nacidos también es adecuada para conejos. Jamás le administres leche de vaca.
Si los gazapos no han podido amamantarse de la madre, en sus primeros días, deberemos de añadir calostro en polvo. Es la primera leche que dan las madres, donde se producen los anticuerpos, que aportarán las defensas necesarias para que el gazapo salga adelante. La leche se debe preparar cada vez que la vaya a consumir. Se recomiendo no guardar o conservar para las siguientes tomas.
Al preparar la leche, asegúrate de que está a una temperatura de 38 ºC - 39 ºC. Acércale la tetina o la boca de la jeringuilla al conejo y verás que se engancha para mamar. Deja que chupe por sí solo y, sobre todo, nunca lo fuerces porque si deja de mamar, principalmente ,será porque está lleno y más vale darle poca cantidad a menudo que mucho de golpe.
En principio, tendrás que darle el biberón cada 2 horas durante 1 semana. Durante las semanas siguientes deberás ir ampliando el tiempo entre toma y toma hasta llegar a las 8 semanas, que será cuando esté preparado para dejar la leche y poder ser alimentado con sólidos poco a poco. De hecho, a partir de la 3 o 4 semana puedes empezar a combinar la leche con alimento sólido (heno y pellets o pienso).
Compra comida para conejos bebés, la cual puedes encontrar en tiendas o centros veterinarios, pues tiene ciertos nutrientes concentrados para una alimentación reforzada, lo cual será bueno en esta etapa de crecimiento. No obstante, de este alimento debes darle poca cantidad diaria y tendrás que ofrecerle un mayor aporte de alimento natural, sobre todo heno (que es esencial para ellos), hojas verdes de diversas hortalizas y verduras, algunas frutas, raíces y tubérculos, etc.
La correcta alimentación de un conejo bebé debe estar basada en algo más que una selección aleatoria de alimentos verdes o en pienso comercial, ya que en ello radica su salud general y su vida. Antes de comenzar a alimentar al pequeño, entibia un poco la leche y colócala en un gotero o biberón de boquilla pequeña, prueba que la temperatura no queme. Luego, para saber cómo dar leche a un conejo bebé, sigue los siguientes pasos:
- Toma el conejo en tus brazos con sus patitas hacia abajo, nunca panza arriba, e intenta levantar ligeramente su cabecita, siempre de una manera que se sienta cómodo y tranquilo. La intención es simular la postura natural que el gazapo adoptaría si consumiera la leche de su madre.
- Introduce la punta del biberón a un lado de la boca, nunca de frente. Cuando la hayas introducido, sí puedes girarla un poco hacia adelante.
- Aprieta con suavidad para que salga un poco de leche; al sentir el sabor, el conejo comenzará a succionar por sí mismo.
- Cuando su panza se vea redondita querrá decir que está lleno.
Como puedes ver, es muy fácil. Aunque las conejas alimentan a sus gazapos una o dos veces al día, al no disponer de verdadera leche materna es probable que tú debas atenderlo más veces, de manera que vigila su comportamiento para que notes cuándo tiene hambre.
La cantidad debe ir aumentando paulatinamente, comenzando con tan solo 3 mililitros por cada comida durante la primera semana de vida, dos veces al día, hasta llegar a 15 mililitros por cada comida en la semana 6 o 7.
Ingerir heno trae múltiples beneficios tanto para los dientes del conejo como para su sistema digestivo, además de ayudarlo a eliminar las peligrosas bolas de pelo. Lo más idóneo es que le proporciones heno, ya sea de alfalfa o de hierba, aunque durante esta temprana etapa el de alfalfa es más recomendable, pues contiene mayor cantidad de nutrientes y calcio.
Ahora bien, si te estás preguntando cuándo empezar a dar heno a tu conejo bebé, debes saber que a partir de la tercera semana de vida puedes empezar a introducirlo, sin dejar de proporcionarle leche. Como ocurre con todos los cachorros del reino animal, lo más recomendable es realizar un cambio de alimentación de forma progresiva, retirando poco a poco la leche e introduciendo cada vez más el heno.
Es recomendable administrar pienso y pellets de forma moderada, aunque asegurándose de que sean de buena calidad. No te dejes llevar por la publicidad que los acompañan y fíjate detenidamente en los ingredientes. Muchos aseguran ser lo mejor para tu conejo, pero al mirar las etiquetas rápidamente notas grandes cantidades de grasas, azúcares e incluso proteína. Desecha todo lo que contenga nueces, semillas y cosas por el estilo.
El pienso y los pellets de calidad están conformados por ingredientes que son fibra pura, los cuales serán mucho más adecuados para la salud de tu conejo, dándole los nutrientes adecuados y evitando problemas de obesidad, estreñimiento, hígado graso y adicción a los azúcares.
El estómago de estos pequeños mamíferos es muy sensible, por lo que se recomienda probar con distintos vegetales poco a poco, sin ofrecer una gran variedad de forma repentina. De lo contrario, le producirás diarrea y problemas estomacales.
Verduras recomendables para conejos bebés:
- Lechuga
- Zanahoria (en pocas cantidades)
- Coliflor
- Acelga
- Espinaca (en pocas cantidades)
- Rábano
- Apio
- Tomate
- Pepino
- Alcachofa
- Col rizada
- Hojas de mostaza
- Hojuelas de avena
- Cilantro
Prueba con pequeños trozos de uno de estos ingredientes cada día y observa las reacciones del conejo bebé. También puedes añadir pequeños trozos de frutas como:
- Manzana
- Melocotón
- Albaricoque
- Mango
- Piña
- Fresa
- Pera
- Papaya
Ayuda al conejo recién nacido a hacer sus necesidades
Lo primero a tener en cuenta, es que los gazapos, necesitan ser estimulados para orinar y defecar. Los conejos recién nacidos no saben hacer sus necesidades por sí mismos, como ya hemos comentado suele estimular el reflejo la propia madre, y al no haber coneja es muy importante que le enseñes estimulándole tú.
Para conseguirlo coge un trozo de algodón y mójalo con agua tibia. Después pásaselo por la zona genital y anal de 15 a 30 segundos antes de comer y si ves que no consigues nada, vuélvelo a intentar después de que haya comido.
Cómo cuidar a un conejo bebé sin madre - más consejos
Aparte de los aspectos de la comida y de hacer sus necesidades, te resumimos algunos de los puntos explicados en el apartado anterior sobre cuidados básicos:
- Revisa al gazapo a menudo.
- Mantén el ambiente cálido.
- Cuida sus ojos y sus oídos.
- Mantén limpia la jaula o nido, pero no uses productos de limpieza agresivos.
Alojamiento: deben alojarse en una caja limpia, acolchada con toallas y con una mantita. En muchas ocasiones se pone una mantita térmica a unos 28ºC debajo de la caja (se dispondrá solo ocupando media caja, de esta manera las crías elijen si quieren o no calor) o se pone una bombilla cerámica para proporcionar calor extra (también depende de la temperatura ambiental). La caja debe estar tapada con una toalla holgada, de forma que la mantenga oscura pero no quede cerrada herméticamente.
Si aún así la madre no los ha alimentado en 24 horas, la sujetaremos con suavidad sobre ellos mientras la tranquilizamos para que los gazapos puedan alimentarse. Si la madre no está disponible tendremos que alimentar a los gazapos a biberón. Los mantendremos a una temperatura ambiente de unos 25ºC en un lugar tranquilo sin ruidos y poca luz. No se recomienda utilizar manta eléctrica ya que puede ser peligroso si la temperatura sube demasiado. Un paño de algodón puede ser suficiente abrigo si hay más de un gazapo.
Un conejo recién nacido no puede regular bien su temperatura corporal. En libertad, la madre prepara un nido con pelo, heno y materiales blandos para mantener a las crías calientes. Lo mejor es preparar una caja o cajón de tamaño mediano, con paredes altas para evitar que los pequeños puedan salir rodando. El fondo puede cubrirse con mantas suaves, gasas de algodón o incluso papel de cocina sin tintes.
La temperatura del nido debe rondar los 26-28 ºC. Para lograrlo, puedes colocar una manta térmica debajo de la caja, siempre protegida con una tela para evitar el contacto directo. Otra opción son las bolsas de agua caliente.
Si bien en los primeros días lo más recomendable es un nido o caja adaptada, cuando el gazapo crezca necesitará un espacio más amplio donde moverse con seguridad.
Un nido cálido sin higiene se convierte rápidamente en un foco de bacterias. Por eso es recomendable cambiar las mantas y el heno a diario o, al menos, asegurarnos de que estén secos.
Aunque los conejos recién nacidos son irresistibles, no es conveniente tocarlos constantemente. Cuanto menos los manipulemos en esta etapa, mejor.
Calendario de alimentación para conejos huérfanos
Existen diversas razones por la cuales un conejo bebé puede quedarse sin madre, como que esta haya muerto o incluso que lo rechace. Si un conejo recién nacido se ha quedado sin madre y lo adoptaste, sigue este calendario para alimentarlo:
- Semana 1 y 2: solo leche de fórmula, a mediodía y luego al final de la tarde.
- Semana 3 y 4: leche de fórmula en el mismo horario. Coloca heno de alfalfa en grandes cantidades para que lo coma cuando quiera.
- Semana 5 a la 7: leche de fórmula en el mismo horario, reduciendo los ml por toma. Heno de alfalfa y pienso de calidad en pequeñas cantidades.
- Semana 8: destete, después de esta semana no se debe administrar más leche.
A partir de la octava semana y hasta los siete meses se produce el crecimiento final del conejo, pasando de bebé a conejo joven o adolescente. Hasta los tres meses, la mayor cantidad de alimento lo constituirá el pienso, el heno de alfalfa, ocasionales pellets y porciones pequeñas de vegetales y frutas.
Del cuarto mes en adelante las porciones de alimento crudo aumentan, para ir reemplazando poco a poco el pienso. Al llegar al séptimo mes tu conejo ya puede ser alimentado como un adulto.
Otros cuidados importantes
Una vez adquirido el gazapito, es importante hacer una primera revisión lo antes posible. En esta visita os informaremos sobre la pauta vacunal, la desparasitación, la dieta adecuada y solucionaremos todas las dudas que os puedan surgir. Es importante traer una muestra de heces para su revisión inmediata y así poder descartar los coccidios.
Las primeras vacunas deben ponerse a partir de los dos meses de vida, en función de la casa comercial de éstas. Se deben vacunar contra las enfermedades de la mixomatosis y la fiebre vírica hemorrágica clásica (RHD1) y la nueva cepa (RHD2). Asimismo se desparasitan contra parásitos externos como pulgas, garrapatas y ácaros mediante una pipeta.
A veces, cuando se tiene varios conejos, entre ellos una hembra, y no se esterilizan, puede llegar la ocasión en que se junten y nazcan gazapos. Es aquí, donde recomendamos la esterilización, independientemente del sexo, puesto que, tanto el macho como la hembra, presentará cambios a nivel comportamental, una vez alcanzada la madurez sexual (sobre todo si no queremos tener una familia numerosa). Y en hembras, evitaremos en un alto porcentaje, problemas de salud relacionados con el aparato reproductor como tumores de úteros o mamas.
Antes de adquirir un conejo, debemos tener en cuenta, que es un animal que aunque no necesita especiales cuidados por su alimentación herbívora en base de heno. Sí, tiene sus vacunas, desparasitaciones y esterilización.
Realmente, es indiferente, pues el conejo es un animal sociable, que busca de la compañía de sus congéneres o, en su defecto, de su familia humana. Es por este hecho, que se recomienda siempre tener, más de uno, puesto que se harán compañía y desarrollarán comportamientos sociales entre ellos, mientras nosotros estamos trabajando a lo largo del día.
Observar a un conejo recién nacido puede dar la falsa impresión de que no cambia nada de un día para otro, pero lo cierto es que su evolución es rápida y constante. Un gazapo sano suele duplicar su peso en la primera semana de vida. Si detectamos que el crecimiento se detiene o incluso baja, puede ser una señal de que no está recibiendo suficiente alimento o calor.
Después de cada comida es necesario estimular la zona genital y anal con un bastoncillo de algodón mojado en agua tibia. Esto imita el lamido de la madre y les ayuda a orinar y defecar.
El destete comienza de manera natural hacia las 3-4 semanas de vida. A partir de la cuarta semana, además del heno, podemos empezar a introducir poco a poco pellets específicos para conejos jóvenes. En esas situaciones, siempre es recomendable pedir orientación al veterinario.
Cuando los cojamos, hay que hacerlo con cuidado, sujetando bien su cuerpo pero sin apretar demasiado.
Cuidar a un conejo recién nacido sin su madre no es fácil. Aunque pongas todo de tu parte, a veces pueden aparecer problemas. Si notas cualquiera de estas cosas, lo mejor es llevarlo al veterinario lo antes posible. Además, llevar a tu conejo al veterinario de manera regular es muy importante para asegurarte de que crece sano y fuerte.
Un conejo bebé depende totalmente de la leche materna y del calor del nido. Si la madre no está, hay que actuar rápido: darle un lugar cálido y seguro y empezar a alimentarlo según recomiende el veterinario.
A partir de la tercera o cuarta semana ya puedes poner heno en su nido. Al principio solo lo mordisqueará, pero poco a poco empezará a comerlo.
En las primeras semanas suelen necesitar dos tomas al día, con la cantidad ajustada a su edad y peso. No se trata de darles mucha leche, sino la suficiente para que crezcan sin forzar su estómago.
Lo ideal es hacerlo lo antes posible, incluso aunque lo veas bien. El veterinario podrá revisar su estado, enseñarte la mejor forma de alimentarlo y darte indicaciones sobre su cuidado.
