Cómo Calmar Cólicos y Gases en Bebés: Remedios Caseros Efectivos

Cuando tenemos un bebé, es común escuchar comentarios como “se te acabó el dormir”, “ya verás como tenga cólicos”, “prepárate para los llantos”, etc. Los primeros 3-4 meses suelen ser los más duros, ya que en este periodo nuestro bebé puede sufrir los temidos cólicos. Pero, ¿sabes cuál es su causa y cómo puedes reducirlos?

¿QUÉ ES EL CÓLICO DEL LACTANTE?

Un cólico es un dolor en el abdomen agudo, intermitente y espasmódico, debido a las contracciones involuntarias de los músculos que rodean un órgano.

El cólico del lactante es un trastorno muy frecuente que padecen entre un 15% y un 40% de los bebés. Su causa es desconocida pero hay varios factores que pueden estar relacionados con su aparición:

  • Inmadurez del aparato digestivo
  • Tragar bastante aire durante la alimentación
  • Acumulación de gases debido a la fermentación de la lactosa en el intestino
  • Intolerancia a la lactosa o a la proteína de la leche de vaca
  • Alteración de la microflora intestinal
  • Estreñimiento
  • Factores hormonales

Los cólicos del lactante son un hecho común entre los recién nacidos, pues los sufren el 20-30% de ellos. Pueden empezar en torno a las dos semanas de vida y prolongarse durante algunos meses.

Sin embargo, no es nada grave, aunque tampoco se sabe muy bien qué los causa. Se barajan diferentes opciones, aunque no se ha demostrado ninguna de ellas: demasiados gases intestinales causados por ingerir demasiado aire al mamar o al tomar el biberón, una posible y normal intolerancia inicial a la lactosa, una cuestión de temperamento, etc.

Los cólicos del lactante acaban desapareciendo por sí solos, sin que haya un tratamiento específico para ellos. Lo mejor, tratar de calmarlo y consolarle.

Si esta escena te resulta familiar, no estás solo: miles de familias viven lo mismo cada día. El cólico del lactante es un trastorno funcional digestivo que afecta hasta al 40% de los recién nacidos sanos.

Se caracteriza por episodios de llanto intenso, inconsolable y prolongado, generalmente sin causa aparente. Suele aparecer entre los 10 y 15 días de vida, alcanza su máxima intensidad alrededor de las 6 semanas y desaparece de manera espontánea hacia los 3-4 meses, aunque puede desaparecer antes.

Otros signos que lo acompañan incluyen: cara enrojecida, piernas encogidas hacia el abdomen, abdomen tenso y ruidos intestinales.

¿Es peligroso el cólico del lactante? No. ¿Cuál es la diferencia con el reflujo? ¿Se puede prevenir? No siempre, pero una correcta lactancia, un entorno calmado y rutinas relajadas pueden reducir la intensidad de los episodios.

El cólico del lactante puede poner a prueba la paciencia de cualquier familia, pero recuerda: no estás solo, y lo más importante es que este proceso es temporal y desaparecerá con el tiempo. Mientras tanto, tu serenidad y cariño son el mejor remedio para tu bebé.

Aprende a hacer un masaje para aliviar los cólicos del bebé

¿CUÁLES SON SUS SÍNTOMAS?

Es cierto que todos los bebés lloran pero no todos los llantos del bebé suelen ser por cólicos. Algunos de los síntomas que presentan los cólicos son:

  • Llanto repentino
  • Al llorar, el bebé se pone rojo, aprieta los puños y encoge las rodillas sobre la barriguita
  • Rigidez en el tronco y extremidades
  • Suelen ocurrir por la tarde o noche
  • No se consuela con nada, ni cogiéndolo en brazos, ni dándole de comer
  • Ocurre en los primeros 3-4 meses de vida
  • El llanto puede durar varias horas y ocurrir más de 3 veces por semana

Los cólicos bebés recién nacidos (primeras semanas) suelen vivirse con más angustia porque la familia aún se está adaptando. El llanto constante puede generar frustración, cansancio e incluso sensación de culpa.

Recuerda:

  • Los cólicos suelen ser transitorios.
  • No significa que lo estés haciendo mal.
  • Pedir ayuda (pareja, familia, apoyo sanitario) también es una forma de cuidar al bebé.

Diferencia entre cólicos y gases

Ambos pueden causar molestias en el bebé, pero existen diferencias importantes. El cólico del lactante ocurre cuando un bebé sano llora durante periodos largos sin una causa clara y es difícil de calmar. Suele producirse durante al menos tres horas al día, tres días a la semana y a lo largo de tres semanas, y tiende a desaparecer entre los tres y cuatro meses.

En cambio, los gases son consecuencia del aire que el bebé traga al comer y provocan molestias digestivas. Suelen alcanzar el punto máximo entre las 6 y 8 semanas y, en general, mejoran hacia los tres meses. El malestar debido a los gases suele disminuir al expulsarlos.

¿CÓMO PUEDO REDUCIRLOS?

No hay nada que los haga desaparecer por arte de magia, suelen desaparecer entre los 4-6 meses sin más. A continuación, te dejamos algunas de las medidas que pueden ayudar a tu bebé a reducir el llanto y los cólicos:

  • Fórmulas anticólico (AC): son una buena opción si se le está dando leche de fórmula, ya que son más fáciles de digerir y son reducidas en lactosa, con esto se disminuye la formación de gases.
  • Probióticos: son totalmente seguros ya que son naturales y su administración puede ayudar a disminuir los cólicos y el llanto del bebé. Algunas de las cepas utilizadas son: Lactobacillus Reuteri, Lactobacillus GG, Lactobacillus acidophilus, Bifidobacterium longum y Pediococcus pentosaceus.
  • Masajes en la barriguita: realizar masajes al bebé en la zona del abdomen les ayuda a relajarse y facilita la expulsión de los gases. Existen productos específicos para realizar estos masajes, que contienen aceites esenciales como: manzanilla, lavanda, cardamomo, naranjo, hinojo... Tienen propiedades digestivas y relajantes.Aplicar el aceite masajeando el vientre en sentido de las agujas del reloj formando una espiral desde el ombligo hacia fuera.
  • Infusiones: podemos encontrar infusiones específicas para bebés que contienen, manzanilla, anís, hinojo, melisa o hierba luisa, que favorecen la expulsión de los gases, son antiespasmódicas y favorecen la digestión.

Si ninguno de los anteriores remedios ha funcionado y no observas ningún cambio a mejor, consulta con el pediatra, él será el que recete el tratamiento más adecuado.

En cualquier farmacia puedes encontrar, por ejemplo, analgésicos, complementos alimenticios, fármacos que facilitan la expulsión de gases o que actúan sobre la motilidad del intestino y todo tipo de preparados o infusiones enfocados a aumentar la relajación y el bienestar del bebé.

Todas estas soluciones pueden ser eficaces, pero carecerán de utilidad si antes no se ha dado el paso más importante de todos: detectar cuál es la verdadera naturaleza de las molestias que sufre el bebé.

Remedios Naturales Contra los Cólicos

Provocan un fuerte dolor abdominal en el bebé que podemos aliviar con masajes suaves y con la ayuda de hierbas curativas. Para prevenir los cólicos infantiles existen remedios naturales que facilitan la eliminación de los gases. Las infusiones destinadas a los bebés deben ser ligeras y, preferiblemente, a temperatura tibia.

  • Hinojo: Consigue influir sobre las flatulencias y los gases.
  • Manzanilla: Esta planta tiene propiedades digestivas, carminativas y antiinflamatorias. Su poder calmante y relajante ayudará al bebé a tranquilizarse.
  • Hojas de menta: Especialmente indicadas para aliviar los cólicos.
  • Eneldo y anís: El eneldo facilita la digestión y actúa contra las flatulencias.

Técnicas Adicionales para Aliviar el Malestar

  • Mantener la calma.
  • Masajear suavemente la tripita con movimientos circulares.
  • Colocarlo sobre el antebrazo, apoyando la cabeza en él y pasando la mano por debajo de la rodilla para evitar ejercer presión alguna sobre la tripa. Si se prefiere hacerlo estando sentado, se puede apoyar sobre las piernas.
  • Tratar de evitar que ingiera demasiados gases al alimentarse. Si se utiliza el biberón se puede probar con una tetina que tenga el agujero más pequeño y colocar el biberón siempre en posición completamente vertical.
  • Y si nada de esto funciona, la paciencia se convierte en el mejor remedio.

Otras recomendaciones

Algunas de las recomendaciones para expulsar los gases del pequeño pasan por utilizar distintas posturas tras la toma o incluso, si el bebé es propenso a tener gases, es recomendable proceder a la expulsión de los mismos en la mitad de la misma.

Algunas de las posturas que pueden ayudar a que el bebé expulse los gases son las siguientes:

  • Tumbar al bebé boca abajo y darle suaves golpecitos en la espalda.
  • Sentar al bebé sobre las piernas, inclinado un poco hacia adelante, y frotarle la espalda con cuidado.
  • Colocar al bebé sobre el pecho y darle palmaditas en la espalda. Además, la cabeza del bebé debe estar apoyada sobre el hombro.
  • Dar un suave masaje en la tripita del bebé y, si es posible, sin pañal.
  • Tumbar al bebé boca arriba y mover sus piernas haciendo la bicicleta o ejerciendo una ligera presión hacia el vientre. Esto ayudará a que la expulsión de los gases se produzca por el recto.

Trucos para aliviar los gases en el bebé

Además de las recomendaciones en relación a la postura, existen otras técnicas que pueden servir para ayudar a que el bebé expulse los gases. A continuación, se enumeran algunas de ellas:

  • Realizar masajes suaves con movimientos circulares sobre su tripa.
  • Aplicar calor local para reducir el dolor causado por los gases y facilitar su expulsión.
  • Bañar al bebé con agua tibia.
  • Porteo.

¿Cómo calmar a un bebé con cólicos?

Muchas familias están abrumadas y no saben qué hacer cuando un bebe tiene cólicos. Aquí encontrarás algunas estrategias para aliviar el cólico en bebés, incluso antes de que empiece el llanto:

  • Mecer al bebé en brazos o en una mecedora puede ayudarle a sentirse mejor. También puedes utilizar una hamaquita, salir de paseo en el carrito o un portabebés, o colocar al bebé sobre tu pecho. Una vuelta en coche puede ayudar también. Tanto el movimiento como el contacto físico pueden tranquilizar a tu pequeño.
  • La succión puede calmar al bebé. Recuerda que nunca se debe mojar el chupete en miel por el azúcar que contiene, pero sobre todo por el riesgo de botulismo en bebés de menos de 12 meses.
  • Coloca al bebé boca abajo sobre tus piernas y realízale movimientos circulares en la espalda.
  • El sonido constante de un ventilador, el aspirador, una máquina de ruido blanco o la secadora pueden tener un efecto calmante.
  • Si a tu bebé le gusta estar en el agua, puedes darle un baño en agua templada para que se relaje. Eso sí, nunca dejes al bebé solo cuando esté en la bañera.

Estas estrategias pueden ayudar a tranquilizar a un bebé con cólicos. Para vivir momentos aún más especiales, descubre canciones infantiles y cómo contribuyen a su bienestar.

La técnica de envolver al bebé o swaddling puede darle seguridad y confort.

¿Cuál es la mejor forma de sostener a un bebé con cólicos?

Puedes probar diferentes posturas para sostener al bebé y ver cuál le resulta más reconfortante. Muchos bebés se calman al estar en contacto directo con el pecho de la persona que lo cuida. También puedes probar a poner el bebé boca abajo sobre tu antebrazo, apoyando su cabeza cerca del codo. Sostenerlo en posición vertical, por ejemplo después de comer, puede facilitar la expulsión de gases y aliviar el reflujo.

Técnicas como mecerlo con suavidad, el swaddling o un baño templado suelen ser útiles para calmar a un bebé con cólicos. Es importante mantener la calma y la paciencia, ya que los bebés suelen notar el estrés del adulto y esto puede aumentar su malestar.

Tratamientos y remedios para el cólico del lactante

Si te preguntas si hay alguna forma de acabar definitivamente con los cólicos del lactante, debes saber que no existe un tratamiento universal. A veces, el bebé llora hagas lo que hagas. Lo mejor es probar diferentes estrategias y, si un método no funciona en una semana, pasar a otro de la lista.

  • Evita que tu bebé coma demasiado. Comer con una frecuencia excesiva puede provocar molestias. Lo más recomendable es esperar entre dos horas y dos horas y media entre tomas, aunque cada bebé es diferente.
  • Cuida tu alimentación. Si le das el pecho a tu bebé, puedes probar a eliminar de tu dieta la cafeína, la cebolla, la col u otros alimentos que pueden causar cólicos al bebé durante la lactancia.
  • Cambia de leche fórmula si es necesario. En caso de que le estés dando leche de fórmula a tu bebé, consulta a un profesional de la salud por si conviene cambiar a una fórmula hidrolizada (hipoalergénica), ya que el cólico del lactante podría estar relacionado con una intolerancia o alergia.
  • Ayúdale a eructar con más frecuencia. No esperes siempre hasta el final de la toma para ayudarle a eructar: es mejor parar durante la toma para que eructe. Si usas biberón, puedes intentar que eructe cada 60 o 90 ml. Si le das el pecho, puedes aprovechar cuando cambias de pecho.

Seguramente cuando hayas puesto en práctica todas estas recomendaciones, tu bebé ya habrá superado esta etapa de cólicos.

¿Cómo afrontar el cólico del lactante como madre, padre o cuidador?

Cuidar de un bebé con cólicos puede ser agotador y generar ansiedad o sentimientos de inseguridad e impotencia en madres, padres y cuidadores. Es fundamental prestar atención también al propio bienestar emocional. Recuerda que puedes buscar apoyo si la situación te supera.

Jamás sacudas a tu bebé, por mucho que la situación te supere. El síndrome del bebé sacudido puede causar graves daños cerebrales e incluso la muerte.

Si sientes que no puedes más o que la situación te desborda, pon en práctica alguna de estas estrategias:

  • Respira hondo y cuenta hasta diez.
  • Deja al bebé en su cuna o en un lugar seguro y sal unos minutos de la habitación para tranquilizarte.
  • Pide ayuda o apoyo emocional a familiares o amigos.
  • Llama al médico para comprobar que no exista otra causa médica.
  • Acepta ayuda de personas de confianza para que cuiden al bebé y puedas descansar.
  • No te sientas culpable por tratar de calmar al bebé. No le vas a malcriar. Con tus mimos y tu compañía, le estarás ayudando a sentirse mejor y los cólicos acabarán pasando.

Medidas preventivas para evitar la acumulación de gases

Es importante entender los factores que contribuyen a la acumulación de gases en los bebés para poder prevenirlos y aliviarlos:

  • Tragar aire durante la alimentación: Los bebés pueden tragar aire mientras se alimentan si no están en una posición adecuada o si están tomando el biberón muy rápido.
  • Intolerancia a la lactosa: Algunos bebés pueden tener dificultades para digerir la lactosa, el azúcar presente en la leche materna o en la fórmula.
  • Alimentación inadecuada: Si estás amamantando, los alimentos que consumes pueden afectar a tu bebé a través de la leche materna.
  • Movimiento insuficiente: La falta de movimiento puede contribuir a la acumulación de gases en los bebés.

Identificar los signos y síntomas de los gases en los bebés

Identificar los signos y síntomas de los gases en los bebés es fundamental para poder tomar medidas preventivas y aliviar su malestar:

  • Llanto inconsolable: Los gases pueden causar malestar abdominal en los bebés, lo que puede llevar a llanto inconsolable.
  • Distensión abdominal: Los gases pueden hacer que el abdomen de tu bebé se sienta hinchado o distendido.
  • Dificultad para dormir: Los bebés con gases pueden tener dificultades para conciliar el sueño o para mantenerse dormidos.

La forma en que alimentas a tu bebé puede tener un impacto significativo en la acumulación de gases en su estómago

  • Posición adecuada: Asegúrate de que tu bebé esté en una posición vertical durante las tomas.
  • Tomar el biberón con calma: Si estás alimentando a tu bebé con biberón, asegúrate de que esté tomando el biberón con calma y no muy rápido.
  • Amamantar con cuidado: Si estás amamantando, presta atención a los alimentos que consumes. Algunos alimentos, como los lácteos o los alimentos flatulentos, pueden causar gases en tu bebé a través de la leche materna.
  • Evitar la sobrealimentación: Alimentar en exceso a tu bebé puede hacer que trague más aire y cause gases.

Burp después de las comidas

Facilita el eructo de tu bebé después de las comidas. El eructo es una forma importante de liberar el exceso de aire que se ha acumulado en el estómago de tu bebé durante la alimentación.

  • Tiempo suficiente para eructar: Asegúrate de darle a tu bebé tiempo suficiente para eructar después de las comidas.
  • Sostén en posición vertical: Sostén a tu bebé en posición vertical mientras intentas hacerlo eructar.
  • Palmaditas suaves: Dale suaves palmaditas en la espalda para estimular el eructo.
  • Movimientos de balanceo: Realiza suaves movimientos de balanceo mientras sostienes a tu bebé en posición vertical.
  • Cambios de posición: Si tu bebé no eructa después de unos minutos, intenta cambiar su posición.

Sueño y gases

El sueño es un momento importante para que tu bebé descanse y se recupere, pero los gases pueden interferir con su comodidad y calidad del sueño.

  • Posición adecuada para dormir: Coloca a tu bebé en una posición adecuada para dormir.
  • Tiempo suficiente para eructar antes de dormir: Asegúrate de darle a tu bebé tiempo suficiente para eructar antes de acostarlo a dormir.
  • Movimientos suaves antes de dormir: Antes de dormir, realiza movimientos suaves con las piernas de tu bebé.
  • Evita el sobrecalentamiento: Mantén la temperatura de la habitación de tu bebé agradable y evita el sobrecalentamiento.

Remedios naturales que pueden ayudar a aliviar los gases en los bebés

Además de tomar medidas preventivas, existen algunos remedios naturales que pueden ayudar a aliviar los gases en los bebés:

  • Masaje en el abdomen: Realiza suaves masajes en el abdomen de tu bebé para estimular el movimiento intestinal y aliviar los gases.
  • Movimientos de piernas: Realiza suaves movimientos de las piernas de tu bebé.
  • Baño tibio: Darle un baño tibio a tu bebé puede ayudar a relajar los músculos y aliviar el malestar causado por los gases.
  • Infusiones de hierbas: Algunas infusiones de hierbas suaves, como la manzanilla o el hinojo, pueden ayudar a aliviar los gases en los bebés.

En la mayoría de los casos, los gases en los bebés son normales y pueden ser aliviados con medidas preventivas y remedios caseros. Sin embargo, en algunos casos, los gases pueden ser un síntoma de un problema más grave. Si tienes alguna preocupación sobre los gases de tu bebé, siempre es mejor consultar con un profesional para obtener un diagnóstico y tratamiento adecuados.

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