El parto de una perra es un momento delicado, especialmente para los cachorros neonatos. Los primeros minutos de vida de un cachorro determinan su calidad de vida. Los cachorros prematuros nacen antes de que finalice el período de gestación. Si este acontecimiento ocurre más de cinco días antes de que se cumpla todo el ciclo de embarazo, rara vez sobreviven, mientras que si faltan un par de días para la fecha de vencimiento, lo más probable es que estos cachorros nazcan con menor tamaño y sean, por lo tanto, más débiles y con menor instinto de succión y capacidad para ello. Además, los cachorros prematuros padecen a menudo serios problemas respiratorios.
Por su desarrollo insuficiente, estos son muy propensos a nacer con algunos problemas que pueden poner en peligro su vida. La supervivencia de un cachorro prematuro podría depender de la capacidad que tengamos para reconocer y tratar esos posibles problemas que puede padecer por un nacimiento temprano.
Este artículo te guiará a través de los pasos esenciales para ayudar a un cachorro recién nacido que tiene dificultades para respirar, proporcionando una guía detallada de los primeros auxilios que pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
RCP en perros, ¿Cómo la hago? | Centro Canino Las Almenas
Primeros pasos cruciales
Si tu perra está preñada y has decidido asistir tú mismo el parto en casa, deberás estar preparado para todo lo que pueda ocurrir. En ocasiones, por algunos motivos, las perras mamás no están en condiciones de ocuparse de sus cachorritos recién nacidos, y estos necesitan ayuda para respirar por primera vez. Si tus perritos necesitan reanimación neonatal, tendrás que imitar en la medida de lo posible lo que su madre hace: estimular su respiración con masajes, dándoles calor y limpiando sus vías respiratorias.
Algunos consejos pueden ser de gran ayuda en caso de no tener más remedio que enfrentarse a un parto prematuro. Eso sí, si está en nuestras manos, hemos de intentar que se ocupe de ello un veterinario.
Los primeros auxilios para cachorros recién nacidos incluyen prevenir la hipotermia o pérdida de calor, estimular su respiración, limpiar sus vías nasales y orales y, en ocasiones, estar preparados para atenderles en primeros auxilios básicos.
Paso 1. La perra está de parto: avise al veterinario
Cuando nuestra perra está de parto, el primer paso es avisar al veterinario de urgencias. Él podrá acudir a casa, en caso necesario, o atendernos por teléfono. Contar con una mano profesional ayudará a evitar complicaciones durante este delicado momento. Además, puede ser crucial para evitar daños indeseados en los cachorros y en la perra parturienta.
Realizar un curso de primeros auxilios para perros adultos y cachorros neonatos también es un paso recomendable.
Paso 2. Compruebe la respiración del cachorro
Tras el parto, este es el primer paso y más urgente: hay que revisar el estado de salud de los cachorros. Si alguno de ellos no respira o el sonido de su respiración parece congestionado, hay que descender la altura de su cabeza desde la posición en la que está tumbado, para que la gravedad le ayude.
Paso 3. Libere las vías respiratorias del cachorro
Antes de realizar la respiración asistida a un cachorro, hay que asegurarse de que sus vías respiratorias no están obstaculizadas. En caso de que el paso del aire se realice de forma dificultosa, es útil emplear una pera de succión, semejante a las utilizadas en los laboratorios para recoger fluidos, y tratar de desalojar el líquido acumulado en las vías respiratorias. La diferencia de presión suele ayudar a acabar con la obstrucción.
Lo primero es sacar al cachorro del feto. Rompe la bolsa con los dedos o unas tijeras de punta redondeada. Corta el cordón umbilical. Para ello, coloca una pinza especial para ello o un hilo de seda entre el abdomen del cachorro y el punto donde vas a cortar el cordón. Limpia sus vías respiratorias. Puedes usar una pera para enemas, una jeringuilla, un bulbo de succión o sacudiendo al cachorro de la forma apropiada.
Limpia con una toalla o papel su cabeza y hocico. Cuando hayas elegido uno de los objetos anteriormente mencionados, abre su boca e introdúcelo para succionar el líquido. Haz lo mismo con sus fosas nasales. Si aun así no logra respirar, cógelo con firmeza pero cuidado entre las manos, mejor envuelto en una toalla, pero con la cabeza descubierta. Cuando salga, continúa succionando, limpiando y estimulando su respiración.
Paso 4. Localice el corazón del cachorro
Localizar la posición exacta en la que se encuentra el pequeño corazón del neonato es fundamental para saber si late. Conviene palparle de modo cuidadoso el pecho con los dedos para comprobar que hay latido.
Si no hay latido, coloque el pulgar e índice de ambas manos alrededor del pecho del cachorro, justo por detrás de sus patas delanteras: es ahí donde está localizado su corazón.
Paso 5. Dé aire al cachorro que no respira
Si fuera necesario, se debe practicar la respiración asistida al cachorro. Esto no sólo es aconsejable, sino que incluso puede ser necesario. Para ello, hay que tomar a la cría entre las manos e introducir aire en sus pulmones, mientras se sopla con suavidad por sus conductos nasales.
Recuerde que los pulmones del cachorro son pequeños y delicados: las inhalaciones deben ser pequeñas, para no dañarle. Realice dos o tres inhalaciones hacia el interior del perro. Sea cuidadoso y evite introducir demasiado aire: podría dañar el delicado sistema respiratorio del cachorro.
Hasta que recibamos respuesta, administre pequeñas bocanadas de aire al cachorro, a través de su boca y nariz, cada 15 o 20 segundos. Cada minuto, compruebe de nuevo la respiración y los latidos del perrito.
Ahora hay que favorecer su respiración. Frota rápidamente su tórax con una toalla. Si nada de esto funciona, habrá que reanimar con oxígeno. Puede ser con una máquina o boca a boca natural. Coloca tu boca pegada a la suya y dale pequeñas bocanadas de aire con cuidado mientras presionas suavemente (basta con dos dedos) su pecho en la zona del corazón.
Paso 6. Cuando los latidos vuelven
Cuando los latidos del cachorro regresen, cógale en sus manos o de la nuca, con delicadeza. Restriegue el cuerpo del cachorro con una toalla, para estimularle. Administre alguna respiración extra, en caso necesario.
Los masajes se dan mientras se dibuja un arco amplio, como si amasara. Esto ayudará a eliminar la mucosa acumulada en el tracto respiratorio y contribuirá a poner a trabajar sus delicados pulmones. Es necesario que el cachorro sea capaz de respirar lo antes posible, de ahí lo urgente de este acto de estimulación.
Reanimación Cardiopulmonar (RCP) en cachorros
La reanimación cardiopulmonar (conocida como RCP) es una forma de primeros auxilios que salva vidas. La RCP para perros y gatos puede utilizarse para salvarle su vida si deja de respirar o si su corazón deja de latir. Este aterrador suceso se conoce como parada cardiopulmonar. Si alguna vez le ocurre esto a tu perro o gato, es esencial que sepas cómo realizar la RCP.
Pasos para realizar la RCP:
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Evaluar los latidos del corazón y la respiración:
- Coloca tu mano en el lado izquierdo del pecho, justo detrás de la parte del codo, para evaluar los latidos del corazón.
- Comprueba si tu mascota respira observando cómo sube y baja su pecho con cada respiración.
Si no sientes los latidos del corazón o si ves que el pecho de tu mascota no se mueve hacia arriba y hacia abajo, empieza a realizar compresiones de pecho de inmediato.
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Compresiones de pecho:
- Para gatos y perros pequeños: Coloca la palma de tu mano dominante sobre el corazón y tu otra mano sobre la dominante. Debes realizar las compresiones con el talón de la mano dominante poniendo la otra mano encima.
- Para cachorros y gatitos: Coloca el pulgar en la parte superior del pecho y los otros dedos en la parte inferior. A continuación, utiliza los dedos para comprimir el pecho.
- Para perros grandes o de pecho profundo: Coloca la palma de la mano dominante sobre la parte más ancha de la caja torácica poniendo la otra mano sobre la dominante.
- Para perros con pecho de barril: Haz rodar al perro sobre su espalda. Coloca la palma de la mano dominante sobre la sección más ancha de la parte inferior del pecho (el esternón) y pon la otra mano sobre la dominante.
Asegúrate de que tus hombros están justo por encima de las manos y bloquea los codos.
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Realizar compresiones:
- Haz 30 compresiones de pecho seguidas.
- En el caso de los perros de gran tamaño, tendrás que presionar con fuerza para hacer latir el corazón, bombeando a un ritmo recomendado de 100 a 120 compresiones por minuto para hacer circular suficiente sangre como para mantenerlo con vida.
- Comprime el pecho como mínimo hasta la mitad de la extensión normal y deja que el pecho retroceda completamente antes de volver a comprimirlo.
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Respiración artificial:
- Extiende completamente el cuello de tu mascota para abrir las vías respiratorias.
- Cubre la nariz de tu mascota con la boca, cierra la boca de tu mascota con la mano y exhala en su nariz hasta que veas que su pecho se eleva.
- Realiza dos respiraciones artificiales.
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Repetir y comprobar:
- Repite los pasos anteriores, y comprueba si hay latidos y respiración.
- Si tu mascota sigue sin respirar o no tiene latidos, repite los pasos hasta llegar al hospital veterinario.
La importancia de la temperatura
La temperatura corporal de los cachorros al nacer oscila entre 34,5ºC y 36ºC y, durante al menos las dos primeras semanas, ha de mantenerse estable entre 36ºC y 37ºC. Por ello, los cachorros prematuros deben mantenerse calientes. Si fuese necesario, habría que elevar la temperatura de la habitación y asegurarse de que los cachorros están, en todo momento, cerca de su madre. Si esto no fuese posible por incapacidad de la hembra, tendrá que hacerse un nido de mantas calientes y utilizar una lámpara de calor. La baja temperatura (hipotermia) afecta de modo muy negativo a las crías prematuras de perro y, en especial, a su sistema inmunitario y a su proceso digestivo. Los cachorros con temperaturas corporales por debajo de los 35ºC han de calentarse con cuidado antes de alimentarles. Hay que mantener un grado de humedad ambiental, como mínimo del 60%, para evitar la deshidratación del cachorro.
El sistema digestivo del cachorro
En un cachorro prematuro, por lo general, el sistema digestivo no está bien formado. Por ello, no puede digerir con normalidad la leche de su madre. No será extraño que se tenga que alimentar al cachorro con un biberón en el caso de que la madre sufra algún tipo de indisposición como consecuencia de complicaciones posparto. Si este fuese el caso, es posible adquirir fórmulas preparadas para la alimentación de cachorros huérfanos. Hay que evitar la leche de cabra. Será necesario también, con toda probabilidad, que tenga que ayudar a los pequeños a defecar, dada su inmadurez fisiológica. Para ello, se puede empapar un algodón con agua caliente y frotar con suavidad en torno a la zona anal, de manera que se estimule la relajación del esfínter. Se puede combinar esta inducción con un leve masaje del vientre de los cachorros.
Cuidados para la perra después del parto
Es igual de importante valorar el estado de la madre, que ha de estar relajada y con sus cachorros, a ser posible, agrupados en torno a ella para no crearle estrés. Al igual que los pequeños cachorros inmaduros, un veterinario debe explorar a la perra lo antes posible.
Tabla resumen de primeros auxilios para cachorros
| Paso | Acción | Descripción |
|---|---|---|
| 1 | Avisar al veterinario | Contactar al veterinario de urgencias para asistencia profesional. |
| 2 | Comprobar respiración | Evaluar si el cachorro respira y si hay sonidos de congestión. |
| 3 | Liberar vías respiratorias | Usar una pera de succión para eliminar líquidos de las vías respiratorias. |
| 4 | Localizar corazón | Palpar el pecho para encontrar el corazón y verificar latidos. |
| 5 | Respiración asistida | Introducir aire suavemente en los pulmones del cachorro a través de la nariz. |
| 6 | Estimular después de latidos | Frotar el cuerpo del cachorro con una toalla para estimular la respiración. |
Recuerda que estos consejos son solo una guía básica. Siempre es fundamental contar con la asistencia de un veterinario lo antes posible para garantizar la salud y el bienestar del cachorro y de la madre.
