Amamantamiento Después de una Cesárea: Consejos y Posiciones

¿Es posible dar el pecho tras un parto por cesárea? ¡Por supuesto que sí! El cuerpo de la madre está preparado para lactar independientemente de si el parto es por vía vaginal o cesárea. Amamantar después de una cesárea puede implicar algunos retos, pero con el acompañamiento adecuado y estrategias adaptadas a cada madre, es completamente posible.

La lactancia no solo aporta beneficios al recién nacido, sino que también contribuye a la recuperación física y emocional de la madre, fortaleciendo el vínculo en esta etapa tan especial. Si quieres dar el pecho a tu pequeño no debes limitarte si no tienes un parto vaginal, como ves, simplemente se trata de tener en cuenta algunos aspectos y adaptarse a la situación, pero si quieres, puedes tener una lactancia exitosa tras una cesárea.

Diferentes posiciones para amamantar al bebé.

Mitos Comunes sobre la Lactancia y la Cesárea

Uno de los mitos más extendidos sobre la lactancia y la cesárea es que tras ella la leche tarda más en subir, lo cual impide en muchos casos establecer la lactancia. Sin embargo, el comienzo de la lactancia no depende del tipo de parto, sino del momento en que sale la placenta.

De hecho, la cesárea es una intervención quirúrgica que se realiza cuando el equipo médico considera que un parto vaginal implica más riesgos para la madre o el bebé. Una vez que sale (o te extraen) la placenta, la progesterona, que ha estado alta todo el embarazo, empieza a bajar para dar paso a la prolactina, encargada de producir la leche.

Factores que Pueden Dificultar la Lactancia Tras una Cesárea

  • Separación al nacer: Cuando esta separación se alarga por algún motivo médico, es posible que el bebé sea alimentado con leche infantil en sus primeras horas, lo cual sigue retrasando el contacto entre madre y bebé y que éste comience a estimular el pecho de la madre para que se produzca la subida de la leche.
  • Primeros biberones: Por этой причине se recomienda evitar la separación y mantener al bebé el mayor tiempo posible al pecho.
  • Recuperación tras la cirugía: Además de los nervios y el estrés que implica una intervención, es posible que la madre, o los profesionales que la atienden, insistan en que descanse, se mueva lo menos posible, y que otros familiares se encarguen del bebé mientras se recupera.

Es importante destacar que la lactancia materna tendrá máster propio en la Universidad Rey Juan Carlos (Madrid), lo que evidencia su importancia y la necesidad de formar profesionales en este campo.

Consejos para Facilitar la Lactancia Después de una Cesárea

A continuación, encontrarás contenido para saber qué hacer para facilitar la lactancia tan pronto como sea posible después del nacimiento del bebé:

  • Evita la separación. Lo más juntos posible. Mucho tiempo al pecho. Aunque las tomas deben ser a demanda, es importante que en estos primeros días no estés sin ponerle a mamar más de 3-4 horas.
  • Más calma, mejor agarre. El llanto del bebé es su forma más extrema de pedir comida, de ahí también la importancia de anticiparse y tenerlo bastante tiempo al pecho como explicábamos en el punto anterior. Si se pone a mamar desde la calma, sin estar desesperado, conseguirá un mejor agarre y podrá ir mejorando su técnica de succión antes.
  • Inmediatamente después del parto coloca al bebé «piel con piel», y de manera que pueda respirar libremente, todo el tiempo que estés despierta durante las primeras 24 horas de vida.
  • Si después de la cesárea el bebé no succiona el pecho puedes estimular la producción de leche manualmente. Es como pedirle al cuerpo leche para que entienda que hay demanda. Recuerda que en la estimulación manual no es necesario que salga ni una gota de leche. La idea es estimular la producción para más tarde cuando el bebé quiera mamar. Si salen algunas gotas de calostro, dáselas al bebé.
  • Al principio dale el pecho a menudo si el bebé quiere. Deja que el bebé decida. Algunos bebés suelen succionar el pecho bastante durante el primer día, otros en cambio duermen mucho.
  • Descansa mucho, mantente hidratada con agua y bebidas nutritivas.
  • Toma algún analgésico si tienes dolor. Lo más importante es fomentar la lactancia.

Una vez que comienza a funcionar la lactancia no existe ninguna diferencia entre los bebés que han nacido por cesárea o por parto vaginal.

POSTURAS de LACTANCIA con CESÁREA: 3 posturas que te ayudarán a dar el pecho tras la cesárea

Posturas Adecuadas para Amamantar Después de una Cesárea

Después de una cesárea, la zona abdominal queda muy dolorida, así que hay que buscar la manera más cómoda para poder amamantar. No podemos olvidar que la cesárea es una intervención de cirugía mayor y hay que buscar la manera más cómoda para poder amamantar ya que en las posiciones más habituales pueden ser dolorosas a menos que se proteja la zona abdominal.

No obstante, las mejores posiciones para dar el pecho en esta situación son aquellas que le permitan ponerse al bebé sin tener que incorporarse y sin apoyarlo en la cicatriz. Si la madre ha recibido anestesia, “en cuanto se despierte puede amamantar inmediatamente, no hay ningún problema”.

Si tienes dolor, te habrán pautado medicación: analgésicos y antiinflamatorios que son compatibles con la lactancia, te van a ayudar a sentirte mejor y a encontrar posturas más cómodas para amamantar.

  • Sentada con apoyo: En una silla con respaldo, usando almohadas para apoyar la espalda y brazos.
  • Acostada de lado: Madre y bebé de lado, con una almohada entre las piernas.
  • Posición de lactancia o crianza biológica: Colócate cómodamente semirrecostada entre 15º y 65º. Pon el bebé encima de ti con su cara hacia el pecho.
  • Posición recostada de lado: Tumbada en la camilla o la cama, colócate de lado. Pon al bebé frente a ti con su cabeza a la altura del pecho, apoyada en la superficie de la cama, no sobre tu brazo. Desplaza al pequeño hacia ti hasta que su nariz-labio superior quede a la altura del pezón y deja que cabecee hasta que se agarre de manera espontánea.
  • Posición de rugby: Estando sentada, y preferiblemente con un cojín de lactancia, sujeta el cuerpo y la cabeza del bebé con el antebrazo y la mano del lado del pecho que quieres ofrecerle, dejando sus pies hacia tu espalda.

A la hora de alimentar a tu bebé sentada, pon una almohada sobre tus piernas y coloca a este sobre ella. Así evitarás molestias en la zona de la herida.

Diferentes posiciones para amamantar al bebé.

Cuidados Adicionales y Recuperación

Transcurridas unas horas de la realización de la intervención quirúrgica, y bajo las indicaciones del personal sanitario, se animará a la madre a levantarse de la cama (en principio sentada, luego levantada y siempre con la ayuda de alguien por si se marea) para prevenir problemas circulatorios.

Algunos ginecólogos recomiendan una faja posparto para que la madre se encuentre con el vientre más protegido. En cambio otros la desaconsejan, ya que impide que los músculos del abdomen recuperen antes su tono.

Ya instalada en casa, hay que continuar con los cuidados y descansar en lo posible; no obstante, se recomienda levantarse con frecuencia, evitar levantar cosas pesadas, ejercicio intenso o las sentadillas (posición en cuclillas). No dudes en pedir ayuda a tu familia, amigos y/o pareja para las tareas de la casa, compras...

Si tienes que coger algo del suelo, flexiona las rodillas, cuerpo bien alineado, espalda recta (el trabajo lo hacen los músculos de las piernas). No dobles la cintura, pies separados y apóyate con una mano en algún sitio para no perder el equilibrio. No debes estar mucho tiempo de pie parada. Para levantarte de la posición horizontal, ponte primero de lado utilizando los brazos como punto de apoyo y después sentada.

Recursos Adicionales

  • Asociación Española de Pediatría. AEP. (2017). Guía para las madres que amamantan.
  • Hospital Dexeus. (2017). Lactancia tras cesárea: 7 consejos útiles. Dexeus Mujer.
  • Olza, Ibone. Lactancia después de la cesárea. Ministerio de Sanidad.

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