La interrupción voluntaria del embarazo (IVE) es un procedimiento para finalizar un embarazo. Esto supone un cambio brusco en el proceso fisiológico del embarazo que ya estaba en curso. Como consecuencia, se alteran las hormonas, vasos sanguíneos, útero y otros sistemas que estaban preparados para el embarazo. Estos cambios de forma brusca son siempre un hecho dramático para el cuerpo de la mujer y su psique.
En España, la Ley Orgánica 2/2010 (Ley de Plazos) regula la IVE, estableciendo que toda mujer mayor de edad puede decidir someterse a un aborto por su propia voluntad antes de las 14 semanas de gestación. En el caso de las mujeres menores de edad, requerirán además un consentimiento firmado por sus padres o representantes legales.
El aborto es una prestación sanitaria incluida en los servicios del sistema público de salud, sin coste para la mujer. Para acceder a este servicio a través de la Seguridad Social, se puede acudir tanto a un hospital como a una clínica IVE acreditada. Es imprescindible estar en posesión de la tarjeta sanitaria de la Comunidad de Madrid.
El único requisito para realizar este proceso es tener en vigor la tarjeta sanitaria, presentarla junto con el documento de identidad (DNI, pasaporte, NIE), y los documentos informativos que le serán facilitados.
Opciones y Procedimientos para la IVE
Las mujeres también pueden decidir acudir de forma privada dentro del periodo establecido por la ley (primeras 14 semanas de embarazo). Las intervenciones se realizan en centros sanitarios acreditados.
Existen diferentes métodos para llevar a cabo la IVE, que se clasifican generalmente en farmacológicos y quirúrgicos.
Métodos Farmacológicos
Los métodos de aborto provocado se suelen dividir entre los que utilizan productos químicos (hasta la séptima semana de gestación) y los que suponen una intervención quirúrgica (a partir de la octava semana de embarazo). Estos métodos de aborto se suelen llevar a cabo cuando el embarazo es de 4 a 7 semanas. Entre los productos químicos que más se utilizan en España están la píldora «EllaOne», la RU-486, las prostaglandinas y el Cytotec. Hay otros productos que también provocan la muerte del embrión poco después de la fecundación impidiendo que éste se implante con éxito en el útero.
La «EllaOne» es un producto con efectos similares a la RU-486. Este producto es un antagonista de la progesterona y se utiliza con forma de abortar hasta 5 días después de la relación sexual.
La RU-486 es un producto que bloquea la hormona progesterona de la madre. Se utiliza como método para abortar en embarazos de 4 7 semanas, y provoca que el embrión ya implantado se desprenda por una alteración endometrial y vascular, produciendo su muerte y en ocasiones la expulsión de los restos abortivos acompañados de una hemorragia.
Pasadas 48 horas tras haberse administrado la píldora RU-486, tienes que pasar una revisión médica para confirmar si se ha expulsado entero, si no tendrán que administrarte un medicamento llamado Cytotec que te ayudará a expulsar los restos del aborto que queden dentro del útero. Posiblemente te den un sedante para disminuir los síntomas.
Las complicaciones que se pueden producir en este método de aborto es que la hemorragia de expulsión sea demasiado intensa. Se administra este fármaco para dilatar el cuello del útero y provocar contracciones. Como no actúa directamente sobre el feto, puede ocurrir que sea expulsado antes de morir y nace vivo, lo cual se considera una ‘complicación’.
Pauta Terapéutica Común: La pauta terapéutica más utilizada en gestaciones de menos de 9 semanas (63 días) es la que combina 200mg de mifepristona seguidos, a las 24-48 horas, de 800mcg de misoprostol administrados por vía bucal o vaginal. Con esta pauta las tasas de eficacia oscilan entre el 96,12 y el 97,43% y la tasa de efectos secundarios mayores se sitúa entorno al 0,2%.
La mifepristona pertenece al grupo de los moduladores selectivos del receptor de progesterona y tiene la capacidad de bloquear la fijación de la progesterona a su receptor. Es un esteroide con actividad antiprogesterona y antiglucocorticoidea y hasta la fecha ha sido aprobada en diferentes países con las indicaciones de: interrupción voluntaria del embarazo (IVE) temprano, dilatación cervical previa a un aborto instrumental (debida al efecto directo en el colágeno y/o en la escaso fibra muscular lisa que existe en el cérvix), preparación para la IVE inducida por prostaglandinas del segundo trimestre y para la expulsión de un feto muerto durante el tercer trimestre de la gestación.
Como quiera que en algunas ocasiones esperar 36-48 horas para finalizar el procedimiento puede resultar penoso para las mujeres, se ha intentado acortar este periodo de tiempo. En un ensayo clínico realizado en Escocia, 225 pacientes fueron randomizadas a utilizar el misoprostol a las 6 horas de haber ingerido la mifepristona y otras 225 a utilizarlo a las 36-48 horas. En el primer grupo, el porcentaje de tratamientos efectivos fue del 79 frente al 92% en el segundo grupo, confirmando la conveniencia de retrasar la dosis de misoprostol hasta al menos 36 horas después de la toma de mifepristona23. La explicación de este decalage necesario estriba en que la vida media de la mifepristona es de 24-30 horas.
Tabla 1: Pautas de tratamiento recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS)
| Fármaco | Dosis | Vía de administración | Intervalo |
|---|---|---|---|
| Mifepristona | 200 mg | Oral | |
| Misoprostol | 800 mcg | Vaginal o Bucal | 36-48 horas después de la mifepristona |
La vía de administración de la mifepristona es la oral mientras que el misoprostol puede ser administrado por vías diferentes. A pesar de que las evidencias muestran que misoprostol es más efectivo cuando se administra por vía vaginal, algunos estudios han puesto de manifiesto que administrado de forma sublingual en gestaciones menores de 59 días es igual de efectivo25. También se han descrito otras vías alternativas de administración entre las que la bucal presenta buenos resultados y menos efectos secundarios26.
En la actualidad la dosis habitual de mifepristona que se utiliza en la mayoría de los protocolos es la de 200mg aunque en países como Francia, Suecia o Austria el protocolo que sigue utilizándose es el de 600mg de mifepristona más 400mcg de misoprostol oral, que, por otra parte, es el protocolo oficialmente aceptado por la Agencia Europea del Medicamento.
Métodos Quirúrgicos
¿Cuáles son los riesgos o complicaciones de un legrado uterino?
Los métodos de aborto por intervención quirúrgica se llevan a cabo a partir de la semana 8 de gestación, incluso antes, a partir de la 5ª semana de gestación. Los métodos más habituales en España son los siguientes:
- Succión: El 85% de los abortos en el mundo se llevan a cabo por este método en el primer trimestre del embarazo (hasta las 12 semanas). Se dilata el cuello del útero y se inserta un tubo hueco que tiene un borde afilado y está conectado a un potente aspirador que, mediante una fuerte succión, aspira el feto. Algunas complicaciones para la mujer son: infecciones, laceración o perforación del útero, trauma renal, embolias, trombosis, esterilidad.
- Dilatación y curetaje (D y C): Se utiliza a finales del primer trimestre o principios del segundo, cuando el feto ya es demasiado grande para ser extraído por succión. Este método de aborto es similar al de succión, pero esta vez se utiliza una cureta o cuchillo provisto de una cucharilla con una punta afilada con la cual se desprende todo el saco gestacional del útero con el fin de facilitar su extracción por el cuello del útero. Este procedimiento tiene más complicaciones que el método de succión.
- Dilatación y evacuación (D y E): Comúnmente utilizado como método abortivo cuando el segundo trimestre del embarazo está bien avanzado o durante el tercer trimestre. Se administran fármacos para la dilatación cervical, como las prostaglandinas. Una vez dilatado el cuello del útero se procede a la extracción fetal. Para ello en ocasiones son necesarias unas pinzas o tenacillas (tipo forceps) para extraer el cuerpo. La complicación más importante es cuando no se consigue extraer la cabeza, entonces deben ser más agresivos y fracturarla para facilitar su extracción. El hueso fracturado puede lesionar el útero y otras partes blandas de tu aparato genital. Este método tiene las mismas consecuencias para la mujer que los demás, pero es mucho más peligroso. Cuanto más avanzado esté el embarazo mayor es el riesgo de complicaciones y muerte para la mujer.
- Inyección salina: Este método se utiliza solamente después de las 16 semanas. El líquido amniótico que protege al feto es extraído y se inyecta en su lugar una solución salina concentrada. El feto ingiere esta solución que le produce la muerte por envenenamiento, deshidratación, hemorragia del cerebro y de otros órganos, y convulsiones. Esta solución salina produce graves quemaduras en la piel del feto. Unas horas más tarde, la madre comienza un ‘parto’ prematuro y da a luz. Algunas de las complicaciones de este tipo de aborto para la mujer son la ruptura del útero, embolismo pulmonar y peligrosos coágulos intra-vasculares.
- «D y X» o parto parcial: Este método de aborto se lleva a cabo durante el segundo o tercer trimestre del embarazo. El procedimiento es el siguiente: se introducen unos fórceps en el útero que, guiados por la ecografía, agarran los pies del feto y tiran de ellos hasta que la parte inferior de la cabeza está expuesta. Después se utilizan unas tijeras para abrir la base nucal, a través del cual se introduce un catéter para succionarle el cerebro. Una vez hecho esto, el cuerpo inerte del feto es ‘evacuado’. En algunas ocasiones se le decapita.
- Histerectomía u operación cesárea: Este procedimiento se lleva a cabo durante los últimos tres meses del embarazo. Consiste en realizar una cesárea, y extraer el feto. En ocasiones el feto nace vivo y tarda horas en morir, -se han documentado casos de más de 12 horas-.
Consideraciones Adicionales
Sí, el aborto provocado te podría doler. En los abortos quirúrgicos te pueden poner anestesia total, en ese caso no te dolerá, aunque sentirás molestias después. Pero en la mayoría de los casos, el aborto se realiza con anestesia local que se inyecta a nivel del cuello del útero, que es la zona donde más duele porque hay que dilatarla. Sin embargo, el cuello uterino muchas veces no queda anestesiado y puedes notar cómo se realiza el legrado. Aunque sea sin dolor, no se elimina totalmente la sensación de la cirugía. El dolor es mayor si no se utiliza ningún tipo de anestesia.
En el centro donde se practique la IVE todas las mujeres reciben información sobre los síntomas y cuidados posteriores. Es normal: un sangrado irregular tras la intervención durante unos 15 días, molestias en el bajo vientre similares a la menstruación, molestias en las mamas. No es normal: un fuerte dolor en el vientre, temperatura mayor de 38º o sangrado mucho más abundante que la regla que no cede en pocas horas.
Es importante recordar que la interrupción del embarazo es algo fácil y seguro, ya sea de forma privada o por la seguridad social. Si se decide realizarlo de manera instrumental, se realizará un legrado por aspiración que dura unos 5 minutos, con anestesia local o sedación. Tras la intervención, generalmente no se requiere reposo ni baja médica.
