Causas y Tratamiento de Cólicos Estomacales Fuertes

El dolor abdominal es una experiencia común que puede variar en intensidad y duración. Coloquialmente, lo podemos llamar de muchas maneras: dolor de vientre, dolor de tripas, dolor de estómago. Debido a su acumulación de órganos y relativa fragilidad con respecto a otras estructuras corporales, el malestar abdominal es uno de los motivos más comunes de visita al médico. Esta zona es de gran interés a nivel fisiológico, pues en ella se encuentran diversos órganos esenciales para la vida. El abdomen es la cavidad del cuerpo humano que se sitúa entre la abertura inferior del tórax y la abertura superior pélvica y las extremidades inferiores.

Tal y como indican fuentes profesionales, el dolor abdominal agudo representa del 7 al 10 % de las atenciones en la clínica de urgencia. Los dolores en la zona abdominal pueden ser indicativos de muchos tipos de problemas, desde los más benignos a algunos muy graves. En esta zona tan vulnerable de nuestro cuerpo se encuentran la mayor parte de los órganos, principalmente los del sistema digestivo: estómago, intestinos, hígado, vesícula biliar y páncreas.

Es fundamental prestar atención a la intensidad y duración del dolor, así como a otros síntomas acompañantes. Los síntomas varían, pudiendo manifestarse como dolor generalizado, localizado, tipo calambre o cólico. El dolor abdominal puede manifestarse de diferentes maneras, lo que puede ayudar a determinar la posible causa del malestar estomacal.

Anatomía del abdomen.

Tipos de Dolor Abdominal

El dolor abdominal puede clasificarse de diversas maneras:

  • Dolor difuso o generalizado: Se siente en la mayor parte del vientre y es difícil localizarlo en un punto concreto.
  • Dolor localizado: Se concentra en una zona determinada, por ejemplo, el estómago.
  • Dolor tipo calambre.
  • Dolor tipo cólico: Es un dolor muy característico: aparece en oleadas, con inicio y fin repentinos, y a menudo con un pico muy intenso.
  • Dolor abdominal agudo.
  • Dolor abdominal crónico: Es un dolor que se prolonga durante meses o incluso años, suele ser un dolor sordo, poco localizado y que puede aumentar y reducirse progresivamente (tipo cólico). Muchas veces se acompaña también de náuseas, vómitos o sudoración.

Síntomas del Cáncer de Colon: Reconoce las señales y actúa a tiempo. Clínica Universidad de Navarra

Causas Comunes de Cólicos Estomacales Fuertes

El dolor abdominal es extremadamente común en la población general y puede tener diversas causas. Los problemas digestivos son una de las causas más comunes de por qué te duele el estómago. El dolor abdominal por sí solo no es preocupante, ya que las causas más habituales son benignas, como una indigestión o una gastroenteritis que se resuelve sola en unas horas. Por otro lado, tenemos que tener en cuenta que puede deberse a una causa grave si va acompañado de signos de alarma. Estas son algunas de las causas del dolor abdominal, pero existen muchas más.

A continuación, se presentan algunas de las causas más comunes:

  1. Dolor abdominal no específico (DANE): El dolor abdominal no específico, abreviado como DANE, explica más del 30 % de los ingresos por malestar abdominal de tipo agudo. Como norma, este cuadro se considera tal cuando el malestar tiene menos de 7 días de duración y no existe un diagnóstico claro después de las investigaciones y pruebas necesarias.
  2. Gastroenteritis: Según investigaciones, la gastroenteritis representa hasta el 18,7 % de los casos de dolor abdominal. La gastroenteritis aguda es una de las principales causas de dolor estomacal. Este cuadro se define como la inflamación del revestimiento del estómago y, además del síntoma que aquí se recoge, también se suele combinar con vómitos, diarrea acuosa, dolores musculares y, dependiendo de la etiología, fiebre baja. Es un dolor que no es constante, está siempre presente, pero varía de intensidad. Se puede acompañar de náuseas, vómitos y diarreas, así como de fiebre, dado que la mayoría de las gastroenteritis son debidas a una infección vírica. En general son dolores que ceden por sí mismos y una vez se vacía el estómago persiste la náusea y el dolor se traslada al resto del abdomen, dando los clásicos retortijones.
    • Qué hacer: El tratamiento es hidratación y dieta astringente y, a lo sumo, paracetamol para el dolor o algún antiemético para los vómitos si son muy copiosos.
  3. Síndrome del Intestino Irritable (SII): El síndrome del intestino irritable es otro de los sospechosos habituales cuando se habla de las causas del dolor abdominal. El SII tiene como síntomas principales el malestar abdominal y los cambios en los hábitos intestinales, además de una mayor frecuencia de gases, distensión y llenura. Cabe destacar que, a diferencia de otras condiciones intestinales, en este caso no se observa una inflamación o daño claro en el intestino.
  4. Gastritis: La gastritis, que no gastroenteritis, podría explicar más del 5 % de las causas de dolor abdominal. El dolor de una gastritis por causa de lo que comúnmente la gente llama acidez, se caracteriza por ser urente, como una quemazón, suele aparecer después de la ingesta y se alivia al comer o con la toma de antiácidos. En este caso la inflamación se circunscribe al revestimiento del estómago. Puede presentarse de forma aguda por infecciones bacterianas, uso común de analgésicos, uso excesivo de alcohol, tratamiento de cáncer y más. Asimismo, puede haber sensación de plenitud, una cierta distensión en la zona estomacal, sentirse saciado de menar temprana, eructos, náuseas y vómitos.
    • Qué hacer: El dolor mejora con antiácidos y fármacos que modulan la secreción ácida gástrica y se deben evitar ciertos alimentos (café, chocolate, alcohol). Es importante acudir al digestólogo si los síntomas se mantienen para descartar una posible infección por Helicobacter pylori o la existencia de una úlcera gástrica.
  5. Apendicitis: La apendicitis es un cuadro que cursa con la inflamación del apéndice (bolsa pequeña, parecida a un dedo, que sobresale del ciego). Una apendicitis se caracteriza por un dolor que se puede iniciar a nivel de la boca del estómago y se acompaña de náuseas, vómitos, fiebre y malestar general. La probabilidad de desarrollar este cuadro a lo largo de la vida va de 5 a 9 casos por cada 100 personas, por lo que es de esperar que sea una causa relativamente común de dolor abdominal, en este caso localizado en la parte inferior derecha. Posteriormente el dolor se desplaza de la zona estomacal hacia la zona baja y derecha del abdomen, donde está ubicado el apéndice. La barriga suele estar distendida, puede estar dura y es muy dolorosa al tacto.
    • Cuándo acudir al médico: Si se sospecha una apendicitis se debe acudir de inmediato a un centro de urgencias sin demorarlo, pues se trata de una urgencia quirúrgica.
  6. Diverticulitis: La presencia de divertículos en el colon, unos pequeños sacos o bolsas, es muy común. Entre el 30 y el 45 % de la población los tiene, sobre todo si se fija la atención en pacientes muy envejecidos. Estas formaciones no suelen causar ningún problema, pero si se infectan e inflaman dan lugar a un cuadro conocido como diverticulitis que cursa con un dolor abdominal constante en la parte baja izquierda.
  7. Colecistitis: La colecistitis es la inflamación de la vesícula biliar, el órgano en forma de saco en el que se acumula la bilis producida por el hígado. El cólico biliar es un dolor causado por la obstrucción de las vías biliares por una piedra o barro biliar. Este cuadro clínico es otra de las causas de dolor abdominal, en específico en la zona superior central o derecha del abdomen, con posibilidad de irradiarse al hombro derecho o espalda. Es un dolor que aparece en la parte derecha alta del abdomen pero que puede aparecer también como dolor en la boca del estómago y que se puede irradia hacia la espalda. También puede causar náuseas, vómitos y fiebre. Se suele acompañar de náuseas y vómitos y suele darse después de comidas copiosas o ricas en grasas. Si además se acompaña de fiebre se debe sospechar una infección de la vesícula biliar, una colecistitis, lo cual es una urgencia quirúrgica y requiere acudir a urgencias.
    • Qué hacer: Los cólicos biliares suelen mejorar con analgesia, espasmolíticos y antieméticos si hay vómitos. Pasado el episodio agudo se debe estudiar en consulta con un digestólogo.
  8. Cistitis: La cistitis se engloba entre las posibles causas urogenitales del dolor abdominal, que podrían representar el 5,3 % de los cuadros de dolor abdominal. En este caso, la inflamación se localiza en la vejiga, por lo que es común que se presenten síntomas como dolor al miccionar, ganas de orinar constantes, orina sanguinolenta y más.
  9. Enfermedad Celíaca: La enfermedad celiaca es otro de los causantes de dolor abdominal, sobre todo si este está presente de forma crónica. Esta enfermedad se caracteriza por una reacción adversa del sistema inmunitario hacia el gluten y prolaminas relacionadas. Esto causa daños en el intestino, lo que a su vez puede afectar a la forma de absorber vitaminas y nutrientes y generar perjuicios a largo plazo en diversos órganos y sistemas.
  10. Úlceras: Las úlceras son áreas en carne viva o llagas abiertas en el revestimiento del estómago o el intestino. Existen dos variantes: la gástrica en el estómago y la duodenal en el duodeno. La causa más común de esta lesión es la infección por Helicobacter pylori, una bacteria que se puede instaurar en el entorno gástrico y generar daños a largo plazo. Una úlcera gastroduodenal perforada se caracteriza por un dolor de inicio brusco, muy intenso, con abdomen duro y con antecedente de úlcera gastroduodenal. Puede acompañarse de síntomas y signos de gravedad, como mareos, sudoración, taquicardia, bajada de tensión y pérdida de conocimiento.
    • Cuándo acudir al médico: Se trata de una urgencia médica que requiere acudir a un hospital de inmediato.
Dolor en la boca del estómago.

Otras causas

  • Problemas ginecológicos: pueden aparecer cólicos menstruales intensos por efecto de una endometriosis. También la enfermedad inflamatoria pélvica, la ruptura de un quiste ovárico o, incluso, un embarazo ectópico, suelen provocar un intenso dolor abdominal.
  • Problemas urinarios: Las infecciones urinarias pueden causar en ocasiones este tipo de dolor.
  • Problemas cardiopulmonares: en ocasiones, los problemas respiratorios, como una neumonía, o cardiacos pueden sentirse como un dolor abdominal a causa de la radiación a través de los nervios adyacentes.
  • Pancreatitis aguda: Una pancreatitis aguda es una urgencia médica. La principal causa son las litiasis biliares y la afectación por consumo excesivo de alcohol. Se caracteriza por un dolor epigástrico que se irradia tanto hacia la parte alta izquierda del abdomen y hacia la espalda y mejora al sentarse inclinado hacia delante. Se acompaña de náuseas, vómitos, febrícula y postración.
    • Cuándo acudir al médico: En caso de sospecharla es importante acudir a un servicio de urgencias hospitalarias, pues se requiere ingreso.
  • Rotura de aneurisma de aorta: Es una dilatación de la arteria aorta, es una afección poco frecuente y puede presentarse como un dolor estomacal intenso, de inicio brusco, que se irradie a la espalda que mejora al sentarse y empeora al estar tumbado. Asimismo, se puede acompañar de la palpación de una masa pulsátil a nivel abdominal y signos de gravedad, como hipotensión, síncope, sudoración y mareos. Es siempre una urgencia quirúrgica.
  • Esofagitis: Inflamación y erosión del epitelio del esófago, se puede presentar como un dolor estomacal o bien en la zona esternal, en el centro del pecho, que se suele referir como un ardor o una quemazón. Puede acompañarse de náuseas.
    • Qué hacer: Mejora con antiácidos y fármacos protectores de estómago.
  • Espasmo esofágico: Consiste en contracciones espontáneas y repetidas del esófago que están causadas por la deglución. Puede ser debido a la ingesta de bebidas muy frías, a un bolo alimenticio de gran tamaño, a esofagitis, estrés, diabetes u otras causas. Puede acompañarse de dificultad para deglutir sólidos o líquidos, así como náuseas y mareos.
    • En qué casos acudir al médico: Se debe acudir a urgencias para descartar otras patologías que puedan causar síntomas similares, sobre todo un problema cardíaco, e iniciar tratamiento con relajantes de la musculatura lisa.
  • Cardiopatía isquémica: Especialmente si afecta a la cara inferior del corazón, puede presentarse como un dolor no en el centro del pecho sino en la boca del estómago. Es habitual que ocurra en pacientes diabéticos. Se debe sospechar si existen antecedentes de enfermedad cardíaca o factores de riesgo cardiovascular y si se acompaña el dolor de síntomas de mareo, sudoración o palidez.
  • Pericarditis: Es una inflamación de la capa serosa que recubre el corazón, suele presentarse como un dolor centrotorácico y se suele acompañar de febrícula, pero puede aparecer también como un dolor irradiado hacia la boca del estómago y calma, como la pancreatitis, al sentarse inclinado hacia delante.
    • Qué hacer: Se suele tratar con aspirina, pero es conveniente, de todos modos, acudir a urgencias para descartar otras patologías.
  • Dolor de origen psicógeno: Es muy frecuente que aparezca en estados de nervios, ansiedad o alteraciones del estado de ánimo. La patología psiquiátrica se manifiesta a nivel orgánico con mucha frecuencia como síntomas digestivos.

Diagnóstico

Ante el dolor abdominal persistente o preocupante, es importante acudir a un médico para obtener un diagnóstico preciso. El diagnóstico involucra un examen físico, preguntas sobre la historia clínica y pruebas adicionales.

Pruebas adicionales:

Se pueden realizar análisis de sangre, orina y heces para detectar posibles infecciones, inflamaciones o problemas en los órganos internos. Es fundamental seguir las recomendaciones médicas y buscar ayuda de inmediato si se presentan ciertos síntomas de alarma, como dolor abdominal intenso y repentino, vómitos con sangre o fiebre elevada.

Tratamiento

Una vez que se ha realizado el diagnóstico del dolor de estómago y se ha identificado la causa subyacente, el médico podrá recomendar el tratamiento adecuado. En el caso de problemas digestivos, como la indigestión o el síndrome del intestino irritable, se pueden recomendar cambios en la dieta, como evitar alimentos conocidos por causar malestar estomacal. En situaciones de inflamación o afecciones relacionadas, como la enfermedad inflamatoria intestinal, es posible que se requiera un tratamiento farmacológico específico para controlar la inflamación y aliviar los síntomas.

En casos más graves, como el cáncer de estómago, colon o vesícula biliar, el tratamiento dependerá del estadio y tipo de cáncer. Es importante destacar que cada persona es única y que el tratamiento y las recomendaciones médicas pueden variar según las circunstancias individuales.

Publicaciones populares: