Llevar una alimentación adecuada y saludable durante la gestación es fundamental no solo para mantener la salud de la futura madre, sino para que el bebé nazca sano y sin complicaciones, ya que se alimenta directamente a través de la madre. Por ello, algunos alimentos no están aconsejados durante la gestación puesto que podrían causar alteraciones en el desarrollo o enfermedades en el bebé.
Existe una serie de alimentos que se recomienda no consumir durante el embarazo o reducir su ingesta para procurar que el bebé se forme y crezca en un ambiente óptimo. Cabe mencionar que no hay alimentos (aunque sí sustancias) totalmente prohibidos, simplemente es mejor reducir el consumo de algunos productos para evitar riesgos innecesarios.
A continuación, se enumera una serie de consejos generales sobre las pautas nutricionales y los alimentos desaconsejados en las futuras madres. Pese a ello, no hay que olvidar que cada embarazo es diferente y, por ello, las embarazadas deben priorizar las recomendaciones del médico.
Evitar Sustancias Tóxicas Durante la Gestación
En los meses de embarazo se recomienda evitar el consumo de sustancias tóxicas que pueden afectar al desarrollo del futuro bebé, ya que éste recibe una dosis directamente.
Las principales sustancias tóxicas a evitar durante el embarazo son las siguientes:
- Alcohol: Se relaciona con un riesgo mayor de sufrir abortos espontáneos, así como discapacidad física e intelectual en el bebé.
- Tabaco: Algunas de las complicaciones obstétricas que se asocian a fumar durante el embarazo se encuentran la placenta previa, el parto prematuro o el bajo peso al nacer.
- Drogas: Existe relación entre el consumo de drogas y las malformaciones congénitas, así como problemas de conducta y aprendizaje.
Tampoco se aconseja consumir alimentos fritos y grasosos. Además, es importante reducir el consumo cafeína. El café, té de hoja negra y los refrescos de cola tienden a aumentar el ácido úrico seroso, lo que dificulta la tarea de los riñones.
Por otra parte, también se debe utilizar la sal con precaución para reducir la retención de líquidos y otras posibles complicaciones. Si las embarazadas toman alimentos salados, es posible que tenga un efecto negativo en el desarrollo renal del bebé según algunos estudios. Además, el consumo de sal durante la gestación incrementa el riesgo de sufrir preeclampsia en la madre.
Alimentos Crudos y Toxoplasmosis
Uno de los aspectos más controvertidos en relación a la dieta de las embarazadas es el consumo de alimentos crudos debido a la posible transmisión de infecciones como la toxoplasmosis o la listeriosis.
La toxoplasmosis es una enfermedad causada por protozoos que puede transmitirse por el contacto con animales contagiados, especialmente gatos, y también por el consumo de verduras crudas que puedan estar contaminadas con heces de estos animales o por la ingesta de algunas carnes crudas.
Por esta razón, se recomienda lavar bien las frutas y verduras e incluso utilizar productos desinfectantes aptos para la alimentación. Asimismo, se aconseja consumir la carne bien hecha puesto que el parásito muere con las altas temperaturas.
¿Se Puede Comer Jamón en el Embarazo?
Una duda muy común es si el jamón (y demás embutidos) se debe evitar o no durante el embarazo. Pues bien, varios estudios afirman que es muy poco probable encontrar toxoplasmosis en el cerdo curado en comparación con el cerdo crudo. Sin embargo, las conclusiones acerca del consumo de jamón durante el embarazo no están del todo claras.
Por este motivo, el consejo más generalizado es ser prudente y tomar embutido cocido como, por ejemplo, el jamón cocido. Otra alternativa sería congelar el jamón a una temperatura de -20ºC durante 2-3 días antes de su consumo. Pese a ello, hay especialistas que directamente desaconsejan comer este tipo de alimentos.
Además del jamón, también se debe evitar la carne cruda y los quesos de pasta blanca no pasteurizados, ya que pueden causar listerioris. Esta enfermedad no afecta a la madre, pero puede resultar grave para el feto.
Pescados y Mariscos Poco o Mal Cocinados
Los pescados y mariscos poco o mal cocinados, incluido el sushi y los ahumados, también pueden contener la bacteria listeria, así como larvas de anisakis o la bacteria salmonella. Por tanto, estos tipos de alimentos podrían ocasionar infecciones alimentarias.
Además, el marisco contiene un elevado contenido en mercurio. Esta sustancia podría ser perjudicial para el desarrollo fetal, ya que afecta al sistema nervioso. Por ello, se suele recomendar evitar comer pez espada, ostras, almejas, etc. sin cocinar.
Lo mejor será cocinar el pescado y marisco siempre, ya que tanto las altas temperaturas evitan la infección por estos parásitos.
Cocido Madrileño Exprés: Receta y Precauciones
Si os gusta tomar cocido pero no tenéis tiempo para pasaros horas preparándolo, aquí tenéis esta propuesta que os sorprenderá. Los ingredientes son los mismos de la receta que tenéis en mi libro «Utiliza tu olla superrápida a tope» y la he modificado para disminuir el trabajo. Está pensada como para 6 o 7 personas, y es difícil hacerla para menos comensales porque el caldo saldría con menos «sustancia».
Ya no separo la cocción de la carne de la de las verduras sino que lo añado todo desde el principio y, una vez que suben las dos rayitas de la olla rápida, lo dejo durante 18 minutos. Después, apagamos y dejamos la olla para que siga aprovechando el calor residual de la fuente de calor. Tampoco rehogo el repollo con ajitos al final para ahorrar tiempo.
Mientras está trabajando la olla, vosotros podéis dedicaros a otros quehaceres. Nada tiene que ver con las horas que se pueden dedicar a la preparación de un cocido por el método tradicional y es más corto que mi receta original donde se hacía por partes según los diferentes tiempos de cocción de los ingredientes.
Es tradicional servir el cocido con una «salsa del cocido«, consistente en triturar 1 o 2 tomates muy rojos, blandos y pelados, con 1 o 2 dientes de ajo, sal, pimienta, 1 cucharada de vinagre y otra de cominos machacados o en polvo.
Lo manera más clásica de servir el cocido madrileño es separando sus ingredientes, ya cocidos, en lo que se denominan vuelcos o servicios claramente diferenciados. Es más frecuente servirlo en 2 vuelcos aunque también podemos encontrarlos en 3. La diferencia entre estas dos sería que en el de 2 vuelcos se juntarían los ingredientes del tercero, correspondiente a las carnes y embutidos, con el segundo que incluiría los garbanzos, las verduras y las patatas. En ambos casos, tendríamos un primer plato con el caldo resultante de la cocción de todos los ingredientes al que se le suelen añadir, al final, unos fideos más o menos gordos. Sin embargo, hay quienes prefieren tomarlo todo junto con un poco de caldo y sin fideos. ¡En la variedad, está el gusto!
Para que no se mezclen todos los ingredientes, podéis separar los garbanzos usando la bolsita para las legumbres y si optáis porque tampoco se mezclen mucho el resto de verduras, también podéis colocarlas en un cestillo para que sea más fácil sacarlas si se desea servir de manera separada.
Ingredientes
- 1 kilo de patatas
- 1 kilo de repollo
- 2 zanahorias
- 1 kilo de morcillo de ternera
- 2 o 3 huesos de caña o de rodilla
- 1 pechuga entera de pollo o de gallina
- 150 g de punta de jamón serrano
- 50 g de tocino blanco de cerdo ibérico
- 150 g de chorizo clase extra
- 2 o 3 morcillas asturianas de cebolla
- 200 g de garbanzos
- Sal y pimienta blanca recién molida
- Agua para cubrir abundantemente
- Fideos, muy finos, para la sopa
Preparación
- La noche anterior poned en remojo los garbanzos bien cubiertos de agua para que no amanezcan secos.
- Preparar todos los ingredientes para incorporarlos a la olla. Partir el repollo en juliana y lavarlo. Pelar las zanahorias y las patatas con un pela patatas.
- Añadir en vuestra olla rápida, la más grande que tengáis y con mayor superficie, los siguientes ingredientes: morcillo, pollo, huesos, punta de jamón, tocino, zanahorias, repollo, patatas, garbanzos (con su agua de remojo) y salpimentarlo todo.
- Añadir agua hasta cubrir abundantemente.
- Tapar la olla con su tapa de presión y cocer durante 18 minutos con las 2 rayitas de la válvula de presión fuera.
- Desgrasar en el microondas el chorizo y las morcillas.
- Cuando la olla se pueda abrir, añadir el chorizo y las morcillas para que se integren con el resto de los ingredientes.
- Separar los ingredientes sólidos del caldo y colocarlos en los recipientes herméticos donde se vayan a conservar.
- Al día siguiente, cuando saquéis el caldo del cocido de la nevera, comprobaréis que hay toda una capa espesa y sólida de grasa saturada de las carnes, los huesos y los embutidos de 1 o 2 centímetros en la superficie del recipiente escogido, que eliminaréis antes de calentar.
- Podéis cocer los fideos en 1 minuto sin presión, añadiéndolos en el caldo del cocido.
- Servir la sopa por un lado y el resto de los ingredientes por otra, en una gran fuente.
Consejos de Cocina y Nutrición
- Como siempre, os aconsejo eliminar las partes gelatinosas y musculares del morcillo que no son comestibles.
- Si en vez de pechuga habéis utilizado otra parte del pollo, retirar la piel y los huesos. Generalmente, la pechuga de pollo de Galicia, más amarillo, suele tener bastante menos grasa que los pollos más económicos y, por tanto, menos grasa saturada, no recomendable.
- Sacar de los huesos el tuétano, si es que lo tienen, desechando el resto.
- Si queréis evitar pelar las patatas, fregarlas con estropajo para poderlas cocer con piel. Si las vais a hacer en el microondas en días posteriores y encontráis las pequeñitas, llamadas de guarnición, utilizadlas porque son infinitamente más finas. Sin embargo, para la olla, se os romperían…
- Si queréis ahorraros algunas calorías, tomar el caldo sin añadir fideos, mezclados con el resto de los ingredientes o a modo de caldo en lugar de sopa.
- Si os sobran algunos kilos, ¡no mojéis pan! Comeros el tocino y los embutidos con las patatas y el repollo o, incluso, no añadais el tocino.
- Aunque no tengáis que controlar el peso, os aconsejo, por salud, desgrasar el chorizo y la morcilla en el microondas, siguiendo las indicaciones que os daba en el libro de «Solo recetas que salen bien en el microondas«.
Consejos de Organización y Productividad
- Deberéis programaros y elaborar este caldo 1 día antes para poder desgrasar bien el caldo. Así no resultará nada indigesto.
- Si se os ha olvidado poner los garbanzos en remojo, meterlos en el microondas cubiertos con agua hasta que hiervan durante unos 14 minutos, según la variedad.
- Si no tenéis tomates muy rojos blandos podéis sustituirlos por tomate triturado de lata. La «salsa del cocido» está muy rica y es fácil de elaborar. Si se quiere una consistencia muy clara, podéis añadirle un poquito del caldo del cocido. Además, se puede congelar, caso de que os sobre.
- Aunque los comensales futuros sean pocos, elaborar esta receta ya que seréis más productivos cocinando para varios días de golpe.
- Conservando correctamente, como tantas veces os he explicado, pueden durar más de una semana en la nevera, salvo la patata que se vuelve «zapatera».
- Todos los ingredientes del cocido congelan perfectamente a excepción de la patata que, cuando os haga falta, la podéis cocer en pocos minutos en el microondas. Podéis congelarlos en recipientes herméticos por raciones ya completas de ingredientes, siempre y cuando la temperatura del congelador sea la adecuada, y disfrutarlos semanas después. Congelaréis el caldo sin fideos por otro lado.
- Si os queda más cantidad de alguno de los ingredientes del cocido o habéis optado por añadir adrede más cantidad para que os sobre, podéis elaborar algunas de las recetas que os proponía en Platos derivados del cocido madrileño.
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