Los problemas relacionados con el tobillo y el pie en los niños son una parte muy importante de la clínica, incluyendo un amplio espectro de entidades clínicas que van desde alteraciones que se resuelven espontáneamente hasta otras de carácter progresivo.
La existencia de anomalías y malformaciones en los dedos de la mano o los pies como la clinodactilia es algo bastante común en los niños. Si bien, en la mayoría de casos, la desviación anómala y permanente de uno o más dedos es más frecuente en los pies que las manos, también puede aparecer dichas alteraciones congénitas en los dedos de la mano.
De hecho, la tasa incidencia de malformaciones congénitas en la mano en niños es de 3 casos por cada 1000 niños recién nacidos. Las malformaciones de la mano varían desde deformidades sutiles, como la clinodactilia aislada del quinto dedo, hasta la existencia de anomalías o deformidades en cada falange, incluido el pulgar.
Pese a que la etiología u origen de estas anomalías congénitas de la mano puede ser muy variada, en la mayoría de los casos se trata de una deformación congénita y de origen genético. Es decir, las anomalías y malformaciones frecuentes en los dedos en niños como la clinodactilia tienen un carácter esencialmente hereditario.
En algunos casos estas malformaciones de nacimiento en las manos pueden afectar de manera importante la función de la mano e incluso tener un impacto psicológico muy negativo tanto en el niño que las sufre como afectar también desde un plano psicológico, a sus padres. Por ello, en este artículo vamos a contarte todo lo que necesitas saber sobre una de principales alteraciones congénitas de la mano, explicándote qué es la clinodactilia, cuales son sus causas y posibles tratamientos.
¿Qué es la clinodactilia? Causas, síntomas, tratamiento y cirugía de la clinodactilia.
¿Qué es la Clinodactilia?
La clinodactilia es una apariencia anormal o deformación de un dedo en la que la articulación más cercana al lecho ungueal está anormalmente angulada hacia otro dedo. Dicho de otra forma, el dedo se curva hacia el dedo o dedo del pie al lado, en lugar de hacerlo hacia arriba o hacia abajo siendo más común en el dedo meñique o quinto dedo el cual se curva anormalmente hacia el anular o el cuarto dedo.
Se trata de un defecto congénito menor, que en la mayoría de los casos no requiere tratamiento, pues dicha deformidad no reduce la movilidad del dedo ni causa dolor, no alterando por lo tanto a la función de la mano. Si bien, cuando la deformidad es importante, es decir, cuando el ángulo supera los 30 grados o afecta a otros dedos de la mano como el pulgar puede llegar a ser necesario que el niño se someta a un tratamiento quirúrgico mediante la realización de una osteotomía de la falange.
Un dedo está desviado en abducción o en aducción. Relativamente frecuente; el quinto dedo está superpuesto al cuarto (supraductus) o escondido bajo éste (infraductus). Pueden intentarse manipulaciones y vendajes correctores aunque, si la lesión está estructurada y es dolorosa, es necesario el tratamiento quirúrgico.
Cuando el dedo se curva y monta sobre otro dedo por la parte superior se llama clinodactilia supraaductus, y cuando se desvía y monta por la parte inferior se denomina clinodactilia infraaductus. Esta malformación es muy habitual entre la población adulta, pero en los niños es donde más casos podemos ver en consulta.
El dedo en el que observamos más esta malformación es en el segundo y afecta a ambos sexos por igual, aunque predomina más en mujeres debido al uso excesivo de zapatos con puntas estrechas y tacón.
Ejemplo de clinodactilia en el pie.
¿Cómo saber si mi hijo tiene clinodactilia?
La clinodactilia es una deformidad visible que suele ser claramente visible desde el momento del nacimiento del niño. En muchos casos son los padres los que observan inmediatamente la existencia de la esta deformidad congénita al constatar que su hijo recién nacido tiene un dedo curvo, ya sea en el pié o la mano.
Si bien, el médico deberá realizar una inspección cuidadosa de la mano o píe afectado para valorar la situación. También puede solicitar estudios radiológicos, unos rayos X o una tomografía computarizada, para observar las estructuras internas de los dedos involucrados y confirmar el diagnóstico de clinodactilia.
Causas de la clinodactilia o dedos torcidos en los pies
La aparición de dedos torcidos en los pies puede deberse a diversas causas, entre las que se incluyen:
- Causas congénitas: La clinodactilia puede ser hereditaria, es decir, transmitida de padres a hijos. En estos casos, la deformidad está presente desde el nacimiento y puede afectar a uno o varios dedos.
- Lesiones o traumatismos: Golpes en los dedos pueden provocar desviaciones que, con el tiempo, derivan en clinodactilia.
- Uso de calzado inadecuado: El uso prolongado de zapatos de tacón alto o con punta estrecha puede ejercer presión excesiva sobre los dedos, favoreciendo su desviación y otras patologías como juanetes, fascitis plantar, dedos en garra, etc.
- Patologías asociadas: Podemos observar la clinodactilia en pacientes con polidactilia (más dedos de lo habitual) y/o sindactilia (dedos “fusionados” total o parcialmente).
Síntomas de la clinodactilia
Por lo general, la clinodactilia no genera molestias significativas y suele ser más una preocupación estética. Sin embargo, en deformidades severas, los dedos torcidos en los pies pueden causar:
- Dolor al caminar o al usar ciertos tipos de calzado.
- Irritación o enrojecimiento en la zona afectada
- Dificultad para realizar movimientos específicos con el pie.
Es fundamental prestar atención a estos síntomas y consultar a un especialista en podología para recibir un diagnóstico adecuado.
Tratamientos para la clinodactilia
El abordaje de clinodactilia o dedos torcidos en los pies depende de la gravedad de la deformidad y de las molestias que cause al paciente. Las opciones de tratamiento incluyen:
- Tratamientos conservadores: En casos leves o moderados y población infantil, se pueden utilizar ortesis de silicona para garantizar la estabilidad de la articulación. Además, las plantillas personalizadas realizadas tras un estudio biomecánico de la pisada evitarán que dicha deformidad se vaya acentuando.
- Tratamiento quirúrgico: Si la deformidad es severa y causa dolor o limita la funcionalidad del pie, puede ser necesario recurrir a la cirugía. El podólogo será el encargado de elegir el tratamiento adecuado según la edad del paciente, el tipo de deformidad y grado de flexibilidad.
En casos leves, las medidas conservadoras como el cambio a un calzado de puntera ancha, el uso de vendajes o plantillas a medida para aliviar los síntomas y la confección de ortesis de silicona a medida, son más efectivas cuando la deformidad es flexible.
En casos más severos, en los que los pacientes experimentan síntomas que afectan significativamente sus actividades diarias, la opción más adecuada es la cirugía correctiva. Previamente a la cirugía, se realiza una evaluación minuciosa del paciente y del grado de rigidez presente, sin importar la edad del individuo.
Cirugía Correctiva
En ocasiones, se han observado casos en los que pueden coexistir otras deformidades, como juanetes o hallux valgus, juanete de satre o quintus varus, junto a los dedos supraductus, infraductus y la clinodactilia. Es importante corregir estas deformidades adicionales para prevenir la recurrencia de la desviación de los dedos en el futuro.
Durante el preoperatorio se realiza un chequeo del paciente, dónde se valora la medicación que toma, se ve el estado circulatorio con un estudio Doppler y se realizan radiografías y ecografías.
La técnica, en la mayoría de los casos, puede realizarse por cirugía mínimamente invasiva mediante microincisones de 1 o 2 mm. El tiempo de recuperación varía según el tipo de procedimiento realizado y la gravedad de la condición tratada.
Tabla: Opciones de Tratamiento para la Clinodactilia
| Tipo de Tratamiento | Descripción | Casos Adecuados |
|---|---|---|
| Medidas Conservadoras | Calzado adecuado, vendajes, plantillas personalizadas, ortesis de silicona. | Casos leves o moderados, deformidad flexible. |
| Cirugía Correctiva | Evaluación preoperatoria, cirugía mínimamente invasiva. | Casos severos, síntomas que afectan actividades diarias. |
Recuerda que, a medida que los niños crecen, sus articulaciones y huesos se desarrollan y van cambiando. Por este motivo, es beneficioso que el podólogo realice un seguimiento y evaluación para asegurar que su desarrollo coincida con su edad y sea el adecuado.
El control del crecimiento y la implementación de tratamientos preventivos desempeñan un papel esencial para evitar posibles complicaciones en los pies durante la edad adulta. Por este motivo, si hay sospechas de posibles anomalías en el pie o en la forma de pisar del niño, es muy importante visitar a un especialista en Podología para realizar un diagnóstico precoz y pautar el tratamiento más adecuado antes de que el problema empeore.
