Clasificación del Aborto: Tipos, Causas y Opciones

El aborto, en términos médicos, es la pérdida del embarazo antes de que el feto sea viable fuera del útero. Este proceso puede suceder en diferentes etapas de la gestación y puede deberse a múltiples factores, tanto biológicos como externos. En Gravida, como especialistas en fertilidad, entendemos que el aborto es un tema delicado que requiere un enfoque profesional y sensible. Conocer los tipos de abortos, las causas más comunes y las opciones de apoyo profesional puede ser de gran ayuda para quienes están en búsqueda de un embarazo exitoso.

Tipos de Aborto

Hay muchas maneras de clasificar los abortos. En primer lugar, es importante saber diferenciar entre:

  • Aborto espontáneo: se debe a una causa natural.
  • Aborto inducido: por decisión personal de la mujer, por ejemplo, por tratarse de un embarazo no deseado.
  • Aborto terapéutico: consiste en la interrupción voluntaria del embarazo por razones médicas.

En España, desde la confirmación del embarazo intrauterino (5 a 6 semanas de amenorrea -o ausencia de regla) y hasta la semana 22 el aborto es legal. Según las semanas de gestación cambiará la técnica del aborto instrumental. El lugar en el que se realiza el inicio del aborto farmacológico, varía según la comunidad autónoma, puede ser llevado a cabo en centros de atención primaria, hospitales o clínicas.

Aborto Espontáneo

El aborto espontáneo es la pérdida involuntaria de un embarazo antes de la semana 20 de gestación. Alrededor del 10% al 20% de los embarazos diagnosticados terminan en un aborto espontáneo.

Causas Comunes del Aborto Espontáneo

La mayoría de los abortos espontáneos ocurren debido a problemas cromosómicos (falta o exceso de cromosomas), que conllevan a un desarrollo anormal del feto. Con mucha frecuencia, dichos problemas son el resultado de errores que ocurren por casualidad a medida que el embrión se divide y crece, y están relacionados con condiciones heredadas de los padres.

Factores de Riesgo

Se han asociado diversos factores que aumentan el riesgo de tener un aborto espontáneo. Algunos de estos son:

  • Edad (mujeres mayores de 35 años)
  • Antecedentes de abortos espontáneos
  • Afecciones de salud crónicas
  • Anomalías uterinas
  • Hábito tabáquico o abuso de alcohol o drogas
  • Peso (menor o mayor a lo que se considera saludable)
  • Realización de algunos estudios prenatales invasivos

Tipos de aborto espontáneo

Hay muchas maneras de clasificar los abortos espontáneos. En este artículo, vamos a centrarnos en los tipos concretos de aborto espontáneo, es decir, aquellos que no son intencionados.

La definición de aborto espontáneo hace referencia a la pérdida involuntaria del embrión o feto antes de las 20 semanas de gestación o cuando su peso es inferior a 500 gramos.

En general, el aborto espontáneo ocurre en diferentes fases. En primer lugar, suele aparecer la denominada amenaza de aborto, que se detecta por un sangrado vaginal leve y dolor en la zona del útero.

En este caso, se recomienda a la mujer acudir al médico para hacer una ecografía, comprobar si el cuello uterino ha empezado a dilatarse y, a continuación, guardar reposo absoluto.

Los síntomas de la amenaza de aborto pueden agravarse y llegar a tener una hemorragia más grande, la cual se corresponderá con el aborto en sí. La mujer tendrá un dolor más intenso y el cuello del útero se abrirá para expulsar al feto.

Los abortos espontáneos pueden ser debidos tanto a problemas en el feto como en la madre.

Aborto según la frecuencia

Existen dos categorías de aborto según si se producen de manera puntual o se repiten en una misma mujer:

  • Aborto esporádico: se presenta de forma aislada. Es frecuente en las madres primerizas y no supone ningún problema de fertilidad.
  • Aborto de repetición: cuando tienen lugar dos o más abortos espontáneos. Puede ser aborto recurrente primario, si no ha habido ningún embarazo a término; o aborto recurrente secundario, si la mujer tiene hijos previos.

El aborto de repetición requiere un estudio adicional para determinar su causa y poder aplicar un tratamiento específico que permita a la mujer llevar un embarazo a término.

Aborto según la edad gestacional

Como hemos dicho, el aborto espontáneo es aquel que puede tener lugar hasta la semana 20 de gestación. Dentro de este periodo de tiempo, es posible clasificar los abortos en función del momento en que sucedan:

  • Aborto precoz: ocurren antes de la semana 12 de embarazo y son los más frecuentes.
  • Aborto tardío: tiene lugar con posterioridad a las 12 semanas.

Los abortos precoces pueden ocurrir cuando la mujer ya sabe que está embarazada o, incluso, antes de hacerse la prueba de embarazo. Estos últimos pasan desapercibidos por la mujer y se confunden con un simple retraso menstrual.

Aborto bioquímico

Un caso concreto que cabe mencionar es el aborto bioquímico, también conocido como microaborto. Se trata de pérdidas gestacionales muy tempranas después de una prueba de embarazo positiva.

Las causas más probables del embarazo bioquímico son los defectos iniciales de la fecundación del óvulo con el espermatozoide debido a que están alterados, las divisiones celulares anormales del embrión tras la fecundación, embriones alterados o las alteraciones en la implantación por anomalías uterinas.

Aborto según el saco gestacional

Existen dos tipos de aborto en función de si se observa o no embrión dentro del saco gestacional:

  • Sacos anembrionados: se observa el saco gestacional vacío, sin embrión en su interior, por una detención muy precoz del desarrollo. También es conocido como huevo huero.
  • Sacos embrionados: el embrión se encuentra dentro del saco gestacional, pero no tiene latido cardíaco por una detención más tardía de su desarrollo.

Gran parte de los abortos en el primer trimestre son debidos a un embarazo anembrionado, cuyas principales causas son las alteraciones genéticas en el embrión.

En este apartado también podemos incluir el embarazo ectópico o extrauterino. Este tipo de embarazo consiste en que el embrión implanta en un lugar diferente al endometrio. Lo más usual en este caso es encontrar el saco gestacional en la trompa de Falopio. Evidentemente, este es un embarazo no viable que termina en aborto.

Abortos según la variedad clínica

Después de la pérdida gestacional, es necesario que el cuerpo elimine todos los restos embrionarios de forma natural. En caso contrario, sería necesario tomar medidas para extraerlos como, por ejemplo, hacer un legrado.

Según si se eliminan el feto y los restos abortivos de forma natural o no, se pueden encontrar los siguientes tipos de aborto:

  • Aborto completo o consumado: todo el contenido uterino ha sido expulsado después de la muerte fetal. No es necesario ningún otro tratamiento adicional, ya que el sangrado va cesando, el dolor desaparece y el cuello uterino se vuelve a cerrar por sí solo.
  • Aborto incompleto: no se expulsa por completo el contenido del útero después de la muerte fetal. Será necesario eliminar los restos de tejido fetal y placentario para evitar que se produzcan hemorragias e infecciones que puedan suponer un riesgo en la salud materna.
  • Aborto diferido o retenido: el embrión muere, pero la mujer no logra eliminar el saco gestacional durante varias semanas o incluso meses. Ocurre, normalmente, entre las semanas 8 y 12 de gestación. Lo que ocurre es que desaparecen poco a poco los síntomas de embarazo, el útero deja de crecer y las pruebas de embarazo se vuelven negativas, aproximadamente, 10 días después de la muerte fetal.

Tanto el aborto incompleto como el aborto diferido requieren una intervención médica para hacer un legrado y eliminar el contenido del útero.

En caso de no eliminarse todos los restos fetales, podría derivar en un aborto séptico por infección, lo cual supone un riesgo elevado para la madre.

TIPOS DE ABORTOS Y EN QUE CONSISTEN | GuiaMed

Aborto Inducido

El aborto inducido es la interrupción del embarazo que se realiza de forma premeditada y requiere de expertos en dicho procedimiento. De lo contrario, la paciente puede exponerse a infecciones o procesos sépticos.

La terminación del embarazo es provocada por el uso de medicamentos o de instrumentos que producen la expulsión del embarazo. A su vez, puede subdividirse en:

  • Interrupción voluntaria del embarazo (IVE): se realiza tras libre elección de la embarazada hasta la semana 14 de gestación.
  • Aborto terapéutico: se realiza por razones médicas. Es decir, en caso de que suponga un riesgo grave para la salud física o psíquica de la madre o del feto. En España se puede llevar a cabo, bajo este supuesto, hasta la semana 22.

El aborto terapéutico debe ser prescrito por un médico y por causa que lo justifique, pudiéndose presentar malformaciones o enfermedades incompatibles con la vida, tanto del feto como de la madre. Se puede llevar a cabo según diferentes procedimientos y dependiendo del estado del embarazo. Al igual que en la IVE, la elección es libre, pero no siempre deseada.

Métodos de Aborto Inducido

Los métodos a través de los cuales se puede realizar el aborto inducido son comunes para ambos, pudiendo ser médicos (con fármacos) o quirúrgicos.

Aborto Farmacológico

Consiste en la administración de la píldora abortiva (RU-486). Por lo general, este se emplea antes de la semana 7 de gestación, dado el riesgo aumentado de efectos adversos que podría acarrear en semanas posteriores de gestación.

La cual RU-486 es un medicamento que tiene como objetivo la interrupción del embarazo mediante el bloqueo de la hormona que controla la gestación, generando algo similar a un aborto espontáneo. Para interrumpir el embarazo por este método es necesario cumplir con una serie de requisitos, entre los que se encuentran no padecer de ciertas enfermedades.

La ventaja de dicho método es el poder evitar cualquier acto quirúrgico. Por otro lado, el principal inconveniente que tiene es la necesidad de acudir al menos dos o tres veces al centro sanitario para comprobar que el método ha sido efectivo.

Aborto Quirúrgico

Son procesos instrumentales que pueden requerir de anestesia o sedación, control ecográfico y los cuidados posteriores que amerite cada procedimiento. Antes de las 14 semanas (bajo riesgo) se realiza mediante aspiración con cánulas específicas previa dilatación cervical.

Durante las primeras 7-9 semanas de gestación (depende la CCAA), puedes elegir entre cualquiera de los dos métodos de aborto existentes, siempre que no haya una razón médica que lo desaconseje. Uno es el aborto quirúrgico o instrumental y el farmacológico. En algunas comunidades solo disponen de uno de los dos métodos. A partir de la semana 9 sólo se podrá hacer el aborto quirúrgico.

Tienes el derecho a elegir con libertad y a partir de información rigurosa y actualizada. Dentro del aborto quirúrgico, o también llamado aborto instrumental, hay varias técnicas en funciones del estado avanzado de gestación. Se realiza de forma ambulatoria en una clínica o hospital, es decir, sin ingreso. La técnica es poco invasiva, sobre todo en las primeras semanas, y las intervenciones suelen ser rápidas.

El procedimiento para acceder al aborto quirúrgico o instrumental, a través de la red sanitaria pública es diferente en cada CCAA. La puerta de entrada puede ser el centro sanitario habitual, un hospital o una clínica acreditada. En cualquier caso, deben informarte de que es un procedimiento GRATUITO.

El aborto instrumental es un método seguro si se realiza por profesionales cualificados y en centros sanitarios acreditados. Las complicaciones graves son extremadamente raras.

Una vez estés en el centro hospitalario o clínica el día y hora señalado y con la documentación de derivación preparada, se iniciará el procedimiento. La mayoría de los centros o clínicas hacen todo el procedimiento en una única visita que consiste en 4 pasos:

  • Breve entrevista para revisión de documentación y ofrecer información del procedimiento.
  • Pruebas complementarias previas a la intervención: ecografía y analítica.
  • Procedimiento dentro del quirófano: La intervención se hace con un poco de sedación y anestesia para evitar el dolor.

Dentro del aborto quirúrgico encontramos diferentes técnicas:

  • Dilatación y aspiración (DyA). Se puede realizar desde la detección ecográfica del embarazo (a partir de la semana 5 habitualmente) y hasta la semana 16-17, aunque se recomienda sobre todo hasta la semana 12. Esta técnica consiste en dilatar gradualmente el cuello útero y posteriormente proceder a la aspiración del contenido del útero con una cánula. El procedimiento se realiza siempre con control ecográfico. Esta técnica es mucho menos lesiva que el legrado tradicional y es la aconsejada por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esta técnica se hace habitualmente con anestesia local y si es posible con sedación.
  • Dilatación y evacuación (DyE). Esta técnica es muy similar a la anterior con la diferencia que hay más dilatación del cuello del útero y por lo tanto se recomienda tomar fármacos que ayuda a la dilatación. Y també se emplean unas pinzas especiales para extraer el contenido uterino. La intervención dura entre 10 y 30 minutos. También la técnica se hace con anestesia local y sedación. Si es posible se recomienda realizar la intervención en dos tiempos. En una primera con valoración previa y administración de mifepristona y 24-48 horas después se hace la intervención. El procedimiento se realiza siempre con control ecográfico.
  • Inducción. Es una técnica que se recomienda a partir de la semana 17- 18 de embarazo en caso de que el equipo profesional no domine la dilatación y evacuación.

Normalmente el mismo día de la intervención o el siguiente, se puede retomar la vida cotidiana si no requiere de esfuerzos físicos. En la mayoría de los casos en los días posteriores sólo habrá sangrados intermitentes, iguales o menores que una menstruación. Estos pueden ser puntualmente mayores o con pequeños coágulos en los 3-6 días posteriores durante unas horas y, a veces, con dolor leve controlable con analgésicos tipo AINES o paracetamol, o cualquier medicamento que se emplee habitualmente para tratar los dolores menstruales, excepto AAS (ácido acetilsalicílico-aspirina). Habitualmente se reanuda la vida normal después del aborto, tanto desde el punto de vista físico como emocional.

Aborto Farmacológico

El método farmacológico supone abortar a partir de la toma de medicación, que se hace en dos momentos diferentes. Primero, una pastilla de mifespristona que te tomarás en el centro de salud y que provoca el paro embrionario. Y al cabo de 24 o 48 horas con pastillas de misoprostol que ya se toman en casa y que provocan las contracciones uterinas y la expulsión del contenido uterino.

Si te han diagnosticado con anemia crónica o transtornos hemorrágicos debes avisar al equipo sanitario porque quizás este método no es el más recomendado para ti. Después de tomar el misoprostol en casa el proceso expulsivo puede empezar entre 30 minutos y una hora después y la mayoría de las personas siente dolor abdominal, malestar, náuseas o vómito y sangrado. Estos síntomas son buena señal porque significa que el fármaco está funcionando.

Todo el proceso de expulsión puede durar unas 4 a 6 horas. Notarás que el proceso está finalizando porque empezarás a sentirte mejor y el sangrado va disminuyendo. Algunas mujeres y personas gestantes sienten mucho dolor, más intenso que los cólicos menstruales. Otras tienen un sangrado mucho más abundante que durante el período menstrual. Los restos del aborto son muy pequeños y en la mayoría de las veces son indistinguibles de coágulos de sangre.

¿Qué síntomas son frecuentes y entran dentro de la normalidad?

  • Escalofríos y fiebre
  • Sangrado abundante
  • Dolor abdominal intenso o muy intenso
  • Mareos, náuseas y / o vómitos
  • Diarrea (menos Frecuente)

¿Cuándo es necesario que acudas a un centro de salud para atención urgente o llames a urgencias?

  • No sangras o el sangrado es muy ligero.
  • Si sangras lo suficiente como para «mojar completamente» una compresa durante una hora o menos y esto sucede durante dos horas consecutivas.

Tras el aborto es posible que tengas un sangrado durante 2 semanas y, en algunos casos, que puede durar hasta la siguiente regla. La próxima regla puede tardar entre 30 y 50 días y es normal que sea un poco más abundante y molesta que la habitual. Si pasados 60 días no has menstruado, acude al centro de salud.

Tienes que saber que en las dos a tres semanas posteriores al aborto es posible que la prueba de embarazo puede salir positiva. Esto no quiere decir que estés embarazada, sino que son hormonas que irán desapareciendo gradualmente.

Tienes que saber que hay riesgo de que puedas volver a quedarte embarazada inmediatamente después del aborto, incluso antes de que te vuelva a venir la regla.

Se recomienda NO introducir nada en la vagina -Relaciones sexuales con penetración vaginal o uso de tampones- hasta 15 días después de la interrupción del embarazo (IVE) y sólo si el sangrado se ha detenido completamente. En este periodo también se recomienda el uso de ducha y no baños de cuerpo entero (bañera, piscina …).

Habitualmente se reanuda la vida normal después del aborto tanto desde el punto de vista físico como emocional.

Reproducción Asistida y Abortos Recurrentes

La reproducción asistida ofrece una serie de soluciones para quienes han experimentado abortos y buscan mejorar sus posibilidades de lograr un embarazo exitoso.

  • Diagnóstico Genético Preimplantacional (DGP): Para pacientes con antecedentes de aborto debido a factores genéticos, el DGP permite seleccionar embriones sin anomalías cromosómicas antes de la transferencia.
  • Estudios Hormonales y Metabólicos: Evaluar los niveles hormonales y el estado metabólico de la paciente puede revelar desequilibrios que podrían estar afectando el embarazo.
  • Análisis de Factores Autoinmunes: Las enfermedades autoinmunes pueden afectar la implantación y el desarrollo embrionario.
  • Estudio de la Ventana de Implantación: La ventana de implantación es el período en el que el endometrio está receptivo para que el embrión se implante con éxito. Este estudio, también conocido como prueba ERA (Endometrial Receptivity Analysis), permite conocer el momento óptimo para la transferencia embrionaria.
  • Análisis del Microbioma Uterino: La composición del microbioma uterino puede influir en la implantación del embrión y en el desarrollo de un embarazo saludable. Un desequilibrio en la microbiota puede aumentar el riesgo de fallos de implantación y abortos.
  • Estudios de KIR y HLA-C en Progenitores o Donantes: En casos de abortos recurrentes o dificultades de implantación, se pueden realizar estudios inmunológicos específicos en los progenitores o donantes, como el análisis de genes KIR y haplotipos HLA-C, para evaluar la compatibilidad inmunológica y mejorar las condiciones de implantación.

Apoyo Emocional y Psicológico

En Gravida, entendemos que el impacto emocional de un aborto puede ser muy fuerte. Nuestro equipo está comprometido con cada paciente, brindando no solo las herramientas médicas necesarias, sino también el apoyo y la comprensión que este proceso requiere. Sabemos que el aborto es una experiencia difícil y que puede generar dudas y temores sobre los futuros intentos de embarazo.

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