Ciática en el Embarazo: Causas, Síntomas y Tratamiento

La ciática en el embarazo es una afección común que afecta a muchas mujeres embarazadas. Se caracteriza por un dolor que se irradia desde la parte baja de la espalda hasta una o ambas piernas. La gravedad de la molestia puede variar desde leve hasta debilitante, y puede ser aguda o crónica.

¿Por qué aparece la ciática en el embarazo?

La ciática se ocasiona por la irritación o compresión del nervio ciático, el más largo y ancho del cuerpo humano, que se extiende desde la parte baja de la espalda hasta las piernas. Durante el embarazo, puede producirse a raíz de la presión adicional que el crecimiento del feto ejerce sobre este nervio.

El embarazo es una etapa que va acompañada de grandes cambios en el cuerpo de la mujer. A medida que avanza, se producen cambios hormonales y fisiológicos. La pelvis se ensancha para albergar al bebé, las articulaciones se vuelven más móviles, los ligamentos se estiran, los músculos modifican su longitud y como consecuencia cambia la postura corporal y aumenta la presión en la columna.

Según la American Pregnancy Association, aunque es un problema común, generalmente no representa una amenaza para la madre o el bebé y suele desaparecer después del parto. Sin embargo, puede ser particularmente molesto y debilitante para la madre futura, por lo que es importante conocer las opciones de tratamiento.

Factores que predisponen la aparición de ciática en el embarazo

Existen diferentes factores y cada embarazada presenta unos concretos, aunque los más comunes son:

  • Antecedentes de hernia/protrusión discal.
  • Antecedente de dolor lumbar previo al embarazo.
  • Estilo de vida sedentario.
  • Aumento excesivo de peso en el embarazo.

¿Qué síntomas presenta durante el embarazo?

  • Dolor intenso en glúteo, muslo, pantorrillas y en ocasiones hacia el pie
  • Hormigueo irradiado hacia a la pierna
  • Debilidad en las piernas, con frecuencia la dominante
  • Alteraciones de sensibilidad: calambres, quemazón, entumecimiento
  • Dolor en zona lumbar que puede empeorar al toser o estornudar
  • Dolor que se manifiesta al pasar mucho tiempo sentada, al estar de pie y al caminar.

Los síntomas de la ciática pueden manifestarse en cualquier etapa del embarazo, no obstante, es más común a partir del segundo trimestre.

Tratamiento de la ciática en el embarazo

El tratamiento de la ciática durante el embarazo se enfoca en aliviar el dolor y la incomodidad, permitiendo a la futura madre continuar con sus actividades diarias. Los métodos utilizados pueden incluir una combinación de terapias físicas, medicamentos y cambios en el estilo de vida.

Ejercicio y fisioterapia

Los ejercicios suaves y de bajo impacto pueden ayudar a mejorar la postura, a fortalecer los músculos que soportan el peso de la espalda y a aumentar la flexibilidad del nervio ciático. Algunas opciones buenas pueden ser la incorporación del yoga, la natación, los ejercicios de pilates y los estiramientos en la rutina diaria durante el embarazo.

El fisioterapeuta puede enseñar a las mujeres embarazadas técnicas seguras y efectivas para moverse, levantarse y sentarse, todas las cuales pueden ayudar a aliviar la presión sobre el nervio ciático.

La fisioterapia además de ayudar a aliviar el dolor, se centra en mejorar el bienestar de la madre durante el proceso del embarazo, se trabajará también la movilidad, la fuerza que, a su vez, favorecerá el parto y también ayudará en periodo posparto.

Tratamiento fisioterapéutico

Es importante establecer un correcto diagnóstico mediante la valoración inicial, ya que se puede confundir con otras alteraciones comunes del embarazo, como el dolor lumbar no especifico, calambres y dolor pélvico. Una vez establecido el diagnostico, se procederá a elaborar el plan de tratamiento. Esta alteración se abordara mediante:

  • Educación postural y ergonómica.
  • Terapia manual para aliviar las molestias (masoterapia, estiramientos, movilizaciones).
  • Ejercicios para fortalecer músculos de la espalda y abdomen.
  • Trabajo de suelo pélvico.

Medicación

El uso de medicamentos durante el embarazo siempre debe ser cuidadosamente considerado y siempre bajo la supervisión de un médico. Para el dolor de la ciática, los analgésicos de venta libre, como el paracetamol, pueden ser seguros y efectivos en algunos casos.

El uso de medicamentos antinflamatorios no esteroides, como el ibuprofeno, puede no ser aconsejado durante el embarazo, especialmente durante el tercer trimestre. En casos de dolor severo, se puede considerar la posibilidad de recurrir a fármacos más potentes, siempre bajo la orientación de un médico.

Cambios en el estilo de vida

Alterar ciertos aspectos de la vida diaria también puede ser beneficioso. Algunos son:

  • Mantener una postura correcta sentada.
  • Evitar levantar objetos pesados para minimizar la presión sobre el nervio ciático.
  • Dormir de lado en lugar de boca arriba.
  • Usar una almohada entre las rodillas para mantener la alineación de la columna vertebral.
  • Mantener un peso saludable.
  • Llevar una alimentación balanceada.

Terapias complementarias

Ejercicios de ciática para embarazadas

Hay quien encuentra alivio en terapias alternativas como la acupuntura y la quiropráctica, los masajes o el yoga.

Acupuntura. Se ha utilizado como tratamiento para una variedad de dolencias durante siglos. Para el dolor ciático, los practicantes pueden insertar agujas en zonas específicas de la espalda, las caderas y las piernas. Debe ser realizada por un profesional cualificado y experimentado para garantizar la seguridad y la eficacia.

Quiropráctica. El tratamiento incluye manipulaciones suaves de la columna para mejorar la alineación y reducir la presión sobre los nervios. Antes de comenzar cualquier tipo de tratamiento quiropráctico, es importante encontrar un profesional con experiencia en mujeres embarazadas.

Masajes. Pueden ayudar a relajar los músculos tensos que podrían estar contribuyendo a la presión sobre el nervio ciático. Así mismo, pueden promover la circulación y el bienestar general.

Yoga. Esta disciplina combina posturas físicas, respiración y meditación, por lo que puede ayudar a aliviar la tensión muscular, mejorar la circulación y promover la relajación. Además, hay posturas específicas de yoga que pueden ser particularmente útiles para la ciática.

Recomendaciones adicionales

  • Estar de pie: no debes pasar mucho tiempo de pie. En el caso de tener que estar de pie, procura levantar un pie y después el otro apoyándolo en algo un poco elevado. Intenta sentarte de vez en cuando. Si puedes apoyarte en una pared, recuerda apoyar la parte inferior de la espalda.
  • Estar sentada: debes sentarte siempre en una silla en la que puedas tener la espalda recta y apoyada. Se debe llevar culo hasta el final del asiento. Intenta evitar las sillas sin respaldo. Si trabajas muchas horas sentada, pide un asiento con una buena sujeción lumbar.
  • Estar tumbada: evita tumbarte boca arriba con las piernas estiradas, porque así aumentas la curvatura lumbar. La mejor posición para dormir es de lado con la pierna de arriba flexionada sobre el colchón o sobre una almohada. Si ya tienes dolor en una pierna, túmbate del lado contrario para quitar la presión del útero sobre el nervio. Si quieres estar boca arriba leyendo, por ejemplo, recuerda colocar una almohada debajo de tus rodillas.
  • Andar: cuando salgas a caminar recuerda ir siempre con la tripa dentro y los glúteos duros.
  • Evita usar zapatos de más de 3-5 cm. Un tacón más alto aumentará tu curvatura lumbar. Tampoco son buenos los zapatos totalmente planos. El arco plantar suele disminuir durante el embarazo por la relajación de las articulaciones del pie.

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