La cesárea es una intervención quirúrgica que a veces es necesaria para garantizar el bienestar del bebé y de la mamá. En este post intentaremos explicar los "pros" y "contras" de esta intervención respecto al parto vaginal.
¿Qué es una Cesárea?
Una cesárea es una operación quirúrgica que tiene como objetivo sacar al feto del útero materno cuando este no puede nacer de forma natural por vía vaginal. En la cesárea se realiza una incisión en la zona baja del vientre de la madre atravesando los tejidos hasta llegar al útero, que también se abre para sacar al bebé. El tiempo medio de duración de una cesárea es de unos 45 minutos.
Durante la cirugía, el médico hace una incisión en la pared abdominal para atravesar los tejidos hasta llegar al útero. En las cesáreas de emergencia es más probable la incisión vertical, pues permite una extracción del bebé más rápida. La incisión más común, no obstante, es la que se realiza en horizontal, justo por encima del hueso púbico.
Tras la cirugía, es normal que la mujer experimente náuseas o temblor debidos a la anestesia sumada a los efectos tras la contracción del útero. El médico puede decidir programar una cesárea cuando el parto vaginal entrañe un riesgo a la madre o el bebé, en casos de que el parto no se desencadene transcurrido el periodo de gestación o porque el bebé esté colocado en una posición que impida su salida a través del canal de parto.
Desde la Organización Mundial de la Salud (OMS) se establece que la tasa de cesáreas en países desarrollados debe situarse entre el 10% y el 15%. Sin embargo, en nuestro país la tasa de nacimientos mediante cesárea se ha incrementado durante los últimos años.
Tipos de Cesárea
En función del momento en el que se decide practicar una cesárea, se pueden distinguir dos tipos:
- Cesárea programada o electiva: se refiere a la cesárea que se realiza de manera planificada antes del comienzo del trabajo de parto, puesto que ya se conoce que el parto vaginal podría presentar riesgos y está desaconsejado. Pueden leerse recomendaciones que indican no programar este tipo de cesárea antes de la semana 39 (y antes solo si existe una indicación médica que lo justifique).
- Cesárea de emergencia: es la cesárea que se practica durante el transcurso del parto, de manera inesperada y no planificada, debido a la aparición de alguna complicación.
No obstante, la cesárea es una intervención quirúrgica mayor y, por ello, no está libre de riesgos. De este modo, se deben valorar cuidadosamente los riesgos y los beneficios de realizar una cesárea.
¿Por qué se realiza esta intervención?
El parto es un proceso fisiológico natural y la cesárea debería ser realizada cuando es necesaria, bajo el criterio médico. Las causas que llevan a que un parto sea por cesárea son múltiples pero destacamos positivamente el mayor control materno-fetal y la precoz detección del sufrimiento, junto con una tendencia a una mayor intervención y medicalización de la asistencia al parto.
A veces se hace necesaria esta intervención cuando...
- Durante el nacimiento: Puede que el parto se inicie espontáneamente y no evolucione adecuadamente, poniendo en riesgo la salud del bebé o de la mamá.
- Parto inducido: Puede que el parto se inicie artificialmente (lo que llamamos parto inducido, con prostaglandina y/o oxitocina artificiales). Durante el parto natural de forma automática se producen estas sustancias en el cuerpo de la mujer, lo que inicia las contracciones y el inicio de la dilatación. En el parto inducido se provoca el parto con las hormonas incorporadas de forma externa. Si el trabajo de parto no progresa como se esperaba, no evoluciona adecuadamente, no se dilata el cuello uterino a pesar de la estimulación, puede que termine en cesárea. Si se ha provocado prematuramente, antes de la semana 40, es fácil que así suceda.
- Peligro para la salud: Porque se estima que el trabajo de parto puede suponer un peligro para la salud o el bienestar del bebé o de la mamá. Entonces el médico programará la intervención. Cuando se decide hacer cesárea de primeras, se denomina "cesárea de elección". Por ejemplo: Un problema importante previo de salud de la madre, incluso un problema importante de suelo pélvico puede justificarlo, un bebé muy grande, falta de líquido amniótico, una mala disposición del bebé para nacer (por ej."bebe de nalgas") … pueden ser algunos motivos para una cesárea de elección.
- Preferencia de la madre: Es otra manera diferente de nacer. El bebé no atraviesa el canal del nacimiento porque se cree que es un estrés para él, cuando la mujer y el bebé se han estado preparando durante 9 meses para ese momento. Animaríamos a estas madres a prepararse e informarse. Tanto el parto vaginal como la cesárea tienen sus complicaciones, incluso la epidural o cualquier medicamento.
Indicaciones de la Cesárea Programada
Es posible que se decida programar una cesárea si durante el embarazo se produce alguna de las siguientes situaciones:
- Presentación podálica (de nalgas) o transversa del bebé. No obstante, también es posible el parto vaginal de nalgas cuando se cumplen ciertos requisitos.
- Embarazo múltiple, especialmente si alguno de los bebés no se encuentra en presentación cefálica.
- Placenta previa, es decir, cuando la placenta cubre el orificio del cuello uterino.
- Miomas que puedan suponer una obstrucción.
- Hidrocefalia en el bebé, lo que dificultaría el paso de la cabeza por la pelvis materna.
- Enfermedades maternas, como las cardiacas, o infecciones con riesgo de transmisión vertical al bebé en el momento del parto.
- Cesáreas anteriores, aunque es posible el parto vaginal tras una cesárea previa, especialmente, si la incisión uterina fue horizontal.
En cualquier caso, se debe evitar practicar una cesárea cuando no haya una indicación médica que lo justifique y siempre debe realizarse cuando los beneficios sean mayores que los riesgos de este tipo de intervención quirúrgica.
¿Cómo se realiza una cesárea programada?
Cuando se realiza una cesárea programada, lo más habitual es que la mujer se encuentre monitorizada y despierta, utilizando anestesia epidural para evitar el dolor. Esto permite que la mujer sea consciente del momento del nacimiento de su bebé, a diferencia de una cesárea de emergencia en la que se suele emplear anestesia general.
El procedimiento para realizar una cesárea programada es, generalmente, el siguiente:
- Monitorizar a la embarazada y poner vía intravenosa, para la administración de líquidos y fármacos.
- Rasurar el vello púbico y desinfectar el abdomen.
- Instalar una cortinilla a nivel de la cintura, para que la embarazada no pueda ver el abdomen durante la intervención. No obstante, esta puede retirarse justo en el momento en el que se vaya a extraer al bebé.
- Realizar una incisión abdominal, generalmente horizontal y ligeramente por encima de la línea del vello púbico.
- Separar la musculatura abdominal.
- Practicar una incisión uterina. Nuevamente, lo más habitual es realizar una incisión horizontal.
- Extraer al bebé.
- Extraer la placenta.
- Suturar útero y abdomen.
Puesto que la mujer está despierta, es posible que pueda entrar a quirófano un acompañante, aunque esto puede variar según el hospital.
¿Cómo se realiza una cesárea programada?
Posibles Riesgos de la Cesárea Programada
La cesárea es una cirugía mayor y, por tanto y como cualquier otro tipo de cirugía, no está exenta de riesgos. Por ello, una cesárea solo debe realizarse cuando sea necesario y los beneficios para la madre y el bebé superen a los riesgos.
Riesgos Maternos
Entre los posibles riesgos que puede tener para la madre la realización de una cesárea, además de un mayor tiempo de ingreso hospitalario y de recuperación, se encuentra:
- Efectos adversos de la anestesia.
- Lesión a órganos cercanos.
- Infecciones: en el útero, en el tracto urinario o bien en la incisión realizada.
- Sangrado intenso y hemorragia.
- Coágulos sanguíneos (trombosis venosa profunda) y embolia pulmonar.
Además, el riesgo de que surjan algunas complicaciones con la placenta en un siguiente embarazo sería mayor después de una cesárea. Por otro lado, si se tiene un parto vaginal tras una cesárea, existe el posible riesgo de ruptura uterina.
Riesgos para el Bebé
El bebé también puede experimentar posibles problemas o complicaciones tras una cesárea programada. Entre ellos, podemos mencionar la taquipnea transitoria del recién nacido. Se trata de un problema respiratorio que consiste en que el bebé respirará más rápido durante unos días tras el nacimiento.
No obstante, de manera poco frecuente, también se pueden producir lesiones en la piel del bebé derivadas de la intervención.
Recuperación tras la Cesárea
La recuperación de un parto por cesárea suele ser mucho más lenta que la de un parto vaginal que haya transcurrido sin complicaciones, ya que la cicatriz es mayor y los tejidos deberán ir cicatrizando poco a poco. En un parto vaginal la mamá acude a fisioterapia tras mes o mes y medio y tras una cesárea debemos esperar mínimo un par de meses.
La mamá necesita más apoyo de su entorno en las primeras semanas tras la cesárea tras el parto, lo que puede repercutir negativamente en la atención y cuidado del bebé y la lactancia. Recuerda que es una cirugía mayor, se realiza en quirófano.
La cicatriz visible queda en la parte baja del abdomen, pero en los planos profundos la incisión es vertical para no dañar tanto a los músculos y requiere de ciertos cuidados para evitar que se adhieran unas capas con otras de tejido cicatricial.
Con mucha frecuencia se tiende a pensar que en los partos por cesárea el suelo pélvico de la mamá no se ha visto afectado ya que el bebé muchas veces finalmente no ha pasado por el canal del parto. En parte es así, siempre que no se haya iniciado el trabajo de parto.
- Aumento de peso y sobrecarga ponderal. El que soporta el peso del bebé y los órganos es el suelo pélvico.
- Modificaciones en el tejido conjuntivo por las hormonas como la relaxina y la elastina.
Tras un parto vaginal es cierto que pueden existir molestias incluso puntos en la vagina y el periné que son signo de potenciales lesiones y factores de riesgo de posibles síntomas, pero no olvides que muchos factores que deterioran el suelo pélvico son propios del embarazo.
Además tras una cesárea, tu ginecólogo te recomendará que no te quedes embarazada de nuevo hasta que no hayan transcurrido dos años. Además normalmente se recomiendan solo dos cesáreas, no más. Estos aspectos pueden afectar directamente a tu proyecto vital y familiar. Tras un parto vaginal estas restricciones no son necesarias.
Es debido a que los puntos internos deben quedar bien cicatrizados y el útero estar listo para distenderse de nuevo en otro embarazo y estar preparado para un nuevo trabajo de parto.
Si el siguiente embarazo viene muy seguido, tu ginecólogo seguramente programará una cesárea para evitar riesgo de complicaciones importantes. Si estima que tu útero no soportará las contracciones durante el parto será otra cesárea.
Por todo esto, es importante después de una cesárea (al igual que tras un parto vaginal) valorar además del abdomen, el suelo pélvico.
Recomendaciones
Una cesárea programada es una operación quirúrgica que implica un periodo postoperatorio en el que la mujer se irá recuperando poco a poco. Por ello, puede ser útil tener en mente estas recomendaciones.
Antes de la Cesárea
Programar una cesárea supone que hay una fecha y hora planificada para la intervención. Por ello, la mujer puede organizar ciertas cosas de manera previa:
- Preparar la bolsa para el hospital, teniendo en cuenta que el ingreso será más largo que si el parto fuera vaginal.
- Pedir ayuda para las tareas domésticas, el cuidado de otros hijos y mascotas (si es el caso) y cualquier tarea necesaria durante el periodo en el que la mujer esté en el hospital y recuperándose.
Finalmente, la mujer no debe olvidar acudir en ayunas el día de la intervención y cumplir las pautas que le haya indicado el especialista.
Después de la Intervención
Una vez realizada la cesárea, la mujer debe tener en cuenta:
- No levantar peso.
- No automedicarse y tomar solo los analgésicos indicados por el médico, especialmente, si el bebé toma leche materna.
- Dar tiempo a la recuperación y evitar las relaciones sexuales, el ejercicio intenso y conducir hasta que el especialista dé el visto bueno.
- Caminar para disminuir el riesgo de coágulos sanguíneos.
- No forzarse y pedir ayuda cuando sea necesario.
Además, si hay algún signo de infección en la herida, fiebre, sangrado o cualquier síntoma que no se considere normal, se debe consultar con el especialista.
Preguntas Frecuentes
¿Los partos de nalgas siempre terminan en cesárea?
La presentación de nalgas (de culo o con los pies mirando hacia abajo) tiene una incidencia de entre el 3 y 4%. El parto vaginal en presentación podálica ha demostrado mayor incidencia de problemas a la hora del parto y pobres resultados perinatales frente al parto en cefálica.
Por ello, es una indicación médica la realización de una cesárea programada a las 39 semanas, considerándose un procedimiento más seguro para el recién nacido. Sin embargo, la cesárea no está exenta de riesgos maternos principalmente, por lo que una de las recomendaciones actuales es la realización de una versión cefálica externa (intentar girar al bebé mediante maniobras obstétricas externas).
¿Es común que el parto gemelar sea por cesárea?
Dependerá de cada caso. Pese a que muchos de los partos múltiple se realizan mediante cesárea, no necesariamente todos tienen que ser así.
Al igual que sucede en los partos únicos, el método de dar a luz dependerá de cada situación particular, del plan de parto y de las recomendaciones médicas en casa momento.
¿Qué es mejor, un parto vaginal o una cesárea?
Hay muchas teorías acerca de cómo debe ser el parto, así como muchos médicos a favor de la cesárea y otros muchos defensores del parto natural.
Cabe destacar que el parto vaginal es un proceso natural. El cuerpo de la mujer está preparado hormonal y mecánicamente para poderlo llevar a cabo aún sin intervención médica. Sin embargo, pueden surgir imprevistos en el momento del parto que obliguen a los profesionales a tomar la decisión de hacer una cesárea.
Por otra parte, hay mujeres que prefieren dar a luz por cesárea porque tienen miedo al dolor, pero hay que tener en cuenta que la recuperación es mucho peor que con el parto natural. Además, las mujeres con cesárea necesitarán asistencia y ayuda de familiares durante los primeros días, ya sea para rutinas diarias como para cuidar al recién nacido.
En cualquier caso, en el momento del parto siempre se actuará teniendo en cuenta la salud tanto del futuro bebé como de la madre que va a dar a luz.
¿En qué semana se realiza una cesárea programada?
Existen recomendaciones que dicen que la cesárea programada se debe planificar a partir de la semana 39 de gestación para evitar posibles problemas en el bebé y, de este modo, solo debe realizarse antes una cesárea cuando haya un motivo o indicación médica que lo justifique.
Tabla Comparativa: Parto Vaginal vs. Cesárea
| Característica | Parto Vaginal | Cesárea |
|---|---|---|
| Dolor durante el parto | Intenso | Ninguno (con anestesia) |
| Tiempo de recuperación | Más rápido | Más lento |
| Riesgo de infección | Menor | Mayor |
| Estancia hospitalaria | Más corta | Más larga |
| Complicaciones para el bebé | Menor | Posible taquipnea transitoria |
