El aborto es una experiencia compleja y multifacética que puede generar una amplia gama de emociones y reflexiones. Este artículo explora las diversas dimensiones del aborto, desde el duelo y la pérdida hasta la búsqueda de significado y la salud mental. A través de testimonios personales y análisis clínicos, se busca ofrecer una comprensión más profunda y empática de esta realidad.
La Experiencia del Duelo tras un Aborto Espontáneo
Después de perder a su hijo, Shelly Mettling pasó por el enfado, la tristeza, la confusión y la frustración, pero ahora se siente agradecida. Como no hay mucho escrito sobre el aborto espontáneo en los medios de comunicación y parece un tema tabú en la sociedad occidental, algo de lo que no se habla por diferentes motivos, la mujer decidió dejar plasmado en Instagram cómo se sentía y así visibilizar una cuestión que existe, aunque no se hable de ella.
El mensaje dice lo siguiente:
"Hace dos semanas descubrimos que estábamos aumentando nuestra familia a tres... ¡Estábamos emocionados, nerviosos y extremadamente agradecidos! Hoy es un poco diferente... ¡Mientras nos quedamos aquí tirados perdiendo algo, rezamos tan fuerte que no puedo evitar estar enfadada, emocionada, triste, confundida y frustrada! Pero el sentimiento que tengo desde hace dos semanas... ¡Gracias!
¡Estoy agradecida de haber llegado a sentir (aunque sea por poco tiempo) el poder de la Maternidad! ¡Estoy agradecida de haber llegado a experimentar el vínculo que una mujer siente en el momento en que se da cuenta de que está creciendo ser humano en su vientre! ¡Estoy agradecida de haber llegado a sentir el amor que era capaz de sentir/dar a alguien que nunca había conocido! ¡Estoy agradecida por el hecho de que Dios me dio esta experiencia para poner a prueba mi fuerza! ¡Estoy agradecida por la familia y los amigos que me han estado observando y levantado cuando he estado tan aturdida que es difícil imaginarme de pie otra vez! ¡Estoy agradecida de tener una plataforma para compartir mi historia para ayudar a otros que han hecho espacio en sus propios corazones para alguien especial que ellos nunca llegaron a conocer! ¡Estoy agradecida por la mentalidad en la que he estado trabajando diariamente los últimos dos años y el hecho de que a través de todo este dolor todavía puedo ver que hay un propósito en toda esta locura!
Estoy triste, estoy destrozada y estoy hecha pedazos.¡Pero estoy agradecida! Porque...'Un Corazón Agradecido es un imán para los milagros' y la Vida todavía tiene muchos guardados para mí".
En otra publicación en la misma red social unos días después, Shelly vuelve a abrir su corazón para mostrar lo difícil que es seguir adelante después de sufrir un aborto espontáneo:
"'¿Has perdido a tu bebé?' La parte difícil se acabó, ¿no? ¡INCORRECTO! Estoy a punto de recibir Raw & Real... no porque me sienta cómoda, sino porque creo que es importante para todas las mujeres escuchar. Hemos soportado una de las cosas más emocionalmente y a veces físicamente dolorosas que podríamos soportar como hembra y aunque ha 'terminado', ¡NUNCA se ha terminado!
Ahora... INSERTAR CUCHILLO EN EL CORAZÓN AQUÍ. Vamos a dar un paseo para aclarar nuestras mentes sólo para ver a una madre caminando con su bebé recién nacido en el cochecito poco adorable que hemos fijado a nuestra tabla de Pinterest sólo unas semanas antes... INSERTAR CUCHILLO EN EL CORAZÓN AQUÍ. Encendemos la TV para ver nuestro programa de Fav "Amigos" para ver sólo es el que Rachel se queda embarazada... INSERTAR CUCHILLO EN EL CORAZÓN AQUÍ. Recibimos un paquete en el correo con la camiseta que íbamos a usar para anunciar con tanta emoción nuestro embarazo al mundo... INSERTAR CUCHILLO EN EL CORAZÓN AQUÍ. Nos invitan a una Baby Shower que acaba de ser el día en que tuvimos nuestra primera ecografía programada para escuchar el latido del corazón de nuestro bebé que ahora tenemos que llamar y cancelar... INSERTAR CUCHILLO EN EL CORAZÓN AQUÍ.
Y además de todo esto... ¡NOS SENTIMOS avergonzados por sentirnos enfadados por toda la felicidad y el amor que nos rodea de las cosas mencionadas arriba! ¡No se ha terminado! ¡Nunca se acabará! ¡Siempre llevaremos este dolor! ¡Y siempre nos sentiremos impotentes ante la situación que ocurrió!
Y aunque no podemos controlar lo que pasó, ¡podemos controlar cómo lo manejamos! Personalmente planeo manejarlo con Propósito... Compartiendo mi historia. Hacer públicos mis sentimientos. Cavando en las emociones reales y crudas.
El Síndrome Post-Aborto: Una Realidad Compleja
Es importante aclarar si estamos hablando de un aborto provocado. Hay que distinguir muy claramente entre aborto espontáneo y aborto provocado. Son dos categorías clínicas muy distintas.
Es notable que la afectación clínica es a la mujer pero también, por extensión, a la pareja, a la familia y al facultativo que ejerce el aborto. El aborto voluntario o premeditado tiene el sentimiento de culpa. En un 45% de los casos aparecen trastornos nerviosos, estrés, depresión, ansiedad, angustia, sentimiento de culpa, etc.
¿Existe síndrome post-aborto en mujeres que abortan de forma «voluntaria»?
El aborto voluntario tiene una implicación no solo médica, sino también psicológica y espiritual. La paciente requiere una atención por parte del especialista psiquiátrico para abordar los tres siguientes retos: deshacer la culpa, reelaborar el perdón y facilitar el duelo. Como se puede ver, esos retos exigen que la persona debe trascender del ser de uno mismo.
Esta trascendencia, en ocasiones enlaza con alguna religión. En mujeres que abortan voluntariamente, las implicaciones psiquiátricas son de intensidad moderada y severa.
Aborto espontáneo, cómo superar el duelo gestacional
¿Qué dos maneras tiene la mujer de afrontar ese aborto voluntario?
Una posible forma de afrontar la situación es pseudo-afrontándolo con pseudo-fortaleza. En este caso, si bien aparentemente el problema se sobrelleva o se supera, al cabo del tiempo esta forma de fortaleza lleva a situaciones de hiperexcitabilidad: a partir de los 8 meses aparece una alteración de la conducta con sobre-reacciones, se vuelven más hostiles, irritables, aparece la ira y la rabia, alteraciones del ritmo sueño-vigilia, etc.
Otra forma que tienen algunas mujeres es negando el hecho, huyendo de él, relegándolo al inconsciente. En estas mujeres aparecen los fenómenos de la intrusión y la construcción.
La intrusión tiene que ver con el no-manejo del tiempo. De este modo, la consecuencia es que se anclan en el pasado de forma recurrente y obsesiva. Se quedan detenidas en el tiempo previo al aborto. Mujeres que han abortado en el primer mes de embarazo presentan síntomas de alteraciones psíquicas precisamente en el tiempo del que sería el alumbramiento. Pensamientos constantes de la edad y del tramo vital que podría haber tenido ese hijo.
La construcción, relegado al inconsciente. Dice el stárets Zósima, en la obra Los hermanos Karmázov de Dostoievski, que uno de los horrores de vivir en un infierno es tener el sufrimiento de no amar y ser amado. Pues estas mujeres están allí. Estas características tienen un cuadro clínico, una entidad propia y un peso propio como para aparecer en el manual de trastornos mentales (el famoso manual DSM 5). ¿Por qué no aparece?¿por falta de datos epidemiológicos?
No aparece por cuestiones ideológicas. Aparece el síndrome post-aborto como un subtipo del síndrome de estrés post-traumático.
Los facultativos que llevan a cabo estos procedimientos criminales han tenido que anestesiar, como anestesia el ser humano las cosas, con el lenguaje. No le llaman aborto, sino vaciado de útero. Cuando están practicando el aborto, que es terrible, con todo el instrumental, una de las operaciones es la succión. Succión de restos de útero, pero en realidad es la succión de un embrión o feto.
Cuando salen las mujeres y acuden a la consulta, hay tres tipos. Primero están las que recuerdan hasta el último detalle de la intervención, pero que lo describen muertas emocionalmente. Luego están las que te describen emocionalmente cómo estaban: aturdidas, embotadas, con miedo, en un estado «fight or fly«… a esas mujeres no les permiten dar vuelta atrás y te relatan esa emotividad con un calado y un peso emocional que les va a ser difícil resolver. Las terceras son las que tienen recuerdos intrusivos y obsesivos de lo uno y de lo otro y les producen pesadillas recurrentes y/o terrores nocturnos.
El grupo al que afectan más son las adolescentes, porque aún no tienen anestesiada la moral. Hay demasiada emoción libre de ideologías. Las relaciones afectivas con el entorno que le ha presionado se ven tocadas para siempre.
Cuando el Aborto es una Cuestión de Derechos
Lo que para el ministro de Justicia supone ganar un puñado de votos, para miles de mujeres es la diferencia entre vivir o morir. En España, al igual que en varios países europeos como Hungría, Polonia o Rusia, este derecho está siendo cuestionado, no sólo desde los fundamentalismos religiosos y políticos o los sectores conservadores de la sociedad, sino desde los propios gobiernos.
Tradicionalmente los avances políticos en materia de derechos, en el marco de la Unión Europea, han tenido un cierto “efecto espejo” en otros países. En el caso de España, era especialmente América Latina quien miraba hacia nosotros reconociendo los avances en materia de derechos.
El Salvador, donde el aborto está totalmente prohibido y penado con hasta 8 años de cárcel, una joven de 22 años se enfrenta no sólo a una posible muerte, sino a dejar solo a su hijo de 13 meses. Beatriz (nombre ficticio), que padece un lupus que le ha generado hipertensión arterial, artritis, anemia e insuficiencia renal, está embaraza de 19 semanas un feto anencefálico, es decir, sin cerebro y sin posibilidades de vivir fuera del vientre materno.
Ante las evidentes complicaciones de salud, un parto supondría enfrentarse a perder la vida o a sufrir serias complicaciones que podrían causarle secuelas físicas para el resto de su vida. Ignorando este compromiso, Gallardón ha anunciado la semana pasada los términos de la reforma de la ley del aborto, demandada por la Conferencia Episcopal, que reclama su derecho a poder opinar sobre este asunto.
Porque la reforma de la ley del aborto, no sólo es un retroceso de más 25 años en los derechos de las mujeres; sino que supone volver a un tiempo donde las mujeres -las que podían permitírselo- viajaban al extranjero para abortar o lo hacían clandestinamente en España. Está demostrado que, las leyes restrictivas influyen poco o nada en el número de abortos que se realizan; pero sí determinan si éstos se llevan a cabo en condiciones de riesgo o no.
En otras palabras: la penalización del aborto no implica que las mujeres dejen de abortar, sólo que lo harán en condiciones menos seguras y con consecuencias más graves. Contrariamente a España en otros países, especialmente latinoamericanos, como Uruguay, Argentina, Bolivia o Ciudad de México, gracias a la reivindicación y la lucha de las mujeres, se ha abierto un debate sobre el tema y se están dando algunos tímidos avances legales que, a pesar de ser parciales, implican una importante conquista de derechos para millones de mujeres.
Defendamos el derecho a decidir de las mujeres y exijamos a los gobiernos que cumplan con su responsabilidad de garantizar el aborto legal, seguro y accesible tal como se comprometieron en los acuerdos internacionales.
La Historia de Courtney y su Carta al Ginecólogo
La historia comienza hace dos años, cuando Courtney quedó felizmente embarazada de una niña. Tras las pertinentes visitas al ginecólogo se enteró de que su hija nacería con síndrome de Down. Ante esta situación, el ginecólogo le recomendó abortar. Finalmente, y obviando las presiones externas, tuvo a su hija, a la que llamó Emersyn Faith. Quince meses después del nacimiento de Emersyn, Courtney escribió una carta dirigida a su médico. Fue junto con su hija al buzón de correos para echarla juntas.
Decidió compartir esta misiva con el mundo a través de las redes sociales, donde se ha difundido con rapidez. Un amigo me dijo hace poco que cuando el especialista en ecografías y sonogramas vio a su hijo le dijo:”Es perfecto”. Cuando su hijo nació, lo hizo con síndrome de Down, por lo que fue a visitar a ese mismo médico. Su historia me desgarró. Aunque estaba agradecida por la historia de mi amigo, me llenó de dolor no haber tenido a ese médico. Vine a usted en el momento más difícil de mi vida. Estaba completamente aterrorizada, ansiosa y desesperada.
Aún no sabía la verdad sobre mi bebé, y eso es lo que necesitaba desesperadamente. Pero en lugar de apoyo y aliento, usted sugirió que interrumpiera el embarazo de nuestra hija. Le dije su nombre, y usted nos preguntó si entendíamos la baja calidad de vida que tendríamos con un niño con síndrome de Down. Desde esa primera visita, temíamos todas las que le siguieron. El momento más difícil de mi vida se hizo casi insoportable, ya que nunca me contó usted la verdad.
No estoy enfadada. No estoy amargada. Estoy muy triste. Estoy triste porque esos pequeños corazones palpitantes que ve todos los días no le llenen de una admiración perpetua. Estoy triste porque los intrincados detalles y el milagro de esos dulces dedos de manos y pies, pulmones ojos y oídos no le hayan hecho reflexionar. Estoy triste porque dijera que un niño con síndrome de Down disminuiría nuestra calidad de vida. Y se me rompe el corazón con la posibilidad de que se lo diga, hoy en día, a otra madre.
Porque, como ve, Emersyn no sólo ha aumentado nuestra calidad de vida, sino que ha tocado los corazones de miles de personas. Ella nos ha dado un propósito y una alegría que es imposible expresar. Ella nos ha dado sonrisas más grandes, más risas y los besos más dulces que jamás hayamos conocido. Así que rezo para que ninguna otra madre pase por lo que yo pasé. Mi oración también es para que usted vea la verdadera belleza y el amor puro en cada ecografía que haga.
Hijos No Deseados: Un Tema Delicado
Lo ideal es que un niño venga al mundo cuando la mente y el corazón de sus padres lo desean y lo llaman. Pero muchas cosas en la vida no funcionan de forma ideal. Una buena parte de los embarazos no se planean. El resultado son hijos no deseados, personas que inician sus días en medio de una total o parcial ausencia de sentido para su existencia.
El aborto, aún hoy en día, es una opción que rechazan varios sectores de la sociedad. En esos casos, la decisión de dar lugar a una nueva vida está mediada principalmente por el deber moral, pero no por el afecto o el anhelo. Las consecuencias pueden ser graves.
Deseo y construcción del deseo
Es posible que algunas madres y padres no quieran un hijo en un momento dado de la vida. Y puede ser así por muchos motivos, desde la edad temprana a la que se produce el embarazo hasta problemas económicos.
Si una gestación tiene lugar en esas condiciones, solo existen dos alternativas: o esos padres reprimen, sin éxito, su rechazo al nuevo ser; o entran en un proceso de replanteamiento de sus expectativas y logran construir un deseo, en función de nuevos afectos que se despiertan.
Si el padre, la madre, o ambos no logran aceptar la existencia de un hijo, pueden optar por abandonarlo, literalmente, o por reprimir sus sentimientos y entender la situación como una imposición del destino. El hijo será para ellos un intruso, aunque acepten tenerlo y criarlo.
Lo más frecuente es que en esos casos el niño crezca en medio de grandes privaciones afectivas. Sí, le dan la comida y cubren sus necesidades básicas, pero sin amor. Sí, le dan el techo, pero se siente un extraño en su hogar. La represión nunca tiene éxito. Por eso, muchos padres que no deseaban a sus hijos se vuelven extremadamente celosos. No quieren ni que los toque el aire. Los perciben como personas a las que se puede destruir fácilmente.
Y esto es así, precisamente, porque sus lazos de afecto son extremadamente frágiles. Cuando un hijo no es deseado, difícilmente sus padres buscarán tiempo de calidad para compartir con él. Jugar será para ellos una pérdida de tiempo. Y cada ocasión para conversar les resultará incómoda. Sienten que “no tienen nada que decir”.
Las consecuencias de ser hijos no deseados
La distancia emocional de los padres deja fuertes huellas en las personas. Aparece una convicción interior de que “algo falta”, como si existiera una pregunta latente, pero no las palabras para formularla.
A los hijos no deseados les será muy difícil construir relaciones sanas de afecto en su vida adulta. El amor tiene un idioma que desconocen. Les cuesta mucho necesitar y ser necesitados. Normalmente, los hijos no deseados oscilarán entre la egolatría y profundos sentimientos de inferioridad. No saben cómo se encuentra el equilibrio de una autoestima saludable. Por eso lo más frecuente es que eludan por completo el conflicto con sus pares y superiores, o no hagan más que generarlo. Repiten incesantemente la ruptura que significó su presencia en el mundo.
Una persona con estos antecedentes necesitará ayuda para sobrellevar esos abismos de amor que habitan en su corazón. El paso más importante es que reconozca que su malestar no depende de quién es, sino de las circunstancias que dieron origen a su ser. Y nunca es tarde para tener una conversación sincera con los padres.
Tabla: Consecuencias de ser un hijo no deseado
| Área | Consecuencias |
|---|---|
| Relaciones Afectivas | Dificultad para construir relaciones sanas, desconocimiento del "idioma" del amor. |
| Autoestima | Oscilación entre egolatría y sentimientos de inferioridad, falta de equilibrio en la autoestima. |
| Conflictos | Elusión o generación constante de conflictos, repetición de la ruptura original. |
| Bienestar Emocional | Sensación de "algo falta", necesidad de ayuda para sobrellevar abismos emocionales. |
Reflexiones Finales
En primer lugar debemos ser conscientes y responsables cuando mantenemos relaciones sexuales. Muchos hijos han nacido por la falta de precaución a la hora de mantener relaciones. Por otro lado, debemos concienciarnos de la importancia de no tomar las precauciones necesarias, porque el resultado puede ser un hijo y un hijo es alguien que estará con nosotros toda nuestra vida, será nuestra mayor responsabilidad.
La mejor forma de afrontar hijos no deseados es dándoles nuestro amor, nuestro apoyo y hacer de ellos nuestro mejor regalo. Se trata de cambiar de perspectiva. Si volcamos en él nuestras emociones negativas podrá tener una adolescencia y/o vida adulta complicada, pero si lo tratamos con amor podrá ser un niño sano con una buena autoestima. En una revisión de Ana Langer (2002) señala que diversas investigaciones han mostrado que los hijos no deseados que han sido tratados por sus padres de forma brusca y no han gozado de su supervisión, han tenido una mayor incidencia en actividades delictivas durante su juventud.
