Carmen Laffón: Legado Artístico y Familia

En los paisajes de Andalucía, la esencia de Carmen Laffón perdura. Su fallecimiento representa la pérdida de una artista excepcional, un talento único que marcó el arte andaluz. Nacida en Sevilla en 1934, Carmen Laffón tuvo una vida diferente desde su niñez, ya que sus padres decidieron educarla en casa.

Tras estudiar durante tres años, se trasladó a Madrid, donde finalizó su carrera en la Escuela de Bellas Artes. En 1954, realizó un viaje de estudios a París, quedando impresionada por la obra de Marc Chagall. A su regreso a Sevilla en 1956, continuó pintando en la casa de verano familiar en La Jara, frente al Coto de Doñana, que se convirtió en el centro de su actividad artística.

En 1967, se unió al mundo de la enseñanza, creando la Escuela El Taller junto a Teresa Duclós y Pepe Soto. En 1975, se incorporó a la Cátedra de Dibujo al Natural de la Escuela de Bellas Artes de Sevilla. Fue nombrada académica de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid en 1998 y recibió el título de Hija Predilecta de Andalucía en 2013, además del Premio Nacional de Artes Plásticas y la Medalla de Oro al Mérito a las Bellas Artes, entre otras distinciones. En 2017, el Gobierno le concedió la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio.

Inés Laffón y su Conexión con el Mundo Ecuestre

Inés Laffón pertenece a una conocida saga sevillana ligada al mundo ecuestre y empresarial. Es la novia de Álvaro Odriozola desde hace cuatro años. Su padre, Carlos Laffón Paries, es uno de los entrenadores de caballos más importantes de España, afincado en Francia desde 1992, donde posee un centro de entrenamiento en Chantilly. Por sus manos pasan ejemplares de jeques árabes y de los multimillonarios hermanos Wertheimer, dueños de Chanel.

Odriozola Inés Laffón con Victoria Federica y Rochi Laffón en Florencia.

La rama materna de Inés también tiene una fuerte conexión con los hipódromos. Su madre, Patricia Lomba Head, pertenece a la familia Head, siendo su bisabuelo, Alec Head, uno de los mejores criadores franceses de todos los tiempos, fundador de Haras du Quesnay. Inés ha posado en Quesnay para la revista ¡Hola!, revelando la historia de su familia.

Relación con Victoria Federica y Rochi Laffón

Rochi Laffón, prima de Inés, es la íntima amiga de Victoria Federica, sobrina del Rey, con quien Inés mantiene una relación cercana. Esto quedó patente en el viaje que Victoria Federica y Rochi hicieron a Florencia para visitar a Inés y Álvaro Odriozola.

Inés ha mencionado la posibilidad de una boda en Le Quenay, que cuenta con una capilla donde se casaron sus abuelos y sus padres. Carlos Laffón está encantado con su yerno, Álvaro Odriozola, con quien comparte la pasión por los caballos. Odriozola tiene en las cuadras de Chantilly una yegua llamada Shmi, preparada para correr el año que viene.

El centro de entrenamiento de Carlos Laffón, en Chantilly.

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Legado de la Familia Head

Los Head son una familia de origen inglés, legendaria en el mundo de las carreras de caballos. Alec Head, el bisabuelo de Inés Laffón, fue una de las principales figuras del circuito francés durante los últimos 70 años. Él convenció a su padre, William Head, para comprar Haras du Quesnay en 1958.

Alec y Ghislaine tuvieron tres hijos: Criquette, Freddy y Martine, quienes siguieron los pasos de sus padres. Criquette hizo historia al convertirse en la primera mujer entrenadora de caballos de carreras. En 1958, Alec Head adquirió un castillo en Normandía, donde la reina Isabel II acudió en más de una ocasión.

Giscard d'Estaing y su mujer félicitan a la familia Head. De izquierda a derecha: Alec Head, Criquette y su hijo Freddy.

Infancia y Valores Familiares

Inés nació en París y se crió en Chantilly, rodeada de campo y caballos. Desde niña, estuvo acompañada por grandes referentes femeninos, como su abuela materna, Criquette Head, la primera entrenadora de caballos del mundo. Aunque la familia de Inés se afincó en Francia, su padre, Carlos Laffón, es andaluz y siempre ha mantenido un fuerte vínculo con sus raíces.

Inés evoca con cariño los veranos en Sanlúcar de Barrameda, donde se reunían todos los primos en casa de su tía abuela, Carmen Laffón. "Vivíamos en su estudio. Ella nos enseñó a ver la belleza de las cosas", añade con una sonrisa que deja entrever la huella que Carmen Laffón ha dejado en su forma de mirar el mundo.

La pintora y escultora Carmen Laffón junto a Inés.

Su Historia de Amor con Álvaro Odriozola

Inés estudió International Business Administration en ´The American University of Paris´ y, al terminar, se mudó a Madrid para comenzar a trabajar. Sin embargo, siempre regresaba al lugar de su infancia, especialmente durante la primera semana de octubre, cuando se celebraban las Carreras del Arco del Triunfo de París. Allí conoció a Álvaro Odriozola.

El defensa de La Real Sociedad, Álvaro Odriozola, aprovechó unos días libres para acudir al evento ya que más allá del fútbol, el caballo es una de sus grandes pasiones. Allí se fijó en Inés, que había acudido a ver competir a su padre, pero no se atrevió a acercarse a hablarle.

Desde ese día, comenzaron a verse prácticamente todos los días. "A los quince días, coincidió que tenía unos días libres y me dijo que quería conocer Normandía. Sin pensarlo dos veces, lo llevé", cuenta Inés.

Inés junto a Álvaro en Normandía.

Rompendo el Estereotipo WAG

"Realmente mi vida no cambió, los dos teníamos nuestra vida en Madrid y las compaginábamos. Cuando a Álvaro le trasladaron a Alemania a vivir llevábamos seis meses y me quedé en la capital trabajando. Iba a verle los fines de semana. Siempre he trabajado y dejar de hacerlo nunca ha sido una posibilidad para mí", afirma Inés.

Su Lucha por la Maternidad

Inés hace apenas cuatro meses cumplió uno de sus grandes sueños desde que era niña: ser madre. Pero no ha sido precisamente un camino de rosas. "Cuando tienes un deseo tan fuerte de ser madre y no lo consigues, es un sentimiento muy duro. Yo quiero hablarlo abiertamente porque siento que eso puede ayudar a otras mujeres que lo han vivido".

Después de toda la espera, fue una emoción que vinieran mellizas. "Inevitablemente, aunque ambos lo deseen -y en este caso Álvaro fue un apoyo increíble-, quien más sufre es la mujer, porque es ella quien se somete a incontables pruebas, toma hormonas…".

Sus hijas se llaman Olympia y Allegra. El primero porque Álvaro siempre tuvo claro que, si algún día tenía una hija, quería que se llamara así. El segundo lo escogió Rochi; en una cena, hablando, dijo: ‘Con la alegría que os han traído después de todo el sufrimiento…’. Además, es un nombre italiano, y nosotros estuvimos un tiempo viviendo en Italia”, cuenta Inés que ha escogido a Rochi como la madrina de Allegra.

Álvaro e Inés junto a sus hijas.

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