Cantidad de Yodo Recomendada Durante la Lactancia: Guía Completa

El yodo es un oligoelemento esencial para la salud humana, especialmente durante el embarazo y la lactancia. Este mineral es imprescindible para la producción de hormonas tiroideas, que regulan el metabolismo y son cruciales para el desarrollo cerebral del feto y del bebé. La deficiencia de yodo es la principal causa evitable de lesión cerebral en niños a nivel mundial, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Alimentos ricos en yodo.

Importancia del Yodo en el Embarazo y la Lactancia

Durante el embarazo, las necesidades de yodo se duplican. En los primeros cinco meses de gestación, el feto depende del yodo materno para producir tiroxina, una hormona esencial para la formación de la corteza neuronal. Un déficit de yodo puede resultar en una disminución del cociente intelectual del niño de hasta un 15 por ciento.

Después del nacimiento, el yodo sigue siendo vital para la maduración del sistema nervioso central y el desarrollo psicomotor del recién nacido. Por lo tanto, asegurar un aporte suficiente de yodo durante la lactancia es fundamental.

Yodo en el embarazo y en la mujer lactante: fuentes y suplementación | #MasterAleris

¿Cuánto Yodo Necesitas?

La cantidad diaria recomendada de yodo varía según la edad y la situación de cada persona. Durante el embarazo y la lactancia, se recomienda una ingesta diaria de 250-300 µg. Sin embargo, en muchos casos, el aporte de yodo a través de la dieta es insuficiente, lo que hace necesaria la suplementación.

Según la OMS, durante el embarazo la cantidad de yodo diaria debe oscilar entre 150-249 μg/l. Una embarazada o en período de lactancia necesita alrededor de 200-300 microgramos al día de yodo extra. Lo recomendable es comenzar a tomar yodo antes del embarazo o de la manera más precoz posible. Además, es aconsejable que la mujer mantenga el aporte de yodo extra durante la lactancia también.

El Ministerio de Sanidad de España recomienda dosis de 200 microgramos de yoduro potásico al día en todas las mujeres embarazadas (o lactantes) que tomen menos de 2 gramos de sal yodada y menos de 3 raciones de lácteos al día (no ecológicos). Es una recomendación “débil” del Ministerio de Sanidad, 2014, y parece lógico extender esta recomendación a la lactancia.

Recomendaciones Específicas

  • Comenzar la suplementación de yodo tres meses antes del embarazo, si es posible.
  • Tomar suplementos vitamínicos con yodo bajo prescripción médica.
  • Consumir alimentos ricos en yodo, como pescados y sal yodada.

Fuentes de Yodo en la Dieta

Las principales fuentes de yodo son la sal yodada y la leche de vaca. La leche aporta yodo porque las vacas se alimentan con piensos yodados o reciben suplementos de este mineral. Sin embargo, la leche ecológica puede contener muy poco yodo.

Otros alimentos ricos en yodo incluyen:

  • Mariscos
  • Algas
  • Pescados (lubina, bacalao, perca)
  • Verduras de hoja verde
  • Arroz
  • Nueces
  • Lentejas

Es importante recordar que la sal marina o la sal del Himalaya no suelen estar yodadas, por lo que es fundamental leer las etiquetas de los productos.

Suplementación con Yodo

Diversos autores recomiendan que las madres embarazadas y lactantes tomen un suplemento de yodo desde unos meses antes del embarazo y durante toda la lactancia. Solo hay dos suplementos que deben tomar las madres lactantes, en general: yodo y, en el caso de ser vegetarianas, vitamina B12.

La suplementación farmacológica durante el embarazo y la lactancia podría realizarse, como una medida temporal, en las áreas donde haya evidencia clara de yododeficiencia en la población. Cuando no sea así, debería quedar restringida exclusivamente para las mujeres en riesgo de realizar ingestas insuficientes de yodo o desarrollar disfunción tiroidea en estas etapas. Es decir, a las mujeres que no toman ni van a tomar leche ni derivados lácteos y mujeres que no consumen ni van a consumir sal yodada.

La guía de práctica clínica, actualizada en 2014(3), incluye una recomendación débil : "se sugiere la suplementación farmacológica durante la gestación con yoduro potásico a dosis de 200 μg/día en aquellas mujeres que no alcanzan las cantidades diarias recomendadas de ingesta de yodo con su dieta (3 raciones de leche y derivados lácteos + 2 g de sal yodada).

Es crucial consultar con un profesional de la salud antes de comenzar cualquier suplementación, para determinar la dosis adecuada y evitar posibles riesgos.

Riesgos de la Deficiencia y el Exceso de Yodo

La deficiencia de yodo durante el embarazo puede tener graves consecuencias para el desarrollo fetal, incluyendo:

  • Retraso mental
  • Trastornos neurocognitivos
  • Aumento del riesgo de abortos espontáneos y muertes fetales
  • Bocio en el lactante

Por otro lado, el exceso de yodo también puede ser perjudicial y causar problemas como bocio o cáncer de tiroides, así como síntomas como dolor de estómago y náuseas. Por ello, es fundamental no superar los límites diarios recomendados y seguir las indicaciones médicas.

Alimentación y Suplementación Individualizada

No se recomienda la suplementación farmacológica universal con yodo durante el embarazo y la lactancia, sino una suplementación individualizada, que tenga en cuenta la dieta seguida por la gestante. En aquellas embarazadas o madres lactantes que no consumen habitualmente las raciones citadas de lácteos y que no usan habitualmente sal yodada, se recomienda la suplementación farmacológica diaria con 150-200 mgr. de yoduro potásico; la dosis citada, 150 ó 200 mgr. se individualizará en función del consumo habitual de estos alimentos.

Antes de prescribir suplementos farmacológicos, se debe tener en cuenta la utilización por parte de la embarazada o madre lactante de polivitamínicos o minerales que contengan yodo, revisando su necesidad.

Es fundamental personalizar y valorar la posible suplementación de cada madre lactante en concreto. Recuerda que tenemos a tu disposición los servicios de nutrición en LactApp Barcelona.

Preguntas Frecuentes

¿Es cierto que debo comer sin sal durante el embarazo?

No, esto es totalmente falso. Durante el embarazo, la mujer puede consumir sal, pero debe controlar sus cantidades. Se aconseja que sea sal yodada para aportar también la cantidad de yodo necesaria para la gestación.

¿Es peligroso el exceso de yodo en el embarazo?

Sí. Unos niveles altos de yodo en el embarazo podría causar daños fetales. Por ello, nunca se debe superar los límites diarios de yodo.

¿Qué es el hipotiroidismo gestacional?

El hipotiroidismo gestacional es la carencia de hormonas tiroideas durante el embarazo. Si hay un déficit de estas hormonas durante la gestación podría tener consecuencias fetales.

En resumen, asegurar una ingesta adecuada de yodo durante la lactancia es crucial para el desarrollo saludable del bebé. Consulta con tu médico para determinar la mejor estrategia de alimentación y suplementación para tu situación individual.

Publicaciones populares: