Nino Bravo fue uno de los cantantes más icónicos de la música española, conocido por su gran voz y su estilo único. Nacido el 3 de agosto de 1944 en Ayelo de Malferit, un pequeño municipio en Valencia, su música influyó de manera significativa en la música española de la época. Lamentablemente, la carrera de Nino Bravo fue truncada de manera abrupta. En 1973, cuando apenas tenía 28 años, falleció en un accidente de tráfico en la carretera Madrid-Valencia. A pesar de su muerte prematura, su música sigue siendo una fuente de inspiración para muchas personas.
Nino Bravo en 1971
La Trayectoria de un Ícono
A los 16 años, Nino Bravo decidió mudarse a Valencia para perseguir su sueño de convertirse en cantante. Fue en Valencia donde comenzó a trabajar en diferentes grupos musicales y a presentarse en diversos eventos. El éxito no tardó en llegar para el artista valenciano. Su estilo único y su gran voz lo hicieron uno de los cantantes más populares de la época.
Entre sus canciones más conocidas se encuentran «Un beso y una flor», «Libre», «Mi tierra» y «América, América», entre muchas otras. Su estilo y su forma de interpretar las canciones inspiraron a muchos otros artistas. De entre los artistas influenciados por Nino Bravo nos encontramos a Alejandro Sanz o Carlos Ribera. Ambos artistas de talento han rendido homenaje en algunas ocasiones al interpretar canciones del artista valenciano.
Voces que Recuerdan a Nino Bravo
La potente voz de Nino Bravo es una de las más reconocidas en España y Latinoamérica. El solista valenciano cantó himnos que trascienden generaciones como Un beso y una flor, Libre, Noelia o América, América. Su legado sigue vivo a través de su música y los homenajes que se le rinden.
Si preguntásemos quién es el Rey, toda persona instruida, dirá que Elvis Presley. Ahora bien, si circunscribimos la búsqueda a nuestro país… ¿Quién tendría la voz, quizá no necesariamente mejor, pero sí más genuina y reconocible? Ahí es cuando la cosa empieza a ponerse interesante. Se nos ocurren unos cuantos nombres -todos de la música popular y reservando la ópera para mejor ocasión-, así que dejaremos que sean ustedes quienes decidan.
A continuación, exploramos algunos artistas que, a su manera, evocan la grandeza vocal y el estilo emotivo de Nino Bravo:
- Auserón: Tanto en su etapa con Radio Futura como luego como Juan Perro han destacado la calidad y originalidad de sus composiciones, pero como él mismo dice «el sonido es el soporte real de las letras» y en su entonación se nota su empeño en convertir su voz en un instrumento musical al que sacar el máximo partido.
- Raphael: Se dio a conocer al mundo gracias al glamuroso Festival Internacional de la Canción de Benidorm y luego participó en Eurovisión. Raphael es, en definitiva, un agujero negro de kitsch. Protagonista de una carrera extraordinariamente exitosa y muy prolongada en el tiempo, demasiado quizá, en la que siempre se ha caracterizado por su intensidad interpretativa.
- Bunbury: Tras el reconocimiento alcanzado con la banda Héroes del silencio, Bunbury inició una etapa en solitario difícil de definir en pocas palabras, aunque «espantajería» deba ser sin duda una de ellas. Lo que no puede negarse es que estamos ante un artista empeñado en reinventarse, ser creativo y explorar en lugar de recrearse en la misma fórmula.
- Fito Cabrales: Este cantante bilbaíno primero estuvo en Platero y Tú y luego en Fito & Fitipaldis, y entre ambos ha ido dejando una serie de canciones claramente reconocibles en su entonación.
- Camilo Sesto: Camilo se apellidaba Blanes, había nacido en Alcoi y era el sexto de los Camilos de su familia. De ahí su apellido artístico, aunque se vio obligado a adoptar el antipático cambio fonético en la grafía cuando su primer sello discográfico se quedó con los derechos del nombre. Nunca fue capaz de encontrar pantalones de su talla, pero fue un trabajador tremendamente prolífico que grabó 13 álbumes en ocho años. Produjo además a otros artistas y actuó de continuo en galas y festivales por todo el mundo, incluyendo el Chile de Pinochet, lo que le valió ser llamado "Camilochet" por los progres más intolerantes. Su último gran hit, Vivir así es morir de amor de 1978 no ha dejado de escucharse desde entonces y es un estándar en karaokes y concursos de TV.
El Legado Musical de Nino Bravo
El legado de Nino Bravo sigue siendo relevante en la actualidad, y sus canciones siguen siendo muy populares. No hay verbena ni fiesta en la que no se escuche alguna de sus canciones, muchas de ellas sinónimo de alegría, añoranza y sentimiento de la tierra valenciana.
El 16 de abril de 1973, el BMW 2800 conducido por Nino Bravo sufrió un accidente en una curva de la N-III a su paso por Villarrubio, Cuenca. Gravemente herido, el artista valenciano falleció instantes después en una ambulancia que se dirigía a un hospital madrileño. Tenía solo 28 años. Sus dos acompañantes, los integrantes del Dúo Huma, lograron sobrevivir. Ese día, el mundo de la canción ligera española lloró la pérdida de uno de sus símbolos.
La historia de su primer éxito, Te quiero, te quiero (canción que dio título en 1970 a su primer LP) es también curiosa. Compuesta por Augusto Algueró para su mujer Carmen Sevilla, se escuchó por primera vez en la película argentina Aventura en Hong Kong (Daniel Tinayre, 1969) en voz de Lola Flores. Luego la cantó, sin pena ni gloria, Raphael y finalmente, por empeño del cantante, Nino Bravo.
Un museo en su pueblo natal, miles de discos vendidos, club de fans con publicación propia... El legado del Nino Bravo es inmenso. Su figura ha sido homenajeada con profusión y canciones como Libre todavía suenan de cuando en cuando en las radiofórmulas, peso a lo cual apenas existen instantáneas de calidad del artista sobre un escenario.
El esperado estreno de Nino Bravo, el musical tuvo lugar el pasado 3 de abril en el Palacio de Congresos de Valencia y estuvo rodeado de una gran expectación. Hacía tiempo que el recinto de la capital del Turia tenía colgado el cartel de «No hay billetes», algo nada extraño si se tiene en cuenta que el artista es toda una institución en su tierra natal.
El propio Peris desvela que «ninguno de los intérpretes» hace las veces de protagonista. El inolvidable cantante está presente a través de una pantalla de doce metros de longitud instalada en la parte trasera del escenario, donde se intercalan imágenes o entrevistas inéditas cedidas por personalidades del mundo de la música de la talla de Augusto Algueró, José Luis Ulibarri o Juan Carlos Calderón. Una banda compuesta por diez músicos, un coro y cuatro jóvenes vocalistas elegidos en dos populosos castings ponen el toque distintivo a la obra.
Si los componentes de Class Music han buscado una fórmula para que nadie dé vida a Nino Bravo, es porque estaban persuadidos de que su cálida voz era única y difícilmente sustituible por un mero imitador. «Tenía un registro de tres octavas», recuerda a su vez el conocido periodista y productor musical Julián Ruiz, que le esperaba en un estudio de Polydor antes de su trágica muerte. El director del mítico programa Plásticos y Decibelios -en antena antes incluso de la llegada de la democracia a España- le presenta como un hombre «muy humilde, cariñoso y provinciano». En el buen sentido de la palabra, claro: «Yo le considero el Frank Sinatra español. No lo digo sólo por el estilo, seguramente más ajustado a los gustos latinos o mediterráneos, sino porque los dos tenían una voz característica e inigualable».
El legado de Nino Bravo sigue siendo relevante en la actualidad. Sus canciones continúan siendo muy populares, y su influencia se puede sentir en muchos artistas contemporáneos. Su música sigue siendo una fuente de inspiración para muchas personas.
Si estás interesado en aprender español, Valencia es una fuente de inspiración. Las letras de las canciones de uno de los artistas más importantes de Valencia te acompañarán junto al ambiente acogedor de la ciudad. Para saber más sobre este músico valenciano, te animamos a participar en los actos que se desarrollan durante este mes en Valencia por el 50 aniversario de su muerte.
