Candidiasis en el Embarazo: Tratamiento en el Tercer Trimestre

Durante el embarazo, el cuerpo experimenta una revolución hormonal que puede generar dudas y molestias. Uno de estos cambios es la candidiasis vaginal, una infección común que causa picor, irritación y un flujo blanquecino característico.

¿Qué es la Candidiasis Vaginal?

La candidiasis vaginal es una infección causada por el hongo Candida albicans, que forma parte de la microbiota normal de muchas personas. Este hongo vive en la piel, el aparato digestivo y la vagina sin causar problemas. Sin embargo, cuando se rompe el equilibrio de la flora vaginal, el hongo puede crecer excesivamente y provocar una infección.

Las candidiasis vaginales son más frecuentes en el embarazo debido a los cambios hormonales, y las gestantes con diabetes tienen más episodios de candidiasis.

Síntomas de la Candidiasis en el Embarazo

La candidiasis vaginal puede manifestarse con síntomas molestos que afectan la calidad de vida. Es importante conocer las señales que deben hacernos sospechar de una infección por hongos:

  • Picor vaginal o vulvar: A veces tan intenso que interfiere con el descanso nocturno.
  • Enrojecimiento, inflamación y sensación de ardor: Especialmente al orinar o al tener relaciones sexuales.
  • Cambio en el flujo vaginal: Más espeso, blanco y con aspecto grumoso, similar al requesón.
  • Escozor al orinar: Debido a la inflamación de la mucosa vaginal.
  • Dolor o incomodidad al tener relaciones sexuales.

En muchas ocasiones, la infección puede pasar desapercibida, y algunas mujeres solo descubren que tienen candidiasis durante una revisión ginecológica.

Riesgos de la Candidiasis Durante el Embarazo para el Bebé

La candidiasis vaginal es una infección incómoda, pero en términos generales, no representa una amenaza directa para el desarrollo del embarazo ni para el bienestar del feto. El hongo Candida albicans no atraviesa la placenta, por lo que no entra en contacto directo con el feto mientras está en el útero.

No se asocia con un mayor riesgo de aborto, parto prematuro o complicaciones obstétricas graves. El mayor impacto recae sobre el bienestar de la madre: picor, ardor y malestar en la zona genital.

Transmisión Durante el Parto

Existe un escenario en el que sí puede haber transmisión: el momento del parto. Si la madre tiene una candidiasis activa y no ha recibido tratamiento, el bebé podría contagiarse al pasar por el canal del parto. La probabilidad de contagio no es altísima, pero sí existe.

Cuando el contagio se produce durante el parto, la forma más habitual de presentación es la candidiasis oral neonatal, también conocida como “muguet” o “algodoncillo”. Esta infección es muy común en los primeros días de vida y se manifiesta como placas blancas en la lengua, las encías o el interior de las mejillas del bebé.

En ocasiones, el bebé también puede desarrollar candidiasis en la zona del pañal, una forma de dermatitis fúngica que aparece como un sarpullido rojo, con bordes bien definidos, a veces con pequeñas lesiones satélite alrededor.

Afortunadamente, ambas formas son consideradas infecciones leves y localizadas, y responden bien al tratamiento. Los antifúngicos tópicos o en forma de gel oral, como la nistatina o el miconazol, suelen ser eficaces y seguros en recién nacidos.

Candidiasis Vajinal Sintomas Tratamiento En El Embarazo (Vaginal)

Hay ciertos casos en los que la candidiasis neonatal puede ser más preocupante: especialmente en bebés prematuros, con bajo peso al nacer o con el sistema inmunológico debilitado. En estas situaciones, el hongo puede llegar a invadir otras partes del cuerpo y provocar una infección más grave, conocida como candidiasis sistémica o invasiva.

Diagnóstico de la Candidiasis en el Embarazo

Cuando una mujer embarazada experimenta molestias vaginales como picor, escozor o cambios en el flujo, es fundamental consultar con el equipo médico. El diagnóstico se realiza normalmente en la consulta ginecológica, mediante una exploración de la zona vaginal.

Si hay signos visibles de inflamación, secreción característica o placas blanquecinas, puede bastar con la observación clínica. En algunos casos, se puede tomar una muestra del flujo y analizarla al microscopio o cultivarla para confirmar la presencia del hongo Candida albicans.

Tratamiento de la Candidiasis en el Tercer Trimestre

Confirmada la infección, el siguiente paso es el tratamiento. No todos los medicamentos antifúngicos son adecuados durante el embarazo. El tratamiento más utilizado y recomendado son los antifúngicos de uso tópico, como el clotrimazol, el miconazol o el econazol. Se aplican en forma de cremas u óvulos vaginales, y actúan directamente en la zona afectada, sin afectar al bebé.

Estos medicamentos son seguros y eficaces, y suelen prescribirse en ciclos de tratamiento de entre 5 y 7 días, dependiendo de la intensidad de los síntomas y del fármaco utilizado. Es importante seguir el tratamiento completo, aunque los síntomas mejoren antes, para asegurar la erradicación del hongo y evitar recaídas.

Por precaución, los tratamientos antifúngicos por vía oral, como el fluconazol, no se recomiendan durante el embarazo, especialmente en el primer trimestre.

Las pautas más recomendadas son:

  • Clotrimazol 100mg/ día durante siete días vía vaginal.
  • Miconazol 2% crema intravaginal 5 g/día durante siete días.

Consecuencias de No Tratar la Candidiasis Durante el Embarazo

Aunque la candidiasis durante el embarazo no suele considerarse una infección grave, ignorarla o dejarla sin tratar puede tener consecuencias tanto para la madre como para el bebé, especialmente si la infección persiste o se presenta en el momento del parto.

En primer lugar, desde el punto de vista materno, la candidiasis puede generar un gran malestar, afectando al descanso, a la calidad de vida y a la vida sexual y emocional. Además, una candidiasis no tratada puede alterar el ecosistema vaginal, debilitando las defensas locales y favoreciendo la aparición de otras infecciones vaginales más complejas.

Desde el punto de vista del bebé, el mayor riesgo está en el momento del parto, como ya hemos visto. Si la madre tiene candidiasis activa y no ha recibido tratamiento, el hongo puede transmitirse al recién nacido al pasar por el canal del parto.

Prevención de la Candidiasis Durante el Embarazo

Existen algunas medidas que pueden reducir el riesgo de sufrir candidiasis durante el embarazo. Todo parte de una idea básica: mantener el equilibrio de la flora vaginal.

  • Elegir bien la ropa íntima: Optar por ropa interior de algodón, cómoda y que permita que la zona respire. Evitar prendas muy ajustadas o tejidos sintéticos.
  • Higiene íntima adecuada: Lavar la zona con agua y un jabón suave, específico para uso íntimo, y secar bien antes de vestirse. Evitar las duchas vaginales, los jabones perfumados o los productos muy agresivos.
  • Alimentación equilibrada: Mantener una dieta rica en fibra y con control de los azúcares.
  • Probióticos: Algunas mujeres se plantean tomar probióticos durante el embarazo para reforzar la microbiota vaginal.

Candidiasis Recurrente en el Embarazo

Hay mujeres que, a pesar de seguir el tratamiento correctamente, vuelven a presentar candidiasis durante el embarazo. Esta situación, conocida como candidiasis recurrente, puede resultar frustrante. En estos casos, es importante asegurarse de que el diagnóstico es correcto y revisar si hay factores predisponentes que no se están abordando del todo.

También es importante seguir siempre el tratamiento completo, incluso cuando los síntomas mejoran rápidamente. En algunos casos, el equipo médico puede proponer un tratamiento más prolongado o ajustar la pauta habitual, especialmente si se aproxima la fecha del parto.

Candidiasis en el Parto: Cuidados para el Recién Nacido

Cuando una madre tiene candidiasis activa en el momento del parto y este se produce por vía vaginal, el recién nacido puede entrar en contacto con el hongo Candida albicans. En la mayoría de los casos, esto no representa un peligro serio, pero sí puede dar lugar a una infección localizada durante los primeros días de vida.

El tipo más común es la candidiasis oral, también conocida como “algodoncillo” o “muguet”. Además del muguet, también puede aparecer candidiasis en la zona del pañal.

Ambas formas de candidiasis neonatal son bastante frecuentes y no suelen tener consecuencias graves. Lo importante es identificar...

Tratamientos Adicionales para la Candidiasis

En casos de candidiasis por Cándida glabrata, si no ha habido mejoría de los síntomas tras clotrimazol tópico, sería nistatina intravaginal, que no está comercializada en España. Las otras opciones de tratamiento no son totalmente seguras durante el embarazo.

Existiría la posibilidad, si el tratamiento previo fue de corta duración, de repetir y mantener durante 14 días el tratamiento con clotrimazol, y de valorar la administración de fluconazol oral en dosis única de 150 mg.

Opciones de Tratamiento en Mujer Gestante con Candidiasis Vaginal Sintomática
Tratamiento Dosis Duración Grado de Recomendación
Clotrimazol vaginal (crema 2 %) 5 g 7 días GR B
Clotrimazol vaginal (comprimidos) 100 mg 7 días GR B
Miconazol vaginal (crema 2 %) 5 g 7 días GR D
Miconazol vaginal (crema 4 %) 5 g 3 días GR D

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