¿Qué cama escoger para tu peque de dos años? Medidas y seguridad

Elegir la cama adecuada para un niño es importante, ya que la decisión influirá directamente en la calidad de su descanso y su crecimiento. La elección de la futura cama de tu bebé depende de varios factores, como: el tamaño de su habitación, el presupuesto asignado para esta compra y tus preferencias personales. Una de las claves son las medidas cama infantil; deben adaptarse al presente, pero también al desarrollo físico y a las dimensiones disponibles en la habitación. Por lo tanto, son diferentes los factores que se deben de tener en cuenta y, para tomar la mejor decisión, conviene conocer cuáles son las opciones disponibles de medidas colchón para cama infantil y qué aspectos considerar para garantizar la comodidad, seguridad y funcionalidad.

Guía de medidas cama para niños: tamaños según su desarrollo

Las medidas cama infantil existen en diferentes tamaños estándar. Habitualmente están pensados para adaptarse a las distintas etapas de crecimiento. Por norma general, se aconseja que el colchón sea 20 centímetros más grande que el niño que la usará. Por otro lado, cuánto más grande sea la cama, más tiempo podrá usarla y aprovecharla antes de que se le quede pequeña.

Para que puedas tener una idea completa, las medidas más comunes son las siguientes:

  • Colchones para cunas: entre los tamaños que pueden encontrarse, están los más pequeños, como el de 60 x 120 centímetros, que puede encajar en cualquier espacio y puede ser ideal de los 0 a los 2 años. Sin embargo, existen de dimensiones un poco más grandes, como de 70 x 140 centímetros, cuyo uso puede extenderse hasta los 3 años, aproximadamente.
  • Cama infantil pequeña: aquí ya pasamos a colchones adecuados para niños pequeños que han dejado la cuna y se enfrentan a su primera cama. Se pueden encontrar de 70 x 140 centímetros o de 80 x 160 centímetros, ideales para niños con más altura o que se mueven mucho mientras duermen.
  • Cama individual: el siguiente tamaño es el de una cama individual. Suele ser una opción a partir de los 5 años y su medida estándar es de 90 x 190 centímetros, aunque se pueden encontrar también de 2 metros de largo. Este colchón puede acompañar al niño hasta etapas más avanzadas, como la adolescencia o la juventud.

Medidas cama infantil: ¿qué tener en cuenta a la hora de elegir?

Como hemos visto, existen diversas opciones que pueden amoldarse a todas las edades y espacios. El desarrollo ocurre a ritmos diferentes dependiendo del niño. Por ejemplo, si estamos ante uno que ya sale y entra en la cuna por sí mismo o sus pies tocan los extremos de esta, conviene dar el paso de cambiarlo a una cama. Esto suele ocurrir a partir de los 3 años.

En muchas ocasiones se pasa de la cuna a una cama individual con protecciones, cosa que tiene sus ventajas e inconvenientes. Por un lado, le durará más tiempo y no tendrá que pasar por colchones intermedios, algo que sin duda es una ventaja económica. Pero, por contra, la cama puede ser demasiado grande y no cobijar al niño lo suficiente, lo que puede repercutir en su descanso. Aquí entran las particularidades del pequeño, sus preferencias y necesidades.

Otro aspecto que considerar es el espacio disponible en la habitación. Si se trata de un dormitorio pequeño, puede ser una opción seleccionar tamaños intermedios para que quede espacio para juegos.

Por último, y ante la duda, en la actualidad existen camas evolutivas que se adaptan a cada etapa de crecimiento del niño, lo que permite usar la estructura de la cama por un largo período de tiempo y tan solo cambiar el colchón.

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La seguridad y la funcionalidad son factores clave para dar con la cama infantil ideal

Como hemos visto, las medidas de un colchón individual se pueden agrupar en tres según la edad y el tamaño del niño. La elección de una u otra deberá responder a las necesidades del pequeño, bien por una cuestión de tamaño o bien por la necesidad de sentirse más recogido durante el sueño. Y por supuesto, las dimensiones disponibles en el espacio. Sin embargo, hay otras cuestiones que se deben tener presente a la hora de decantarse por la definitiva.

La funcionalidad y las opciones de almacenamiento es una de ellas. Esto es especialmente útil si se dispone de poco espacio. Las camas con cajones o arcones debajo son una solución que aúna la comodidad y la practicidad. En una línea similar, las camas nido sustituyen el almacenaje por una cama extra, ideal si el pequeño duerme a menudo con amistades.

Asimismo, la seguridad es un elemento crucial. Para evitar caídas, especialmente si la cama tiene cierta altura, conviene recurrir a protecciones como barandillas laterales, algo que cobra especial importancia si el niño es pequeño.

Dar con la medidas para una cama infantil ideal es una tarea importante para asegurar que los más pequeños de la casa obtengan un sueño de calidad y reparador. Al elegir entre las distintas medidas de cama infantil, es fundamental considerar la edad de la criatura, sus necesidades y el espacio disponible.

Tu hijo está creciendo y te preguntas hasta qué edad puede usar su cama de 70×140 cm. Las cunas con barrotes suelen ser adecuadas hasta los 3 años. Alrededor de los 2 o 3 años, la cama de 70×140 cm se presenta como una excelente opción. Este tipo de cama infantil acompaña el crecimiento del niño y le proporciona noches tranquilas hasta una edad avanzada. Además, muchos modelos son evolutivos y pueden adaptarse a sus necesidades con el tiempo.

La duración de uso de una cama 70×140 cm varía según cada familia. Mientras que algunos padres la mantienen hasta los 7 años, otros la prolongan hasta los 10 años. Sin embargo, el cambio a una cama más grande puede generar dudas: ¿cuándo es el momento adecuado para hacer la transición? ¿Es necesario invertir en una cama evolutiva? Estas son preguntas clave a considerar para garantizar el bienestar del niño durante el sueño.

La importancia de elegir una cama adaptada a la edad del niño

Un colchón del tamaño adecuado proporciona seguridad y un descanso óptimo. Un espacio de descanso adaptado a la edad del niño favorece su desarrollo y contribuye a un sueño más reparador.

Para los más pequeños, una cama con barrotes hasta los 3 años es ideal, ya que proporciona un entorno seguro y reduce el riesgo de caídas. A medida que el niño crece, el modelo de 70×140 cm se convierte en la mejor alternativa, permitiéndole moverse con libertad sin comprometer su descanso.

Los niños de entre 2 y 6 años se benefician enormemente de una cama de 70×140 cm, ya que esta se adapta perfectamente a su crecimiento.

¿Qué tamaño de cama según la edad del niño?

Las cunas y moisés son ideales para los recién nacidos, mientras que las camas con barrotes y las cunas de viaje son adecuadas hasta los 3 años. Para los niños de entre 2 y 6 años, la cama infantil de 70×140 cm es una opción perfecta.

Cuna y moisés para recién nacidos

La cuna y el moisés son las primeras opciones para los recién nacidos, proporcionando un espacio seguro y cómodo para dormir. La cuna suele contar con barrotes que garantizan la seguridad del bebé mientras descansa.

Algunos padres prefieren el moisés, una pequeña cama con bordes elevados que permite tener al bebé cerca durante la noche, facilitando la atención y el confort del recién nacido.

Las cunas y moisés están diseñados para adaptarse a las necesidades de los más pequeños, proporcionando un entorno adecuado para su tamaño y seguridad.

Cama infantil 70×140 cm: ideal para niños de 2 a 6 años

La cama infantil de 70×140 cm ofrece un espacio cómodo y seguro para niños de entre 2 y 6 años. Con un tamaño adaptado a su crecimiento, les permite moverse con facilidad mientras disfrutan de noches de descanso placenteras.

Las barreras de seguridad evitan que el niño se caiga de la cama, brindando tranquilidad a los padres. Además, su tamaño más reducido fomenta la autonomía del niño, ya que le permite subir y bajar sin dificultad, favoreciendo su desarrollo general.

Las dimensiones de la cama 70×140 cm también son ideales para la mayoría de habitaciones infantiles, logrando un equilibrio perfecto entre espacio personal y movilidad dentro de la habitación.

Con un colchón adecuado, sábanas y edredón del tamaño correcto, la cama infantil de 70×140 cm es una opción ideal para los pequeños de 2 a 6 años, promoviendo su bienestar y autonomía.

¿Cómo hacer la transición a una cama más grande?

Llega un momento en toda familia en el cual los papás se dan cuenta de que su pequeño está preparado para dejar la cuna, y toca buscar alternativas de cama que favorezcan su descanso. Aunque a priori un colchón de 90×190 te pueda parecer muy grande, a la larga puede ahorrarte muchos quebraderos de cabeza. Hay quienes prefieren dar un paso intermedio, una cama que tenga más espacio que la cuna, pero que sea más pequeña que una cama individual.

Señales de que el niño está listo para pasar de la cuna a una cama infantil

  • Empieza a trepar por los barrotes de la cuna.
  • Expresa su deseo de dormir en una “cama de mayor” o muestra incomodidad con su cuna actual.
  • Puede subir y bajar de la cama con seguridad sin ayuda de un adulto.

Consejos prácticos para una transición sin complicaciones

  • Asegúrate de que tu hijo se sienta seguro explicándole el cambio de la cuna a la cama infantil. Involúcralo en el proceso dejándole elegir nuevas sábanas o una funda nórdica para su nueva cama.
  • Establece una rutina relajante a la hora de dormir y bríndale seguridad revisándolo periódicamente para comprobar que duerme bien en su nueva cama.
  • Fomenta su autonomía permitiéndole explorar y acostumbrarse poco a poco a su nueva cama.

¿Por qué elegir una cama Montessori?

La Metodología Montessori destaca por poner en el centro de todo a tu bebé, de manera que todo su entorno esté preparado para ayudarle a crecer y a desarrollar sus capacidades. Las camas Montessori se caracterizan por tener un diseño bajo, a ras del suelo, para que ofrezcan autonomía a los más pequeños y puedan acceder con facilidad a la cama. Además, las camas Montessori, son una sección dedicada al descanso y seguridad de los más pequeños del hogar.

¿Cuándo empezar a utilizar una Cama Montessori?

Para las camas Montessori, lo cierto es que no hay edad ni momento exacto para empezar la transición de la cuna a la cama. Cada niño o niña tiene unas necesidades y ritmos de crecimiento diferentes. Las Camas Montessori de Bainba, están diseñadas y fabricadas para poder utilizarlas desde los 18 meses aproximadamente. Según las medidas de las camas podrán utilizarlas durante más o menos tiempo.

Las Camas Montessori de 70 x 140 cm se suelen utilizar a partir de los 18 meses hasta los 6 años aproximadamente.

¿Qué colchón necesita una cama Montessori?

Para elegir el colchón de tu Cama Montessori debes de tener en cuenta varios aspectos. En primer lugar, dependerá del tamaño de la cama; si tienes una cama Montessori de 70 x 140cm, un colchón de 70 x 140cm. Y si tu cama es de 90 x 190cm, un colchón de 90 x 190cm. El grosor del colchón es otro de los aspectos a tener en cuenta, ya que debemos facilitar el acceso a la cama.

Factores a considerar al elegir el tamaño

Elegir el tamaño correcto no solo depende de la edad, el espacio y las actividades del niño también tienen mucho que decir.

Nivel de desarrollo del niño

El desarrollo del niño es clave para elegir la cama Montessori ideal. Un bebé que comienza a moverse necesitará un espacio seguro y bajo, como una cama de 68,5 x 132 cm. Para niños pequeños, que ya caminan y juegan más, una cama de 80 x 160 cm es perfecta para darles comodidad y autonomía. Los niños mayores, que crecen rápido y buscan más libertad, se benefician de una cama de 90 x 200 cm.

Espacio disponible en la habitación

El tamaño de la habitación manda. Si el cuarto es pequeño, una cama Montessori compacta, como la de 80 x 160 cm, puede ser ideal. Esto deja espacio libre para juegos, estanterías o una zona de lectura con cortinas acogedoras. En habitaciones grandes, elegir una cama Montessori de 90 x 200 cm funciona mejor.

Uso adicional de la cama (juego, lectura, etc.)

Si la habitación tiene espacio limitado, la cama Montessori puede ser un rincón multifuncional. Los niños pueden usarla para leer cuentos tranquilos o jugar con juguetes pequeños. Esto fomenta su imaginación y les brinda un área cómoda para disfrutar. Un colchón firme es esencial para estas actividades.

Beneficios de elegir el tamaño correcto

Tu hijo dormirá más cómodo y seguro con una cama de tamaño adecuado. Además, le ayudará a moverse libremente y ganar autonomía desde pequeño.

Fomenta la independencia

Las camas Montessori ayudan al desarrollo infantil. Su diseño bajo permite que el niño entre y salga sin ayuda. Esto impulsa su autonomía desde pequeño, aumentando su confianza. La filosofía Montessori busca que los niños sean más independientes. Una cama adecuada les da libertad para explorar el dormitorio infantil y cuidar de sí mismos. Escoger el tamaño ideal, como las camas de 80 x 160 cm para niños pequeños, asegura que se adapten bien al espacio y crezcan con comodidad.

Garantiza comodidad y seguridad

Una cama Montessori con el tamaño adecuado reduce riesgos, especialmente para niños pequeños. Las camas bajas evitan caídas peligrosas y dan tranquilidad a los padres. Un colchón firme mejora la postura y fomenta un descanso seguro. Los bordes redondeados y materiales naturales también protegen a los más pequeños. El espacio suficiente en la cama permite moverse libremente sin sentirse atrapado.

Acompaña el crecimiento del niño

El tamaño de la cama Montessori se adapta al desarrollo del niño. Por ejemplo, una cama de 80 x 160 cm es ideal hasta los 10 años. Proporciona espacio para estirarse, dormir cómodo y crecer sin restricciones. Estas camas fomentan la autonomía infantil. El diseño bajo permite que el pequeño suba y baje sin ayuda. Además, un colchón firme y seguro mejora el desarrollo motor y la tranquilidad.

Tamaño de la CamaEdad RecomendadaDescripción
60 x 120 cm0 a 2 añosIdeal para cunas, encaja en espacios pequeños.
70 x 140 cmHasta 3 añosPuede usarse hasta los 3 años, un poco más grande que la anterior.
70 x 140 cm / 80 x 160 cmNiños pequeños que dejan la cunaAdecuadas para niños que se mueven mucho al dormir.
90 x 190 cmA partir de 5 añosCama individual estándar, puede durar hasta la adolescencia.

Elegir la cama perfecta para tus hijos no es algo fácil aunque lo parezca. Esta tiene que ser atractiva para ellos, pero también cómoda y segura. Como puedes observar, es un lugar mágico en cuanto a decoración, pero es que además hará que a tus hijos les encante estar cerca de su cama.

Como he comentado al principio puede ser que acabes de hacer el cambio de cuna a cama con tu hijo, por lo tanto querrás algo que asegure que no se caiga de la cama. Pero sobre todo, para elegir la cama o el dormitorio juvenil tenemos que tener en cuenta, obviamente, cuantos hijos tenemos o tendremos en el futuro.

En la elección de la cama piense que su hijo va a crecer muy rápido. Por lo tanto no caiga en el típico error de elegir una cama pequeña, por que le durará dos días.

Si a tus hijos les gusta el futbol ¿No crees qué estarán encantados de tener una habitación con decoración futbolera? Esto es indispensable, por que pasarán muchos años en su habitación y esta debe ser cómoda y bonita para ellos.

Para concluir y a modo resumen. Tendrás que elegir una cama divertida y adaptada a los gustos de tu hijo, que sea segura para que si tus hijos son pequeños no se lastimen.

Los niños crecen muy rápido y antes de darnos cuenta nuestros diminutos bebés están demandando más independencia y ser tratados «como mayores". Uno de los grandes pasos en la vida de un pequeño es el paso de cuna a cama. Cada niño lleva un ritmo y hará este cambio a su debido tiempo, nunca hay que forzarlos, tienen que sentirse cómodos y seguros. En general, los dos años suele ser la edad a la que empiezan a demandar ese cambio, aparte de que tienen ya un tamaño que les permite pasar por encima de los barrotes de la cuna para salir, con el peligro que eso conlleva.

Con estas edades la seguridad es algo primordial. Sin duda las más adecuadas para los pequeños. Con esta edad no necesitan camas de tamaño convencional, es suficiente con una cama infantil de 70 u 80 centímetros de ancho y 140 de largo. La gran ventaja que estas camas ofrecen es su altura reducida. Esto permite que el pequeño suba y baje de la cama con total seguridad y de forma independiente. Y si se produce una caída al dormir, basta con tener colocados unos cojines junto a la cama; es bastante posible que el pequeño ni siquiera se de cuenta.

Si por el contrario nos decantamos por una cama de tamaño completo, hay que considerar las medidas de seguridad necesarias. Imprescindibles al principio. Los niños se mueven mucho al dormir, y a menudo ruedan sobre sí mismos.

Si hay algo que todos los padres deberíamos enseñar a nuestros hijos en cuanto son capaces de caminar, es a bajar de los lugares elevados con seguridad. Una cama puede ser un lugar muy alto para un pequeño de dos años que mide 70 centímetros. Si nadie les dice cómo hacerlo, ellos querrán bajar de frente, y eso es peligroso. Por eso, hay que mostrarles a los niños que para bajar lo mejor es darse la vuelta y deslizar el cuerpo hasta el suelo.

Por supuesto, en el mercado existen otro tipo de medidas de seguridad destinadas a los pequeños que duermen en cama. Las sábanas fantasma, por ejemplo.

Sea cual sea el tipo de solución que elijas para esa transición de cuna a cama, no hay que olvidar una de las piezas más importantes: el colchón. Los pequeños a estas edades están en pleno desarrollo. Sus huesos aún son bastante blandos y por eso necesitan un soporte que ayude al crecimiento adecuado de estos.

Uno de los aspectos clave que debemos valorar es la altura de la cama Montessori. Ésta debe adaptarse a cada etapa madurativa para permitir que el niño entre y salga con total autonomía. Al estar tan baja y resultar tan accesible, la cama Montessori permite que el niño pueda entrar y salir de ella con total facilidad y seguridad, sin necesidad de ayuda.

  • Entre 12-17 cm de altura.
  • De 15 a 23 cm de altura.
  • De 20 a 30 cm de altura.
  • De 25 a 35 cm de altura.

La altura exacta de la cama dependerá del desarrollo motor de cada niño.

  • Longitud: 90 cm.
    • Estructura: Preferible madera maciza.
    • Colchón: Firme, adaptado, de látex o espuma.
    • Barandillas: Nunca.
  • Longitud: 90-150 cm.
    • Estructura: Madera o metal.
    • Colchón: De látex o espuma firme.
    • Protección lateral: Optativo.
  • Longitud: 150-180 cm.
    • Sin protecciones laterales.
  • Longitud: 180-200 cm.
    • Colchón intermedio o adulto.
    • Sin barandillas.

A medida que estos pequeños aventureros dan el gran salto de la cuna a una cama más grande, queremos asegurarnos de que estén protegidos. Estas fantásticas barreras para camas infantiles de habitaciones juveniles para niños y niñas brindan tranquilidad y previenen de posibles caídas mientras nuestros pequeños descansan plácidamente.

Errores comunes al elegir una barrera de seguridad para camas de niños y cómo evitarlos:

  1. Uno de los errores más habituales es no tener en cuenta la altura de la barrera.
  2. Al elegir una barrera de seguridad, es vital verificar si es compatible con el tipo de cama que tienes. Algunas camas tienen estructuras especiales o diseños que requieren barreras específicas.
  3. Muchas personas subestiman la importancia de una instalación sencilla y segura de la barrera.
  4. La calidad y durabilidad de la barrera son factores clave para garantizar la seguridad a largo plazo.
  5. Además de la seguridad, es fundamental que la barrera de seguridad también sea cómoda para el niño.

Considera la altura adecuada, verifica la compatibilidad con la cama, evalúa la facilidad de instalación, elije una barrera de calidad y duradera, y ten en cuenta la comodidad del niño.

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