La alimentación del recién nacido suele ser uno de los temas donde más dudas surgen en las consultas pediátricas, especialmente entre madres y padres primerizos. Ya sea leche materna o leche de fórmula, este alimento es esencial para el crecimiento de los recién nacidos. Ofrecérsela a diario garantiza un correcto desarrollo, especialmente crítico a edades tan tempranas.
En primer lugar, su alto contenido en calcio fomenta la formación de los huesos. Cuando son muy pequeños, su esqueleto es todavía frágil y debe continuar desarrollándose. La leche permite que sean más resistentes. Además, este alimento contiene triptófano. Se trata de un aminoácido que contribuye a la relajación del pequeño.
10 pasos para una Lactancia Exitosa
Por no hablar de la salud bucodental. La leche ayuda a luchar contra las caries y otras enfermedades de la boca. De la misma forma, también previene la deshidratación de los recién nacidos. Es recomendable basar la alimentación de los primeros 6 meses de vida en leche.
¿Cuánta Leche Toma un Recién Nacido?
Esa es la pregunta del millón… ¿Cuánta leche toma un recién nacido? La realidad es que no existe una única respuesta correcta. La OMS recomienda que las tomas de leche se hagan por demanda del recién nacido. Ahora bien, recuerda que a edades muy tempranas, la capacidad del estómago de los bebés es limitada. De ahí que se sacian con mucha rapidez. La frecuencia con la que tu bebé sea alimentado dependerá de las necesidades que manifieste. A partir de los 6 meses, tu bebé podría pedirte solo 4 tomas diarias.
La cantidad de leche que toma un bebé va cambiando a medida que crece. Los primeros días necesitan mamar entre 8 y 14 veces al día. Después, a medida que su sistema digestivo se desarrolla, aumenta la cantidad de leche que toman en cada toma y suelen aguantar más tiempo sin comer. Por tanto, el número de tomas va disminuyendo con el crecimiento del pequeño.
Cada bebé tiene su propio ritmo de crecimiento y, por tanto, necesita una cantidad diferente de alimento. Tampoco todos comen a la misma velocidad, es decir, necesitan diferente número de tomas. Cada pequeño va adquiriendo unas rutinas que tendremos que aprender y respetar. Además, el apetito de los bebés suele cambiar a lo largo del desarrollo.
Alimentación a Demanda: La Clave
La Asociación Española de Pediatría recomienda la alimentación a demanda, es decir, que sea el bebé el que regule las tomas de leche. Dado que cada pequeño tiene sus propias necesidades, es él quien debe decidir cuándo quiere mamar, cuánta cantidad de leche necesita y cuánto tiempo dura cada toma. La lactancia a demanda es recomendable en todos los bebés, independientemente de su edad. Los más pequeños de la casa son capaces de regular su propia alimentación, ya que no toman ni más ni menos leche de la que necesitan. Además, si la mamá amamanta con frecuencia desde los primeros días, incrementa la cantidad de leche que se produce y el niño aumenta mejor de peso.
Teniendo en cuenta el apartado anterior, no existe un número de tomas de leche fijo ni ideal. Cuántas tomas de leche dar a un recién nacido depende de cada pequeño, de su ritmo de crecimiento y de sus necesidades en cada momento del desarrollo. Por este motivo, la Asociación Española de Pediatría (AEP) recomienda alimentar al bebé a demanda, es decir, darle de mamar cada vez que quiera, sin un horario rígido y sin un número de tomas establecido. El bebé debe decidir el momento de cada toma de leche y cuánto tiempo dura cada toma.
Desde los primeros días, es muy importante ofrecerle leche cada poco tiempo y observar su comportamiento. Para ello, colocaremos su cabeza cerca del pecho y comprobaremos si busca el pezón, abre la boca o muestra el reflejo de succionar.
Dado que la cantidad de tomas depende de cada bebé, el principal factor que afecta al número de tomas es su apetito. Algunos bebés hacen menos tomas y toman más leche en cada una de ellas, mientras que otros toman menos leche pero comen con más frecuencia. Hay que respetar si el bebé no quiere tomar más leche en una toma, es decir, si se suelta y aunque se lo facilitemos no quiere seguir succionando, conviene no forzarlo.
¿Cómo Saber si tu Bebé Tiene Hambre?
Muchas mamás y papás tienen miedo de que su bebé se quede con hambre o, al contrario, de que esté comiendo demasiado. Para disipar estas dudas, es crucial entender las necesidades individuales de cada bebé y cómo reconocer las señales que indican cuándo alimentarlo.
Para saber si tu bebé tiene hambre fíjate algunos gestos como buscar el pecho girando su cabeza o haciendo movimientos de succión. Algunos también sacan la lengua. Incluso es posible que traten de succionar todo lo que encuentran.
Además, existen una serie de señales que pueden ayudarnos a saber si nuestro pequeño tiene hambre, como el reflejo de búsqueda del pecho, que abra la boca y/o saque la lengua, que intente succionar, que se muestre inquieto o que llore. Es muy importante aprender a identificar estas señales para satisfacer adecuadamente sus necesidades.
Existen algunas señales de hambre de los bebés que pueden ayudarte:
- Llora
- Relame sus labios
- Te busca con la mirada y te llama con las manos
- Si está con lactancia busca instintivamente el pecho de la mamá
- Se chupa las manos
- Está irritable…
Además, existen otras señales que te harán entender que quizás tu bebé ya no quiere comer más.
- Aparta la cara
- Aprieta la boca
- Se enfada
- Escupe la comida
- Se distrae fácilmente
- Se duerme…
Para saber si tu bebé está saciado, fíjate si tiende a cerrar la boca. También sabrás que ya no necesita comer más cuando aleja la cabeza del pecho o del biberón.
Lactancia Materna vs. Leche de Fórmula
Todos los expertos coinciden en que la leche materna es la más aconsejable para los bebés recién nacidos. Aun así, no siempre es posible dar el pecho a tu bebé. En ese caso, podrás completar su alimentación con leche de iniciación.
La alimentación debe ser a demanda del bebé siempre, sea cual sea el tipo de alimentación. Por lo tanto, si le das el biberón de forma exclusiva a tu bebé, debes darle el biberón cuando él lo pida. No es cierto que debas dárselo cada 3 horas o cada 2 horas los primeros meses y luego cada 3 o 4 horas. Tampoco es cierto que los bebés alimentados con leche de fórmula para lactantes hagan menos tomas diarias o aguanten más tiempo entre toma y toma.
La leche materna exclusiva es el mejor alimento que se puede ofrecer a un recién nacido o lactante durante los primeros meses de su vida. Es un alimento completo que aporta todos los nutrientes que necesita para crecer y desarrollarse. Además, tiene efectos positivos demostrados sobre su salud, ya que reduce la incidencia y/o gravedad de múltiples infecciones (gastroenteritis, infecciones de vías respiratorias, otitis, bacteriemias, meningitis e infecciones urinarias, entre otras) y protege contra el síndrome de muerte súbita, diabetes, enfermedad de Crohn, linfoma y otras enfermedades inmunológicas y alérgicas.
Recomendaciones Prácticas
Al dar de mamar a un bebé recién nacido, lo más importante que debemos tener en cuenta es que tanto la mamá como el pequeño estén tranquilos y cómodos. Como ya hemos indicado, cada bebé consume una cantidad diferente de leche, así como un número de tomas variable. Sin embargo, el número medio de tomas suele ser 8 y 14 al día y cada una de ellas dura entre 10 y 20 minutos. Para equilibrar la toma en ambos pechos, se recomienda comenzar por uno de los pechos y continuar hasta que el bebé lo suelte. Después, le ofreceremos el otro pecho y esperaremos a que se sacie.
Aquí hay algunas recomendaciones para una lactancia materna exitosa:
- Iniciar la lactancia lo antes posible: En sala de partos o durante la primera hora de vida, ya que es el momento en que el recién nacido está más despierto.
- Lactancia exclusiva hasta el 6º mes: Alimentar al lactante exclusivamente con leche materna hasta los 6 meses y continuar como mínimo hasta el año de edad.
- Postura correcta: El niño debe tener la boca abierta unos 180°, los labios evertidos, y debe abarcar toda la areola con la boca.
- Frecuencia y duración de las tomas: Darle de mamar a demanda, siempre que lo reclame.
- Consejos durante la toma: Dejar que el lactante vacíe completamente un pecho antes de darle el otro.
¿Cómo Saber si tu Bebé Está Bien Alimentado?
Para saber si se está alimentando bien, es aconsejable que el pediatra controle su ritmo de crecimiento y valore si está comiendo lo suficiente o no, o si, por el contrario, está comiendo demasiado.
Para asegurar que un recién nacido está correctamente alimentado, es necesario un control periódico del peso, una vez por semana, acudiendo, por ejemplo a la farmacia más próxima al domicilio familiar. Debe pesarse a la misma hora, con ropa similar, siempre antes o después de la toma, en la misma báscula. El peso diario no es necesario, al contrario puede ser contraproducente, ya que suele generar ansiedad. Lo normal es que el peso del bebé aumente, durante el primer trimestre, un promedio de 200 g por semana, (siempre más de 150 g), aunque algunos niños aumentan más deprisa.
Sabremos que un bebé come lo suficiente si:
- Aumenta de peso.
- Moja los pañales unas cinco veces al día.
- Hace un mínimo de 3 ó 4 deposiciones por semana, aunque suelen ser mucho más frecuentes durante los primeros 2 meses.
- Realiza al menos 6 tomas diarias.
- Los pechos aparecen más vacíos después de las tomas, quedando más blandos que al iniciarla.
Es fácil, cada vez que te demuestre que tiene hambre.
Si surge cualquier inconveniente durante la lactancia o tienes dudas sobre la cantidad de leche que toma tu bebé, te recomendamos que consultes con tu pediatra o matrona.
Recuerda la evolución del apetito de los bebés es muy cambiante, y va ligada a su rápido crecimiento. Por eso, llega un momento entorno al año que los bebés comen menos cantidad, casi de buenas a primeras…es normal también, ya que el su ritmo de crecimiento se ralentiza por lo que la cantidad e comida que necesitan también es menor.
Ten presente: Los padres deciden dónde, cuándo y qué comer. El bebé decide cuánto come.
Aviso importante: la lactancia materna proporciona la mejor nutrición a los bebés.
