¿Con qué frecuencia es normal que defeque un recién nacido?

Es una pregunta muy común entre los padres: ¿Es normal que mi bebé haga mucha caca? Durante el primer año de vida, el pequeño experimenta muchos cambios en su alimentación, desde la lactancia exclusiva hasta una dieta diversificada que incluye alimentos sólidos además de la leche.

Cada bebé es diferente y su ritmo intestinal varía en función del tipo de alimentación. Esta es la razón por la que las heces del bebé puedan tener distintos aspectos o que el pequeño haga mucha caca durante una etapa en concreto.

Además, hay que tener en cuenta que las heces también pueden avisarnos si algo no marcha bien, por lo que es importante conocer su aspecto normal en cada etapa.

A pesar de que a menudo se puede pensar que nuestro bebé hace mucha caca, la realidad es que no hay una norma exacta sobre la frecuencia normal para la caca del bebé.

Para saber si mi bebé hace mucha caca o es normal, también dependerá mucho de la edad del pequeño. Los ritmos del intestino van cambiando mes a mes.

En términos generales, podemos hablar de que la cantidad de caca normal (por media a la hora de cambiar el pañal al bebé) está en unas 12 veces al día (24 horas). Eso sí, no siempre tiene por qué ser por heces.

Además de la cantidad o la frecuencia normal de la caca, el color de las heces también es importante y nos ayuda a entender si el proceso digestivo del bebé es el correcto. Esecialmente con los cambios de alimentación y con el propio desarollo del pequeño, vemos como va cambiando el tono y la densidad de la caca.

A través de las cacas del bebé recién nacido podemos comprobar el estado de su sistema digestivo.

¿Cómo son las cacas normales en los recién nacidos?

La primera deposición del recién nacido debe darse en las primeras 48 horas. Se llama meconio y es negra, densa y pegajosa. Este tipo de caca puede durar 2-3 días.

Tras el meconio, se producen las heces de transición que son verdosas oscuras y semilíquidas. Esto puede durar 3-5 días, aunque varía según las tomas que haga el bebé.

La frecuencia y el aspecto de las cacas varía de un bebé a otro en función de la leche que toma, la cantidad y la frecuencia.

Los bebés que toman pecho suelen hacer mayor número de cacas. Es normal, incluso, que las hagan tras cada toma (6-8 al día). Estas heces tienen poco olor y poca consistencia; suelen ser líquidas o semilíquidas con grumitos.

En los bebés que toman fórmula artificial, el número de cacas es algo menor (3-4 al día o 1 cada 2 o más días). Son más pastosa y con un olor más intenso.

En ambos casos, el color puede oscilar entre amarillo-mostaza-verde. El rojo (sangre), el blanco o el negro son colores que deben hacernos consultar con el pediatra.

En cuanto a la frecuencia, el que no haga caca todos los días no indica que haya un problema de salud. Sería normal si la caca no es dura, si al salir las heces no le supone mucho esfuerzo o dolor, no tiene vómitos o problemas de ganancia de peso, rechazo de las tomas o llanto. En ningún caso deben tomar zumos, laxantes o infusiones. Tampoco debemos estimular el ano.

En torno a los 6 meses, con el inicio de la alimentación complementaria, se produce un cambio en el color, la consistencia y el olor de las cacas.

Como comentábamos, no realizará las mismas deposiciones un bebé que tiene lactancia materna exclusiva que un bebé que toma leche artificial como parte de una dieta diversificada. Normalmente, los bebés que toman el pecho, realizarán más deposiciones al día que los bebés que se alimentan con leche de fórmula.

La lactancia materna es el mejor alimento para el bebé, pero cuando ésta no es posible la leche en fórmula es el sustituto adecuado.

Sin embargo, pasar de la lactancia materna a la artificial como parte de una dieta diversificada, también modificará las deposiciones de tu bebé.

La caca del bebé que toma leche materna suele ser de color amarillo mostaza y puede presentar algunas partículas, con forma de semilla. Pero, en el caso de la lactancia materna, las heces también pueden aparecer de color verde e incluso acuosas. Todo depende de la cantidad de deposiciones que realice a lo largo del día y del propio metabolismo del bebé.

El número de deposiciones al día dependerá mucho de cada uno, aunque lo habitual es que hagan entre 2 y 3 veces. Hay bebés que hacen deposiciones en cada toma, así que dependerá de la cantidad de tomas que realice.

La lactancia materna es el mejor alimento para el bebé, pero cuando la misma no es posible, la leche en fórmula es el sustituto adecuado. A los 6 meses muchos padres deciden dar el paso a la fórmula infantil como parte de una dieta diversificada, administrando al pequeño leche de continuación. En este punto es normal preguntarse ¿cómo es la caca del bebé que toma leche de fórmula? ¿Es igual que la del bebé cuando toma leche materna en exclusiva? Lo cierto es que no lo es.

La caca pasa a ser de un color café que, a veces, tiene un tono amarillento. Si la leche de continuación está suplementada con hierro, las deposiciones pueden ser de color verde oscuro y no hay que preocuparse del cambio de color.

La caca del bebé con una dieta sólida cambia por completo en color, textura y frecuencia de deposiciones diarias. Esta será más compacta, más dura y más olorosa. Las heces tendrán un color café oscuro, pero la tonalidad cambiará dependiendo de lo que haya comido. Si come una zanahoria, por ejemplo, la caca será marrón pero anaranjada, mientras que si come remolachas será un poco más rojiza.

No obstante, es posible que la primera deposición del bebé, conocida como meconio, te pueda alarmar debido a su color. Pero no te preocupes, no hay nada que temer.

Tipos de heces en bebés lactantes

¿Qué llamamos estreñimiento y diarrea?

El recién nacido está estreñido si presenta heces muy duras que generan mucha molestia al ser expulsadas. Esto es poco frecuente en bebés menores de 6 meses. Los motivos pueden ser muchos y entre los más frecuentes están el cambio de lactancia materna a artificial o cuando inician la alimentación complementaria (en torno a los 6 meses).

Con frecuencia, semanas después de nacer, los bebés pasan de hacer varias cacas al día a hacer una al día o incluso cada varios días, pero normales (líquida, amarilla y con grumos). Este hecho se debe a que el intestino consigue hacer mejor su función y genera menos cantidad de heces.

Otros niños, entre las 2 y las 8 semanas de vida, comienzan a tener varios episodios al día de llanto y encogimiento de piernas después de las tomas. Algunos emiten un gruñido ronco. Esto se conoce como disquecia del lactante. Se suele quitar solo. Esto se debe a que el ano ha madurado. El niño es capaz de abrirlo de forma voluntaria, pero no sabe hacerlo justo cuando se mueve el intestino. A veces les impide expulsar heces y gases. A cada niño le lleva un tiempo distinto aprender a coordinar estos procesos, pero al final todos los niños sanos lo consiguen.

Para hablar de diarrea en el bebé tenemos en cuenta el mayor número de cacas al día, así como una menor consistencia. Los recién nacidos pueden hacer varias cacas al día porque con las tomas se producen movimientos del intestino que favorecen la defecación. A esto se le llama reflejo gastrocólico. Ocurre más en las primeras semanas de vida. Esto, asociado a la ausencia de fuerza del ano, hace que los bebes más pequeños hagan caca justo después o durante las tomas.

Cuando un bebé está estreñido, sus deposiciones suelen ser muy duras, con evacuaciones en las que el pequeño hace mucho esfuerzo. Si sospechas que tu bebé está estreñido tienes que visitar al pediatra y nunca administrar remedios caseros o cualquier tipo de medicación sin consultar al especialista.

En algunos casos puede ocurrir que, algunas semanas después, los bebés reduzcan el número de deposiciones, llegando a estar días sin defecar.

Recuerda que la OMS recomienda la lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses de vida del bebé. En estos casos, muchos padres acuden al pediatra porque su bebé no hace caca, pero, normalmente, no está estreñido, sino que su sistema digestivo se está habituando y se va regulando. Esto se conoce como falso estreñimiento y es muy común en menores de seis meses.

Es muy normal que el bebé haga gestos con el cuerpo como apretar puños o piernas, como si hiciese esfuerzo para defecar. Son movimientos instintivos que acompañan a los movimientos intestinales, incluso si no evacua nada, estos gestos no son signos de estreñimiento.

Cuando tu bebé hace ruiditos o fuerza está intentando mover la caca hacia abajo.

A medida que pasan los días vas conociendo más a tu bebé y ésta es otra de sus características.

Como anécdota sobre este tema, en muchos países no usan pañal. Hay niños que no pasan por esta etapa porque en occidente, el uso del pañal, se ha convertido en un método de control temprano de esfínteres. Pero hay otras formas de criar a tus hijos a partir de la observación del cuidador principal del bebé, normalmente la mamá, quién aprende a descifrar las señales del bebé cuando quiere hacer pipí o caca y lo lleva o bien al W.C. o a un orinal cada vez que la criatura lo necesita. Realmente, el mejor lugar del mundo para los inicios de la vida de un bebé es con mamá.

¿Cuándo debo consultar?

Si notas que tu bebé está haciendo ruiditos o fuerza sin lograr evacuar, es importante saber cuándo es necesario consultar al pediatra. Si ves que presenta los siguientes síntomas es cuando debes acudir a consulta.

  • Si hay hilos de sangre roja en las cacas.
  • ¿La caca de mi bebé es normal? Debes tener en cuenta que hay casos en los que el color de las heces puede indicar un problema que requiere atención médica inmediata.
  • Si el bebé ya ha expulsado el meconio y el color de las heces es negro o alquitranado, si no ha consumido ningún alimento rojizo y el tono de la caca es rojo o, si por el contrario es blanco, deberás consultar al pediatra de inmediato, pues las heces de estos tonos pueden indicar la presencia de alguna condición que es importante atender cuanto antes.

#CACAS DEL BEBÉ 💩👶🏼¿Qué indica el COLOR y la TEXTURA?

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