El eczema, también conocido como dermatitis atópica (DA), es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que afecta tanto a niños como a adultos con piel especialmente sensible. Es una condición inflamatoria, no contagiosa, que se caracteriza por un funcionamiento anómalo de la barrera cutánea.
La dermatitis atópica infantil es una de las enfermedades dermatológicas crónicas más frecuentes en la infancia. Aunque no es grave, puede afectar de forma significativa la calidad de vida de los niños y de sus familias, por lo que es importante saber cómo tratarla.
Fuente: cun.es
¿Qué es la Dermatitis Atópica?
Es una enfermedad inflamatoria no contagiosa que se caracteriza por un funcionamiento anómalo de la barrera cutánea. Esta alteración impide que la piel pueda cumplir correctamente con su labor protectora, lo que genera una mayor pérdida de agua y una mayor penetración de alérgenos, irritantes y microorganismos. Lo que hace que la piel tenga un aspecto más seco, esté más sensible y sea más propensa a la inflamación.
La DA se suele iniciar en los primeros meses de vida, conociéndose como Fase del lactante. La dermatitis atópica en niños es la que aparece a partir de los 2 años de edad y hasta la adolescencia. Puede aparecer también en los adultos, o ser una continuación de las anteriores.
¿Cómo Afecta la Dermatitis Atópica Infantil?
En la mayoría de los casos la enfermedad sigue un patrón de brotes intermitentes en los que los síntomas se intensifican en determinados momentos, mientras que en otros hay una remisión parcial o completa. Es conveniente consultar con un dermatólogo infantil sobre dermatitis atópica porque esta es una enfermedad que repercute de manera directa en el bienestar emocional y físico del niño.
Porque el prurito constante puede afectar a su descanso y con ello al rendimiento escolar, e incluso provocar alteraciones del comportamiento y del estado de ánimo. Además, la presencia de lesiones en la piel puede impactar en su autoestima y dificultar su integración social.
Los cuidados que exige esta patología requieren de un alto grado de compromiso por parte de los cuidadores. Mientras el niño es pequeño, son estos los que deben encargarse de seguir una higiene adecuada, aplicar los tratamientos tópicos prescritos y evitar, en la medida de lo posible, la acción de los factores desencadenantes de los brotes.
Causas de la Dermatitis Atópica Infantil
Aunque la causa exacta de la dermatitis atópica infantil aún no se conoce con certeza, los especialistas han identificado varios factores que influyen en su aparición y desarrollo. Estas son las teorías más aceptadas:
- Herencia genética: Los antecedentes familiares juegan un papel importante. Si uno o ambos padres tienen enfermedades atópicas, como asma, rinitis alérgica o dermatitis atópica, el niño tiene una mayor probabilidad de desarrollar esta afección.
- Alteración de la barrera cutánea: A nivel fisiológico, se ha observado que muchos niños con dermatitis atópica presentan una deficiencia en una proteína llamada filagrina, esencial para mantener la piel hidratada y protegida. Cuando esta proteína falta o funciona mal, la piel pierde agua con mayor facilidad y se vuelve más permeable, facilitando la entrada de alérgenos e irritantes externos.
- Factores ambientales: Aunque no son la causa directa, ciertos elementos del entorno pueden desencadenar o empeorar los brotes. Entre ellos destacan los cambios bruscos de temperatura, la exposición a alérgenos (como ácaros del polvo o pólenes), el contacto con productos irritantes (como jabones o detergentes) y el estrés emocional. De hecho, los cambios ambientales son considerados uno de los principales desencadenantes de los brotes en niños con piel atópica.
Fuente: clinicamarmol.com
Síntomas de la Dermatitis Atópica Infantil
Los síntomas pueden variar en función de la edad del niño y del estadio de la enfermedad, pero los más habituales incluyen:
- Piel seca persistente (xerosis).
- Prurito intenso.
- Lesiones eritematosas de color rojizo con exudado y costras, cuando el brote es especialmente agudo.
- Engrosamiento y endurecimiento de la piel en fases crónicas (liquenificación).
El diagnóstico es clínico y se hace con base en los síntomas característicos. No obstante, si estos síntomas aparecen acompañados de otros como diarreas, conjuntivitis o rinitis, se aconseja realizar pruebas de alergia para detectar si hay algún alimento que pueda estar desencadenando toda esta sintomatología.
¿Es Necesario Hacer Pruebas de Alergia?
Si el niño no muestra otras manifestaciones (como asma, rinitis o conjuntivitis alérgica, diarreas...), en general no están indicadas. Sólo en niños pequeños con dermatitis atópica importante es necesario descartar alergia a ciertos alimentos como el huevo o la leche de vaca.
Tratamiento y Control de la Dermatitis Atópica Infantil
Para tratar esta enfermedad, solicita una cita con especialistas en dermatología. Para tratar esta enfermedad, solicita una cita con nuestros especialistas en dermatología del Hospital La Moraleja.
Medidas Generales
Cuando hay un niño con dermatitis atópica infantil, los cuidadores deben aplicar unas medidas esenciales que incluyen una higiene diaria adecuada con baños cortos con agua tibia, usando limpiadores suaves y evitando en todo caso los jabones agresivos. La piel se debe secar siempre con una toalla suave, limpia y mediante toques ligeros, sin frotar.
Además, es fundamental hidratar la piel a diario con cremas específicas a base de emolientes hipoalergénicos y libres de perfumes. También se aconseja mantener el entorno en el que está el niño libre de ácaros, evitar ropa sintética o lana y controlar el estrés. Para lavar la ropa es mejor hacerlo con detergentes suaves y realizar un enjuague adicional solo con agua para eliminar totalmente los residuos.
A fin de evitar lesiones provocadas por el rascado, las uñas del niño deben estar siempre cortas y limpias.
Fuente: eucerin.cl
Tratamientos Farmacológicos
Cuando aparece un brote es necesario recurrir a la medicación prescrita por el especialista, que puede ser:
- Corticoides tópicos para los brotes muy agudos.
- Inmunomoduladores tópicos que son útiles para tratar zonas sensibles y también para pacientes que sufren brotes frecuentes.
- Antihistamínicos para controlar el prurito, especialmente durante la noche.
- Antibióticos tópicos o sistémicos en caso de que haya una sobreinfección bacteriana secundaria.
La dermatitis atópica infantil es una patología controlable si se combinan las medidas preventivas y un buen cuidado diario con el tratamiento farmacológico adecuado. Por eso, es importante consultar con los mejores dermatólogos en Madrid.
Si tu hijo tiene dermatitis atópica (DA), saber sobre la enfermedad es clave para un buen manejo. En este texto veremos las causas de la DA y las medidas higiénico-dietéticas que podemos aplicar.
¿Cuáles son las Medidas Esenciales?
El fin del tratamiento de la DA es reparar la barrera cutánea y disminuir los brotes. Para ello, es crucial incidir en las medidas de higiene de cuidado de la piel.
- Se recomienda hacer baños o duchas cortas con agua tibia, usando jabones con pH 5-6 (igual que la piel) y sin perfumes ni detergentes.
- Otra opción son los baños con lejía diluida (bajo recomendación médica).
- Así pues, es de vital interés evitar frotar/friccionar la piel.
- Tras el baño hay que aplicar un emoliente para asegurar una correcta hidratación.
En cuanto a los factores ambientales, los irritantes como el cloro de las piscinas, el humo del tabaco, perfumes… deben evitarse en la medida de lo posible. Del mismo modo, en cuanto a la ropa, son mejores los tejidos de algodón y no se recomienda el uso de suavizante para su lavado.
A nivel dietético, se recomienda una dieta equilibrada y variada. No se deben retirar alimentos ni hacer dietas de exclusión, salvo que haya una alergia documentada y lo indique el médico.
Para el manejo del disbalance del microbioma, son clave las medidas citadas antes, ya que la terapia emoliente produce un aumento de la diversidad de la flora de la piel. El tratamiento con agentes antiestafilocócicos pueden mejorar los síntomas de la DA. En el caso de aparición de sobreinfección, se deberá tratar según su causa.
Tratamiento de Base: Prevención
El objetivo del TRATAMIENTO DE BASE (siempre debemos hacerlo) es restaurar la barrera cutánea.
- Hidratación: La hidratación es la base del tratamiento (indispensable) para recuperar la piel. Reduce la frecuencia, duración e intensidad de los brotes. Aplicación diariamente, de manera extensa y frecuente (varias veces al día, al menos 2 veces al día, aunque la piel esté bien), realizando un suave masaje.
- Higiene diaria: Puede bañarse, si quiere, todos los días. Es recomendable baño o ducha de corta duración (5-10 minutos. idealmente inferior a 5 minutos), que puede ser diario, con agua templada (fresquita, alrededor de 30ºC, no utilizar agua caliente).
- Ambiente: Evitar calor excesivo y la sequedad ambiental. Mantener constante la temperatura y la humedad, evitando cambios bruscos de temperatura. No abusar de la calefacción en casa (al mínimo o desconectarla por la noche).
Tabla de Cuidados Básicos
| Cuidado | Recomendación |
|---|---|
| Baño | Corto, agua tibia, sin jabones fuertes |
| Hidratación | Diaria, con emolientes específicos |
| Ropa | Algodón, evitar lana y sintéticos |
| Ambiente | Temperatura constante, evitar ácaros |
La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria de la piel que dura toda la vida, aunque suele cursar en brotes con intervalos de tiempo libre de enfermedad. Decimos que es por tanto una enfermedad crónica ya que una vez que aparece se va a mantener a lo largo del tiempo con diferentes manifestaciones y grados de afectación.
Lo más llamativo de esta enfermedad es el intenso prurito que obliga a rascarse incluso mientras se está dormido. Este picor aumenta especialmente por la noche y en situaciones de estrés.
¿Cómo se Diagnostica la Dermatitis Atópica?
La base del diagnóstico en la dermatitis atópica es la exploración física ya que nos va a determinar cómo son las lesiones y donde se localizan, ambos aspectos fundamentales en esta enfermedad.
Al ser una enfermedad con implicación del sistema inmunológico, observamos con frecuencia asociación con otras enfermedades alérgicas, entre ellas destaca especialmente la rinoconjuntivitis alérgica, el asma bronquial y alergia a ciertos alimentos.
Consejos Adicionales
- Contacto con detergentes: Evitar.
- Evitar piscinas cloradas: Sí es cierto que el agua de la piscina es bastante irritante para el niño con dermatitis atópica. Aun así, un buen enjuague a la ducha posterior y la aplicación inmediata de una crema hidratante pueden contrarrestar estos efectos indeseables de las piscinas.
- Dieta: En los pacientes en los que se ha comprobado de forma objetiva la exacerbación de la DA por un alimento concreto, se beneficiarán de la evitación de los alimentos implicados. Sin embargo, se deben evitar las dietas restrictivas indiscriminadas que conllevan una grave alteración de la calidad de vida y riesgo de malnutrición.
- Baño: Personalmente la experiencia me ha enseñado que el baño es un momento importante de tranquilidad y de disfrute para el niño, le ayuda a relajarse y esto supone un factor clave en el control de la dermatitis.
El tratamiento del paciente con dermatitis atópica debe ser individualizado dependiendo del grado de afectación y la duración de los brotes. Para controlar el picor es más adecuada una correcta hidratación y el control de los brotes de la enfermedad.
Actualmente existen novedades en el tratamiento de la dermatitis atópica gracias a estudios de investigación punteros sobre aspectos inmunológicos de esta enfermedad.
