La braga pañal es una prenda interior, femenina e infantil, que cubre desde la parte inferior del tronco y tiene dos aberturas en las piernas. Se utiliza comúnmente en su forma plural, "bragas", con el mismo significado que en singular.
En el contexto de la incontinencia infantil, las bragas pañal, especialmente las adaptadas y reutilizables, se han convertido en una solución práctica y cómoda para niños y jóvenes con enuresis o incontinencia fecal.
Este artículo aborda en profundidad la enuresis infantil, sus causas, consecuencias y los tratamientos disponibles, ofreciendo información valiosa para padres que buscan ayudar a sus hijos a superar este problema.
Enuresis: Orinarse en la cama - conoce las causas y tratamientos
¿Qué es la Enuresis?
Enuresis es una palabra derivada del griego que significa "orinar", "hacer aguas". La enuresis nocturna se define como la emisión de orina durante el sueño al menos dos veces por semana, durante al menos tres meses seguidos, en un niño mayor de cinco años, que no es provocada por una enfermedad o medicamento. También se considera enuresis si provoca considerable estrés o dificultades en la vida del sujeto, aunque ocurra menos de dos veces por semana.
Es importante destacar que, según esta definición, un niño de cuatro años y diez meses que se orina cada noche o uno de doce años que se orina siete veces al mes no tienen enuresis nocturna; esas situaciones son sencillamente normales.
La enuresis se clasifica en:
- Primaria: cuando dura desde el nacimiento.
- Secundaria: cuando el niño vuelve a mojarse después de haber pasado al menos seis meses seguidos seco.
En función de la frecuencia, se distingue entre:
- Regular: el hecho de mojar la cama es un suceso habitual y cotidiano.
- Esporádica: ocurre de forma intermitente.
Además, se diferencia entre:
- Monosintomática: cuando mojar la cama es el único síntoma.
- No monosintomática: cuando aparecen también alguno de los siguientes:
- Incontinencia diurna.
- Urgencia para orinar.
- Hacer fuerzas (el niño hace presión abdominal para orinar).
- Chorro débil o intermitente.
- Maniobras para aguantarse como ponerse de puntillas o cruzar las piernas.
- Sensación de no poder vaciar del todo.
- Goteo postmiccional o dolor.
Es crucial comprender que la enuresis es completa y absolutamente involuntaria. El niño no se orina porque quiere, ni porque le da pereza levantarse para ir al lavabo, ni porque quiere llamar la atención, ni porque quiere "castigarnos".
Reñir, castigar, hacer reproches o ridiculizar al niño no sólo es inútil; es también cruel, arrogante, estúpido y completamente inadmisible. No se puede reñir a un niño por tener enuresis, como tampoco se le puede reñir por tener fiebre, tos o asma.
Aproximadamente un 20% de los niños de seis años, casi un 10% de los de 10 años y tal vez un 1% de los adolescentes u adultos tienen enuresis.
Causas de la Enuresis
Contrario a la creencia popular, la enuresis nocturna no tiene prácticamente causas psicológicas, sino más bien consecuencias psicológicas. El principal factor de riesgo para la enuresis es simplemente la herencia. Si uno de los padres la tuvo, más del 40% de los hijos la tendrán. Si tuvieron enuresis ambos padres, más del 70% de los hijos pasarán por la misma experiencia.
En cuanto a las causas inmediatas, el mecanismo por el que se produce, se piensa últimamente que es una combinación de tres factores:
- La excesiva producción de orina por la noche.
- La hiperactividad de la vejiga.
- Junto con la incapacidad de despertarse ante las sensaciones de la vejiga.
O dejémoslo en el clásico y sencillo "inmadurez".
Algunos estudios han demostrado que los niños con enuresis tienen más ansiedad, menos autoestima, distintos problemas psicológicos, conflictos familiares y sociales, y son incluso víctimas de malos tratos en casa y de acoso en la escuela. Pero eso no es consecuencia de la enuresis, sino de cómo le tratan sus padres y otras personas. Si todos le tratan con respeto, no tendrá ningún problema.
Tratamientos para la Enuresis
Ante el gran número de niños con enuresis, el uso de determinados tratamientos puede suponer enormes sumas de dinero. Es fácil caer en el entusiasmo terapéutico.
Las recomendaciones generales incluyen:
- La enuresis no es culpa del niño. No reñir ni castigar. (Hacer que el niño se lave sus propias sábanas es también un castigo).
- Mantener una ingesta adecuada de líquidos. Ya NO se recomienda dejar de beber por la tarde, podría ser peligroso. Sí que conviene evitar las bebidas con cafeína, que es diurética.
- Animar al niño a orinar regularmente durante el día (unas 4 a 7 veces es normal). Ya NO se recomienda intentar aguantar muchas horas sin orinar para "aumentar la capacidad de la vejiga", podría ser contraproducente.
- Los típicos calendarios con estrellitas pueden ser (ligeramente) útiles... pero las estrellitas no se conceden por cada día que el niño no se orina. Eso es involuntario, y por tanto el niño no puede hacer nada para conseguirlo.
El método de la alarma ante la orina o Pipi-Stop es el tratamiento más utilizado para corregir la enuresis nocturna. Su objetivo es despertar al niño e interrumpir la micción pocos segundos después que ha comenzado a orinar, momento que fisiológicamente coincide con una distensión vesical intensa y con la relajación del esfínter externo. Puesto que al despertar la evacuación no ha terminado, el niño se levantará para terminar de hacer pis en el baño. Repitiendo esta secuencia un cierto número de veces, se logrará una asociación entre la distensión vesical y el acto de despertarse e inhibir la micción.
El entrenamiento en retención tiene como objetivo dar una respuesta terapéutica a la teoría de que la enuresis nocturna es consecuencia de una vejiga funcionalmente disminuida. El entrenamiento se lleva a cabo durante el día y se inicia instruyendo al niño para que avise a sus padres cuando sienta ganas de hacer pis, en ese momento se le anima a retener la orina. Tras el tiempo fijado (varios minutos) se refuerza su capacidad de retención y se le permite hacer pis. Se repiten los ensayos hasta que el niño vaya incrementado el tiempo de espera.
Es fundamental abordar el tema con paciencia, comprensión y apoyo, evitando generar sentimientos de culpa o vergüenza en el niño. La enuresis es una condición que se supera con el tiempo y el tratamiento adecuado.
