Guía completa sobre biberones para conejos recién nacidos

Los gazapos, o crías de conejo, son extremadamente vulnerables al nacer. Por ello, requieren atención y cuidados específicos para asegurar su supervivencia y desarrollo saludable. Si te encuentras en la situación de tener que cuidar gazapos recién nacidos, ya sea porque su madre los ha abandonado o porque la madre no está presente, esta guía te proporcionará la información necesaria para brindarles los mejores cuidados. Ya sea que tengas una coneja embarazada que está a punto de dar a luz, o has adoptado un conejo bebé sin madre, es crucial estar preparado. Por supuesto, un conejo pequeño necesita más atención y algunos cuidados más específicos que uno adulto.

PORQUE MI CONEJA RECHAZA A SUS CRIAS ¿ COMO ALIMENTAR A LOS CONEJITOS RECIEN NACIDOS ? 🐇

Preparando el nido para los gazapos

Si tienes una coneja embarazada, es importante crear un ambiente adecuado para el parto y el cuidado de las crías. Ten en cuenta estos consejos para cuidar a una coneja embarazada y preparar su nido:

  • Nutrición: Necesitará más nutrientes, por lo que tienes que procurarle más cantidad de alimento y agua de lo habitual. Consulta con el veterinario qué alimentos darle en más cantidad, en función de los resultados de los análisis.
  • Atención veterinaria: Si notas que tiene algún síntoma de problemas, no dude en llamar al veterinario. Ante cualquier cambio físico o de aspecto que veas, sin tener en cuenta cambios propios del embarazo, acude al veterinario. Por ejemplo, si tiene diarreas, su orina es oscura o si deja de comer por varias horas, son síntomas de problemas que hay que atender cuanto antes.
  • Preparación del nido: Prepara su nido o madriguera en su misma jaula, así ella pasará por menos cambios que si la cambias de jaula (a no ser que consideres que la actual es pequeña o está en un mal lugar). Para ello, tendrás que buscar un sitio tranquilo y refugiado en el que colocar la jaula y, además, colocar aún más material del que sueles ofrecerle (heno, fibra de coco y pelo de cabra) para que se haga su nido.
  • Higiene: Es vital que mantengas la jaula muy limpia.
  • Atención al parto: Cuando se acerque el momento del parto, contacta con el veterinario para tenerlo cerca si fuera necesaria su intervención.

Debemos crear un “nido” acogedor y confortable para ellas; debemos acolchar su caja con mantitas y otros materiales suaves que resulten cálidos para ellas. Normalmente, las madres fabrican sus propios nidos. Ayúdales, dejando en la jaula estos materiales: heno, pelo de cabra y fibra de coco. Otra opción es utilizar una caja de cartón y como base utilizar papel de periódico.

Gazapos recién nacidos en su nido.

Cuidados esenciales para gazapos recién nacidos

Cuando han nacido los conejos bebé o gazapos, tendrás mucha más faena que cuando solo cuidabas a tu coneja, pues tendrás que cuidar de crías y de adultos. Antes que nada, si en casa tienes varios conejos adultos, sepáralos para evitar problemas de territorialidad o de que algún macho quiera montar de nuevo a la hembra. Una vez está esto claro, toma nota de cómo cuidar a un conejo bebé:

  • Revisión de las crías: Ve observando a todos los conejos para comprobar que todos maman de su madre correctamente, pues si alguna no lo hace y ves que la coneja no lo busca, tendrás que ayudarle a llegar a las mamas y colocarse o bien, alimentarlo por tu cuenta.
  • No tocar mucho a las crías: Aunque sí tienes que ir revisando a las crías y a la madre, tampoco conviene que estés mucho tiempo tocando a los conejos, ya que la madre podría estresarse y acabar por rechazar a los gazapos.
  • Mantener calientes a los conejos bebés: Pon una fuente de calor agradable cerca de la jaula, pero no de forma directa, donde se encuentran los conejos recién nacidos para que no se enfríen. Puede servir poner la calefacción de la habitación en la que esté o poner un foco de calor. Debe tratarse de un ambiente cálido pero no caluroso. Si retiras a los gazapos de la madre, ubícalos en un lugar cómodo, donde puedan dormir tranquilamente y permanecer en calor (lo ideal es a una temperatura de 25º). Busca otro sitio seguro con los mismos materiales, evitando que estén cerca de una ventana o en corrientes de aire.
  • Cuidado de la madre: Acuérdate de que la madre debe tener todas las necesidades cubiertas; como siempre, pero esta vez es más importante porque no será solo para estar sana, sino también para dar leche a sus crías y cuidarlas. Deberá tener abundante alimento y agua fresca a su alcance.
  • Cuidado de los ojos: Como dato interesante, los conejos abren los ojos alrededor de los 10 días. Por tanto, si antes ves que no los abren no te alarmes. Si pasan más días y sobre todo si tienen bastante legañas, consulta con el veterinario por si tuvieran una infección en los ojos.
  • Asegúrate de que hacen sus necesidades: Los conejos bebés no hacen sus necesidades por si mismos, sino que la madre los ayuda estimulando el reflejo con lametones en la zona genital y anal y en la barriga. Así que, si ves que alguno de los pequeños no hace sus necesidades y que tiene la tripa muy hinchada, realiza el masaje tú mismo.
  • Mantén limpia la madriguera o jaula: La higiene del nido es algo vital para la salud y buen desarrollo de los gazapos, así que asegúrate de mantenerlo en buen estado, pero sin usar productos químicos fuertes.
  • Llama al veterinario: Siempre que veas algo que te parezca extraño, cambios que no sabes bien por qué se dan o si tienes duda sobre cuidar a los conejos recién nacidos, contacta cuanto antes al veterinario para hacer tus preguntas y para acudir si es necesario. Un caso claro en el que tendrás que contactarlo es si ves que la madre deja de amamantar a los gazapos.
  • Separa a los conejos machos y hembras: Aunque es algo que tendrás que hacer varias semanas después de que nazca, es algo vital si no quieres que sigan criando entre los diversos conejos que tendrás en casa en este momento.

Alimentación de los gazapos

Cuando la madre está presente

Cuando las crías nacen y crecen con sus madres, solo debes observar su comportamiento. Las conejas alimentan a sus crías 2 veces al día. Y luego, se alejan de ellos un tiempo. Puede ocurrir también que la madre no les esté atendiendo bien. Así que intentaremos cogerla con suavidad y la pondremos sobre ellos para que los alimente.

La mejor alimentación desde que nacen y durante unas semanas es la leche materna. Proporciona a los pequeños gazapos todos los nutrientes que necesitan y un amplio abanico de anticuerpos. La leche de la coneja aumenta las defensas de los pequeños, aportando anticuerpos que los protegen ante enfermedades y afecciones, como posibles infecciones. El periodo de lactancia de las crías de conejo es de aproximadamente 3 semanas.

Cuando la madre no está presente

Si el gazapo no está con su madre y esta no puede alimentarle, debes ocuparte al completo de su alimentación. En este caso ten en cuenta que nunca debes darle leche de vaca, y que necesitas buscar una leche apta para cuidar gazapos. No le des otros alimentos hasta después de la semana 8.

Al no haber madre y no poder acceder a la leche de coneja natural, tendrás que preparar leche para conejos recién nacidos y dársela con un biberón, que podrás encontrar en cualquier tienda de animales, o con una jeringuilla. Pero, ¿qué leche se le puede dar a un conejo recién nacido? Deberás darle leche para conejos y otros roedores específica, la cual venden en tiendas y centros veterinarios, aunque también puede servir la leche para gatos recién nacidos. Al preparar la leche, asegúrate de que está a una temperatura de 38 ºC - 39 ºC. Acércale la tetina o la boca de la jeringuilla al conejo y verás que se engancha para mamar. Deja que chupe por sí solo y, sobre todo, nunca lo fuerces porque si deja de mamar, principalmente ,será porque está lleno y más vale darle poca cantidad a menudo que mucho de golpe.

Alimentando a un gazapo con biberón o jeringuilla.

En principio, tendrás que darle el biberón cada 2 horas durante 1 semana. Durante las semanas siguientes deberás ir ampliando el tiempo entre toma y toma hasta llegar a las 8 semanas, que será cuando esté preparado para dejar la leche y poder ser alimentado con sólidos poco a poco. De hecho, a partir de la 3 o 4 semana puedes empezar a combinar la leche con alimento sólido (heno y pellets o pienso).

Compra comida para conejos bebés, la cual puedes encontrar en tiendas o centros veterinarios, pues tiene ciertos nutrientes concentrados para una alimentación reforzada, lo cual será bueno en esta etapa de crecimiento. No obstante, de este alimento debes darle poca cantidad diaria y tendrás que ofrecerle un mayor aporte de alimento natural, sobre todo heno (que es esencial para ellos), hojas verdes de diversas hortalizas y verduras, algunas frutas, raíces y tubérculos, etc.

Cómo hacer leche para conejos bebés:

Necesitas comprar leche en polvo para bebés o para gatos. La podrás encontrar en supermercados, farmacias o centros veterinarios o tiendas de productos para animales. Mezcla partes iguales de leche en polvo y de agua mineral. Por ejemplo, para 1 vaso de agua (200 ml) serán, aproximadamente, unas 6 cucharadas de leche en polvo. Añade 1 yema de huevo fresco, o bien 1 cucharada sopera de nata (equivale a unos 30 cc), para aumentar el aporte proteico y calórico. A partir de que abran los ojos podremos incluirlas ambas. Después de la segunda semana, puedes añadir pequeñas cantidades (una cucharadita = 5 cc) de vitaminas de uso veterinario.

Como la leche sustitutiva puede no ser tan rica en nutrientes, puedes añadir una segunda y hasta una tercera comida a su dieta, pero nunca alimentes al gazapo más de 3 veces al día. La forma correcta de alimentar a las crías es utilizar un biberón. No hay biberones diseñados para bebés tan pequeños como la boca de los gazapos recién nacidos, pero puedes encontrar fácilmente algunos sustitutos. Durante sus primeros días de vida puedes emplear un cuentagotas, que te ayudará a controlar la administración del líquido con facilidad y, así, no darle más cantidad de la que puede tragar. El cuentagotas de cualquier medicamento sirve, siempre que lo limpies y esterilices previamente. Como cualquier biberón, también deberás limpiarlo después de cada uso.

Otro factor importante a la hora de alimentar a los conejos bebés es la postura en la que se les da el biberón. Se lo tienes que dar en postura horizontal, acostado de lado o boca abajo sobre algo mullido (una toalla o manta) y nunca boca arriba, ya que se puede atragantar. Esta es la postura más natural, pues así es como suelen mamar de la coneja.

Tabla de alimentación para gazapos
Edad Frecuencia de alimentación Tipo de alimento
0-1 semana Cada 2 horas Leche maternizada para conejos/gatos
1-3 semanas Cada 3-4 horas Leche maternizada + heno de alfalfa (en pequeñas cantidades)
3-8 semanas Cada 4-6 horas Leche maternizada + heno de alfalfa + pellets para conejos bebés
8+ semanas Alimentación ad libitum Heno (70%), verduras frescas (15-20%), pellets (10-15%)

Estimulación para evacuar

Los conejos recién nacidos no saben hacer sus necesidades por sí mismos, como ya hemos comentado suele estimular el reflejo la propia madre, y al no haber coneja es muy importante que le enseñes estimulándole tú. Para conseguirlo coge un trozo de algodón y mójalo con agua tibia. Después pásaselo por la zona genital y anal de 15 a 30 segundos antes de comer y si ves que no consigues nada, vuélvelo a intentar después de que haya comido. Debes estimular su zona genital y anal para que orinen y defequen; y para ello debes utilizar un algodón húmedo y restregarlo suavemente por esas zonas durante 20-30 segundos antes de comer. Esto es algo que hace la madre de forma natural durante sus primeras horas de vida.

Cuando acaben, dejaremos la zona bien limpia y seca. Tras evacuar estarán listos para dormir hasta su siguiente comida. ¡Cuidado!: no orinar o no defecar en varias horas o incluso un día es una alerta grave y deberás llevarlo inmediatamente al veterinario.

Introducción de alimentos sólidos

A partir de la tercera semana de edad puedes comenzar a introducir alimentos sólidos en la dieta de los gazapos, hay que hacerlo de forma progresiva, ampliando cada vez más la cantidad y variedad de alimentos. Si el gazapo ha perdido a su madre y tiene menos de 1 mes no podrá sobrevivir sin ayuda. Si la madre vive pero parece que no lo atiende debemos asegurarnos de que es así. Las conejas solo amamantan a sus gazapos una o dos veces al día. Esto se realiza de una forma rapidísima y puede durar menos de un minuto. Antes de intervenir hay que comprobar el estado de los gazapos. Si los gazapos están siendo alimentados tendrán la barriguita llena, la piel lisa e hidratada, estarán plácidamente durmiendo en el nido.

Prepararemos un nido en el que pueda entrar fácilmente a darlos de comer. Una caja ni muy alta ni muy baja para que pueda entrar fácilmente pero los gazapos no puedan escapar, con una toalla al fondo, heno y pelo que haya dejado la madre en el nido serán suficientes. Si aún así la madre no los ha alimentado en 24 horas, la sujetaremos con suavidad sobre ellos mientras la tranquilizamos para que los gazapos puedan alimentarse. Si la madre no está disponible tendremos que alimentar a los gazapos a biberón. Los mantendremos a una temperatura ambiente de unos 25ºC en un lugar tranquilo sin ruidos y poca luz. No se recomienda utilizar manta eléctrica ya que puede ser peligroso si la temperatura sube demasiado. Un paño de algodón puede ser suficiente abrigo si hay más de un gazapo.

Lo primero a tener en cuenta es si los gazapos han tomado algo de leche de la madre. Los primeros días las madres producen calostro, que contienen anticuerpos. Si los gazapos no han tomado este calostro tienen pocas posibilidades de sobrevivir. Deberemos conseguir también un biberón con la tetina lo más pequeña posible (los venden para gatitos). Los gazapos recién nacidos necesitan ser estimulados para orinar y defecar. Realizaremos esta tarea frotando su zona genital con un algodón humedecido en agua tibia durante 15-30 segundos antes de comer. Si no funciona lo intentaremos después de comer también.

Es importante pesar a los gazapos todos los días con una báscula de cocina. Si no están cogiendo peso deberemos enriquecer la leche o subir la cantidad de leche diaria. A partir de las 2 semanas los gazapos empezarán a comer heno y pienso. Cuando cumplan 3 semanas debemos proveer a los gazapos con bacterias típicas de la flora intestinal de los conejos. Para esto, mezclaremos un cecotrofo fresco de un conejo adulto, sano y libre de parásitos con leche y se lo daremos a beber. Esto se debe repetir durante 3 días.

Biberones y jeringas para cachorros, útiles para alimentar gazapos.

La leche más adecuada es leche maternizada para gatitos lactantes, pero no vale cualquiera. Algunas de las que se venden son de baja calidad. Lo mejor es elegir una que lleve calostro como Lactadiet. O si no, una marca de calidad como Royal Canin, KMR o similar. La mezcla se hará con la mitad de agua de la que se indica para gatitos, es decir, el doble de concentrada. La leche de coneja es mucho más rica en grasa en otros nutrientes que la de gata, por eso hay que hacerla más concentrada. Otra manera de enriquecer la leche sería añadir a la leche para gatitos, hecha con su cantidad de agua normal, leche de cabra y nata (50% de leche para gatitos, 50% de leche de cabra y una pizca de nata). El gazapo debe tomar entre el 60-90 % de su peso en leche al día. Si pesa 50 gr debe tomar entre 30 y 45 ml al día repartida en tantas tomas como sea necesario, con un mínimo de 3. La leche debe estar a una temperatura de 40 ºC en el momento de la toma. Se puede medir con un termómetro desinfectado. La leche se mantendrá caliente sumergiendo el recipiente en agua caliente.

Para evitar accidentes si los gazapos se revuelven o saltan, es recomendable ponerse a nivel del suelo. Si se resisten a beber no se les debe forzar ya que podríamos introducir líquido en sus pulmones. Mojaremos los labios del gazapo con la leche para que los chupe. Nunca se debe apretar el biberón o empujar el émbolo de la jeringa fuerte, el gazapo debe succionar. Hay que tener cuidado de no dar demasiado líquido en una sola toma. En caso de que el gazapo aspire líquido, éste puede bloquear completamente las vías aéreas. En este caso lo único que podemos hacer es intentar una versión de la “maniobra de Heimlich” que consiste en sujetar al gazapo entre las palmas de las manos con la espalda y el cuello bien sujetos, subir arriba las manos con la nariz del gazapo hacia arriba y bajarlo con un movimiento firme (no demasiado rápido) en dirección a nuestros pies. La idea es que los órganos internos presionen con su peso sobre el diafragma al bajar y que esto empuje el aire de los pulmones hacia fuera. Si todo va bien este aire expulsará el líquido que bloquea la respiración. Se repetirá 2 o 3 veces si es necesario.

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