Recomendaciones para la Preparación Segura de Biberones para Recién Nacidos en el Hospital

La alimentación del recién nacido es un asunto trascendental para su salud presente y futura. En el caso de que no sea posible la lactancia materna, se deberá recurrir a la lactancia artificial por medio de la preparación de biberones.

En los primeros meses de vida, la alimentación del bebé debe cuidarse especialmente, ya que una alimentación inadecuada puede causar alteraciones en su desarrollo. El recién nacido tiene los órganos inmaduros, sus defensas son escasas y su aparato digestivo no asimila los alimentos con facilidad.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses de vida y, hasta los 2 años de edad o más, junto con la alimentación complementaria. La leche materna aporta todos los nutrientes necesarios para un desarrollo sano en esta primera etapa, además de determinar beneficios en la función gastrointestinal, el sistema inmune y el bienestar.

Gracias al avance tecnológico que ha permitido conocer de forma detallada la composición de la leche materna, el objetivo del desarrollo de fórmulas artificiales se centra en reproducir la composición y los efectos funcionales de la lactancia materna.

Nada puede superar a la leche materna, pero a veces no es posible dar el pecho o hay mujeres que prefieren la lactancia artificial. Esta opción -por mucho que hayas oído y leído- no es perjudicial ni para el bebé ni para la madre. Pero, al igual que la lactancia natural, genera dudas y tiene sus ventajas e inconvenientes.

La diferencia esencial está en la composición de la leche: la leche materna aporta anticuerpos y probióticos que no contienen las leches infantiles de formulación, que están elaboradas a partir de proteínas de la leche de vaca. También está adaptada al sistema digestivo del bebé, que es inmaduro, especialmente en las primeras semanas.

Se ha demostrado que una parte de los esporádicos casos y brotes de toxiinfección declarados de Salmonella y Cronocbacter que afectan a los lactantes se asocian a las fórmulas en polvo. Por esta razón, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO) elaboraron en 2007 unas directrices sobre la preparación segura de biberones.

Aunque el proceso de fabricación de las fórmulas infantiles en polvo se aplica un tratamiento térmico, no se puede considerar que sean estériles, porque no se efectúa una esterilización final y ocasionalmente pueden contener microorganismos en pequeñas cantidades. Además, se pueden contaminar con una preparación incorrecta. El sistema inmunitario del lactante está todavía en desarrollo y es más susceptible a las infecciones; por ello es importante seguir una buena higiene durante su preparación.

En este folleto le damos unos consejos para que pueda preparar los biberones con seguridad, con el fin de prevenir infecciones.

Tipos de Leche de Fórmula

Existen diferentes tipos de leche de fórmula, adaptadas a las necesidades de cada etapa del bebé:

  • Tipo 1. Preparados o fórmulas de inicio para lactantes: Se recomiendan desde el nacimiento hasta los 6 meses.
  • Tipo 2. Preparados o fórmulas de continuación.
  • Tipo 3. Leches de crecimiento como transición a la leche de vaca.
  • Fórmulas de prematuros.

La composición de las fórmulas artificiales debe atender a las especificaciones recogidas en la legislación europea. De este modo, el aporte energético para las fórmulas de inicio debe situarse en 60-70 kcal/100 ml. Estas fórmulas introducen nuevos componentes, variando parcialmente su composición.

Preparación Segura de Biberones: Métodos Recomendados

Los expertos de la OMS y la FAO recomiendan un método con agua caliente para preparar los biberones de forma segura. Es el método indicado para lactantes menores de dos meses, prematuros e inmunodeprimidos. Pero en ocasiones no es posible disponer de agua caliente o no conviene reconstituir la preparación en polvo con agua caliente porque contiene probióticos. Por esto se ofrece un segundo método de preparación con agua fría.

Preparación con Agua Caliente

La preparación con agua caliente consiste en los pasos siguientes: se calienta agua hasta que hierva, se vierte el agua en el biberón y se espera 3 minutos antes de añadir la leche en polvo.

Preparación con Agua Fría

La preparación con agua fría consiste en llenar el biberón con agua fría (20 °C o menos); añadir la leche en polvo indicada por el pediatra, agitarlo para deshacer grumos y darlo inmediatamente al recién nacido.

Pasos para la Preparación del Biberón

Antes de preparar el biberón, lávate las manos con agua caliente y jabón. Es igual con cualquier marca de leche:

  1. Como se ha dicho antes, se puede usar agua hervida a más de 70 ºC o a temperatura ambiente, si se va a consumir justo después y no es un lactante vulnerable.
  2. Añade el agua al biberón. Se puede utilizar agua del grifo o agua embotellada sin gas hipomineralizada. Es recomendable utilizar agua de consumo (agua fría del grifo) que ofrece los criterios sanitarios que aseguran la protección de la salud.
  3. Añade luego un cacito de leche en polvo raso por cada 30 ml de agua (por ejemplo, 90 ml de agua serían 3 cacitos). Respeta siempre esa proporción. Usa siempre el cacito que viene con el bote de leche en polvo. Es normal que el volumen final aumente. En cualquier caso, las cantidades que aparecen en las etiquetas de los preparados son orientativas.
  4. Cerrar el biberón y agitar de forma suave.
  5. Enfriar rápidamente el biberón bajo el grifo hasta que la leche quede tibia, no caliente. Preparada la fórmula hay que enfriarla hasta temperatura ambiente para su consumo.
  6. Comprobar la temperatura de la leche, por ejemplo, vertiendo unas gotas en el dorso de la mano o en la parte anterior de la muñeca.

Una vez reconstituida la toma (o si eliges una preparación líquida), dásela a tu hijo a la temperatura que él prefiera (fría o templada), en un tiempo máximo de 2 horas, si se conserva a temperatura ambiente. Se puede enfriar con rapidez si se pone bajo el chorro del grifo o en un recipiente con agua fría o hielo.

Cómo Dar el Biberón Correctamente

Se pone el bebé semiincorporado, es decir, ni sentado ni tumbado, sino recostado. El biberón se debe poner de tal forma que la tetina esté siempre llena de leche. No le fuerces a tomar todo lo que haya preparado. La leche que sobre debe desecharse, no guardarla nunca para la toma siguiente.

Finalmente, se recomienda que la alimentación con biberón sea lo más natural o fisiológica posible. Esto se puede conseguir mediante el denominado método Kassing. Se trata de un método que facilita al bebé regular el flujo de leche que sale del biberón al succionar. El bebé se debe posicionar de forma vertical, con el biberón horizontal, de manera que la tetina esté llena de leche hasta la mitad.

Por otro lado, dar el biberón, al igual que la lactancia materna, es algo más que alimentar al bebé.

Alimentar con Biberón al Ritmo del Bebé (Paced Bottle Feeding) por The Milk Mob

Preguntas Frecuentes sobre Biberones

¿Qué biberón tengo que comprar? ¿Qué tetina?

El biberón que se usa para dar leche y agua a los niños pequeños no suele faltar en el ajuar de los bebés. Los biberones se distinguen por la capacidad que tienen (usar uno de menor capacidad cuando son más pequeños y uno de mayor cuando son más mayores) y en el tipo de boca que presentan (boca ancha, permiten mayor flujo, mejor agarre y son más fáciles de limpiar, y boca estrecha, que son los biberones clásicos).

En el mercado hay distintos tipos de tetinas:

  • Según su composición: látex (color anaranjado) o silicona (transparentes). La tetina de latex es la tradicional de siempre: color anaranjado, blanda al tacto, elástica, resistente… Por su textura, resulta agradable a los bebés.
  • Según el flujo: lento (recién nacidos), medio (a partir de 3 meses), rápido o variable. Tetina de flujo variable: permiten ajustar la tetina en tres posiciones, para caudal lento, medio o rápido.
  • Según su forma: tetina de gota (la de toda la vida, puede deformar el paladar), anatómica (mejora la adaptación al paladar), fisiológica (es la que más se asemeja al pezón materno, se usa en lactancia mixta o para el paso de lactancia materna a biberón). Tetina fisiológica: su forma se adapta al paladar del bebé y previene malformaciones debidas a la succión.

Para la prevención de maloclusiones dentales es mejor la tetina anatómica con un orificio pequeño.

Se debe cambiar el biberón cuando no vean bien las marcas de medida de leche. Así se evitan errores en la preparación. Hay que revisar las tetinas cada cierto tiempo porque pueden romperse al ser mordidas por los niños. No hagas más grandes los agujeros de las tetinas. Vienen preparados para que la leche salga de forma continua, no a chorro y así evitar que el niño se atragante.

¿Hay que comprar agua especial para el biberón del niño?

Si en tu ciudad o pueblo hay buen control sanitario del agua para el consumo puede usar el agua fría del grifo. Deje correr un poco el agua antes. Si donde vives no hay un buen control del agua o tienes dudas (obras recientes, mal olor del agua), se usa agua envasada y con pocas sales minerales (poco mineralizada).

¿Hay que hervir el agua para preparar el biberón?

Ni el agua del grifo, ni la embotellada, ni los polvos son estériles, por lo que pueden contener bacterias (por ejemplo, Cronobacter). En bebés sin problemas, si se prepara el biberón con agua a temperatura ambiente y se da al momento, no hay que calentarla. En bebés vulnerables (recién nacidos de menos de 28 días y menores de 2 meses, sobre todo, prematuros, bajo peso al nacer o con inmunodeficiencias) o si no se va a tomar justo después, sí hay que preparar el biberón con agua caliente hervida a temperatura mayor de 70 ºC, para evitar infecciones. Además, con agua caliente se diluye mejor el polvo.

Si no se dispone de agua hirviendo, también se pueden usar las leches ya preparadas líquidas.

¿Puedo preparar leche para varias tomas?

Sí. Se puede preparar leche para varios biberones, por separado para cada toma, si se van a tomar en menos de 24 horas. Se deben guardar en el frigorífico justo tras hacerlos, a una temperatura menor o igual a 5 ºC. Hay que dárselo al niño máximo en las 2 horas tras a sacarlo del frigorífico.

¿Puedo calentar el biberón en el microondas tras sacarlo de la nevera?

Para calentar la leche no se recomienda el uso del microondas, ya que calienta de forma desigual y puede dar lugar a quemaduras del bebé. Lo ideal es poner el biberón bajo el chorro del grifo con agua caliente o calentando agua en un recipiente y meter el cuerpo del biberón durante unos minutos en él, evitando que el agua toque la tetina.

Si me voy de viaje, ¿puedo llevarme los biberones hechos?

Antes del transporte, el biberón tiene que estar frío tras haber estado en frigorífico. Antes de salir de casa, meter el biberón frío en una bolsa de conservación con paquetes de hielo (máximo 2 horas). Al llegar al destino, meter el biberón en el frigorífico. Si han pasado menos de 2 horas, podrá tomarse en un máximo de 24 horas desde la preparación. Si el viaje dura más de 2 horas habrá que preparar las tomas cuando se necesiten, por ejemplo, llevando biberones llenos solo con agua, y porciones individuales de leche en polvo en recipientes limpios y esterilizados, que se añadirán cuando se vaya hacer la toma.

¿Cómo llevo los biberones a la guardería?

Al igual que si te vas de viaje, tras preparar la toma con agua >70 ºC, enfriar el biberón con rapidez (bajo chorro de agua fría o metiéndolo en agua fría). Después, transportarlo en bolsas de conservación con hielo. Al llegar a la guardería, meter las tomas en un frigorífico a <5 ºC de temperatura. Rotular los biberones con la fecha y nombre, para evitar errores con los biberones de otros niños.

¿Cuánto tiempo dura el bote de leche en polvo una vez abierto?

De forma general, una vez abierto, hay que tirar el polvo que quede si ha pasado un mes.

¿Cómo limpio el biberón y las tetinas?

Se pueden lavar en el lavavajillas. Si no se tiene, se puede limpiar con un escobillón, detergente y agua caliente y déjalos secar al aire libre. No se secan con una bayeta.

¿Hay que esterilizar los biberones?

No hace falta si podemos garantizar un lavado a fondo de todos sus elementos. Si se desea esterilizar, se puede hacer usando un esterilizador comercial o con agua hirviendo:

  1. Sumergir totalmente todas las piezas en el agua en un cazo.
  2. Tapar el cazo y hervir el agua, sin que se evapore por completo.
  3. Mantener el cazo tapado hasta que se vaya a preparar el biberón para evitar la recontaminación. Si queremos extraer las piezas del biberón (ya esterilizadas) antes de necesitarlo, hay que ensamblarlas por completo, para impedir que el interior y el exterior de la botella del biberón y de la tetina vuelvan a contaminarse. Mantener el biberón montado cubierto en un lugar limpio.

¿Cuándo se aconseja quitar el biberón?

A partir de los 12-14 meses el niño ya será capaz de tomar los líquidos con vaso. No es aconsejable el uso del biberón después de los 18 meses por el riesgo de maloclusión dental, aparición de deglución atípica y la persistencia de patrón de succión infantil. Otro problema son las llamadas "caries del biberón". Se deben al contacto continuo de azúcar con los dientes del niño.

Recomendaciones Adicionales

  • La lactancia materna está recomendada como alimentación exclusiva durante los primeros 6 meses de vida del bebé.
  • La leche materna es el alimento ideal para los lactantes.
  • La leche materna suministra la energía y nutrientes necesarios para el crecimiento y desarrollo normal del bebé.
  • La lactancia materna siempre será la mejor opción alimentaria para el bebé.
  • No todas las madres dan el pecho.
  • Ofrecer el biberón a su hijo cada tres horas (máximo cada cuatro horas) durante el día. A la noche, si duerme se puede saltar un toma.
  • Los bebés inician la alimentación con 20-30 ml. En función de la tolerancia, se puede ir aumentando 10 ml cada 3-4 tomas. Buena tolerancia significa que el bebé aguanta tres horas antes de volver a reclamarlo y no regurgita o vomita.
  • Durante la primera semana de vida un bebé puede tomar hasta 90ml por toma. En el momento del alta, el pediatra le informará de qué tipo de leche y qué cantidad ha de tomar su hijo.
  • En caso de lactancia mixta (pecho y biberón), primero ofrecer el pecho y a continuación el biberón.
  • Cuando esté fuera de casa lleve los biberones llenos sólo de agua y en el momento de la toma añada la leche en polvo.
  • Durante la noche prepare el biberón en el mismo momento.
  • No utilice calienta biberones, ya que mantener la leche tibia favorece el crecimiento de microorganismos patógenos.
  • Siempre hay que utilizar la fórmula recién preparada.
  • Adaptar las tomas a las señales de hambre del bebé será lo mejor para su salud y para tu tranquilidad, tal y como pasa con las tomas con pecho que son a demanda del pequeño.
  • El agua que toméis vosotros también será buena para vuestro hijo, ya sea de grifo o embotellada.

Si durante estos períodos tienes la sensación de que tu bebé está hambriento, sigue sus señales de hambre y continúa alimentándolo según demanda. Para ello, puedes incrementar el volumen de fórmula según las necesidades de tu peque.

Cantidades orientativas:

  • Recién nacido: tomas de 45-90 ml cada 3-4 horas.

En caso de duda, lo mejor es que aprendas a detectar las señales de hambre de tu bebé.

Etapa Cantidad Aproximada Frecuencia
Recién Nacido 45-90 ml Cada 3-4 horas

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