Llegan días festivos, y con motivo de ellos a muchas de vosotras os surgen dudas relacionadas con el consumo de alcohol y lactancia materna. Vamos a intentar arrojar un poco de luz sobre el tema, con un resumen en forma de preguntas y respuestas. En el periodo de lactancia se establece un fuerte vínculo entre la madre y el bebé. Esto implica la necesidad de adoptar ciertas precauciones en lo referente a alimentación e, inevitablemente, respecto al consumo de alcohol.
Si bien la lactancia es una etapa distinta, ya que el bebé se alimenta por sí mismo, sigue siendo un periodo en que el pequeño ingiere la leche que produce el cuerpo de su madre. Es en este momento cuando el vínculo entre ellos es más fuerte, al igual que la necesidad de atención. Las tomas son más frecuentes, con un espacio de unas tres horas entre una y otra. Una vez queda atrás esta primera etapa, el bebé comienza a alternar la leche materna con otros alimentos.
Alcohol y Lactancia Materna.
¿Cómo actúa el alcohol en el cuerpo?
Para entenderlo mejor es conveniente conocer cómo actúa el alcohol en nuestro cuerpo. Se calcula que el alcohol suele tardar entre 30 y 90 minutos en llegar a la sangre y el proceso de eliminación de esta sustancia a una velocidad de 10 a 20 mililitros de alcohol por hora. Por lo tanto, importa tanto el momento en el que se tome como la cantidad que se beba, que ha de ser mínima, y se debería tomar únicamente si se sabe con total seguridad que en las horas posteriores el niño no va a necesitar la leche materna.
El alcohol es una sustancia tóxica que, tras ingerirse, pasa a la sangre y de ahí a la leche. La leche materna extrae gran parte de sus nutrientes y componentes de la sangre de la madre, por lo que todas las sustancias que esta contenga pueden pasar al bebé a través de la leche materna.
Recomendaciones Generales
- La recomendación durante la lactancia materna exclusiva en los primeros meses de vida es no beber nada de alcohol ya que pasa muy poco tiempo entre una toma y otra, por lo que el alcohol puede pasar a la leche y provocar ciertos problemas al bebé, especialmente a nivel cerebral.
- Queda claro que el alcohol durante el embarazo está totalmente desaconsejado. Durante la lactancia, el mejor aliado es la prudencia. A más pequeño sea tu bebé, más cuidado debes tener. A medida que crecen -pese a que hay que continuar siendo precavidas- si quieres tomar alcohol de manera esporádica, el riesgo para tu bebé es mucho menor.
- El Ministerio de Sanidad de España recomienda evitar el consumo de bebidas alcohólicas durante la lactancia, ya que el alcohol puede pasar a la leche materna y afectar al bebé.
¿Es seguro consumir alcohol durante la lactancia?
No existe una cantidad concreta de alcohol que se pueda considerar segura beber mientras se amamanta. Va a depender de varias variables, como la edad de tu bebé. La Asociación Española de Pediatría (AEP) dice que, aunque el consumo moderado de vino o cerveza no perjudica significativamente la salud de la madre, puede afectar al bebé amamantado. Por ello, es preferible evitarlo.
El alcohol consumido pasa rápidamente a la leche materna, en un nivel igual o superior al de la sangre materna, pero también los niveles descienden rápidamente ya que el alcohol no se acumula en la glándula mamaria. De la misma manera, a medida que el alcohol vaya desapareciendo de nuestro cuerpo, lo irá haciendo de la leche.
Según la plataforma e-lactancia.org, que establece el nivel de riesgo en la lactancia del consumo de numerosas sustancias, el alcohol se sitúa en nivel de riesgo, lo que significa que no se debe tomar o bien se debe hacer de forma moderada y ocasional.
¿Qué se entiende por consumo moderado?
Un consumo moderado de alcohol es la ingesta inferior a 0,5 gramos de alcohol por cada kilo de peso por día. No se debe ingerir más de 0,5 gramos por cada kg que pese la madre al día. Por ejemplo, la cerveza tiene 4 gramos de alcohol por 100 cc y el vino tiene 12 grs por 100 cc.
Es importante saber que el alcohol pasa rápidamente a la leche, alcanzando sus concentraciones máximas a los 30-60 minutos tras la ingesta, y su disminución en sangre (y en la leche) también es rápida.
El tiempo que transcurre desde la ingesta de alcohol hasta que éste desparece de la sangre depende del peso de la madre (a mayor peso, más tiempo) y de la cantidad de alcohol (a mayores niveles, más tiempo).
Hay que tener en cuenta el tiempo que pasa desde que se bebe alcohol hasta que se da el pecho al bebé. El alcohol pasa rápidamente al torrente sanguíneo, pero sus niveles también descienden rápidamente. El pico máximo de concentración de alcohol en sangre se produce entre 30 y 60 minutos después de haber bebido y empieza a disminuir a las 2 horas.
No obstante, hay que tener en cuenta que el tiempo que se debe esperar para dar el pecho tras haber ingerido alcohol depende del peso de la madre (a menos peso, más tiempo) y de la cantidad de alcohol consumido (a más alcohol, más tiempo). Para que te hagas una idea, si pesas 60 kg y te has tomado un vaso de vino debes esperar 2,5 horas; si te has tomado dos tercios de cerveza, hasta 5 horas.
Por lo tanto, si quieres beberte una cerveza o una copa de vino, hazlo justo después de una toma para que pase el mayor tiempo posible hasta la siguiente toma. No obstante, si te sacas leche al poco de haber bebido, esa leche sí debes desecharla ya que sí contendrá alcohol en su composición.
Alternativas: Cerveza sin Alcohol
Ante todo, es necesario recordar que el hecho de no poder consumir alcohol no implica que no podamos beber cerveza. Y es que, afortunadamente, cada vez son más las compañías que apuestan por ofrecer su versión 0,0% y sin alcohol.
Una de las últimas sin que ha salido al mercado es la de Stella Artois, que acaba de lanzar su lager sin alcohol con muy buena acogida por parte de los amantes de la marca belga. También son cada vez más las marcas que se animan a experimentar para ofrecer una alternativa distinta y repleta de sabor. Otra de las más especiales es la Mahou 0,0 tostada, una cerveza con carácter para aquellas mamás que deseen seguir explorando en el mundo de las sin alcohol durante la lactancia.
Destacan también la Moritz 0,0 -la cerveza más antigua de Barcelona- y la Franziskaner Weissbier sin alcohol, que mantiene el sabor propio de las cervezas de trigo. En definitiva, beber cerveza durante la lactancia es posible, siempre y cuando se elija la versión sin alcohol y, como veis, son múltiples las alternativas para probar e incluso experimentar.
Por último, es necesario tener en cuenta que las cervezas etiquetadas como sin son aquellas cuyo volumen de alcohol es inferior al 1%.
Beneficios de la cerveza sin alcohol durante la lactancia
La cerveza sin alcohol puede mejorar la capacidad antioxidante de la leche materna según los resultados de un estudio realizado por investigadores valencianos y comunicado por la Generalitat Valenciana. Esto es importante ya que al cambiar las propiedades antioxidantes de la leche materna, se previenen las enfermedades cardiovasculares y algunas enfermedades neurológicas de los bebés.
Según este estudio, la capacidad antioxidante de la leche materna aumenta en un 30% en mujeres que durante la lactancia han ingerido una cantidad determinada de cerveza sin alcohol. Los antioxidantes son sustancias que pueden anular los efectos perjudiciales de los radicales libres en las células.
¿Qué hacer en situaciones especiales?
En fiestas, cumpleaños o celebraciones especiales surge la duda de si es posible tomar una cerveza o una copa de vino mientras se está dando el pecho al bebé.
Es peor para el bebé dejar de tomar el pecho (o decantarse por un biberón) por haberse tomado dos copas de vino que dar lactancia materna con algo de alcohol. “Aunque el alcohol, sea del tipo que sea, no es saludable, la leche materna con algo de alcohol es mejor para la salud infantil que la leche artificial.
No es el caso si se produce un consumo agudo de alcohol y justo después se da el pecho, ya que ello puede provocar coma y convulsiones en el lactante si mama.
En caso de que las dosis de alcohol sean muy elevadas, resulta más peligroso poder cuidar al bebé en ese estado que la cantidad de alcohol que pudiera tener la leche, por lo que se recomendaría pedir ayuda profesional para dejar de beber.
