A pesar de que la tos del bebé es bastante habitual, los síntomas de la tos pueden llegar a preocupar mucho a los padres, llegando a hacerse preguntas como “mi bebé tiene tos, qué hacer”. La tos es inevitable, especialmente en la época de frío, por lo que podéis estar tranquilos a pesar de que el bebé tenga tos. Aliviar la tos del bebé es nuestra tarea principal, especialmente cuando es demasiado recurrente. Es por eso por lo que conocer algunos remedios para aliviar la tos puede ser de gran utilidad.
¿Por Qué se Produce la Tos en Bebés?
Para poder calmar la tos del bebé es fundamental saber qué le pasa y por qué está producida. La tos se presenta de diferentes formas y por diferentes motivos y es que es simplemente un síntoma que nos avisa de que al bebé le pasa algo.
La tos es un mecanismo de defensa natural del cuerpo que permite limpiar las vías respiratorias de irritantes, mucosidad o patógenos. Es un reflejo de defensa del aparato respiratorio para eliminar las secreciones o las sustancias irritantes y mantener limpias y abiertas las vías aéreas.
Cada día, de media, un peque puede tener entre 10 y 30 episodios de tos. Y, de hecho, su ausencia podría llevar a situaciones de riesgo. Además, durante los primeros años de vida, la salud de un peque suele estar marcada por los virus que vienen y van. De hecho se sabe que un niño sufre, de media, de 4 a 8 resfriados al año.
La tos es uno de los motivos de consulta más frecuentes en Pediatría y que genera más ansiedad en los padres. La mayoría de las veces se debe a un problema agudo y la causa suele ser evidente.
Tipos de Tos en Bebés
¿Por qué la tos de mi hijo no siempre suena igual? La tos suena diferente según la zona de las vías aéreas que esté afectada, su causa y el tiempo que dure. Conocer los diferentes tipos de tos, le ayudará a saber qué hacer y cuando ir al pediatra.
Existen diferentes tipos de tos: la tos seca, la tos ronca o perruna o la tos blanda o productiva.
- Tos seca: Recibe el nombre de ‘’seca’’ porque no mueve secreciones. Es decir, se produce por una inflamación de la vía respiratoria, no porque haya moco. Suele ser la más molesta. Y es la que suele estar presente al inicio de los resfriados. También conocida como tos no productiva.
- Tos ronca o perruna: Sería un tipo de tos seca porque no moviliza secreciones, pero se la considera una entidad aparte por su sonido característico de ‘’ladrido de perro’’. Ésta se da cuando un pequeño contrae una infección de la tráquea o de la laringe (laringitis). No deja de ser un tipo de catarro común que afecta a la parte baja de la garganta, donde están situadas las cuerdas vocales. Al inflamarse las cuerdas vocales, se genera este sonido tan característico.
- Tos blanda o productiva: Recibe este nombre porque es la que sirve para evacuar las secreciones (mucosidad) de las vías respiratorias. Una vez se tose, y la flema alcanza la boca, el peque o la traga (y la digiere) o la vomita. Los mocos en los recién nacidos y en los bebés, es algo de lo más común y habitual. Este tipo de tos; si no dura más de 3 semanas, si no se asocia a dificultad respiratoria, o a algún otro síntoma de gravedad, es la que de forma habitual se da en los catarros de los niños pequeños y puede considerarse una ‘’tos buena’’, pues ayuda a la curación y a mantener la vía aérea permeable (permite la correcta entrada y salida de aire). La tos asociada a flemas o mocos (tos productiva) se debe a la producción de los mismos desde la garganta, la nariz, los senos o los pulmones y es siempre patológica.
- Tos asmática: Aparece de forma intensa junto a dificultad respiratoria o pitos al coger aire.
En las infecciones respiratorias altas (nariz y faringe) la tos será irritativa (como de picor). Si afectan a la laringe, será más ruidosa y metálica (tos perruna), y suele acompañarse de ronquera o afonía. Si se oye un silbido o pitido al expulsar el aire, significa que la infección afecta a las vías respiratorias bajas, como en la bronquiolitis, pero también puede ocurrir en el asma o cuando un cuerpo extraño está obstruyendo las pequeñas vías aéreas.
Al principio la tos en las infecciones respiratorias es seca, molesta y poco eficaz, después se hace blanda, productiva, con moco y aparece el “esputo” o “flema”. En los primeros años de la vida, los niños no saben eliminar el moco con la tos, se lo tragan. Muchas veces tosen tanto que se les activa el reflejo de la náusea, lo que les hace vomitar.
Causas Comunes de la Tos con Flemas en Bebés
La tos en los bebés puede tener diferentes causas, desde infecciones respiratorias hasta alergias o reflujo. Las infecciones virales como el resfriado común, son la causa más frecuente de tos en los bebés.
- Goteo postnasal: Los mocos van hacia el fondo de la garganta poniendo en marcha el reflejo de la tos.
- Infecciones por virus: El resfriado común es una de las enfermedades más comunes en la infancia.
- Broncoespasmo: Es una tos por irritación de los bronquios.
- Problemas psicológicos o emocionales: Tos psicógena; es más frecuente en adolescentes y desaparece durante el sueño.
La tos crónica puede asociarse a la producción de flemas y mocos (tos productiva) o puede ser seca, sin asociarse a ninguna causa conocida.
La tosferina es una infección bacteriana incluida en el calendario de vacunación de los bebés con las primeras dosis a los 2 y 4 meses.
Cuándo Consultar al Pediatra
La mayoría de las veces no hay por qué preocuparse por la tos de su hijo o hija. Pero, debería consultar con el pediatra si además tiene:
- Dificultades para respirar, lo hace con más esfuerzo, o respira más deprisa de lo habitual.
- Los labios, la cara o la lengua de un color azulado u oscuro.
- Estridor (un sonido fuerte o un silbido agudo) al inspirar (coger el aire al respirar).
- Sibilancias (silbidos) al expulsar el aire (excepto si su médico ya le ha dado unas pautas para el tratamiento del asma en casa).
- Fiebre por poca que sea y menos de 3 meses de edad.
- Fiebre que persiste más de 72 horas (especialmente si su hijo tose pero no tiene mocos o congestión nasal).
- Dolor o supuración de oídos, irritabilidad o decaimiento.
- En las primeras 72 horas de su inicio cuando el niño tiene menos de 6 meses, especialmente en los meses fríos (noviembre-marzo).
- Si se sospecha la aspiración de un cuerpo extraño.
- Si la tos aumenta y dificulta las actividades del niño (sueño, comida, escuela…).
- Si se acompaña de mucosidad y dura más de 10-14 días.
- Si tiene dudas o su sentido común se lo aconsejan.
Además, hoy en día, los avances de la telemedicina y las “vídeo-llamadas” permiten a los médicos ver y oír la tos de los pacientes, lo que en ocasiones suele bastar para hacer un diagnóstico o descartar un problema grave. Oír la tos de su hijo/a ayudará al pediatra a decidir si hay que tratarla y cómo.
Tratamiento Médico
Cuando la causa de la tos se debe a una infección, el tratamiento es el de la infección causal. Si la causa de la infección es viral, no se debe tratar con antibióticos.
En la tos de origen psicógeno pueden ser útiles los medicamentos para la tos, empleados de forma transitoria con un apoyo psicológico. Generalmente se utilizan derivados opiáceos, como la codeína, o antitusígenos no narcóticos, como dextrometorfano en niños mayores de 5 años.
La mayoría de los pediatras está en contra de administrar medicinas de venta libre para la tos y el resfriado común a los niños. Los niños suelen mejorar por sí solos, con el tiempo.
En algunos casos, cuando el diagnóstico no está claro, puede intentarse un tratamiento de prueba. Solamente debe usarse si no se ha llegado a ningún diagnóstico claro o si la tos es muy molesta.
Por ejemplo, si se sospecha tos como consecuencia de goteo nasal nocturno puede administrarse un antihistamínico asociado a un descongestivo nasal o un spray de bromuro de ipratropio.
Las medicinas para la tos (antihistamínicos y vasoconstrictores nasales para reducir el moqueo, supresores de la tos y mucolíticos) no deben administrarse a niños menores de 5 años.
En algunos casos el tratamiento de la causa de la tos (de la enfermedad que provoca la tos) mejorará este síntoma.
Medicamentos Comunes y sus Consideraciones
Es crucial tener precaución con los medicamentos para la tos en bebés y niños pequeños. Aquí hay algunas consideraciones importantes:
- Antitusígenos: No hay evidencia científica que apoye el uso de antitusígenos en niños. No está demostrada su eficacia. Ningún ensayo clínico realizado en niños y adolescentes con fármacos como la codeína, cloperastina o dextrometorfano fueron superiores al placebo en el alivio de la tos. No se deberían dar en menores de 5-6 años. La tos de los catarros no necesita ningún medicamento.
- Codeína: Contraindicado en menores de 12 años por sus efectos secundarios. En 2015 la AEMPS indicó “No utilizar codeína en menores de 12 años de edad ni en mujeres durante la lactancia” tras haberse notificado efectos graves tras su consumo (intoxicaciones).
- Fármacos anticatarrales (mucolíticos, expectorantes y descongestivos): Eficacia no demostrada en los estudios. Podría ser valorable, puntualmente, antes de dormir en niños mayores de 5-6 años cuya tos seca, irritativa y molesta impida descansar. De forma puntual, solamente antes de dormir y no con codeína. Aún así, tener en cuenta que no han demostrado los efectos antitusivos que prometen, por lo que mejor no dar nada.
Advertencia importante: La lactancia materna proporciona la mejor nutrición a los bebés.
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Remedios Caseros para Aliviar la Tos con Flemas
Estas medidas pueden aliviar la tos y ayudar a que su hijo se encuentre mejor: La tos es un síntoma, una respuesta defensiva del organismo. Hay que tratar la causa que la produce. En muchas ocasiones será una infección respiratoria habitualmente de origen viral, para la que no hay un tratamiento específico.
Pero, la tos, aunque se trate de un mecanismo de defensa del cuerpo y hasta se trate de algo bueno; suele ser bastante engorrosa. Tanto durante el día, como, sobre todo, durante la noche. De ahí que muchísimos padres y madres busquen remedios o recursos para disminuir o eliminar la tos de sus peques con tal de que puedan descansar. Pero eso no quiere decir que no busquemos algún remedio para intentar aliviar las molestias que causa.
Existen varias medidas que los padres pueden tomar en casa para aliviar la tos en los bebés.
- Mantener al bebé bien hidratado: Es fundamental para aliviar la irritación de las vías respiratorias y facilitar la eliminación de la mucosidad. Se recomienda ofrecer líquidos al bebé con frecuencia como agua, leche materna. caldos, etc. dependiendo de la edad del bebé. Beber líquido: si el organismo se hidrata, las mucosas se resecan menos, por lo que el niño o la niña podrá tener menos tos.
- Limpieza nasal: Como remedios caseros se puede limpiar y/o extraer los mocos de la nariz, a veces poniendo gotas de suero salino varios segundos antes de extraerlas. Para los resfriados, la mejor opción siempre será la de limpiar la nariz.
- Humidificador: Un humidificador puede ayudar a mantener el ambiente húmedo, lo que reduce la sequedad de las vías respiratorias y alivia la tos. La humedad recomendada estaría entre un 40-60% (la media de España). Si el aire de su hogar es seco, un humidificador de vapor frío en la habitación puede ayudarle a dormir. También exponerlo brevemente al aire fresco puede aliviarle la tos.
- Posición semiincorporada: Colocar al bebé en una posición ligeramente incorporada puede facilitar la respiración y reducir los episodios de tos nocturna. Posición semiincorporada para descansar/dormir.
- Miel: Hay estudios que demuestran que dar miel a los niños (SIEMPRE mayores de 1 año), disminuye las molestias, la severidad, la frecuencia de la tos y mejora el sueño. Se debe dar media cucharada de té de miel en niños entre 2 y 5 años, una cucharada de té de miel en niños de entre 6 y 11 años y 2 cucharadas a los mayores de 12 años. No se debe dar miel a los menores de 1 año por riesgo de botulismo. En los niños mayores de un año, la miel puede ser beneficioso para calmar la tos de las infecciones respiratorias y ayudarle a dormir. La miel, siempre que tu bebé sea mayor de un año, puede ser una forma natural de diluir y aclarar la mucosidad, y como consecuencia reducirá la tos. La miel diluida en agua/leche tibia antes de acostarle podría tener un efecto “suavizador” por su textura.
- Cebolla: Poner una cebolla cortada en la habitación del niño para la tos nocturna puede ser una opción. Ya que la cebolla tiene unos ácidos volátiles que se liberan al partirla y pueden tener un efecto balsámico. Cebolla: promete quitar la tos pero, hablando de evidencia científica no hay ningún estudio que haya demostrado de los beneficios de la cebolla para frenar la tos. Quizás me digáis “pues a mi me ha funcionado”. Podría ser que la cebolla cortada en la cabecera de la cama emitiera unos ácidos que fluidificaran la mucosidad y sirvieran para humedecer la mucosa de la vía respiratoria, un efecto balsámico.
- Evitar irritantes: Evitar la exposición a factores que pueden inflamar la vía aérea: En especial el humo del tabaco. Eliminar irritantes de las vías respiratorias del ambiente (polvo, humo, tabaco…).
- Bebidas frescas y dulces: Las bebidas frescas y dulces, como los zumos, pueden calmar la tos y ayudan a que su hijo/a esté bien hidratado. Pero no le dé refrescos con gas o zumo de naranja, pueden molestar en la garganta si está irritada por la tos.
Asimismo, es esencial garantizar un buen descanso para el bebé, ya que el sueño de calidad favorece una recuperación más rápida.
Tabla Resumen de Remedios Caseros y Dosis
| Remedio Casero | Dosis/Uso | Precauciones |
|---|---|---|
| Miel | Media cucharadita (2-5 años), una cucharadita (6-11 años), dos cucharaditas (mayores de 12 años) | No dar a menores de 1 año (riesgo de botulismo) |
| Humidificador | Usar en la habitación del bebé | Mantener la humedad entre 40-60% |
| Limpieza Nasal | Suero fisiológico según necesidad | Realizar suavemente para evitar irritación |
IMPORTANTE: Aunque esta información ha sido redactada por un especialista médico, su edición ha sido llevada a cabo por periodistas, por lo que es un contenido meramente orientativo y sin valor de indicación terapéutica ni diagnóstica. DRA. ESPECIALISTA.
