Leonor de Todos los Santos de Borbón y Ortiz llegó al mundo el 31 de octubre de 2005. Desde aquel 31 de octubre de 2005 en el que vino al mundo, cuando un año después de su boda los reyes anunciaron que el futuro de la monarquía española tenía nombre de mujer, así estaba escrito que ocurriera.
Princesa Leonor de Borbón en 2023.
"Es lo más bonito que le puede ocurrir a nadie. La princesa [Letizia] y yo estamos felices, radiantes”, declaró ese mismo día Felipe VI, quien también explicó que, tras barajar muchos nombres, doña Letizia y él se habían decantado por el de Leonor “por su connotación histórica [ya hubo una reina con ese nombre] y porque nos gusta a los dos”.
Primeros Años
La primera aparición pública de la entonces infanta Leonor se produjo una semana después, el 7 de noviembre, cuando doña Letizia abandonó la clínica Ruber y posó con ella en brazos para sus antiguos compañeros de la prensa. Su abuela la reina Sofía también la había descrito como “gordita, redondita” al visitarla unos días antes, mientras que el rey Juan Carlos destacó los 47 centímetros de altura de su nieta. “Leonor es de cara redonda, mofletuda, de pelo castaño claro y, según el príncipe, tiene los ojos azules”, recogía el diario El Mundo la que es una de las primeras descripciones que se tiene de la heredera.
En septiembre de 2007, la princesa Leonor empezó la guardería en la escuela infantil que tiene la Guardia Real en el palacio de El Pardo, donde compartió clase con los hijos de esta tropa al servicio de la familia real y otros militares. De allí pasó luego al colegio Santa María de los Rosales, el mismo en el que estudió en su día su padre, y en el que permaneció hasta que en 2021, con 15 años de edad, se mudó a Reino Unido para cursar el programa de bachillerato internacional del UWC Atlantic College de Gales. La princesa Leonor disfrutó en dicho centro de Aravaca de unos años bastante tranquilos, en los que como luego también ocurrió en Gales apenas se filtraron informaciones sobre su vida en el colegio más allá de lo aplicada que era como alumna, que tomaba clases extraescolares de violonchelo o aficiones como su gusto por el cine de Kurosawa.
Por entonces aún era muy contadas las ocasiones en las que se la veía en público, ya fuese acudiendo acompañada de sus padres y su hermana al primer día de clase de cada nuevo curso o en actos oficiales de tipo familiar como la misa del Domingo de Pascua en la Catedral de Palma o el posado en Marivent.
La Princesa Leonor en un acto oficial con sus padres.
Princesa de Asturias
Esa infancia apacible y alejada de los focos de la princesa Leonor se vio en cierta manera alterada cuando, en 2014, el rey Juan Carlos anunció inesperadamente su abdicación del trono.
Leonor tenía por aquel entonces 8 años y estaba a punto de convertirse en la nueva heredera, lo que efectivamente ocurrió con la proclamación de su padre como rey de España el 19 de junio de ese año. Leonor dejó entonces de ser infanta para asumir el título de princesa de Asturias, así como los demás vinculados a su condición de heredera: princesa de Girona, de Viana, duquesa de Montblanch, condesa de Cervera, y señora de Balaguer. Aquel histórico día Leonor dijo en el Teatro Campoamor de Oviedo: “Yo llevo sangre asturiana”.
A partir de entonces, la vida institucional de la princesa fue incrementándose y quedando marcada por otros debuts como, por ejemplo, fue su primer acto oficial en solitario, que llevó a cabo en 2021 con motivo del acto conmemorativo del 30º aniversario del Instituto Cervantes, o el día en que su padre Felipe VI la condecoró con las insignias del Toisón de Oro. Y así hasta su día más importante hasta la fecha en su trayectoria institucional, su jura de la Constitución, una ceremonia que tuvo lugar el día de su 18º cumpleaños y marcó el momento a partir del cual podrá suceder de manera inmediata a su padre en caso de muerte, incapacidad o abdicación.
Aquel histórico día en el Congreso de los Diputados en el que la condición de Leonor como futura reina quedó consolidada marcó también el momento en el que su camino y el de la infanta Sofía comenzó a discurrir de manera separada. Los reyes procuraron así que sus hijas notaran lo menos posible el diferente porvenir que les aguarda a la una y a la otra hasta que tuvieran la edad suficiente para comprender las razones de esos distingos. De niñas, las dos hermanas tuvieron una trayectoria pública idéntica en la práctica, algo que incluso las llevaba a vestir a juego en los actos oficiales. Eso ayudó a que entre ellas no hubiera rivalidad ni celos y a que su relación fuese muy estrecha, como por otro lado sigue siéndolo pese a vivir en países diferentes [Sofía ha seguido los pasos de su hermana en Gales] y no verse todo lo que querrían.
Las dos hermanas siguen de todos modos asistiendo juntas a algunos actos oficiales, como fue por ejemplo el viaje que hicieron este verano a París para apoyar al equipo olímpico español en los Juegos.
La Princesa Leonor y la Infanta Sofía en los Juegos Olímpicos de París 2024.
Formación Militar
Actualmente la princesa de Asturias vive en Galicia, concretamente en Marín (Pontevedra), donde se encuentra realizando su segundo año de instrucción militar como guardiamarina de la Escuela Naval Militar.
La Princesa Leonor durante su formación en la Academia Militar.
El Reto de una Monarquía del Siglo XXI
Desde 2024, la Casa del Rey trata de acercarse a la Generación Z (nacidos entre 1997 y 2012), los coetáneos de Leonor. Uno de los grandes empeños de los Reyes es que tanto Leonor como su hermana, la infanta Sofía, conozcan las realidades del país. Por eso viajaron a título privado ―aunque una visita así termina siempre por ser pública― hasta la zona devastada por la dana poco antes de la Navidad de 2024.
“Se espera”, añade el estudio, “que la princesa Leonor pueda establecer un vínculo con las generaciones más jóvenes, ayudando a mantener la relevancia de la monarquía en una sociedad cambiante”. Sobre su condición de mujer -sería la cuarta Reina de España después de Isabel la Católica, Juana e Isabel II, hace 190 años-, Emilio Lamo de Espinosa, sociólogo que fundó y presidió el Real Instituto Elcano, afirma categóricamente que es una “suerte” para los españoles. “Tiene, una credibilidad enorme y eso se transmite”, añade, en alusión a sus primeros actos oficiales en solitario.
“Lo que nos da Leonor”, opina Camilo Villarino, jefe de la Casa del Rey desde 2024, “es esa imagen de que las mujeres pueden ser jefas del Estado, reinas, con absoluta capacidad. Ese es el mensaje, que es muy potente, sobre todo para la juventud”. Una fuente cercana opina que en el momento en el que la esposa de Felipe VI interiorizó que su papel era el de ser madre de reina, y no solo el de ser Reina ella misma, la institución empezó a recuperar el vuelo. Desde entonces, el CIS no pregunta directamente sobre la Casa del Rey pero expertos reconocen el desempeño de Felipe VI y Leonor y el trabajo entre bambalinas de la reina Letizia en la reparación de la imagen de su Casa.
La princesa tendrá que mantener las tradiciones, la liturgia y el misterio de una dinastía, pero al mismo tiempo ser la cabeza de una monarquía del siglo XXI, tal y como prometió Felipe VI en su discurso de proclamación en 2014. Jaime Alfonsín, jefe de la Casa entre 2014 y 2024, explicó en octubre, cuando ingresó en la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, que la heredera “no puede ignorar el pasado, pero tampoco estar condicionada por él”.
Leonor: La próxima monarca de España | Leonor de Borbón
Futuro Académico
Pero todo ello sucederá después de que Leonor termine sus estudios universitarios, que todo indica que comenzará cuando ponga fin a su paso por las Fuerzas Armadas, de las que está llamada a ser de manera simbólica su Capitana General. De esta forma, seguiría también los pasos de su padre, que estudió Derecho en la Universidad Autónoma de Madrid (UAM); y también los de su madre, que hizo periodismo en la Universidad Complutense de Madrid (UCM).
“La elección de una universidad pública podría reforzar su imagen de cercanía y servicio, pero lo importante no es tanto el lugar como el sentido que dé a esa etapa”, añade Alonso. Como ocurrió con su hermana Sofía, el misterio sigue rodeando la carrera que podría estudiar la Princesa, pero hay ciertas materias que, en opinión de los expertos, una jefa de Estado debe manejar: Derecho público, Relaciones Internacionales, Economía, Sociología, Historia y, por supuesto, dominar otros idiomas. Leonor ya habla inglés y francés, tiene nociones de las “lenguas oficiales del Estado”, según la Casa del Rey, y está aprendiendo árabe. Y eso “refuerza su perfil como futura representante internacional de la monarquía”, dice el estudio de REMCO, porque “como futura jefa de Estado, se espera que la princesa desarrolle habilidades diplomáticas”. Su paso por el Colegio Unidos del Mundo (UWC, por sus siglas en inglés) de Gales, en el Reino Unido, iba precisamente en esa dirección.
