Es común que los bebés, especialmente alrededor de los 8 meses, pasen por etapas en las que rechazan el biberón. Este rechazo puede ser desconcertante y preocupante para los padres, pero generalmente tiene solución. A continuación, exploraremos las posibles causas y ofreceremos consejos prácticos para superar esta fase.
Causas Comunes del Rechazo al Biberón
Rechazo del Biberón en Bebés Amamantados
El rechazo del biberón es un fenómeno común en bebés que han sido amamantados exclusivamente. Estos bebés, al estar acostumbrados al contacto físico y emocional que implica la lactancia materna, puede ser que el biberón les resulte extraño o menos reconfortante. También el cambio en la técnica de succión requerida para el biberón puede ser un desafío para ellos. Por eso es importante tener paciencia y buscar maneras de hacer que esta transición sea más suave.
Diferencias en Sabor y Temperatura
Una de las razones más comunes por las que un bebé rechaza el biberón es la diferencia en el sabor y la temperatura entre la leche materna y la fórmula. Es por todos sabido que la leche materna tiene un sabor único que puede variar según la dieta de la madre, mientras que la leche de fórmula tiene un sabor más constante que algunos bebés pueden encontrar menos atractivo. También la temperatura de la leche puede influir en la aceptación: algunos bebés prefieren la leche tibia o a temperatura ambiente, mientras que otros pueden rechazarla si está demasiado fría o caliente.
Problemas con la Tetina
La tetina puede ser uno de los motivos por los cuales el bebé no acepta el biberón. Es recomendable elegir una tetina con una textura y un tamaño similar al del chupete. Si tu bebé rechaza un tipo de tetina, prueba con otras formas, tamaños y materiales.
Enfermedades o Incomodidades
Es posible que el bebé pueda encontrarse incómodo o que simplemente se sienta molesto al comer o al beber si tiene un resfriado, una infección de oído o de garganta. Por tanto, si creemos que el pequeño puede tener una enfermedad que está haciendo que coma menos y que se muestre más irritable, es aconsejable comentárselo a su pediatra.
Distracciones Durante la Alimentación
Cualquier distracción durante la alimentación puede influir muchísimo. La televisión o incluso cualquier otro niño presente en el mismo cuarto donde estás intentando darle el biberón (como un hermano/a) puede ser suficiente para que el bebé se distraiga y rechace el biberón.
Ingreso de Sólidos en la Dieta del Bebé
También puede influir el hecho de que el bebé haya empezado recientemente a comer sólidos. Si es así, es posible que esté comiendo muchos alimentos sólidos y no tenga espacio para la leche, provocando así el rechazo del biberón. Eso sí, también puede ocurrir que esté disfrutando de los alimentos sólidos, lo que se traduce en que haya podido perder cierto interés en la leche.
🍼❌ Mi Bebé NO QUIERE BIBERÓN ¿Por qué y qué hacer?
Soluciones y Consejos Prácticos
Adaptación Gradual
La toma del biberón requiere un proceso de adaptación para el pequeño y no podemos esperar que lo acepte de inmediato. Es posible que tarde unos días en adaptarse al biberón, por lo que tendrás que ser paciente y cuidadoso a la hora de dárselo al bebé. Ten en cuenta que cada bebé tiene un ritmo y que unos aceptarán el uso del biberón antes que otros. Así que no lo compares con otros bebés.
Ambiente Relajado
Para lograr que el bebé tome el biberón, deberás crear un ambiente relajado. Es importante no perder la paciencia y no forzar al bebé, tampoco es recomendable esperar hasta que tenga mucha hambre pensando que así lo aceptará, pues esto puede generar aún más frustración en el pequeño.
Experimenta con la Temperatura
Prueba variando la temperatura de la tetina del biberón. Asegúrate de que la leche esté tibia, similar a la temperatura corporal. Si está demasiado fría o caliente, el bebé podría rechazarla por incomodidad.
Involucra a Otros Cuidadores
Es una buena idea que esos primeros biberones no se los des tú como madre, sino que se encargue otra persona, como el padre. Si tu bebé está acostumbrado a que tú lo alimentes, podría rechazar el biberón al percibir tu olor y preferir el pecho.
Permite que Juegue con la Tetina
El bebé tiene que acostumbrarse al biberón, de ahí que recomendemos que le dejes jugar con la tetina y con el biberón. No fuerces al pequeño a comer directamente y deja que explore el nuevo accesorio a su ritmo.
Cuidar la Postura
Es importante encontrar una postura cómoda para el bebé.
Ofrece el Biberón Antes de Tener Demasiada Hambre
De la misma manera que ocurre con la lactancia materna, no es adecuado esperar hasta que el bebé tenga muchísima hambre antes de ofrecerle el biberón.
Ofrécele el Biberón Después de Haber Amamantado
El bebé tiene que utilizar distintos estilos de succión a la hora de tomarse un biberón, por lo que es necesario que se acostumbre a la tetina del mismo. Es conveniente escoger un momento en el que el bebé se sienta feliz y descansado; por ejemplo, después de una sesión de lactancia matutina podría ser de mucha ayuda como para poner una pequeñísima cantidad de leche en un biberón y ofrecérsela.
Flexibilidad en las Posiciones Durante la Alimentación
Con la alimentación con biberón es conveniente ser lo más flexible posible con las posiciones. Simplemente cambiar la forma que adoptamos cuando sostenemos al bebé podría ser más que suficiente para alentarlo a comer.
Confusión Tetina-Pezón
En primer lugar, la tetina del biberón, por más que nos vendan que la tetina del biberón se asemeja al pecho no se asemeja en nada. En segundo lugar, la cantidad de leche que el bebé suele recibir de un biberón es muy superior a la que consigue mamando.
Si la confusión está empezando y hace poco que toma biberones lo más prudente es retirarlos. Se trata de ofrecer la leche en algo que no sea un biberón para intentar reducir al máximo la confusión. Se pueden ir utilizando los diferentes métodos de suplementación y ver cuál os funciona mejor, de la misma manera se puede realizar la técnica jeringa-dedo que facilita que el bebé coloque la lengua en una posición similar a la que tendría al mamar.
Otra cosa importante a hacer es no forzar al bebé a que se ponga a mamar, el pecho lo tiene que ver como una opción no como una obligación. Estar cerca del pecho en contacto piel con piel es muy positivo pero cuando lo pongamos cerca evitaremos al máximo “invitarle” a mamar, debe ser él el que haga el paso de buscar el pecho y mamar.
Hay que valorar a cada bebé y cada madre, ver cual es la situación en particular.
Alimentación Perceptiva
Tu bebé nace con la capacidad innata de sentir hambre y saciedad. Forzarle a comer cuando no tiene hambre o insistir cuando no quiere más puede alterar su relación con la comida a largo plazo.
Establece Rutinas
Ofrece las comidas y meriendas siempre a las mismas horas. Evita ofrecer colaciones o snacks justo antes de las comidas principales.
Crea un Ambiente Positivo
Evita distracciones como la tele o el móvil. Siéntate a comer con él y participad en una conversación tranquila. No regañes ni obligues a comer.
Ofrece Variedad y Opciones
Presenta alimentos saludables de forma atractiva. Permite que elija entre dos opciones (por ejemplo, brócoli o zanahoria).
Anima a Explorar
Deja que toque, huela y experimente con los alimentos. Acepta el desorden como parte del aprendizaje.
Da Ejemplo
Si los adultos comen variado y sin presión, los niños tienden a imitar este comportamiento.
Considera Cambiar la Marca de Leche
Es posible que, si nuestro bebé no quiere el biberón y hemos probado todo lo anterior, pensemos en cambiar la marca de leche del biberón para el bebé. Siempre bajo la supervisión del pediatra, cambiar la leche puede ser una opción para probar si al bebé le sienta mejor otra marca.
Cuándo Consultar con un Profesional
Aunque la falta de apetito es normal en algunos momentos, deberías acudir al pediatra si:
- Tu hijo pierde peso.
- Tiene menos de dos comidas al día de forma continuada.
- Parece apático o cansado.
- Tiene dificultades para tragar o muestra rechazo continuo a alimentos básicos.
Tetinas: Materiales, Flujo y Forma
La edad de tu bebé es determinante a la hora de elegir una tetina, puesto que va a marcar su capacidad de succión y el tipo de alimento que va a llevar su biberón (leche materna, de fórmula, agua, cereales…). Lo recomendado y óptimo es que hasta los 6 meses tome el pecho, pero ya hemos dicho que hay casos y casos.
Tetinas de Flujo Variable
En principio, la edad de tu bebé no es un condicionante para usar estas tetinas, aunque depende del modelo. Suelen tener varias posiciones para un flujo diferente del alimento. Permanece atenta por si la leche rebosa de la boca de tu bebé o si traga aire mientras come. Un flujo inadecuado de la tetina para sus características puede provocarle cólicos por deglución de aire u otros problemas.
Material de las Tetinas
Tanto el látex como la silicona tienen sus ventajas e inconvenientes:
- Tetinas de látex: se trata de un material más natural que proporciona a la tetina un tacto mucho más parecido al pezón de la madre. Son resistentes a los tirones de tu bebé, incluso cuando tienen dientes. El problema es que se deterioran con la luz solar y admiten menos temperatura para su lavado, por lo que estas tetinas pueden ser más engorrosas de limpiar. Además, tienen algo de sabor y olor.
- Tetinas de silicona: a estas no les afecta la luz directa; tampoco retienen sabores ni olores; y son más agradecidas a la hora de limpiarlas. Sin embargo, se trata de un material sintético que aporta a la tetina una rigidez que puede que a tu bebé no le guste. Son más sensibles al roce con los dientes.
Forma de la Tetina
Si tu bebé se acostumbra a una forma, puede que luego le sea imposible cambiar a otro modelo. Esto es algo más sensible de lo que parece, porque, según los pediatras, algunas tetinas pueden ocasionar problemas en el paladar de los pequeños.
| Tipo de Tetina | Material | Ventajas | Desventajas |
|---|---|---|---|
| Látex | Natural | Tacto similar al pezón, resistente | Se deteriora con la luz, sabor y olor |
| Silicona | Sintético | No retiene olores ni sabores, fácil de limpiar | Más rígida, sensible a los dientes |
