Desde que llegaste a casa con tu bebé recién nacido, has tenido que adaptarte a un montón de situaciones nuevas, cambiar tus hábitos, aprender a entender a tu bebé y ahora, por fin, parece que empezáis a tener una rutina más o menos establecida. Bueno, pues durante esta tercera semana de vida… ¡Se acercan muchos cambios!
A continuación, te ofrecemos una guía completa sobre los cuidados que requiere tu bebé de 18 días, abarcando desde su desarrollo físico y emocional hasta consejos prácticos para afrontar esta etapa.
Desarrollo Físico y Crecimiento
Durante su tercera semana de vida el bebé continuará ganando bastante peso: a una media de 20 o 30 gramos diarios y crecerá alrededor de unos 5 centímetros más. Independientemente del peso y la talla de tu bebé, lo que le interesa al pediatra es su curva de crecimiento: si se mantiene más o menos constante en el tiempo todo estará en orden, pero a veces se pueden observar caídas o grandes subidas que nos estén señalando algún problema de salud.
Un bebé de 20 días empieza a tener más control muscular, lo que le permite añadir nuevos movimientos a su repertorio: ya es capaz de girar levemente la cabeza para seguirte por la habitación, y algunos bebés incluso pueden levantarla durante cortos espacios de tiempo.
Muchos padres tienen miedo de que el bebé se haga daño y evitan colocarle boca abajo, lo cual es genial a la hora de dormir porque se ha demostrado que tenerle boca arriba ayuda muchísimo a reducir el riesgo de que tu bebé pueda tener dificultades para respirar, lo que sí puede suceder si está boca abajo, y ayuda a disminuir la probabilidad de que padezca una muerte súbita, una afección que se da en menos de 1 por cada 1000 bebés nacidos en España.
Pero si el bebé pasa prácticamente las 24 horas del día tumbado su cabecita puede pagar las consecuencias: algunos bebés desarrollan una deformidad del cráneo, que se aplana debido a que el bebé pasa demasiado tiempo tumbado en la misma posición. Ahora es un buen momento para dejarle algunos ratos boca abajo: después de las tomas, por ejemplo, o algunos minutos en su cuna.
En esta etapa su visión y su capacidad de concentración también mejoran rápidamente: estos días notarás que tu bebé te sigue con la mirada e, incluso, que puede girar la cabeza hacia ti mientras lo hace.
Es importante permitir que el bebé pase tiempo boca abajo para fortalecer su cuello y evitar deformidades craneales.
Llanto y Cólicos
Cuando tu bebé cumple tres semanas puede que notes que empieza a llorar muchísimo más de lo normal. Si lo hace después de las tomas y está tres horas o más llorando sin parar pese a que ha comido y su pañal está limpio… Puede que esté sufriendo cólicos. Normalmente se diagnostican cuando tiene estos episodios de llanto varios días a la semana durante varias semanas seguidas.
El cólico suele aparecer después de las tomas, aunque no necesariamente, y se debe a que el bebé sufre molestias intestinales y muchos gases.
Actividad y Estimulación
Aunque siga durmiendo muchísimas horas, a partir de la tercera semana tu bebé estará más despierto y activo. En este sentido, ya te hemos comentado lo importante que es que empieces a dejarle boca abajo algunos minutos para fortalecer su cuello.
Una manta de actividades o un “gimnasio para bebés” pueden ser una gran opción para que tenga una superficie segura sobre la que moverse y elementos que le llamen la atención lo suficiente como para invitarle a levantar y mover la cabeza.
- Móviles.
- Asientos o hamacas.
- Juguetes con sonido.
Chupete y Suplementos de Vitamina D
Si la lactancia está bien establecida, puedes valorar si ha llegado el momento de darle chupete a tu bebé: ayuda a tranquilizarle y evita la aparición de hábitos más complicados de quitar como chuparse el pulgar.
Si le das el pecho a tu bebé y todavía no lo has hecho, también es un buen momento para empezar a darle un suplemento de vitamina D: sirve para favorecer la correcta mineralización de huesos y dientes y para que las defensas funcionen correctamente.
Ahora mismo puede que te estés preguntando por qué tu bebé necesita tomar suplementos vitamínicos: aunque tú adquieres vitamina D a través de la luz del sol, por muchas y diversas razones puede que tu leche tu leche no tenga una concentración suficiente para el bebé, por lo que la Asociación Española de Pediatría recomienda la suplementación con esta vitamina para prevenir posible carencias durante los primeros 12 meses de vida. Esto se debe a diferentes motivos, desde la forma en la que tu cuerpo la sintetiza hasta la cantidad de tiempo que pasas en la calle.
Alimentación y Sueño
Tras el estirón de la semana anterior, notarás que a partir de los 20 días tu bebé empieza a comer menos. No te preocupes, ¡solo es que durante la segunda semana necesitaba energía extra!
Masaje para el cólico del lactante
Tener biberones para que el bebé tenga disponible tu leche si por alguna razón no estás presente a la hora de alguna de las tomas. Si te planteas esta opción, recuerda que primero debes dejar que tu bebé se alimente todo lo que quiera y, si es posible, que vacíe al menos uno de los pechos, ya que la leche del final de la toma es mucho más nutritiva.
Tu bebé seguirá durmiendo prácticamente todo el día, aunque quizá notes que lo hace un poquito menos.
Bienestar Materno
Oír llorar sin consuelo a tu bebé durante varias horas seguidas puede ser agotador. Ten siempre claro que es normal que, a veces, sientas que necesitas un respiro porque estás llegando al límite. Si esto sucede, no lo dudes: habla con tu pareja, con tus padres, con tus mejores amigos o con quien tú consideres, e intenta tener un rato para ti. Date una ducha relajante, sal a dar un paseo o, simplemente, descansa y duerme un poco. Cualquier cosa que te apetezca y que te pida el cuerpo para recargar las pilas, ¡hazla! No debes sentirte mal ni, mucho menos, ir más allá de tus límites.
A medida que pasan los días, la emoción por la llegada del bebé va perdiendo intensidad y el cansancio comienza a hacer mella, tanto en los nuevos padres como en las personas más cercanas. Cuando el bebé ha cumplido su tercera semana, los niveles de estrógenos y progesterona de la madre, que habían aumentado durante el embarazo, han disminuido rápidamente. Esto provoca cambios en el estado de ánimo que, unidos al cansancio y a la falta de sueño, pueden hacer que la madre se sienta un poco abatida y que empiece a sentir emociones negativas.
Cuidados Rutinarios y Signos de Alarma
Los recién nacidos sanos requieren una serie de cuidados rutinarios, una valoración cuidadosa de su estado general y la correcta instauración de la alimentación. La primera cita con el pediatra, si no existe ningún problema añadido, debe ser a las 48 horas de vida. El peso, la longitud y el perímetro cefálico de los recién nacidos varía según el sexo y la edad gestacional. Para ello hay tablas especiales que se describen por “percentiles”.
Durante los primeros días hay una pérdida de peso fisiológica (normal), que oscila entre 5-10% del peso en el momento del nacimiento. El recién nacido reconoce sonidos y parpadea, llora o se sorprende (extiende y mueve brazos y piernas al mismo tiempo). Tiene hipo y estornuda con frecuencia.
Es importante saber cuándo consultar al pediatra. Busca ayuda médica si el bebé presenta fiebre superior a 38°C, pérdida de apetito o dificultad para alimentarse, llanto inconsolable, irritabilidad extrema o ictericia (color amarillo en la piel o los ojos) que se extiende o empeora.
Alimentación: Lactancia Materna y Fórmula Infantil
Los recién nacidos solo necesitan tomar leche, materna o fórmula artificial. La decisión del tipo de lactancia (materna o artificial) debería ser tomada durante el embarazo.
La lactancia materna es la mejor opción para alimentar al bebé, ya que aporta todos los nutrientes necesarios y refuerza su sistema inmunológico. En caso de que la lactancia materna no sea posible, la fórmula adaptada es una opción segura.
La lactancia materna es la mejor opción para alimentar al bebé, proporcionando nutrientes y fortaleciendo su sistema inmunológico.
Sueño del Bebé
A esta edad, los bebés pasan la mayor parte del día durmiendo (de 16 a 18 horas) aunque se despiertan durante cortos períodos para comer (de 7 a 12 veces al día). Los patrones de sueño varían de un niño a otro.
Al dormir es normal que muevan los ojos, realicen movimientos de chupeteo, emitan sonidos e incluso que tengan una respiración irregular. Puede durar unos minutos; no hay que despertar al niño.
El sueño es un hábito; desde el principio se debe acostar al bebé cuando esté somnoliento aunque despierto todavía.
Postura Ideal para Dormir
Boca arriba los primeros seis meses. Así baja el riesgo de muerte súbita del lactante. Se debe cambiar el apoyo de los lados de la cabeza, para evitar deformidad de los huesos del cráneo.
Higiene del Bebé
El baño del recién nacido debe ser diario, con agua templada (33 °C-34 °C) y jabón neutro en pequeña cantidad. Mientras persista el cordón umbilical se debe lavar junto con el resto secándolo bien posteriormente.
Se debe secar al niño con cuidado, especialmente en las zonas de los pliegues, añadiendo posteriormente una crema hidratante. En general los niños nacen con fimosis.
La piel del recién nacido es delicada, por lo que su cuidado debe realizarse con productos específicos para bebés y con técnicas suaves. Los primeros baños pueden hacerse 2 o 3 veces por semana con agua tibia, hasta que el cordón umbilical haya caído y cicatrizado. Utiliza jabones neutros y suaves durante el baño.
Cuidado del Cordón Umbilical
El cordón umbilical se debe lavar con agua y jabón 3 veces al día, manteniendo la zona lo más seca posible. No se recomienda utilizar alcohol ni otras sustancias.
Uñas
No suele ser necesario cortarlas ya que son muy blandas y quebradizas.
Las uñas del bebé son muy blandas y delicadas, por lo que no siempre es necesario cortarlas.
Consideraciones Adicionales
- Se debe mantener un medio ambiente libre de humo.
- El color de las deposiciones varía de amarillo a verdoso.
- El chupete no se aconseja hasta que tenga establecida la lactancia materna (el primer mes). Nunca debe mojarse en sustancias dulces, para prevenir las caries.
¿Es Normal que mi Bebé Haga Ruidos Mientras Duerme?
Pues SÍ. Según qué niños. Son frecuentes los ruidos al respirar. También si están molestos por los gases, el reflujo de alimento desde el estómago hacia arriba o porque ya tienen hambre. Lo mejor es reconocer las primeras señales de hambre en nuestro hijo para ofrecer la toma. Otras veces se trata de hipo, que cede al darle más pecho.
¿Cuántas Horas es Normal que Duerman? ¿Hay que Despertarlos para Comer Cada 3-4 Horas?
Un bebé duerme entre 16 y 18 horas al día, despertando breves periodos de tiempo para comer. Los primeros días es normal que pierdan un poco de peso. Tras esos primeros días, cuando se ve que ganan peso, se les puede dejar dormir 5 o 6 horas por la noche. Habrá casos aparte en los que no será así.
¿Es Malo Cogerlos Mucho en Brazos?
Se aconseja enseñar a los recién nacidos a que se duerman solos. Se les debe poner en la cuna cuando están somnolientos. Si lloran se les puede coger, acariciar y consolar hasta que se calmen, y después se pueden volver a poner en la cuna.
Cuando están despiertos es bueno cogerlos, hablarles y jugar con ellos. Así sienten el amor y afecto hacia ellos.
Alimentación con Biberón
La lactancia materna sola es el mejor alimento para un recién nacido hasta los 6 meses de vida, y después, junto con la alimentación complementaria. Debe ser a demanda.
Pero si no puedo darle el pecho…¿Cómo se prepara el biberón? Un cacito raso por cada 30 ml (una onza) de agua. Deben usarse fórmulas de inicio (tipo 1), hasta los 6 meses.
¿Y cómo sé cuánto debe tomar? Depende de cada niño y de su peso y talla al nacer. Al inicio se preparan 30 ml y no suelen tomarlo todo. Cuando ya lo tomen entero, se preparan 60 ml. Para saber que queda saciado debe quedar algo de leche. Y cuando ya lo tomen, se preparan 90 ml, y después 120 ml, 150 ml... Lo que no se tome, se debe tirar.
Las tomas suelen ser cada 2 o 3 horas. Suelen hacer menos tomas que cuando toman pecho. La leche de fórmula tarda más en digerirse y está más tiempo en el estómago que la leche materna. De este modo, un bebé que toma fórmula suele pedir con un poco menos de frecuencia, pero esto varía según el niño.
Una norma muy fácil es ver si hace pis y caca. Si es así, la cosa va bien.
Baño Diario
Tras las primeras horas de vida los niños pueden regular su temperatura corporal. Tras este tiempo se dejará a decisión de los padres la frecuencia del baño. Deben estar limpios, pero sin excesos.
Piel Seca
Los recién nacidos, sobre todo los de más de 40 semanas de gestación, suelen cambiar la piel tras nacer. Pueden tener hasta zonas con grietas. Es normal. Se pueden poner aceites tras el baño.
Salidas a la Calle
Puede y debe. Es bueno para el bebé porque les da el aire y la luz, que es esencial. Y bueno para los padres, sobre todo para la madre.
Fiebre
No hay que tomar la temperatura todos los días, solo si le notamos molesto o parece caliente. Lo mejor es tomarla en la axila con un termómetro digital. Si un bebé de menos de 3 meses tiene fiebre es aconsejable consultar con su pediatra.
Si la fiebre es alta o está molesto, se le puede dar una dosis de paracetamol.
Viajar con el Niño
Se puede. Pueden montar en avión. Para los oídos y los cambios de presión, el poner al niño al pecho o el uso de chupete es una solución. En el coche es obligado que el bebé vaya en un dispositivo de retención infantil homologado para su talla y peso, y colocado según las indicaciones.
Los Primeros Movimientos Reflejos
Durante el primer mes de vida, el bebé se dedica a ejercitar sus reflejos, motivo por el cual puede agarrar o tirar de tus dedos. A lo largo de estas primeras semanas, es necesario el contacto constante con el bebé; ¡le puedes dar muchos mimos para que sienta tu calor! Es posible, además, que el bebé se queje y llore debido al cólico del lactante, una condición muy común entre los recién nacidos.
- Reflejo de búsqueda: si tocas o rozas la mejilla de tu bebé con el dedo, el pezón o la tetina, el pequeño girará la cabeza hacia esa dirección y abrirá la boca para “engancharse”.
- Reflejo de succión: cuando algo toque sus labios o su paladar, el bebé empezará a succionar. De esta forma, se estimula la deglución y el bebé logra calmarse.
- Reflejo de sobresalto: durante el embarazo seguramente ya experimentaste sus primeros movimientos reflejos de sobresalto con sus patadas en el útero.
- Reflejo de marcha: si sostienes a tu bebé con la planta de uno de sus pies apoyada en una superficie firme, el pequeño tenderá a dar un paso con el otro pie.
- Reflejo de prensión: coloca un dedo en la palma de una de las manos de tu bebé o en la planta de uno de sus pies. A continuación, verás que el pequeño lo agarrará con fuerza.
Estos movimientos ayudan a determinar que la actividad cerebral y neurológica del pequeño es normal.
Entorno Tranquilo y Relajado
Ten en cuenta que durante los primeros meses, el pequeño se tiene que adaptar a un nuevo entorno visual y sonoro, por lo que es normal que duerma mucho y se sienta un poco intranquilo. Dormir es, para los recién nacidos, una función primordial que no solo les ayuda a descansar, sino también a acabar de desarrollarse físicamente.
Como madre o padre, intenta crear un entorno adecuado, tranquilo y relajado para que el pequeño descanse tanto como sea posible y no se sienta estresado. Lo puedes coger y darle mimitos si se muestra intranquilo para que se calme y se sienta seguro.
Estimulación Auditiva
Tu bebé ha desarrollado su oído desde tu semana 24 de embarazo. Reconoce tu voz al igual que tu olor. Tu bebé está recibiendo multitud de estímulos a través de sus oídos a medida que su visión se va despertando. ¡El canal auditivo es uno de los mejores para estimular a tu bebé en esta etapa! Especialmente, si lo hacemos desde el contacto y el cariño.
Este tipo de estimulaciones afectivas son más eficaces y generan un mayor número de neurotransmisores. Los neurotransmisores son sustancias químicas presentes en el interior de las neuronas. Sirven para facilitar la transferencia de los impulsos nerviosos mediante la conexión neuronal (sinapsis), facilitando o inhibiendo un estímulo.
Sesión tras sesión, el pequeño irá memorizando todo tipo de patrones melódicos y rítmicos.
Prepara el Ambiente
- Adapta la luz que te apetezca; puedes jugar con luz natural, luz tenue o luz de color.
- Acondiciona el espacio en que vas a acomodarte, ya sea en la cama, un sillón o el sofá.
- Busca el máximo silencio en el ambiente. Reproduce el audio en tu dispositivo a un volumen que te resulte agradable y que se oiga correctamente.
Dale al play y deja que todo fluya. Deja que tu pequeño se acerque a tu pecho o al biberón. No pienses; simplemente, siente. Cada sesión de ejercicios empieza igual, para que tu bebé las reconozca, ¡pero los ejercicios que las integran son distintos!
Simplemente, disfruta de sentir a tu bebé, mientras le enseñas el lenguaje de la música desde el cariño, a lo largo de esta sesión de ejercicios de cinco minutos de duración aproximada. Seguro que, mientras has realizado esta sesión, has podido sentir lo mágico que es estar relajada con tu bebé en brazos.
