Semana 12 de Embarazo: El Tamaño del Bebé y Cambios Importantes

¡Por fin ha llegado! La semana 12 es un hito importante en tu embarazo. A partir de ahora, tu bebé crecerá más y más, y tú podrás disfrutar más de esta etapa. Es el momento de comunicar tu embarazo en el trabajo, y tienes derecho a todas las medidas de protección reguladas legalmente para las mujeres embarazadas y para la protección de los bebés nonatos.

¿Cómo está el feto en la semana 12 de embarazo?

A las 12 semanas de embarazo, el feto tiene prácticamente todos sus miembros y órganos internos ya formados. Su cara tiene un perfil humano, más redondeada, y la barbilla le ha crecido. La medida del feto con 12 semanas es de unos 5-6 cm y su peso alcanza los 8-14 g.

Ahora que se hacen más y más grandes es cuando sus órganos vitales comienzan a funcionar: por ejemplo, su estómago ya puede ingerir sustancias. Tu bebé comenzará ahora a tragar pequeñas cantidades de líquido amniótico, permitiéndoles practicar la respiración y entrenarse para ingerir alimentos. En esta etapa, a menudo escupirán el líquido amniótico porque todavía no han tenido oportunidad de aprender cómo se hace (necesitan práctica incluso después de nacer. También puede reaccionar a estímulos por primera vez, ya que su sistema nervioso y el cerebro están ahora suficientemente desarrollados. Por ejemplo, si siente algo delante de su boquita mientras que trastea a sus anchas, su reflejo será el de succionarlo.

En este momento, empieza una etapa caracterizada por un rápido crecimiento y maduración de todos los sistemas. Algunos cambios que experimenta el feto con doce semanas son los siguientes:

  • Los intestinos se desplazan a la cavidad abdominal, donde ya hay espacio para ellos.
  • Los riñones empiezan a producir orina que se almacena en la vejiga.
  • Se forman las cuerdas vocales y las uñas de los dedos.
  • La hipófisis del cerebro empieza a segregar muchas hormonas.
  • Aparece el primer vello en el feto.
  • Las orejas casi han alcanzado su posición final a ambos lados de la cara.

Además de todo esto, el feto ya puede moverse de forma muy rápida, estira los brazos y las piernas, abre y cierra la boca, estira el cuello, etc.

Por otra parte, los genitales del feto ya tienen características masculinas o femeninas en función del sexo establecido, aunque todavía no están desarrollados por completo.

Los cambios que pueden apreciarse en función de si el bebé va a ser un niño o una niña son los siguientes:

  • Sexo masculino: empieza a formarse el escroto y el glande del pene.
  • Sexo femenino: se ha formado el clítoris, los labios mayores y los labios menores.

A pesar de ello, no siempre es posible determinar el sexo del feto en la ecografía de las 12 semanas. Todavía es imposible determinar el sexo de tu bebé, así que tendrás que esperar un poco más de tiempo. Lo más pronto que un médico puede saber si es niña o niño será en la semana 16.

El ojo experto podría detectar el leve movimiento de los párpados de tu bebé en una ecografía. Poder cerrar los ojos completamente es algo que también necesitará practicar (más adelante, esto también se convertirá en un reflejo). Si aplicas presión sobre tu abdomen desde el exterior, notarás que rápidamente se aleja de la pared abdominal.

Semana 12 de embarazo | 12 semanas de embarazo | El embarazo semana a semana

Síntomas en la madre

La mayoría de embarazadas ya no sienten náuseas a partir de las 12 semanas de embarazo. Sin embargo, el alto nivel de hormonas como los estrógenos y la progesterona sigue dando lugar a cambios en el cuerpo de la futura mamá, como los siguientes:

  • Las uñas y el pelo crecen más rápidamente y se fortalecen.
  • Mayor producción de glándulas sebáceas, lo cual da lugar a una piel de aspecto más luminoso y fresco. También es posible que aparezca acné.
  • Aumento del flujo sanguíneo. Esto puede provocar la aparición de nevo arácneo en el pecho y las piernas: dilatación de un grupo de pequeñas arteriolas dispuestas de forma radial.
  • Congestión nasal y/o pequeñas hemorragias por la nariz.
  • Mayor riesgo de aparición de cloasma gravídico: manchas solares en la piel.
  • Aumento de los pechos, mayor sensibilidad y oscurecimiento de las aureolas.
  • El útero empieza a sobresalir de su localización entre los huesos de la pelvis.
  • Acidez y sensación de quemazón en el esófago, que puede dar lugar a un ardor muy fuerte.
  • Calambres abdominales y en las piernas por la compresión del útero sobre las venas.

A estas alturas de la gestación, hay mujeres que se sienten más guapas o más feas. Unas notan que su barriga ha crecido considerablemente, mientras que otras apenas tienen tripa. Como se puede apreciar, la variedad de síntomas, sentimientos y estados de ánimo es enorme.

Ahora empezarás a notar un poquito la tripa, como resultado del peso que has ganado por las mayores reservas de grasa de tu cuerpo. Otras personas pueden notar la aparición de la tripa en las próximas semanas aunque, si es su segundo o tercer embarazo, será visible antes. Solo tú tienes el control y la responsabilidad de cuánto peso ganas realmente.

Muchas mujeres embarazadas se sienten cansadas a veces. Es una parte normal del embarazo. Sin embargo, si te sientes cansada mucho más a menudo de lo normal y si tus niveles de hierro son bajos, entonces se trata de una señal que indica que no estás incluyendo suficiente hierro en tu dieta. En principio, no hay nada malo en llevar una dieta vegetariana durante el embarazo. Sin embargo, si no comes carne o pescado, tienes que pensar más de qué otros alimentos puedes obtener el hierro y la proteína que necesitas. Para las vegetarianas puede convertirse en un verdadero desafío obtener suficiente hierro durante el embarazo, ya que al cuerpo le resulta más fácil procesar el hierro de la carne (conocido como hierro hemínico) que el hierro en las plantas. Los guisantes, las espinacas, las frutas oscuras y los productos integrales contienen hierro, pero el cuerpo sólo puede absorber una pequeña cantidad de ese hierro. Para las mujeres veganas, y que por lo tanto no comen carne, pescado, productos lácteos o huevos, obtener suficientes nutrientes durante el embarazo es mucho más difícil. Si a menudo te sientes cansada o muy fatigada, debes acudir a tu médico o matrona para que revisen tus niveles de hierro mediante un análisis de sangre.

Ecografía de las 12 semanas

Aunque es posible que la futura madre ya se haya hecho una ecografía previamente para confirmar el embarazo, la de la semana 12 es la primera ecografía importante en la gestación. La exploración ecográfica pueden hacerse por vía abdominal o por vía vaginal, según considere el ginecólogo.

Esta visualización del útero, y sobre todo del feto, permitirá valorar multitud de parámetros e información referente a:

  • Vitalidad del feto: se comprueba que el feto está vivo y que tiene latido cardiaco.
  • Número de fetos: se cuentan el número de fetos y, en caso de embarazo gemelar o múltiple, se comprueba si los fetos comparten placenta o bolsa amniótica.
  • Semanas de gestación: se mide la longitud cráneo-caudal (CRL), que es la distancia entre la coronilla y el final de la columna vertebral del feto. Con esto, se fija definitivamente la edad gestacional del feto y se calcula la fecha aproximada de parto.
  • Anatomía del feto: aunque la sensibilidad para detectar malformaciones fetales es baja, sí que es posible detectar si hay miembros cortos, anomalías cerebrales severas, etc. El estudio detallado de la morfología del feto se realiza en la ecografía de las 20 semanas.
  • Riesgo de anomalías cromosómicas: se mide la translucencia nucal y, junto con otros parámetros del análisis de sangre, se realiza el llamado cribado combinado del primer trimestre o triple screening. Éste permite hacer una estimación del riesgo de padecer alteraciones cromosómicas como el síndrome de Down, el síndrome de Edwards o el síndrome de Patau.
  • Aparato genital materno: se examina el útero y los ovarios de la madre para descartar la presencia de miomas, quistes o tumores.
  • Cribado de preeclampsia: se mide el índice de pulsatilidad en las arterias uterinas para intentar determinar el riesgo de desarrollar hipertensión arterial en la segunda mitad del embarazo.
  • Anejos ovulares: se valora la placenta, el cordón umbilical y la cantidad de líquido amniótico para determinar anomalías como la placenta previa, olgohidramnios, rotura de la bolsa, etc.

Como ya hemos comentado antes, la apariencia del feto en esta semana doce será similar a la de un recién nacido. Es posible distinguir con claridad la cabeza, el tórax, el abdomen, la columna y las extremidades. De forma excepcional, el especialista podrá dar información sobre el sexo del futuro bebé, aunque no de forma 100% segura.

Tiene especial interés la ecografía en la semana 12 y es la primera que se realiza en la mayoría de los centros públicos. La medida del pliegue nucal (técnicamente llamado translucencia nucal) se considera un marcador de alteraciones genéticas como el síndrome de Down o el Turner, y es la zona que queda por detrás del cuello del feto.

Las embarazadas que tengan un translucencia nucal aumentada (o pliegue nucal aumentado)en la ecografía y no quieran someterse a una prueba diagnóstica invasiva como la biopsia corial o la amniocentesis, pueden optar por la realización en un centro privado del test de ADN fetal en sangre maternal. La medida de la translucencia nucal por si sola no confirma ningún diagnóstico. Las alteraciones genéticas de las que se nos informan con esta prueba son algunas cromosopatías como el síndrome de Down (trisomía 21), el síndrome de Patau (trisomía 13) y el Síndrome de Edwards (trisomía 18).

La realización de estas pruebas no supone ningún riesgo físico ni para ti ni para tu hijo. Puede haber resultados dudosos por dificultad en la interpretación de las imágenes ecográficas. Esta prueba tiene entre un 0,5-9% de falsos negativos, en los que hay alteración cromosómica al nacimiento habiendo dado el test un riesgo muy bajo. Y en el 5-10% de los test con resultado positivo (riesgo alto de cromosopatía), no hay alteraciones en el feto.

El ductos venoso es la comunicación entre la vena umbilical y el corazón y en esta imagen vemos el corte longitudinal en un feto de 12 semanas. Esta ecografía debe realizarse en un hospital o centro con ecografistas expertos. Si aparece alguno de estos tres marcadores, el riesgo pasa de ser intermedio a alto y se aconsejará una prueba invasiva.

Cribado de Preeclampsia

Este cribado de preeclampsia se realiza entre las semanas 11 y las 13 de embarazo. El cribado combinado combina con factores maternos (edad, índice de masa corporal, raza...), tensión arterial, ecografía Doppler de arterias uterinas y un marcador bioquímico segregado en la placenta llamado PLGF que te determinarán en sangre en la misma analítica donde te solicitaron la BetaHCG y la PAPP-A.

La preeclampsia es una complicación del embarazo consistente en tensión arterial elevada y proteínas en la orina. Puede acompañarse de edemas en miembros inferiores o en todo el cuerpo y en casos graves de alteraciones del hígado, la coagulación y los riñones. Puede presentarse de forma precoz antes de las 34 semanas de embarazo llamándose “preeclampsia precoz” o más allá de las 34 semanas, denominándose “ preeclampsia tardía”.

Recomendaciones en la semana 12 de embarazo

La mayoría de mujeres y parejas aprovechan los resultados de la ecografía del primer trimestre para dar la noticia a sus amigos y familiares del futuro bebé que está en camino. En este momento, empieza una etapa muy feliz del embarazo, con menos molestias y más ilusiones. No obstante, es importante que la mujer no deje de prestar atención a sus cuidados del primer trimestre.

Por ello, vamos a seguir puntualizando algunos consejos interesantes para embarazadas de 12 semanas:

  • Empezar a utilizar ropa cómoda y holgada.
  • Seguir con una dieta sana y equilibrada, rica en todos los nutrientes beneficiosos para la gestación.
  • Beber mucha agua, al menos 2 litros diarios, para tener una correcta hidratación.
  • Tomar los suplementos vitamínicos que recomiende el médico.
  • Cuidar la higiene bucal, ya que el riesgo de sufrir gingivitis es mayor.
  • Realizar alguna actividad física, como caminar, el yoga o la natación, ya que contribuyen a fortalecer la musculatura y aliviar los dolores.
  • Utilizar crema solar con un factor de protección alto y no tomar el sol durante un largo rato para evitar la aparición de manchas en la piel.
  • Reducir el consumo de cafeína y bebidas gaseosas, así como evitar por completo el alcohol y el tabaco.
  • Cuidar la postura y, para agacharse, flexionar las rodillas y mantener la espalda recta para no dañarse.
  • No transportar mucho peso.

Puedes obtener información más detallada sobre todo esto en el siguiente artículo: Salud en el embarazo.

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