La placenta humana es un órgano prodigioso que desempeña una multitud de funciones esenciales para el desarrollo y la protección del bebé durante el embarazo. La placenta es un órgano que se crea única y exclusivamente para la gestación.
Diagrama de la placenta humana.
La placenta es un órgano materno-fetal efímero que desempeña un papel fundamental en el desarrollo del embarazo en mamíferos del clado Placentalia. No es de extrañar que sea venerada en muchas culturas y se ritualice la culminación de su labor, a menudo enterrándola junto a un árbol. En países de Asia, como Indonesia o Malasia, también es común honrar a la placenta como un hermano protector del bebé.
La placenta es un órgano temporal que se desarrolla en el útero durante el embarazo. Esta estructura brinda oxígeno y nutrientes al embrión y posteriormente al feto y a través de ella se eliminan los productos de desecho. Esta estructura brinda oxígeno y nutrientes al embrión y posteriormente al feto y a través de ella se eliminan los productos de desecho.
¿Dónde se encuentra la placenta?
Se forma en interior del útero y está unida a la pared uterina, brindando oxígeno y nutrientes al feto en crecimiento y eliminando los productos de desecho de su sangre.
La placenta se expulsa después del nacimiento del bebé, en el periodo llamado 'alumbramiento'. La placenta se desprende de la pared uterina y es expulsada junto con las membranas amnióticas. Este proceso puede ocurrir entre 10 y 30 minutos después del parto, aunque en algunos casos puede tardar hasta una hora o más.
Funciones Clave de la Placenta
La placenta desempeña una multitud de funciones esenciales para el desarrollo y la protección del bebé durante el embarazo garantizando la provisión de nutrientes, oxígeno, hormonas, anticuerpos, así como la eliminación de desechos, sin que la sangre de la madre y del bebé se mezclen. La placenta protege al feto en sus membranas (“la bolsa de las aguas”), un envoltorio suave y resistente, a la vez que contiene el líquido amniótico, manteniéndolo estéril y a temperatura constante.
¿Cómo funciona realmente la placenta?
Las principales misiones de la placenta son alimentar al feto y ser su pulmón: a través del cordón umbilical que parte de la placenta, al bebé le llega nutrientes y oxígeno procedente de la sangre materna. El intercambio de sustancias entre madre y feto ocurre mediante las vellosidades coriales, que son parte de la placenta y están en contacto con la sangre materna alojada en las lagunas o espacios intervellosos.
La placenta, junto con el cordón umbilical, establece el sistema de transporte que permite el intercambio de sustancias entre la madre y el feto durante el embarazo. Así, la placenta es un órgano esencial para la nutrición, respiración, protección y producción hormonal durante el desarrollo del feto. Su correcta formación y funcionamiento son fundamentales para asegurar un embarazo saludable y el adecuado crecimiento del bebé en gestación.
Funciones Específicas de la Placenta:
- Función Nutricional y Respiratoria: El paso de nutrientes entre madre y feto se halla regulado por diversos mecanismos de intercambio transplacentario, dependiendo de la naturaleza de cada nutriente.
- Función Endocrina: Es el único órgano con capacidad para sintetizar tanto hormonas proteicas como hormonas esteroideas. La función de síntesis endocrina tiene lugar exclusivamente en el sincitiotrofoblasto.
- Acción Inmunológica: La placenta impide que el sistema inmunológico de la madre identifique al embrión como un cuerpo extraño y lo ataque como tal.
- Actividad Endócrina: En la placenta se sintetizan una serie de hormonas y factores de crecimiento esenciales tanto para el metabolismo del feto como de la madre.
Funciones principales de la placenta.
Hormonas Placentarias Clave:
- Coriogonadotrofina humana (hCG): Estimula la producción de progesterona en el cuerpo lúteo. La β-hCG es la base de todas las pruebas de embarazo.
- Lactógeno placentario humano (hPL): Modifica el metabolismo materno para asegurar un aporte constante de glucosa al feto.
- Hormonas esteroideas: Los niveles plasmáticos de progesterona se incrementan a lo largo del embarazo. Su acción fundamental es el mantenimiento del embarazo: interviene en la formación de la decidua y relaja la fibra muscular lisa uterina. Tanto los estrógenos como la progesterona participan en el aumento de volumen, crecimiento y vascularización uterinos, así como en el desarrollo de la mama durante el embarazo.
La Barrera Placentaria
La barrera placentaria es una estructura biológica esencial en el desarrollo fetal que separa la circulación materna de la fetal en la placenta. Esta barrera desempeña un papel crítico en el intercambio de nutrientes, gases y desechos metabólicos entre la madre y el feto, y también actúa como un filtro protector frente a sustancias dañinas y microorganismos.
La placenta actúa como una barrera selectiva permitiendo el paso de diferentes moléculas e impidiendo el paso de otras. La placenta actúa como una barrera para que al feto no le lleguen sustancias tóxicas, ya sean medioambientales o procedentes, por ejemplo, de medicamentos.
La barrera placentaria es una interfaz semipermeable que se forma en la placenta y regula el intercambio de sustancias entre la sangre materna y fetal.
Componentes de la Barrera Placentaria:
- Sinciotrofoblasto: Es la capa externa que está en contacto directo con la sangre materna.
La barrera placentaria es semipermeable, lo que significa que permite el paso de ciertas sustancias y restringe otras.
Protección contra Sustancias Nocivas
Aunque algunos tóxicos como el alcohol, el tabaco o ciertos fármacos logran traspasarla, la placenta resguarda al bebé de gran número de sustancias nocivas y agentes patógenos actuando de filtro. También protege al feto enviando a la madre un mensaje inmunitario para “ocultarlo” de su sistema inmune, neutralizando posibles respuestas de rechazo por parte de anticuerpos maternos.
Representación de la placenta y el cordón umbilical.
Sin embargo, algunos contaminantes presentes en la sangre materna la pueden atravesar y llegar desde el cordón umbilical al bebé. Por otra parte, el alcohol durante la gestación es uno de los tóxicos más nocivos para el desarrollo del feto. Los especialistas insisten en que no hay consumo de alcohol seguro en ninguna etapa del embarazo.
Es muy recomendable llevar un estilo de vida saludable, alejado de tóxicos y contaminación medioambiental. Con información de los doctores Juan Antonio Ortega, Carmen Cánovas Conesa, Esther Tobarra Sánchez, Juan L.
Consideraciones Finales
Sin placenta no hay embarazo viable. Este órgano tan especial, el único del cuerpo humano con “fecha de caducidad”, es vital para el desarrollo del feto y para la protección del embarazo. La evaluación de la funcionalidad de la barrera placentaria es esencial en la medicina materno-fetal. La placenta crece con el feto hasta las semanas previas al parto, momento en el que llega a pesar aproximadamente 500 gramos y alcanzar los 20-25 centímetros de diámetro y 2-3 centímetros de grosor.
La placenta vela por la vida del nuevo ser desde su etapa embrionaria y hasta después de su nacimiento, permaneciendo unida a la matriz materna y proporcionando oxígeno y nutrientes no sólo durante el embarazo y el parto, sino también inmediatamente después. Cuando el cordón umbilical no se secciona de inmediato tras el nacimiento, puede seguir latiendo entre cinco y treinta minutos, suministrando un aporte extra de oxígeno al bebé que facilita su adaptación a su nuevo medio aéreo. Además, existe evidencia de que el corte tardío del cordón umbilical previene las deficiencias en hierro durante el primer año de vida del bebé.
