El Desarrollo del Balbuceo en Bebés de 9 Meses: Una Aventura Lingüística

Después del parto, la mayor parte de las mamás dedican todo el tiempo a su bebé. Esta completa dedicación les permite disfrutar del desarrollo de su hijo en primera persona, y especialmente el desarrollo del bebé de 9 a 12 meses, donde progresan sus habilidades como el gateo o el balbuceo entre otras. El desarrollo del bebé de 9 a 12 meses está repleto de momentos memorables. Día a día comprobarás cómo va evolucionando.

Verás cómo tu voz tranquiliza su llanto, contemplarás sus primeras sonrisas; cómo te busca con la mirada y sus manitas o cómo va descubriendo texturas y objetos. También serás testigo de sus primeros juegos, sus primeras e inestables "sentadas", el encanto que le despiertan los objetos pequeños, sus balbuceos, sus gateos por toda la casa, sus muecas... Tu bebé empieza a saber lo que es reptar, palmotear y hacer sus primeros pinitos con palabras de dos sílabas. También, poco a poco, reaccionan a su nombre.

Empieza la gran aventura. Tu bebé intenta ponerse de pie y choca su carita contra tuya buscando afecto y cariño. El desarrollo de tu bebé de 9 a 12 meses sigue adelante progresando cada vez más, y en esta última etapa tu hijo quiere comer con las manos, dar besos a sus familiares y decir "adiós" con la manita. Es el momento de dejarle comer solo y que juegue con la comida. La llegada del año es un momento muy especial y emocionante para toda la familia. Seguramente, tu bebé será capaz de caminar y curiosear todo lo que se le ponga por delante. Comprenderá tus emociones y quizás se atreva a darte un abrazo en tus momentos de tristeza.

Cuando un bebé nace hay una cosa que tiene clara. Una capacidad de los humanos es la de poder comunicarnos. Es cierto que al nacer los bebés no saben hablar, y es un hito que van a tardar entre 8 meses y un año en alcanzar, pero que no sepan hablar no implica que no sepan comunicarse con los adultos.

Mi hijo balbuceó de bebe y dejo de hacerlo, ahora no ha desarrollado el lenguaje

¿Qué es el Balbuceo?

Todos los padres esperan con ansias el momento en el que su hijo comienza a decir sus primeras palabras, pero antes de eso los bebés se expresan balbuceando. Cuando el recién nacido comienza a decir sílabas sueltas y a emitir sonidos de expresión, está desarrollando el lenguaje. El balbuceo es una etapa dentro de este desarrollo en la que los bebés emiten sonidos que han escuchado en algún momento.

El balbuceo es la fase en la que los bebés pronuncian de manera espontánea y repetida de sílaba y sonidos para comunicarse. Entre los 0 y 6 meses los bebés dicen palabras como «aaaah», “ga-ga” o “ta-ta-ta”, esto no significa nada, el bebé solo está experimentando los sonidos que puede hacer intentando imitar como hablamos los adultos. Suelen hacerlos sin intención, aunque les sirve como práctica para poder decir sus primeras palabras después.

La comunicación del bebé durante esta etapa suele tener de partida del llanto y la comunicación no verbal a través de sus expresiones y movimientos. El balbuceo es un ejercicio verbal muy importante porque con él comienzan a desarrollar la habilidad del habla con la adquisición del lenguaje. Los primeros balbuceos carecen de sentido, pero tienen un gran valor, ya que con ello, el bebé está entrenando su boca, los músculos faciales y las cuerdas vocales para más adelante poder decir las primeras palabras con sentido.

Cabe destacar que deber de tener un cuidado extremo con productos de limpieza y medicamentos. Es recomendable colocarlos en altillos, de forma que no estén a su alcance, o guardarlos bajo llave.

Etapas del Balbuceo

El desarrollo de las habilidades del habla del bebé pasa por diferentes etapas hasta que llega a pronunciar las primeras palabras:

  1. Lenguaje Preintencional: Sirve para llamar la atención de los adultos y para expresar necesidades básicas como hambre o sueño. Desde los 0 a los 6 meses el bebé dice monosílabos como “ooooh” o “ajo” que carecen de significado para los adultos. Durante esta etapa la comunicación suele tener como punto de partida el llanto del recién nacido y la comunicación no verbal.
  2. Comunicación Intencionada: A partir de los 6 meses y hasta los 12, la criatura comienza a comunicarse de manera intencionada. Por lo que su balbuceo va acompañado de gestos como sacudir la cabeza para decir si o no o señala objetos. En esta fase aparecen gestos como decir adiós con la mano e imitar sonidos de animales u objetos.
  3. Fase Lingüística: Entre los 12 y 18 meses el niño comienza a formar frases con varias palabras seguidas utilizando verbos y adjetivos. Además, es en esta fase dónde más se amplía su vocabulario, contando con 250-300 palabras.

La primera etapa, que va desde el nacimiento hasta el mes y medio, es la llamada primera “etapa fonatoria”. Los bebés van a producir sonidos de manera refleja, automática. En este periodo además lo más destacable es el uso del llanto para comunicarse. Y los bebés no lloran todos igual, hay variaciones según qué idioma hablen. También a partir de este punto el bebé va a empezar a sonreír. Son distintos tipos de sonrisa según la edad que tengan y que irán evolucionando.

Avanzamos un poco más y llegamos a 4- 6 meses, donde aparece el juego vocálico, es decir empiezan a decir las vocales o al menos algo que se parece a ellas y a eso se unirán los sonidos consonánticos. Esto lo irá ampliando y perfeccionando a medida que crezca. Irá repitiendo estas sílabas constantemente a modo de práctica. La atención conjunta en el desarrollo infantil se refiere a la capacidad de los niños para compartir la atención con otras personas hacia un objeto, evento o experiencia.

Esta etapa de los balbuceos generalmente comienza entre los 4 y 6 meses de vida del bebé y es clave en el desarrollo del lenguaje. El balbuceo es mucho más que un conjunto de sonidos adorables que hace tu bebé. Es una de las primeras formas en que explora el lenguaje y se conecta con el mundo que lo rodea.

Fases del Balbuceo

  • 4 a 6 meses: aparecen los primeros sonidos vocálicos (“aah”, “eeh”) y guturales.
  • 6 a 9 meses: surge el balbuceo canónico, que combina consonantes y vocales en sílabas repetidas (“ba‑ba‑ba”, “da‑da”).
  • 9 a 12 meses: aparece el llamado “jargon” o balbuceo con entonación similar al lenguaje, aunque aún sin palabras con significado.

Cuando un bebé balbucea, no solo está ejercitando su voz: también busca interacción. Cada “ba‑ba” es una invitación a jugar, a responder, a conversar. Estudios muestran que cuando los adultos responden a los balbuceos del bebé, adaptando su lenguaje, esto mejora el desarrollo del habla.

Del Balbuceo al Habla: 5 Consejos para Estimular el Desarrollo del Lenguaje de tu Bebé

Ya sabemos que antes de pronunciar las primeras palabras, el bebé pasa por varias fases y etapas, aquí te traemos algunos consejos para estimular el desarrollo del lenguaje de tu hijo.

  1. Contestarle siempre: Cuando tu bebé comience a balbucear, intenta contestarle para que sienta esa reciprocidad en la comunicación. Si el bebé se siente ignorado cada vez que expresa algún sonido, puede que deje de hacerlo.
  2. Háblale: Cuando los padres hablan a sus hijos les ofrecen muchísimos estímulos, ya que les das un modelo de sonidos que ellos pueden repetir y enriqueces su vocabulario, ya que los bebés no dicen palabras que no han escuchado nunca. Los niños dejan de poder distinguir los sonidos que no oyen con frecuencia, por lo que cuanto más le hables a tu hijo más enriquecido será su repertorio y más rápido comenzará a balbucear y a decir sus primeras palabras.
  3. Estimulación: La estimulación temprana del lenguaje es clave para que el bebé se sienta con más confianza para repetir los sonidos que escucha a su alrededor. Repite los sonidos que hace e invitarle a él a repetir los que hagas tú mientras pasáis tiempo juntos, nombrarle los objetos que le rodean y mencionar a las personas, mamá, papá o tata suelen ser las primeras palabras porque también son las que más escuchan.
  4. Leer cuentos: Escoge un cuento adaptado a la edad de tu pequeño y léeselo, además de dedicarle tiempo de calidad, le estarás ofreciendo muchos estímulos. Si tu hijo es demasiado pequeño para un cuento con letras, puedes escoger algún libro con dibujos grandes o texturas como el libro de Sophie la girafe e inventarte una historia o pronunciar los animales que aparecen en el libro. El libro desplegable de Sophie la girafe tiene accesorios como un espejo en el que el bebé podrá verse reflejado y podrás hacerle preguntas como, «¿Quién es ese niño de ahí?» También tiene diferentes imágenes de Sophie y sus amigos y podrás enseñarle los nombres de los animales. Además, este libro tiene otros accesorios como un mordedor con forma de fresa o una estrellita de peluche que cuando la aprietas suena un pitidito, con este libro tu hijo podrá estimular todos sus sentidos a la vez que desarrolla el lenguaje.
  5. Juega con él: Al jugar con él puedes enriquecer su vocabulario mencionando todos los objetos que utilicéis y describiendo lo que estáis haciendo como «Vamos a jugar con el coche rojo». Además, es una muy buena oportunidad para añadir verbos a su vocabulario como “Tráeme”, “Coloca”, etc.

¿Cómo Contestar al Balbuceo de tu Bebé?

Es muy importante la manera en la que los miembros de la familia se dirigen hacia el bebé. Cómo ya hemos comentado, los bebés escuchan y están atentos a todos los estímulos externos. Por ello es bueno que aproveches todas las situaciones para hablar a tu bebé, las situaciones cotidianas se pueden aprovechar muy bien, cuéntale lo que estás haciendo, aunque no entienda todo lo que le dices, además de sentirse participe, estarás enriqueciendo su vocabulario.

Representa todo lo que dices con gestos y cambiando el tono de la voz, por ejemplo, si le estás contando un cuento, ve poniendo voces distintas a los personajes y exagerando las reacciones con gestos que acompañen la historia y que el bebé pueda relacionar. Por supuesto, dirígete a él siempre de manera respetuosa y afectiva, esto no quiere decir que cuando haga algo que está mal no se lo digas, sino que lo hagas de una manera positiva, por ejemplo, si tira algo al suelo porque está enfadado puedes decirle algo cómo “Tirar el chupete al suelo no está bien porque se ensucia” acompañándolo con gestos, señalando al chupete para que pueda relacionar lo que dices con el acto en sí.

Consejos Adicionales:

  • Conversa con tu bebé: Habla con él mientras lo miras a los ojos. Describe lo que estás haciendo, lo que ve o lo que están compartiendo.
  • Imita sus sonidos: Cuando diga “da‑da”, repítelo con una sonrisa.
  • Canta y lee en voz alta: Las canciones infantiles y los libros con rima o repetición favorecen el ritmo y la memoria auditiva.
  • Espera su respuesta: Después de hablar, dale tiempo para que emita algún sonido.
  • Reduce el ruido de fondo: Evita tener la TV o dispositivos encendidos todo el tiempo.
  • Disfruta de su proceso: Cada bebé tiene su ritmo. No compares ni apresures.

En esta etapa el bebé evoluciona de forma mucho más evidente. Ya sabe cómo conseguir que le presten atención cuando él quiere: con gestos, balbuceos e incluso palabras. De los 7 a los 9 meses el bebé empieza a reclamar tu atención: quiere estar contigo y te lo hace saber. A nivel de habla, su universo crece cada día más: está aprendiendo a balbucear algunas palabras y a comprender mejor su significado. Puede que ya te diga "mamá" o "papá" cuando te vea... Otra cosa que descubrirás es que le encanta el ruido ¡no dejará de hacer soniditos ni parlotear!

Curiosidades sobre el Balbuceo

  • El balbuceo como juego: Los balbuceos se convierten en una forma de jugar y explorar con su propia voz.
  • Acento temprano: Bebés de seis meses sincronizan los sonidos del idioma, adquiriendo características fonéticas de la lengua materna.
  • Ritmo cardíaco: Los bebés tienden a vocalizar más durante los picos y descensos de su ritmo cardíaco.
  • Las crías de murciélago balbucean: Al igual que los bebés humanos, las crías de murciélago también pasan por una etapa de vocalizaciones tempranas que se asemejan al balbuceo.

¿Cuántas Palabras se Dicen a Cada Edad?

La cantidad de palabras que dicen los niños varía, pero hay pautas generales:

  • 12 meses (1 año): Entre 1 y 3 palabras, como “mamá” y “papá” o palabras muy simples. El niño tiene entre 1 y 5 palabras en su vocabulario.
  • 18 meses (1 año y medio): Entre 20 y 50 palabras. Pueden aparecer las primeras frases de dos palabras, como “papá coche” o “más agua”.
  • 2 años: Alrededor de 200 palabras y puede formar frases de dos a tres palabras. El vocabulario crece rápidamente y el niño imita los patrones del lenguaje de los adultos.
  • 3 años: Alrededor de 1.000 palabras. Ya es capaz de mantener conversaciones sencillas, usar frases completas y comprender conceptos más complejos. Además, puede empezar a jugar con las rimas y a disfrutar de canciones o cuentos.

Inicialmente, entre los 3 y 4 primeros meses, pueden ser sonidos sencillos de una sílaba como "ba", "da", "ma". También pueden reír y hacer otros sonidos para expresar alegría.

Cómo Estimular el Habla del Bebé

El desarrollo en los primeros años de vida es uno de los hitos más emocionantes. Las interacciones diarias con los hijos son la base sobre la que se construirá su capacidad de comunicación. Aunque cada bebé avanza a su propio ritmo, hay prácticas y estrategias que pueden acelerar este proceso de manera natural:

  • Hablarle constantemente desde el principio: Hablarles regularmente, incluso cuando todavía no entienden el significado de las palabras, les ayuda a familiarizarse con los sonidos del habla y con las estructuras básicas del lenguaje.
  • Responder a sus balbuceos: Es fundamental para que el bebé entienda que la comunicación es un proceso bidireccional. Es recomendable imitar sus sonidos y, poco a poco, enriquecerlos con palabras sencillas que refuercen el significado de lo que está intentando expresar.
  • La importancia de la lectura temprana: Escuchar historias, rimas y canciones le proporciona una rica estimulación auditiva.
  • Introducir gestos y señales: El uso de señas básicas como “más”, “agua” o “comer” puede ser una excelente forma de enriquecer el repertorio comunicativo del bebé.
  • Evitar la corrección excesiva: Es importante no enfocarse en corregir de manera rigurosa en las primeras etapas.

La Prosodia en el Desarrollo del Lenguaje

Igual que algunos animales, los humanos utilizamos la modulación melódica del habla, la llamada prosodia del lenguaje, para comunicarnos. Solo modificando el tono, la duración de las sílabas o la intensidad de la voz, podemos expresar estados emocionales (alegría, enfado, sorpresa…), tipos de oraciones (declarativa, interrogativa o imperativa), o matices pragmáticos (como ironía, insistencia o incredulidad).

La prosodia es clave para explicar el origen del lenguaje tanto a nivel filogenético (de la evolución de la especie) como ontogenético (del desarrollo del lenguaje desde la infancia). A pesar de que ha sido tradicionalmente menos estudiada que algunos otros componentes del lenguaje humano como la sintaxis o la semántica, hay múltiples evidencias científicas de su papel fundamental en nuestra comunicación. Y muy particularmente en el proceso de desarrollo del lenguaje de los bebés. De hecho, junto con los gestos, es la herramienta principal de comunicación hasta que la mayoría de los bebés son capaces de producir sus primeras 25 palabras, alrededor de los 18 meses.

Llantos con Acento Alemán o Francés

En 2009, la doctora Birgit Mampe, de la Universidad de Wurzburgo, en Alemania, publicó junto con otras tres colegas un estudio en la revista Current Biology que impactó y sigue impactando en el campo de la adquisición del lenguaje. Descubrieron que los bebés, a las pocas horas de nacer, lloran de forma distinta dependiendo de si sus padres hablan en alemán o en francés.

Las autoras grabaron los llantos de 30 recién nacidos de familias monolingües alemanas y otros 30 de familias monolingües francesas. Después de analizar sus características tonales, vieron que los bebés galos lloraban mayoritariamente con un tono ascendente mientras que los alemanes se expresaban casi siempre con un tono descendente. Los dos patrones imitan la prosodia más característica de cada una de las dos lenguas. A pesar de que este estudio no haya sido replicado todavía por otros colegas, aportó evidencias de que el llanto tiene información lingüística y que los bebés perciben la melodía del habla ya desde la gestación.

Les Encanta que les Hablemos Exageradamente

La prosodia desempeña, en definitiva, un papel fundamental en el desarrollo del lenguaje al principio de la vida. Los recién nacidos de pocas semanas pueden percibir los patrones prosódicos del habla de los adultos, especialmente el ritmo y la distribución de las sílabas tónicas. Computan estadísticamente el ritmo para distinguir su lengua materna de otros idiomas. Les encanta la prosodia del “habla dirigida a niños” (child-directed speech, en inglés), que se caracteriza por ser mucho más melódica y exagerada. Esta manera especial de hablarles hace que ciertas palabras sean más prominentes y que, como consecuencia, los niños se fijen más en el objeto o evento al cual se refieren.

Llantos y Vocalizaciones con Intención

Antes de producir sus primeras palabras, los bebés solo pueden expresarse mediante el llanto y las vocalizaciones. A partir de los 9 o 10 meses de vida, ambos empiezan a tener intención comunicativa; es decir, se dan cuenta que a través de los sonidos que producen con su boca pueden cambiar el mundo que les rodea. Hasta ese momento, los adultos reaccionamos de acuerdo con lo que deducimos que les está pasando, pero es a los 9 o 10 meses cuando los bebés empiezan a llorar y vocalizar para que nosotros respondamos de cierta manera.

¿Cómo podemos saber si un bebé intenta decirnos algo? De nuevo, parece que las características prosódicas son la clave. Las vocalizaciones intencionales suelen ser más cortas y con más variación melódica (como una oración exclamativa de los adultos), mientras que las no intencionales (también llamadas accidentales o investigativas) son mucho más largas y monótonas. Las pistas prosódicas de estas primeras expresiones dan mucha información comunicativa. Pueden servir para distinguir una queja de una sorpresa o una muestra de satisfacción, o entre una vocalización para pedir algo y otra para indicar de forma declarativa un estado de cosas.

Señalo, Luego me Comunico

Otra forma muy clara de saber que un bebé ya se comunica intencionalmente es que empieza a señalar con el dedo o con la mano. Estos primeros gestos de señalamiento suelen aparecer entre los 10 y los 12 meses de edad. A partir de ese momento y durante los meses siguientes son una fuente de información muy valiosa para saber en qué punto de su desarrollo lingüístico y cognitivo se encuentra.

Si un bebé de 13 meses vocaliza y dice “adda” mientras señala a su juguete favorito, sabemos que está comunicándose con nosotros para decirnos el nombre del juguete o pedirnos que se lo demos. De forma espontánea es muy probable que nosotros le respondamos diciendo el nombre completo del objeto (por ejemplo, “¡Sí! ¡La pelotita!”) y seguramente le daremos o le acercaremos la pelota. A partir de este rico intercambio comunicativo a tres (bebé, adulto, objeto), los niños aprenden que esa cosa tiene un nombre y que si vocalizan de cierta manera y la señalan, nosotros vamos a hacer lo posible para que puedan llegar a ella.

Cuando escuchemos a un bebé llorar es importante recordar que es su forma de expresar su estado físico o emocional, primero, y de comunicarse con el mundo que le rodea, después. Poco a poco, estos primeros sonidos, llantos y balbuceos reflejos empezarán a tener forma de palabra (las llamadas proto-palabras), con intención comunicativa. Después aparecen las primeras palabras, pero no sin antes haber pasado por este viaje lingüístico en el que la melodía del habla ha jugado un papel fundamental.

Es importante recordar que hay una gran variabilidad normal. Otros signos a tener en cuenta son la falta de contacto visual, escasa respuesta a voces o sonidos fuertes, o poca interacción social. La detección temprana es clave: si hay dudas, es mejor consultar a tiempo.

Escuchar a tu bebé balbucear es uno de los sonidos más especiales de la crianza. No es solo ruido: es comunicación, descubrimiento, vínculo. Cada sílaba que repite es un paso más hacia su voz, su forma de expresarse, su mundo interior.

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