Ayuno Durante el Embarazo: Riesgos en el Primer Trimestre

El embarazo es un momento crucial donde la nutrición y un estilo de vida saludable son imprescindibles. Tu alimentación debe ser variada en alimentos que aporten todos los nutrientes que tanto la madre como el bebé necesitan. ¡La pérdida de peso nunca debe estar en tus planes!

Es común que en la gestación se tomen suplementos alimenticios de vitaminas y minerales. Dado la disminución en el consumo de frutas y verduras, la ingesta de micronutrientes como vitaminas y minerales puede verse disminuida, siendo necesaria su suplementación. Esta suplementación debe ser controlada por su especialista, siempre recomendándose en situación de déficit.

No debemos olvidarnos de algo muy importante: el embarazo es un momento en el que la nutrición y un estilo de vida saludable son imprescindibles. Tu alimentación debe ser variada en alimentos que aporten todos los nutrientes que tanto la madre como el bebe necesitan. ¡La pérdida de peso nunca debe estar en tus planes!

¿Por qué no se recomienda el ayuno durante el embarazo?

Durante el embarazo se instaura una condición normal de hipoglucemia más marcada en los periodos de ayuna: esto hace que - para evitar esta situación- las células empiecen la gluconeogénesis, proceso que implica la producción de glucosa (necesaria) pero también de cuerpos cetónicos. Y… ¿Por qué ocurre?

El peligro descrito se hace evidente sobre todo en el primer trimestre de la gestación, cuando pueden llegar a producirse alteraciones y deformaciones en el feto. Los órganos de tu bebé se están desarrollando y pueden verse afectados permanentemente debido al déficit calórico que habitualmente ocurre durante el ayuno.

También se ha visto que las restricciones nutricionales del ayuno pueden aumentar los niveles de cortisol de las madres (hormona del estrés). El ayuno también puede afectar a la madre.

Por otro lado, existe poca evidencia sobre los efectos del ayuno intermitente a largo plazo.

Riesgos y complicaciones del ayuno durante el embarazo

  • Mayor riesgo de bajo peso al nacer.
  • Taquicardia fetal.
  • Infecciones del tracto urinario en la madre.
  • Cólicos nefríticos.
  • Contracciones.
  • Amenaza de parto pretérmino.
  • En el peor de los casos, fallecimiento fetal.

En el caso de las náuseas, durante el embarazo se recomienda fraccionar las comidas en varias tomas pequeñas con el objetivo de estabilizar los niveles de azúcar en la sangre y disminuir la sensación de náuseas.

Para evitar los riesgos del ayuno en el embarazo es importante que no pases más de nueve horas sin comer y seguir una dieta variada en la que se incluyan las frutas, las verduras, la carne, el pescado, los huevos, los frutos secos y los alimentos integrales. Por tanto, el periodo más largo sin comer será durante la noche.

A pesar de que hay estudios que demuestran que el ayuno intermitente podría tener efectos negativos en la salud de la madre y el bebé, hay también algunos estudios que no han constatado efectos negativos. La controversia que existe no permite considerarlo una práctica segura durante el embarazo y, por tanto, no se recomienda.

Las investigaciones realizadas hasta la fecha han demostrado que existe una relación estadística entre el ayuno durante el mes musulmán del ramadán y los resultados adversos para la salud de la descendencia.

Viajar embarazada ✈️🚗 | ¿Es seguro para ti y tú bebé? 👶🤰

Estudio sobre el ayuno y el peso al nacer

Ahora, un estudio publicado por científicos alemanes en la revista PLoS ONE revela que los efectos negativos del ayuno en el peso al nacer pueden prevenirse aumentando el contenido de grasa de la dieta durante las horas en que no se ayuna.

"Nuestro estudio muestra que parece esencial garantizar que las mujeres que deciden ayunar ingieran suficientes calorías para minimizar los efectos negativos sobre el peso al nacer", afirma Fabienne Pradella, investigadora postdoctoral en estadística y economía de la Universidad Johannes Gutenberg de Maguncia (Alemania).

"Curiosamente, los efectos negativos sobre el peso al nacer desaparecen entre las mujeres que cambiaron a una dieta rica en grasas durante el ramadán, presumiblemente porque dicha dieta facilita el consumo de una cantidad suficiente de calorías durante este mes en el que se reduce la frecuencia de las comidas."

"Aunque esto parece una buena noticia para las mujeres embarazadas que desean ayunar", añade Pradella, "hay que señalar que aún no sabemos si una dieta rica en grasas también ayuda a evitar efectos a largo plazo sobre la salud de la descendencia. En otras palabras, aún no tenemos suficiente información acerca de cómo el consumo de (macro)nutrientes y grupos de alimentos específicos puede mitigar los efectos a largo plazo del ayuno en el niño/a. Hasta que lo sepamos, el consejo es tener cuidado con el ayuno durante el embarazo".

Metodología y resultados del estudio

Pradella y sus colaboradores de la Universidad Johannes Gutenberg encuestaron retrospectivamente a 326 mujeres musulmanas que dieron a luz en Mainz, Alemania, y cuyos embarazos coincidieron con el mes de ramadán en 2017. Entre las 326 mujeres encuestadas, el 30 % ayunó entre 3 y 29 días durante el ramadán de 2017. El 47 % del grupo de ayunantes ayunó al menos 20 días, y el primer trimestre coincidió con el ramadán en el 42 %.

El estudio encontró que el ayuno durante el embarazo se asoció con un menor peso al nacer (-158,19 g; IC del 95 %, -300,83 a -15,55). Los hijos de madres que ayunaron durante el primer trimestre tuvieron un peso al nacer significativamente inferior al de los hijos de madres que no ayunaron, a pesar de coincidir el primer trimestre con el ramadán (-352,92 g; IC del 95 %, -537,38 a -168,46).

Es importante destacar que la asociación negativa entre ayuno y peso al nacer solo apareció en las mujeres que redujeron el consumo de alimentos con alto contenido en grasa o no modificaron su ingesta de alimentos con alto contenido en grasa durante el ramadán.

La reducción del sueño y el consumo de alimentos dulces no se asociaron significativamente con el peso al nacer.

"Nuestra investigación, con su tamaño de muestra relativamente pequeño, no responderá a todas las preguntas relativas a cómo la dieta durante las horas de no ayuno puede influir en cómo afecta el ramadán durante el embarazo al niño", dice Pradella. "Pero, dada la acumulación de pruebas sobre los efectos adversos para la salud del ayuno durante el embarazo, creemos que es un comienzo importante que esperamos conduzca a muchas investigaciones de seguimiento."

Tabla resumen de los resultados del estudio:

Variable Resultado
Ayuno durante el embarazo Menor peso al nacer (-158,19 g)
Ayuno en el primer trimestre Peso al nacer significativamente inferior (-352,92 g)
Dieta rica en grasas durante el ayuno Mitigación de los efectos negativos sobre el peso al nacer

Consideraciones adicionales y recomendaciones

El ramadán cae en diferentes momentos del año ya que sigue el calendario lunar. El número diario de horas de ayuno varía en función de la ubicación geográfica y de las estaciones en las que cae el ramadán. Los hábitos de vida y el consumo de alimentos también dependen de las diferencias culturales y pueden variar mucho.

"Según la mayoría de las interpretaciones islámicas las mujeres embarazadas están exentas de ayunar si temen por su salud o la del bebé", explica Pradella. "El ayuno del ramadán durante el embarazo es un tema muy delicado, ya que muchas mujeres que llevan a cabo esta práctica tienen motivaciones religiosas muy arraigadas. Es crucial que los profesionales sanitarios reconozcan y respeten estas creencias religiosas... Cabe señalar que el ayuno del ramadán no es la única forma de ayuno intermitente que se observa durante el embarazo, y que otras prácticas, como saltarse el desayuno o hacer dieta, también son habituales."

"Decidir si una paciente embarazada puede ayunar debe hacerse de forma individual, teniendo en cuenta la salud materna y los riesgos del embarazo, y revisarse periódicamente", dice Sattar. "A menudo es útil un enfoque multidisciplinar para considerar los puntos de vista de todos los especialistas implicados en la atención". Es importante estratificar el riesgo de las que quieren ayunar. En última instancia, nuestro objetivo sería apoyar a la paciente y llegar a una decisión compartida para obtener el resultado más seguro."

Publicaciones populares: